Exhortaciones acerca de no cambiar el ADN de la vida Espiritual

Luis Gómez

Gal. 4:8-20

        ¿Le han hecho a usted una prueba para conocer su ADN? ¿Qué es el ADN?   El domingo pasado, aprendimos que nuestra nueva identidad por haber creído en Cristo es que “somos hijos de Dios”, tenemos una naturaleza espiritual pues en cada uno mora el Espíritu Santo.   2 Corintios 5:17 dice que, por estar en Cristo, “nuevas criaturas somos”; por consiguiente; las cosas viejas quedaron en el pasado, y por el ADN espiritual que tenemos, cosas nuevas hacemos con la guía del Espíritu Santo.

No olvidar que, aunque tenemos la naturaleza espiritual controlada por el Espíritu Santo, aún tenemos la naturaleza pecaminosa que nos ínsita a volver a la vida antigua, a perder el primer amor, y poner atención a las cosas de este mundo.   Es por ello por lo que el apóstol Pablo nos da tres exhortaciones acerca de no cambiar nuestro ADN de la vida espiritual. ¿Cuál es el ADN del cristiano, por lo cual se nos exhorta a no cambiarlo?

  1. No volver a la vida antigua (v.8-11)

          a. Para servir a falsos dioses (v.8-9ª)

Pablo está hablando a los cristianos de Galasia, y les recuerda que antes de aceptar a Cristo, eran esclavos del dios júpiter, y Mercurio (Hecho 14:11-13).  Sin embargo, hoy conocen a Dios y él los conoce a cada uno.  Con todo, a pesar de que ya conocían a Dios y sabían sobre su misericordia para salvarlos, los gálatas querían alejarse de Dios; esto produjo en Pablo tristeza, decepción y desilusión.

b. Para volver a los pobres y débiles rudimentos del mundo (v.9b-10)

Así que, los gálatas por influencia de los fariseos ya habían comenzado a practicar el calendario de las fiestas judías.   No es que sea malo guardar el sábado, y asistir a las siete fiestas nacionales judías, lo malo es darle a ese tipo de actividades un carácter salvífico.  El problema es el legalismo al exigir a los gentiles recién convertidos obedecer la ley.

¿Qué son los pobres y débiles rudimentos en este pasaje?  He. 6:1-8 habla de dejar los primeros rudimentos.   Según los v.1-3, los rudimentos primeros son los primeros y sencillos pasos de una doctrina, filosofía, literatura o sistema.  Según Gá. 4:3,9, y Col. 2:8,20 son principios rudimentarios de una religión que esclaviza a la persona.   Sin embargo, He. 5:12, y 6:1 se refiere a infantilismo espiritual que resulta de permanecer en los rudimentos que se oponen directamente a Cristo y no permiten crecer espiritualmente.

Hay 4 características de los rudimentos que no dejan crecer al cristiano:  1) Son de este mundo terrenales y carnales. 2) Son pobres, débiles e incapaces de ofrecer méritos salvíficos. 3) Se oponen a Cristo, no creen que Cristo es suficiente para salvar, 4) Son legalistas, evidencia de inmadurez.  Así que los rudimentos no deben ser parte de los cristianos que anhelan alcanzar la madurez espiritual.

        Nota: v.11 ¿Trabaje en vano con ustedes?  Esto es triste, aunque el trabajo se hace para Dios, da tristeza cuando se ha invertido tiempo, esfuerzo, sacrificio, etc. en una persona o familia pero que después regresan al mundo o cambian su forma de pensar.   Ej: Iglesias en las que hemos estado nos hemos sentido tristeza al ver su condición.

  1. Mantener el primer amor (v.12-16)

Pablo hace la segunda exhortación acompañada de ternura, “os ruego que os liberéis de la esclavitud de la ley como yo lo hice después de convertirme a Cristo”. Cuando se recibe a Cristo se comienza con toda la fuerza del primer amor, y si este es descuidado, se puede volver a estar bajo el yugo de la esclavitud de la ley.   Es lo que pasa con los hermanos de Gálatas; están olvidando el primer amor al volver a la ley después de su conversión.

a. Amor que acepta a las personas tal como son (v.12-14)

Cuando Pablo llevo el evangelio a la ciudad de Galacia, tenía una enfermedad en los ojos, que lo hacía ver no atractivo.   Pablo reconoce que cuando las personas se convirtieron a Cristo experimentaron un cambio, aceptaron a Pablo con amor, como un ángel enviado por Dios, como a Cristo mismo, pasando por alto la enfermedad física. “No me despreciaste ni me desechasteis”.

b. Amor que resulta en satisfacción o contentamiento (v.15)

Era tan grande el amor que tuvieron hacia Pablo que estaban dispuestos a hacer todo, hasta “sacarse un ojo para dárselo a Pablo” Esto dio tanta satisfacción a Pablo y a los gálatas.   El amor produce contentamiento en nuestras vidas.

          Nota: v.16, ¿Por qué han cambiado, me he hecho enemigo de ustedes?  No era agradable ver a Pablo.  Es muy triste perder la comunicación y relación con personas en las que se invirtió tiempo, esfuerzo y sacrificio, por haber cambiado su forma de pensar.

  1. Enfocarse en las cosas que ayudan a bien (v.17-20) 

a. No dejarse engañar más por “el falso interés” de algunos (v.17).

17 Esos que muestran mucho interés por ganárselos a ustedes no abrigan buenas intenciones. Lo que quieren es alejarlos de nosotros para que ustedes se entreguen a ellos. 

Los judaizantes usaban una manera sutil para engañar.  Solo esperaron que Pablo se fuera y comenzaron a usar palabras lisonjeras (palabras agradables que deleitan y halagan y seductoras), pero con interés no bueno, no honesto.

        18 Está bien mostrar interés, con tal de que ese interés sea bien intencionado y constante, y que no se manifieste solo cuando yo estoy con ustedes. 

Pablo dice que es bueno halagar, hablar con palabras que agradan, pero deben ser honestas y tener un buen propósito, seguir lo que es bueno y agradable a Dios.   Es bueno sentir celo, “cortejar” por una causa honorable, que agrade a Dios. Los judaizantes secuestraban a hermanos de otras iglesias con engaño para traerlos al grupo judaizante.

b. Buscar ser formados en Cristo como prioridad (v.19)

El deseo de Pablo es que los hermano de Galasia, crezcan espiritualmente hasta alcanzar la madurez en Cristo diferente al interés de los judaizantes. Es entonces donde Cristo estará formado en cada uno cuando se esté maduro espiritualmente.   Pablo dice, estoy dispuesto a seguir sufriendo dolores como de parto hasta que Cristo venga.

              Nota: v.20 Desearía estar con ustedes y no exhortarles tan fuerte, sino hacerlo con gozo, satisfacción y confianza como cuando estaban haciendo solo lo bueno.

CONCLUSION

No olvide que nuestro ADN como hijos de Dios es espiritual, nuestra naturaleza ya es espiritual, por lo tanto, lo que hacemos debe estar controlado por el Espíritu Santo, ha de estar acorde con la Biblia, y ser agradable a Dios.  Es el ADN de la vida espiritual de todo hijo de Dios y como tal, nuestra conducta y comportamiento debe estar de acuerdo con la posición de un hijo de Dios.

¿Ya tiene el ADN de Dios en su vida?   Si ya recibió a Cristo como su Salvador, ya lo tiene, el Espíritu Santo vive en usted.   Viva entonces conforme a su nueva identidad. ¡Viva como un hijo de Dios!

 

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