¿Te ves como realmente eres?

Laida  Contreras de Gomez

¿Quién eres? ¿Cómo eres? ¿Te miras como Dios te ve? ¿Cómo te ven los demás? ¿Cómo te ves tú?  Estas son preguntas que posiblemente no hemos dado respuesta o si las hemos respondido lo hemos hecho no de manera correcta.  Sin embargo, si tienen respuesta y esto es lo maravilloso  que es estos estudios intentaremos responderlas a la luz de la Biblia.  Así que, la primera pregunta es, ¿Cómo te ve Dios?

              Juan 3:16 dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito Para que todo aquel que crea no se pierda más tenga vida eterna”.

             Dios nos valora de una manera tal, que dio lo mejor que tenía, a Su propio y único Hijo, para que podamos tener vida para siempre.  Es por esto que somos valiosas para Dios.  ¿Cuánto vales?  Para que cada una descubra el valor que Dios le ha dado, debe considerar profundamente lo que Dios ha hecho por cada una.   ¿Cuánto valor se da a usted misma?

Auto estima: “Una persona que tiene una correcta autoestima es humilde y segura de sí misma” Esta palabra se forma con dos partes, auto “de sí mismo” y estima “consideración, aprecio o valor”.  Así que, autoestima es la consideración, el aprecio y el valor que  se tiene de uno mismo.

Entendido el significado, podemos decir que Dios ve a cada una de nosotras como un tesoro precioso y nos da un valor incalculable, pues nos ama de tal manera que envió lo más preciado que él tenía, a Jesucristo su único Hijo, para morir en la cruz por nosotros. ¿No es esto maravilloso?

Ahora, sabiendo todo esto, yo le pregunto, ¿Te ves como realmente eres?  ¿Quién eres realmente? ¿Te estás dando el valor que Dios te da?  En estos dos días de campamento, reflexionaremos acerca de estas preguntas valiosas, importantes y fundamentales para la realización de toda mujer y daremos las respectivas respuestas  a la luz de la Palabra de Dios.

Conf. # 1   “Una creación de Dios”

          Dios nos ve como la creación más importante que él hizo para formar un mundo o pueblo perfecto. Esta es la base que toda mujer debe conocer para su autoestima: somos una obra maestra hecha por Dios y para Dios.

 

  1. Creada con mucho valor

             a. Completamente única (Génesis 2:18-25)

1) Era necesario el diseño femenino v.18b

2) Era necesaria la ayuda idónea (v.20)

3) Formada de una costilla del hombre (su esposo) (v.22)

4) Nada de lo ya creado se compara con la mujer (v.23)

La mujer es completamente única.   Dios en su inmensurable sabiduría creó a la mujer con un valor elevado. Las investigaciones dicen que entre las 3.5 billones de mujeres del mundo, no hay una exactamente igual a ti.  Nadie ve como Dios ve con tus ojos, escucha con tus oídos, piensa con tus pensamientos y siente como tú sientes. ¡Eres única en tu clase!

             b. Creada a imagen de Dios (Ge. 1:27)

                    S. Lewis escribió: “Tienes que hacer caso omiso de tus sentimientos de inferioridad y aceptar lo que Dios dice acerca de ti. ¿Alguna vez has pensado en el poder del versículo que dice que fuiste creada a imagen de Dios y por qué fuiste creada a su imagen? Tienes el poder de pensar, razonar, conversar y vivir para siempre”. Este versículo explica el significado de que fuiste creada a imagen y semejanza de Dios, que dio a cada una personalidad: Sentimiento, intelecto y voluntad.

¿Me veo y reconozco estas virtudes que tengo las cuales Dios me las dio desde que me hizo?

                c. Creada por la mano de Dios del costado del hombre: doblemente refinada.

              El doble refinamiento resulta en notable diferencia entre un hombre y una mujer.  ¿Cómo hizo Dios a la mujer para que se distinguiera del hombre?    Sensible,tierna, cariñosa, sentido intuitivo, y físicamente diferente.

En los años 80´, los científicos descubrieron que el lado izquierdo del cerebro de una niña recién nacida se desarrolla más rápidamente que la de un niño. Fetos femeninos reconocen la voz de su madre antes que los varones y también después de nacidos.    ¿Qué quiere decir todo esto?

2. Creada por voluntad de Dios con un propósito específicoa

     a.  Según el modelo original (Salmo 139:13-16)

Forma de ser: “formaste mis entrañas”

Con deseos de corazón: Te alabaré porque eres bueno.

Regalos espirituales: conocer lo formidable y maravilloso que es Dios

Creatividad: en tu libro estaban escritas todas las piezas de mi cuerpo

Perfecta creación: en el vientre, en lo oculto fui formada. No fue encubierto mi cuerpo, mi embrión vieron tus ojos.

        b. Con un propósito específico

                  “La auto estima bíblica quita la atención de mí y la dirige a Jesús.  Yo estoy en la tierra por él y para él y no para mí”   Cuando Dios hizo a la mujer, tal como se lo dijo al hombre, Dios les definió la razón de vivir:

1) Vivir para gloria de Dios (Col. 1:15-17; Is. 43:1-7; Ef. 1:6,13-14)

2) Vivir para hacer buenas obras (Ef. 2:10; 2 Co. 5:15)

3) Vivir en santidad como hijos de Dios (Ef. 1:4; 1 Pe. 1:15-16)

Conclusión

Hasta este punto hemos contestado en parte la primera pregunta que busca descubrir la identidad verdadera de cada mujer.  ¿Quiénes somos nosotras? Soy una creación de Dios.  Y como tal, valgo mucho.  Aprendimos que Dios nos creó con valor, a su imagen y semejanza, con personalidad lo cual las capacita para tener buenos pensamientos acerca de usted misma, sentimientos para identificarse y con voluntad para decidir.

Si Dios me ha creado con tanta belleza, cuidado y con propósito; queda no solamente creerlo sino vivirlo.  Lo más importante es que cada mujer viva para cumplir el propósito de creación: exaltar a Dios, servir a los demás y vivir en santidad.

¿Se ve usted como Dios la ve?

 

¿Actúa usted como Dios quiere que actúe?

 

¿Lo que piensa, siente y hace es lo que Dios espera de usted?

 

 

“Eres templo y morada del Espíritu Santo”

Loida  Contreras de Gomez

Segunda conferencia

Recordemos las preguntas que estamos respondiendo en este Campamento de mujeres. ¿Te ves como realmente eres? ¿Quién eres? La primera respuesta fue, somos creación de un Dios perfecto.  La segunda respuesta es que eres el templo donde vive  el Espíritu de Dios.   Jesús dijo: “Me voy pero no os dejaré solos, enviaré un Consolador, el Espíritu Santo” (Jn. 15:26-27)

Tener la imagen del Dios eterno es maravilloso, pero ser el lugar donde vive, mora, habita el Espíritu Santo, es un enorme privilegio que nos ayuda a mantener nuestra autoestima de lo que realmente somos y valemos.  Cuando usted y yo decidimos entregarnos por fe a Cristo, el Espíritu vino a morar en nuestro corazón y esa gran bendición nos da el valor, posición  e identidad.

Gálatas 4:6 dice: “Por cuanto sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: ¡Abba Padre!”.

Por favor, leamos los siguientes pasajes: 1 Co. 3:16-17; 6:19; 2 Co. 6:16. Al  reconocer lo que significa que el Espíritu mora o está dentro de nuestro corazón para siempre, el concepto sobre el valor que tenemos de nosotras mismas, cambia radicalmente.

  1. Por voluntad de Dios

a. Primero me convence de pecado (Jn.16:8,9), justicia (v.10) y juicio (v.11)

Significa que soy pecado, solo Jesús me puede salvar, pero si lo rechazo soy condenada.

b. Segundo me transforma en hija de Dios por el nuevo nacimiento (Jn. 3:1-15).

No es del que quiere ni del que corre sino de quien Dios tiene misericordia.  Efesios 2.8-9 explica que llegamos a ser hijas de Dios por la misericordia y gracia de Dios.  El Espíritu Santo es quien nos hace nacer de Dios, de arriba, y luego nos guía para tener una relación adulta con Dios (Ro.8:14-17).  El resultado de la regeneración es que somos declarados (as) hijos (as) de Dios (Jn. 1:12).

  1. El Espíritu vive en nuestros corazones para darnos identidad propia                                                                                                                                                                                      a. Como “hijas de Dios” (Ga. 4:6-7)

b. Por lo tanto, él se convierte en nuestra guía (Jn. 16:13-15)

c. Y nos ayuda aún en nuestras debilidades (Ro. 8:2-6)

Aplicación: ¿Quién soy yo? ¿Qué soy yo? ¿Quién dice la gente que soy yo?

  1. El Espíritu Santo vive en nuestros corazones para darnos Su poder

a. Para vivir como verdaderas hijas de Dios (Ef. 4:1; 17; 5:1, 8,15)

b. Para compartir el evangelio (Mt. 16:17-18; 28:19-20; Hch.1:4,8; 2 Ti. 4:2).

Aplicación:   ¿Qué dice Romanos 1:16-17? ¿Se da cuenta del poder que tenemos dentro de nuestro corazón después de leer Hechos 1:8  y que nos hace muy diferentes al resto del mundo sin Cristo? ¿Puedo hacer algo de valor para esta sociedad descontrolada por el pecado?

  1. El espíritu vive en nuestros corazones para obtener la victoria

a. Sobre los deseos de la carne que desfigura y daña nuestra autoestima (Ga. 5:16-21)

b. Que se demuestra por el fruto del Espíritu que fortalece nuestra autoestima (Ga.5:22-23)

1) El fruto del Espíritu fortalece mi relación con Dios (amor, gozo y paz)

2) El fruto del Espíritu fortalece mi relación con los demás (paciencia, benignidad y bondad)

3) El fruto del Espíritu fortalece mi relación conmigo misma (fe, mansedumbre y templanza)

     Aplicación: ¿Cómo se considera, perdedora o vencedora? ¿Recuerdas quien eres? ¿Quién vive en tu corazón?   “Si Dios con nosotros, quien contra nosotros”

CONCLUSIÓN

Recordemos tres elementos importantes por tener al Espíritu Santo viviendo en nuestro corazón para siempre:

IDENTIDAD                         PODER                         VICTORIA

 

 

Terminemos leyendo  Romanos 8:1-16, 26-27

¿Cómo se siente hoy? ¿Cuánto es su valor para Dios y para usted misma?

 

 

 

 

 

“Eres valiosa a los ojos de Dios”

Loida  Contreras de Gomez

Tercera conferencia

          Los diamantes son joyas tan valiosas que cualquier persona anhela tenerlas.  Su precio es incalculable y por ellas se pagan miles y miles de dólares.  Los topacios, las perlas y otras joyas son deseados no solo por su belleza natural sino por su valor económico.  Nosotras las mujeres, las hijas de Dios, tenemos un valor incalculable para nuestro Padre celestial.  Lo negativo de las perlas, diamantes y joyas es que son objetos muertos, no tienen vida y por eso su valor es temporal.  Sin embargo,  nosotras por ser seres humanos creadas por Dios, redimidas por Jesucristo y guiadas por el Espíritu Santo, el valor que tenemos es incalculable porque es eterno, jamás termina.

Nuestra posición como mujeres cristianas, Gracias a ese milagro de Dios, es que hoy nos podemos sentir seguras de nosotras mismas por que Cristo vive en nosotras.  ¡Eso nos da valor!

  1. Dios nos estima y nos valora más que a toda la creación                                                        a. Valemos más que las aves de los cielos (Mt. 6:26-28)                                                        b.Valemos más que los lirios del campo (Mt. 6:29-30ª)

Lea el v.30b ¿no hará mucho más a vosotros hombres y mujeres de poca fe?

Aplicación: Dijo Dios “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” ¿A quién se parece  usted?  Usted vale mucho porque es creación de Dios, lo más sublime e importante  de toda la creación.  ¿Cómo se siente usted?

  1. Dios nos estima y nos valora tanto que envió a Su Hijo a morir

a. En una cruz (Jn. 3:16)

1) Significa que dejo todo lo que tenía al lado de su Padre (Fil. 2:3-5)

2) Significa que se humilló hasta morir como un criminal   (Fil. 2:5-8)

b. Por tus pecados (Ro. 5:8)

c. Para darte vida eterna (Ef. 2:1,5; Jn.3:16b)

d. Para darte un nuevo nombre, nueva identidad, nueva posición (Jn. 1:12; 2 Co. 5:17)

Aplicación: Murió en una cruz porque te ama, para darte vida, para darte valor (Jn.15:5; Fil.4:13)

  1. Dios nos estima y nos valora al hacernos parte de Su Cuerpo: la Iglesia

No se sienta que usted lo merecía y tenía los méritos para congraciarse con Dios lo cual la hace sentirse superior a los demás (1 Co. 1:25-31).  Más bien, siéntase privilegiada, agradecida y comprometida con Dios porque él la estima y la valora al hacerla parte de su pueblo, la Iglesia, la familia de Dios (Ef. 2:11-19), miembros los unos de los otros (1 Co. 12:12-14, 18,27).

a. Con virtudes y defectos, debemos mirarnos y tratarnos con igualdad. (Ro. 12:3-6)

b. Con amor sincero (1 Co. 12: 9-11, 20-24; Ro. 12:9-10)

c. Reconociendo que cada uno tiene su propia función que desempeñar (Ef. 4:115-16)

d. Compartiendo para las necesidades de los demás (Ro. 12:12-16; Ga. 6:2,9-10)

Aplicación:   Todos nos necesitamos y nos pertenecemos, gracias a que Dios nos ha hecho   miembros del Cuerpo de Cristo.  No se sienta superior, trate a todas por igual  como Cristo nos amó.   ¿Se ha sentido superior o mejor que otra persona?

CONCLUSIÓN

                  ¡Usted ni se imagina lo mucho que vale para Dios! Considere lo que Dios ha hecho para demostrarlo: nos creó con un valor superior a toda la creación, luego envió a Su Hijo para morir en nuestro lugar y nos ha incorporado a Su Iglesia.

Ahora, ¿Cómo te ves? ¿Te ves como realmente eres? ¿Te ves como Dios te ve?  Su palabra nos lo ha confirmado, ¡somos de mucho valor para Dios!  Gracias a él somos lo que somos, gracias a él estamos donde estamos, y gracias a él le pertenecemos.

Deseo terminar mencionándoles algunos versículos de la Biblia que ya mencionamos, pero vale la pena recordarlos y de ser posible, memorizarlos y practicarlos todos los días:

 

            Romanos 12:3 “Digo pues, por la gracia que me ha sido dada, a cada cual que está entre vosotros, que nadie tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de la fe que repartió a cada uno”.

 

           Salmo 139:13-14 “Porque tú formaste mis entrañas, tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien”.

           1 Co. 12:18       “Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso”.

“Dios nos ayude a comprender lo que él ha hecho por nosotras y esto fortalecerá nuestra autoestima”

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Mi compromiso con la fe y el Evangelio

Efesios 4:2, 17, 5:1, 5, 8,14-16

Al ver le que le toco vivir a Pablo se concluye que  él tenía profundas convicciones. En este tiempo que la sociedad es liberal, los valores y los principios morales son cuestionados y relativizados; se necesita tener profundas convicciones para ser fiel a Dios, la Palabra y la fe.

Es muy necesario aclarar que cuando se tiene compromiso con la fe, no se refiere solo a la convicción teológica y ni a la virtud  profunda que nos hace creer, esperar y confiar en que todo lo que Dios ha dicho en su Palabra se cumplirá, sino que tiene que ver con todo lo que es la vida cristiana.  Por otro lado, cuando nos referimos al evangelio incluye no solo el  conocer la Biblia y las buenas nuevas de salvación, sino que implica obedecerlo y compartirlo.

             El orden de prioridad, todo cristiano es responsable de cuidar su relación con Dios, su relación con la familia, y ahora su relación con la fe cristiana y el evangelio al cual ha sido llamado.  ¿En qué cosiste el compromiso que tenemos con la fe y el evangelio?

  1. Consiste en vivir la fe, defenderla y compartirla

En mi vida de cristiano he visto muchos casos de personas que reciben a Cristo y en la fuerza de su primer amor se entregan al servicio de manera total, pero de pronto, su fe se enfría, caen en un estado de desánimo a tal grado que dejan de asistir a los servicios.  Es más, a veces, estas mismas personas llegan a comportarse no solo igual que los incrédulos sino peor, sin importarles que un día Dios los compró con su sangre, perdonó sus pecados, y lo puso en un lugar de servicio para honrarle.   Pierden la sensibilidad, la vergüenza y el cinismo  al andar no conforme  a la fe, sino conforme a la carne, al mundo y al pecado.

Cuando descuidamos la fe, cuando dejamos de fortalecerla, cuando no practicamos las cosas que identifican nuestra fe, venimos a ser presa fácil del diablo, el mundo, y el pecado. Cuando no vivimos conforme a la fe y a la nueva identidad que Dios nos dio (hijos de Dios), fácilmente somos alucinados, embrujados, engañados por el mal, por lo malo y por el malo.

a. Lo que incluye la fe (2  13:1-10, He. 11:6)

La fe no solo es el conjunto de creencias, verdad teológica, y convicción profunda guiada por el Espíritu; sino que es el fruto del Espíritu que nos capacita para creer en Dios todos los días y vivir de acuerdo a su Palabra y su voluntad. Algunos se refieren a la fe para identificarse con todo lo que incluye la vida cristiana y si es así, es justo tomar el sentido del v. 5 donde Pablo hace una exhortación a evaluar la fe de cada uno.

Ilustración: Jonh Stott en su libro “La verdad  de los evangélicos”, p.117  dice: “La fe evangélica se extiende más allá de nuestra  creencia hacia nuestra conducta; trae consigo un desafío polifacético acorde al cual vivir”.

¿Cómo está su fe? Es igual a, ¿Cómo está su vida cristiana o su vida espiritual? Lo interesante es que los únicos que pueden evaluar la vida cristiana es Dios y uno mismo, según el v. 5b “Probaos a vosotros mismos”. Dios se basa en sus atributos para evaluar como vivimos la fe,  y en su misma Palabra. Nosotros mismos podemos evaluar la clase de vida cristiana que llevamos según el estilo de vida que tenemos, y según nuestra obediencia a la Palabra y al Espíritu.

Ese es la exhortación que el apóstol hace  a los hijos de Dios a que nos preocupemos por la clase de fe, la clase de vida, que llevamos. La palabra “examinaos o probaos” tiene que ver con una evaluación exhaustiva, en detalle, con mucho cuidado, del estilo de vida que estamos teniendo delante de Dios y delante del mundo. Quiero agregar mi tesis, que el estilo de vida, la fe cristiana de cada cristiano debe basarse en cuatro fundamentos: apegados a la Palabra, sometidos al Espíritu, saturados del amor de Dios y comprometidos a la misión de Jesús.

Aplicación: Estoy seguro que si cada cristiano y cada iglesia se percata o tiene cuidado de mantener un estilo de vida con estos cuatro paradigmas, la iglesia será tan fuerte que podrá hacerle frente a esta sociedad liberal, a estos gobiernos liberales que con facilidad venden los valores, principios y absolutos al mejor postor tal como Esaú vendió su primogenitura a Jacob por un plato de lentejas. Hoy es tiempo, apremiante que vivamos y defendamos la fe, las convicciones, y las creencias basados en la Palabra ante la erosión desilusionada de los valores espirituales.

Vamos, defendamos la fe (1 Pe. 3:15) y los valores (Fi. 4:7-8), vivamos apegados a la Palabra dispuestos a dar nuestra vida en pago. La iglesia no debe bajar la frente, sino que con valor, porque Dios está con nosotros, defender lo que creemos…

b. Lo que implica estar en la fe. (He. 12:1-2)

# La fe es una de las más poderosas palabras en la vida cristiana, e importantes en la Biblia que tiene solo dos letras.   Solo el NT utiliza la palabra fe  más de 250 veces.   Por ejemplo, “sin fe es imposible agradar a Dios” (He. 11:6)  “Si tuvieses fe como el tamaño de un grano de mostaza podrías trasladar esta montaña” (Mt.17:20). Sin embargo, los discípulos dijeron, “Maestro, auméntanos la fe” (Lc.17:5) que en otras palabras querían decir, refuerza la fe ya que la fe total es dada como parte del  fruto del Espíritu en el momento de creer.

Vivimos la vida cristiana sin tomar en cuenta que tenemos este poderoso recurso que no puede ser ejercitado a menos que tengamos una vida santa y buena relación con Jesús.

  1. Consiste en conocerlo, obedecerlo y compartirlo                                           a. Conocer el evangelio para obedecerlo (Lc. 2:10-11)

En esencia, el evangelio es “las buenas nuevas de Salvación” “Las nuevas noticia”. Pablo cuando fue a los hermanos en Corinto, les dijo: Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.  Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado (1 Co. 2:1-2). Luego en el 15:3-4 presenta el fundamento del contenido del evangelio.

Lo importante de conocerlo es el obedecerlo.  El evangelio lo encontramos Génesis hasta Apocalipsis, y no solo Jn. 3:16 o Ro. 5:8, 3:23, 6:23.  Pablo se propuso dar a conocer todo el consejo de Dios. Así que, es necesario conocer toda la Palabra de Dios, pues todo lo que hacemos nos identifica como evangélicos.  El compromiso se limita con recibirlo, creerlo y conocerlo, sino que lo que Dios desea es que lo obedezcamos.

         b. Vivirlo para compartirlo (1 Co. 15:1-2)

Dios quiere darse a conocer a todas las personas del mundo y hoy nos ha escogido a nosotros su iglesia como el instrumento de proclama. Dios se dio  a conocer  por medio de la creación, la Biblia, Jesucristo, la iglesia, y ahora aprovecha la ciber comunicación. Jesucristo se propuso dar a conocer a Dios y su mensaje de amor, usó todos los recursos disponibles de ese tiempo para comunicar el mensaje tan claro que todos lo pudieran entender, hoy lo hace por medio de la televisión, el internet y los celulares.

El texto dice: Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;  por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano (1 Co. 15:1-2). 1 Co. 9:16…

Cada vez que se conecte por el internet, facebook, twiter, yahoo, MySpace, Hi5, etc, recuerde que usted debe dominar estas redes y no las redes a usted. Significa que debe saber usar el tiempo, no olvidar el propósito, y tomar en cuenta que debe traerle beneficios positivos. Aproveche estos medios para honrar a Dios, edificarse espiritualmente y proclamar el evangelio. No olvide que es representante de Dios en la tierra y que su responsabilidad es dar a conocer a Dios ante los demás.

Aplicación: Aprovechemos la tecnología para cumplir la misión de Dios. Es un buen recurso moderno para hacer evangelismo, consejería, discipulado, amistad y comunicación con los hermanos y familiares. El evangelio puede ser difundido y explicado en todo el mundo por este medio sin costo alguno. El gran desafío hoy es que la iglesia, los padres y los hijos conozcan la tecnología para no ser sorprendidos por este mundo astuto.

Conclusión

Da mucho gusto ver a personas y familias completas que desde que rinden sus vidas a Cristo, se esfuerzan por conducirse de acuerdo a la fe que recibieron.   Engalanan el evangelio, fortalecen la proclama, ejemplifican lo que dice el Col. 2:6.  Gracias Dios por las vidas transformadas, pero ruego a ti que los mantengas en ese mismo fervor, y a quienes han perdido el deseo de vivir apegados a la fe y tu Palabra, ruego que los levantes y los renueves, para que vuelvan a vivir conforme a la fe que un día recibieron de Dios.

 

Cuando una persona en la calle o en otro lugar le dice: ¡evangélico o cristiano!, usted tiene el

compromiso de que se lo digan porque usted está respaldado por la fe que vive, defiende y comparte.  Ser cristiano, es conocer el evangelio, obedecerlo y compartirlo a tiempo y fuera de tiempo.

 

 

       Reto: Vamos, cristianos valientes, defendamos la fe y los valores, vivamos apegados a la Palabra dispuestos a dar nuestra vida en pago. Iglesia no baje la frente, sino con valor diga que Dios le ama y quiere darle vida eterna, defienda lo que cree, y predique lo que vive.