Si crees, todo es posible

Luis Gomez

Juan 4:46-54

Recuerdo un corito (alabanza corta) que escuché en mi iglesia cuando era un adolescente y que ahora, ya casi no se canta.   La letra es: “Todo es posible, si puedes creer. Todo es posible si puedes creer.  Fe mueve la mano de Dios, fe en su Palabra viva.   Todo es posible, si puedes creer”. Es una alabanza muy corta   conocía como un “corito” que expresa una verdad irrefutable.   Yo creo en esta gran verdad, que la fe en Dios y su Palabra es necesaria en todo y para todo, porque sin fe es imposible agradar a Dios.

Lo que encuentro en el pasaje de Juan 4: 46-54 es exactamente lo que dice el corito y que Jesús se lo enseñó al oficial del rey, quien lo experimentó el llegar a su casa.   Todo comienza cuando este hombre escuchó que Jesús había llegado a Caná de Galilea donde antes hizo el milagro de convertir el agua en vino.    Ya había escuchado del poder de Jesús, de los muchos milagros que había realizado en Judea, por lo cual, decidió viajar de Capernaum a Galilea (v. 46,47).

Es muy importante mantener en mente lo que Dios esta haciendo en este episodio.    No dice el texto, pero podría asumirse, que este hombre podría ser gentil, y que la Palabra en Génesis 12:1-3 se está cumpliendo, aunque el v. 48 ofrece la posibilidad de que sea un judío quien trabaja para el rey por lo que Jesús le dice en el v. 48.  Otro pasaje en el Nuevo testamento dice que los judíos no creen a menos que vean señales o milagros (1 Co. 1:21).

Sin embargo, lo importante en este pasaje es que el Espíritu Santo ya comenzó a crear fe en este hombre desde el momento que decidió visitar a Jesús.   Claro, la mente humana nos mueve a pensar por la lógica o el comportamiento natural, al decir que este hombre fue a Jesús no tanto por la fe sino por el interés de que sanara a su hijo que estaba enfermo.

Con todo, el resultado de todo este encuentro tiene la última palabra, lo cual confirma que la obra del Espíritu Santo estuvo ahí haciendo que este hombre impío reconociera a Jesús y su poder (v.53).  El oficial del rey vino a Jesús, y le rogó que le acompañara a Capernaum para sanar a su hijo, quien estaba a punto de morir.  Es interesante que este hombre no se detuvo a pesar de las palabras de Jesús (v.48) sino que, por la premura, el v. 49, le repite la misma petición, llamándole “Señor, desciende antes que mi hijo muera”.

En el v. 50 este hombre experimenta el desafío de tener fe en las palabras de Jesús quien no necesitó hacer este largo viaje, ya que solo necesitó ordenar a la enfermedad que dejara tranquilo al joven.   Este hombre debía regresar a su casa sin Jesús, creyendo que lo que él dijo se cumplirá (v.50b): “y el hombre creyó la palabra de Jesús, y se fue”.

Cuan necesario es que nosotros creamos en la Palabra de Jesús, y a Jesús como persona. Jesús retó varias veces a los discípulos a que tuvieran fe como un grano de mostaza.   Cuando creemos a Dios y creemos su Palabra, todo lo que pidamos al Padre él nos lo dará.   En otras palabras, si creemos en Dios, todo es posible, y claro, todo lo que se ajusta a Su voluntad, al plan perfecto para nosotros, es lo mejor, nos conviene, nos ayuda y nos beneficia.

Cuando este hombre llegó a su casa y le dieron la noticia que su hijo había sanado, confirmó que Jesús es el Señor, el único que da vida eterna, y que se debe creer (v.52-54).    Este hombre creyó en las palabras de Jesús, “Ve tu hijo vive” (v.50ª), gloria a Dios.    No es que nuestra fe mueve o manipula a Dios para que haga todo lo que le pedimos, sino que es Dios quien produce fe en nosotros para que aprendamos a confiar en él independientemente de la respuesta a lo que recibimos.   Creamos en él y su Palabra y obedezcamosla.

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“Lo que se Necesita para un Buen Ministerio”

Luis Gomez
Hechos 20:1-16
 
Introducción
 
Hice una encuesta en la página web Satecanos de corazón con solo una pregunta, ¿Qué se necesita para tener un buen ministerio? Creo que el Dr. Rick Warren respondería que el pastor debe permanecer en la iglesia por mucho tiempo y enseñar a la iglesia a ministrar con propósito. Un administrador seguramente diría que se necesita un buen plan de trabajo. Un cantante dirá que un buen ministerio de adoración. Un misionero dirá que un excelente programa de misiones. ¿Qué respondería usted a esta pregunta?
 
Leí este pasaje varias veces y en tres versiones sin encontrar con claridad la enseñanza entre líneas que el apóstol Pablo quiere dejarnos guiado por el Espíritu Santo. Luego, después de investigar y buscar en mis archivos de ministerios pasados, descubrí que hace unos 9 años enseñe sobre esta porción y esto me ayudó para descubrir cuatros principios que se necesita para tener un buen ministerio. Por supuesto que hay más, pero en este pasaje veo cuatro.
 
1. PRIMERO, se necesita CONTINUIDAD EN LO QUE SE NOS HA ENCOMENDADO (v. 1-2)
 
Ilustración: En el pasado, las iglesias MCA en Guatemala y el Salvador, era norma que cuando invitaban a un pastor era para, 2 años, máximo 3. Una vez terminaba el tiempo, lo despedían e invitaban a otro. La iglesia metodista en Guatemala, invita al pastor año con año. La historia ha cambiado, hoy la regla es más flexible, invitan desde los 2 años hasta por tiempo indefinido porque algunas iglesias han descubierto que en la continuidad hay estabilidad y salud ministerial. Se de un pastor que pastoreó 44 años a una sola iglesia, actualmente se de otro que tiene más de 25 años y otro más de 20. Rick Warren lleva más de 25 años en la misma iglesia. Personalmente, creo que el balance es muy sabio, saludable y conveniente.
 
 La continuidad no solo se centra en la figura del pastor sino en la visión de la iglesia.
 
Después de observar la vida y ministerio de Pablo, podemos llegar a dos conclusiones: 1) Pablo había entendido perfectamente el ministerio que Dios le encomendó, 2) el nivel de compromiso que había adquirido al aceptar el llamado de Dios. Cuando Dios llamó a Saulo, él le dijo, ¿qué quieres que yo haga? (Hechos 9:6) y Dios le dice a Ananías: “Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes y de los hijos de Israel” (Hechos 9:15). Ahora Pablo dice: “Me he propuesto saber una sola cosa, a Jesucristo, a este crucificado” (1 Co. 2:1-2) y ahora, hacer esto es mi vida (Fil. 1:21).
 
 La continuidad en cumplir la visión de la iglesia es lo que da estabilidad al ministerio.
 
Observe el 20:1 “Inmediatamente que cesó el “alboroto” o problema en Éfeso donde lo acusaron que por su culpa, el negocio de la venta de templos estaba quebrando y que decía que la diosa diana no vale nada y que el culto era desacreditado, Pablo no descansó y “salió hacia Macedonia”.
 
¿Qué es lo que le ha tocado enfrentar a Pablo? ¿Tendría algún desgaste emocional, mental y ministerial? Tome en cuenta que el enfoque de la continuidad acá no está en la duración de tiempo de Pablo en un solo lugar sino en la fidelidad en cumplir el ministerio que Dios le encomendó, predicar el evangelio a todos los gentiles, yendo de ciudad en ciudad. Esto implica “a tiempo y fuera de tiempo”. Porque Pablo había entendido las implicaciones del ministerio y las obligaciones del compromiso, es que no se desanimó, no se regresó a casa, no contradijo, sino que prosiguió predicando a Cristo hasta llegar a Grecia.
 
Aplicación: El ministerio de la iglesia será más estable e impactante en la medida que cada cristiano tenga continuidad en la fe, en el testimonio, en el evangelismo, en la oración, en la asistencia, en una vida de rectitud y en el ministerio encomendado.
 
2. SEGUNDO, es necesario DEPENDER DE DIOS PARA HACER SU VOLUNTAD (V.3)
 
Ilustración: Hay ocasiones en que tomamos decisiones a la ligera, sin pensar y por motivaciones inadecuadas sin depender de la voluntad de Dios. Esta semana, leí un correo de una esposa de pastor que dice así:
 
“Gracias queridos hermanos por tomarse el tiempo para leer sobre nuestra necesidad…mi esposo recientemente perdió su trabajo en Visión Mundial de El Salvador, el estuvo laborando por un año en esa institución como técnico de Compromiso Cristiano, alguno de ustedes quizá le conozca… y no es porque sea mi esposo… la verdad es que el es un hombre con grandes capacidades, dones y muchas habilidades que nuestro buen Dios le ha dado…los que lo conocen o han escuchado de él no me dejaran mentir!! Anteriormente el fue pastor de la Iglesia en Guatemala…Bueno, el punto es que quiero pedirles que nos apoyen en oración y si saben de alguna oportunidad de ministerio nos lo hagan saber, por favor. Gracias anticipadamente. ¡Que estén bien!”
 
2.1. Depender de Dios para estar el tiempo justo en el lugar adecuado (v.3ª)
 
Pablo estuvo por 3 meses en Grecia predicando el evangelio como Dios se lo había revelado. Esto causó fuerte oposición y el rechazo de judíos y gentiles. Después de soportar toda clase de trampas, ataques, preguntó a Dios y “decidió volver a Macedonia”. ¿Cómo estar seguro del tiempo que se debe estar en una iglesia? ¿Cuáles son algunas señales que se debe tomar en cuenta para decidir continuar o dejar algún ministerio? Se necesita preguntar a Dios en oración, y recibir la aprobación de él la cual da tranquilidad, convicción y sobre todo paz.
 
2.2. Depender de Dios sin desmayar a pesar de la fuerte oposición (v.3b)
 
Grecia era una ciudad helénica, intelectual, politeísta y pagana. El asunto es que cuando se predica el evangelio y se dice la verdad, en todo tiempo y en todo lugar éste confronta, descubre el pecado, anuncia juicio y se ofrece una salida; la gente en vez de aprovechar la solución que ofrece, reaccionan en contra. Los valores y los absolutos que contiene el evangelio de Cristo casi siempre atenta contra el libertinaje, tolerancia y la naturaleza pecaminosa del hombre.
 
Aplicación, ¿Cómo reaccionaría usted si yo predico contra lo que usted está haciendo y aunque según usted es correcto pero la Biblia enseña lo contrario? ¿Cómo reaccionaría los hombres que están luchando porque Washington apruebe la ley que permite matrimonios del mismo sexo si yo como pastor les predico a la luz de la enseñanza de la Biblia que Dios está en contra de este tipo de matrimonio y que condena tal práctica?
 
El plan original de Pablo era continuar su viaje rumbo a Asiria, pero siendo un hombre de oración y fe espera confirmación de Dios y la obedece. Es sensible porque cambia los planes sin cuestionar cosa alguna. Un cristiano que depende de Dios discierne, analiza y evalúa sobre la realidad del ministerio y está dispuesto a aceptar el cambio, regresa a Macedonia.
 
† El ministerio de la Iglesia es bueno cuando predica y vive la verdad en obediencia a la voluntad de Dios.
 
3. TERCERO, es necesario TRABAJAR EN EQUIPO (V.4-6)
Ilustración: Hay un dicho “una sola golondrina no hace verano” Pero también hay una verdad: “Todos somos importantes, pero no indispensables”.
 
 El trabajo del Señor se hace mejor y es mejor cuando todos aprendemos a trabajar en equipo cumpliendo cada uno su función particular. Este es el ideal de Dios en Efesios 4:15-16, que cada uno haga con fidelidad lo que se le ha responsabilizado para que el Cuerpo funcione con normalidad.
 
 La iglesia es más efectiva y productiva cuando trabaja en equipo siguiendo un mismo fin. Trabajar en equipo implica: confiar en los demás, reconocer las virtudes de los demás, aceptar que necesitamos a los demás y someternos recíprocamente. Cuando se trabaja en equipo se aprovecha la diversidad de dones, capacidades y virtudes de los demás y se disfruta de mucha creatividad.
 
Pablo estaba acompañado por siete siervos que representaban diferentes culturas, niveles sociales y procedencia: Sópater de Berea, Aristarco y segundo de Tesalónica, Gayo y Timoteo de Derbe, y de Asia era Tíquico y Trofimo. Se adelantaron y los esperaron en Troas. Otro grupo seguía con Pablo hasta que se reunieron en Troas. Trabajan en equipo, se animaban, defendían y protegían de los enemigos. Este es el principio “uno mató a mil y dos persiguieron a 10,000”, “dos es mejor que uno” en el equipo se multiplica las fuerzas, las ideas, las virtudes y el valor.
 
4. ÚLTIMO, es necesario DISPOSICIÓN PARA SERVIR EN TODO LO QUE SE NOS PIDA (V.7-16)
 
Ilustración: En 1990 cuando iniciamos el ministerio pastoral en la Iglesia Maranatha en El Salvador me lleve la sorpresa de que había una gran cantidad de líderes, pero muy pocos estaban dispuestos a servir. Muchos eran invitados para algunos ministerios pero no aceptaban. Así que, el siguiente año, ofrecimos un seminario de liderazgo que duró seis meses antes del fin de año. La iniciativa fue efectiva pues al fin del año, todo mundo estaba dispuesto a servir al Señor en algún ministerio. El involucramiento de todos en el servicio hace efectivo el ministerio de una iglesia.
 
Cuando en una iglesia, los miembros no están dispuestos a servir, los pretextos sobran. Moisés tenía tres: no creo, no puedo y no quiero. A veces no servimos a Dios por incredulidad, incapacidad e indisponibilidad. Querer es poder, Pablo dijo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. La disposición es el resultado de una vida consagrada a Dios, de un reconocimiento de la grandeza de Dios y como una gratitud hacia Dios.
 
4.1. Es tanta su disposición por servir a Dios que no lo limita ni el tiempo (v.7-12)
 
Cuando hay disposición, ni el que predica ni el que escucha están limitados por el tiempo, el tiempo es de Dios, y servir a Dios es la mejor inversión. Predicó toda la noche.
 
4.2. Es tanta la disposición por servir a Dios que ni las circunstancias lo limitan (v.13-16)
 
Es tanta la lealtad y el compromiso de Pablo con el evangelio que aunque sufra toda clase de situaciones, él está dispuesto a cumplir el ministerio. Caminó grandes distancias, soportó rechazo y ataques; pero estuvo dispuesto a obedecer a Dios con lealtad.
 
CONCLUSIÓN
 
Dos ex alumnos del Seteca me contestaron de inmediato a la pregunta que hice por setecanos de corazón.com, ¿Qué se necesita para tener un buen ministerio? La respuesta fue, hermano, la pregunta es muy general. Sin embargo, basados en Hechos 20:1-16, hoy hemos aprendido que lo que se necesita para un buen ministerio es: necesitamos continuidad en el ministerio y dependencia de Dios, trabajar en equipo y disposición para servir a Dios en todo lo que él nos mande.