El repelente del síndrome

Dr. Luis Gomez

             Como salvadoreño viviendo en Los Estados Unidos de América por más de 15 años, lo que proponga puede tener muy poca autoridad.    Aunque podría decir que fui testigo de vivir bajo la tensión, presión, aflicción y zozobra de la guerra civil que terminó en el año 1993.   Lo que diré a continuación son aspectos desde una perspectiva subjetiva por estar fuera del campo de batalla donde un porcentaje de salvadoreños viven bajo temor, inseguridad, miedo, e inestabilidad. Por lo tanto, pediré a algunos consiervos que, viven dentro del campo de batalla, El Salvador, den su punto de vista desde una perspectiva más real.

Transcribiré la conversación que realice con algunos testigos oculares que viven inmersos en la crisis del país centroamericano, El Salvador. Omitiré sus nombres por cuestión de seguridad, y los llamaré, señor I, señor E, O y C.

Esta es la pregunta que hice a cuatro consiervos de milicia: ¿Cómo podría el gobierno y la iglesia ayudar a los salvadoreños repeler el síndrome de la paranoia por la situación que se vive en toda la nación? Esta es la parte final del capítulo sobre la Paranoia en que viven los salvadoreños. ¿Qué pasos dar, y que cosas hacer?

Señor I: Creo que en esto tienen mucho que ver los medios de comunicación, siempre están destacando lo negativo que pasa en el país, las buenas cosas no son promovidas. Es lamentable he escuchado a muchos salvadoreños que tenían tiempo de no venir al país por miedo, pero cuando vienen dicen que el país no es como se dice por los medios de comunicación.

El país siempre ha sido violento culturalmente hablando, tiene mucho que ver las raíces de la conquista, pero ahora se promueve la violencia como si esto pasara en todo el país, hay muchos municipios que tienen cero homicidios en muchos años. Pero también las iglesias no estamos promoviendo la reconciliación de la sociedad, porque nosotros mismos seguimos desunidos.

Yo:  Este último punto es muy interesante, la reconciliación de la sociedad, pero ¿cómo podríamos lograrlo?

Señor I: No es fácil porque es una sociedad muy dividida y si la iglesia está dividida, como no estará la sociedad. En este momento creo el único líder evangélico, que tiene mucho reconocimiento y que podría abanderar un movimiento de unidad es el pastor Mario Vega.

Yo: Es verdad, entonces, habrá que hacer algo en la iglesia.

Señor I: Si, pero no de la forma en que lo ha querido hacer el pastor Mauricio Navas.

Yo: Interesante. pensar en asuntos preventivos que ya no serían preventivos sino pro activos…

Señor I: Ni desde la Alianza Evangélica. Tiene que ser un movimiento de gente que tenga integridad.

Yo: Entonces, desde su punto de vista qué pasos se deberían dar además de la reconciliación de la sociedad.

Señor I: Que no tenga otro interés más que buscar la unidad de la iglesia. Entiendo, pero eso está muy difícil.  Hay que hacer un trabajo fino con los partidos políticos, para que aprendan a convivir con sus diferencias y que ellos promuevan la unidad del país.  Que independientemente de quien está en el gobierno, el interés sea el país.

Yo: Muchas gracias. muy buena perspectiva…

Señor I: Las iglesias no están aprovechando la buena imagen que todavía tienen ante la sociedad y ese es un punto a favor.

Yo: Tiene razón. Aun los mismos pandilleros tienen bastante respeto hacia ellas.

Señor I: Exacto

Yo: Es por ello por lo que yo pienso que la iglesia deberá levantarse para ser protagonista en este esfuerzo, formar un movimiento de unidad e integridad que busque el bienestar para toda la nación.

Señor I: Si, es la que podría lograr mejores resultados.

La misma pregunta hice a un segundo consiervo, a quien llamaré, Señor E.  Esta fue su respuesta: Difícil pregunta para mí. Para nosotros, al interior de la iglesia podríamos consolar y animar por la Palabra de Dios. Quizá la situación que planteas les sirva a muchos para buscar a Dios. El dolor es el megáfono de Dios. Pero la inquietud tuya va más allá.

Un tercer consiervo O respondió de la siguiente manera.  Enfatizar las cosas buenas de nuestra nación. Especialmente la de la juventud.   Ante las tres respuestas, insistí en el cómo echar andar un mecanismo o macro plan que contribuya a encontrar una solución a este problema sociológico que cada día se hace más fuerte.   En este sentido, se necesita ciertos pasos prácticos que podrían ser enfatizados por las iglesias y el gobierno unido a las familias y las escuelas.

                                   Pasos prácticos de prevención 

(como gobierno, iglesia, y familia)

Ideas para un macro plan

             Reeducar

Esta acción preventiva debió haber comenzado mucho antes de que la guerra civil terminara.  Lo que se ha hecho, aunque ha ayudado no ha sido suficiente, pues no se ha logrado lo esperado. El problema principal es que la nueva generación no fue preparada ni educada para enfrentar la nueva realidad.  Este debe ser el primer paso con la generación que está a tiempo de ser educada (Prov. 6:22, Dt 6:1-9, Prov. 3:1-10).

Un ejemplo de re-educación en la Biblia, con respecto a la Ley de Moisés. Tres veces Moisés leyó los diez mandamientos y las 613 leyes a tres diferentes generaciones.  Lo tenemos en Éxodo, y lo tenemos en Deuteronomio dos veces. La razón es porque dos generaciones que, si escucharon y fueron educados en esta materia de las leyes de cómo vivir como pueblo santo de Dios, murieron sin lograrlo.   Es por eso por lo que la tercera generación es la que debe ser reeducada con la misma ley para seguir cumpliendo el plan y objetivos de Dios.

Este trabajo es largo pero necesario.   La tarea de reeducar comienza en los hogares donde se funden los valores ya que es el crisol desde que están en el vientre de la madre.  Son los padres los primeros responsables de la educación y la formación de hijos con valores.   Las escuelas por orden y supervisión del gobierno que con integridad y paciencia necesitan inculcar los mismos valores en los alumnos.  Los gobiernos han de infundir e incluir los mismos buenos valores en toda su gestión.  Implica invertir mucho dinero, tiempo, empeño, esfuerzo para lograr el objetivo de transformar la mente de la generación joven.    Finalmente, y aunque tiene menos tiempo y espacio para forjar valores en los niños, adolescentes y jóvenes, la iglesia, es la que tiene autoridad divina para lograrlo.

En este punto es donde se debe fundir la relación entre comunidad e iglesia, en busca de una integración espiritual y educacional.   También necesitamos cambiar la forma de pensar, sentir y actuar hacia aquella porción de la sociedad que amedrenta a la porción mayor de la sociedad. Un cambio de actitud y de cultura.   Es por lo cual, se reta e invita a la Iglesia a formar un movimiento fuerte de unidad que impulse la re-educación, como el primer paso en busca de la transformación de los niños, adolescentes, y jóvenes.

              Reconciliar

Una vez creado, aceptado y aprobado el primer elemento del macro plan, la re-educación de la población de 1 a 18 años; estamos listos para dar el segundo paso.    Es la búsqueda de la reconciliación de la sociedad. La reconciliación ha de comenzar en la familia con la familia, de la familia con Dios y con la sociedad.  En seguida, los maestros necesitan reconciliarse con su verdadera función docente, cuyo objetivo es la transformación integral de sus alumnos y no solo la transmisión de conocimiento.   Esta reconciliación demanda una 1) revisión constante, 2) una evaluación periódica, y 3) una renovación profunda y honesta de los pensum académicos, de los estándares educacionales, y de la correcta aplicación de las medidas disciplinarias que una perspectiva correctiva, preventiva y confirmativa.

La reconciliación del sistema educativo ha de comenzar en el gobierno.   Es necesario hacer un alto a los debates políticos demagógicos, y hedonistas que solo van tras intereses personales y no los de la población.  Así que, lo primero que se ha de hacer es pedir perdón a la sociedad y aceptar el compromiso por una labor de servicio en favor de los demás.   Sobre todo, que desde el corazón sientan la carga y la verdadera necesidad de echar a andar la re-educación basados en la reconciliación.

La Iglesia, es quien tiene ante la sociedad la mayor credibilidad porque es Dios quien con hechos ha demostrado su amor y su poder.   Es por ello por lo que pienso que la Iglesia deberá levantarse para ser protagonista en este esfuerzo.   La Iglesia debe dar el primer paso para crear este Movimiento de Unidad.

Para alcanzar la reconciliación entre estas cuatro instituciones; habrá de considerar la formación de un equipo de personas que trabajen para lograr que todos tengan el mismo sentir, pensar y actuar.  Este “movimiento de unidad”, es lo que propone uno de los líderes entrevistados. Un movimiento que no tenga otro interés más que buscar la unidad de la iglesia.   Hay que hacer un trabajo fino con los partidos políticos, para que aprendan a convivir con sus diferencias y que ellos promuevan la unidad del país.  Que independientemente de quien está en el gobierno, el interés sea el país.

Ya plasmado en papel el plan de tres pasos básicos 1) re-educación nacional basada en los valores, la ética, el amor, el respeto, la paz, la convivencia, la honestidad e integridad, y la educación, etc., estamos listo para darlo a conocer a toda la población 2) amparados en la unidad nacional en todos los sectores: familia, iglesia, escuelas y gobierno.   Corresponde ahora dar el siguiente paso, la retroalimentación.

Retroalimentar. 

          Esta parte es muy importante en este proceso por dos razones. Primero porque la retroalimentación basada en la re-valorización ofrecerá otros elementos que enriquecerá el proceso de lo que se busca, ofrecer a corto plazo la transformación de la nueva generación.  Al ver todo lo que se está haciendo por la re-educación y los efectos de la reconciliación, permitirá que se de lo que en inglés es llamado “feedback” que se traduce como retroalimentación, lo que pasa, dicen, sienten y hacen quienes están siendo reeducados y los bandos que viven en un ambiente de unidad por la reconciliación.

La segunda razón que hace importante la retroalimentación es que se convierte en un elemento de evaluación constante y periódica del desarrollo, progreso y avance del proceso de transformación de la nueva generación. La evaluación periódica permitirá hacer mejoras, depurar, y tomar nuevas decisiones. Se evaluará el insumo, las estrategias, el personal, el tono de las relaciones, el grado de integridad, y los resultados.

Conclusión

Tomando en cuenta estos principios, elementos y la propuesta de la creación de un Movimiento de Unidad Nacional formado por todos los sectores de la sociedad: Gobierno, Escuelas, Iglesia y Familia, es la propuesta formal que hago en este artículo para hacerle frente al comején de la paranoia que invade en todo el país.

Falta definir los pasos para la formación de la comisión representativa integrada por personas con poder de convocación, influencia de líder y autoridad delegada por parte del sector representado.   Una vez formada dicha comisión, ellos (as) determinaran la agenda a seguir tomando en cuenta los tres elementos.

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