¡¡ Cuida lo que Dios te ha dado!!

Luis Gomez

1 Co. 12:1-11

He escuchado a muchas personas decir cosas como: “Yo nada puedo hacer” “Yo no sirvo para nada”  “A mi nada me ha dado Dios”  “Cuando se repartieron las virtudes, los dones y habilidades, yo llegue tarde”. Sin embargo, todos tenemos algo que Dios nos ha dado.

Hoy estudiaremos que Dios nos ha dado todo, no solo la salvación sino que nos ha capacitado para cumplir su voluntad. El nos ha dado dones espirituales: oportunidad para servir y agradar a Dios.

  1. Lo que Dios me ha dado… (V.7-11)

El contexto del capítulo 12 al 14 de 1 Corintios, habla de lo que Dios ha dado a los cristianos. Pablo escribe, por el problema de orgullo espiritual de algunos hermanos al considerarse “perfectos” “espirituales” “súper cristianos” “autosuficientes”, lo que causaba desorden en el culto de la iglesia, más cuando hablaban en lenguas.

El Espíritu Santo (v.7)

El don mayor que hemos recibido de Dios es el Espíritu Santo quien ha venido a morar en nuestro corazón. Es el consolador, la máxima autoridad en asuntos de decisión, dirección, pero cada cristiano debe reconocerlo, obedecerlo y dejarlo que controle su vida.

Dones espirituales según la voluntad de Dios (v.8, 11)

Pero, la misión del Espíritu Santo no solo es animar, guiar, consolar, enseñar, y recordar, sino capacitar  a cada cristiano para que cumpla la misión para lo cual Dios lo ha salvado.  En los versículos 8-11 descubrimos dos aspectos que deben ser considerados con mucha seriedad sobre los dones.

Primero, es que los dones no son escogidos por el cristiano, sino que es el Espíritu quien los da según la voluntad de Dios (v.8b, v.9b, 11b) “como él quiere”.   Esta primera verdad elimina la falsa enseñanza de que todos debemos tener los dones de “hablar en lenguas” “profetizar”, porque no todos los tendrán porque Dios no los da a todos.

Segundo, los dones son dados por Dios para el servicio, edificación y beneficio de los demás.   Los dones siguen siendo de Dios quien los da, nosotros solo somos administradores de estos y debemos usarlos correctamente.

  1. Como quiere Dios que lo cuide (v.12- 31)

El conformismo de muchos cristianos hoy es asombroso, uno por no valorar lo que Cristo ha hecho en su vida, dos por falta de amor, agradecimiento y obediencia a Dios, y tres por falta reconocimiento de todo lo que Dios le ha dado para que le sea útil.   En fin, no hay comprensión de lo que Dios le ha dado para que le sirvan.

Con plena comprensión de que Dios los  ha dado (v.1-11)

# Cuando se reconoce que todo lo que somos y tenemos proviene de Dios, y que es para su gloria nos evitamos muchos problemas.

# Pablo les explica en los vv.4-6 que “hay diversidad de dones” (carismas) pero un solo Espíritu los da, “hay diversidad de ministerios” (diaconía) pero todos se realizan guiados por el Señor, y “hay diversidad de operaciones” (energématos), obras eficaces que brotan de la energía que proceden de Dios, quien es la fuente de todo poder.

Con seguridad de que es para edificar a la iglesia (v.7)

# Cada cristiano, ha recibido por lo menos UN don “carisma” “favor” “habilidad” sobrenatural con la cual puede servir a Dios y edificar a la iglesia (Ef. 4:11-13, Ro. 12:4-5).   Es por ello que, los dones espirituales no son para sentirse superiores, orgullosos y envanecidos, sino privilegiados, responsable por la edificación-perfección de los santos y bienestar de la iglesia.

Con determinación que es para glorificar a Dios (v.8-11)

Todos los dones son repartidos como el Espíritu  quiere, para gloria de Dios y beneficio de la Iglesia (1 Co. 10:31, Ef. 1:6:12).  Por lo tanto, para usarlos correctamente, se debe recordar que son para que le sirvamos, crezca la iglesia, y glorifiquemos a Dios.-

En unidad para el buen desarrollo de la iglesia (v.12-31)

# Unidad  que excluye los celos y la envidia (v. 12-17)

Si los dones no funcionan o se usan en armonía y sincronía, los resultados son opuestos.  Cuando cada miembro obedece a la cabeza que es Cristo, el Espíritu es lo que nos impulsa a hacer lo que contribuye a la edificación (Ef. 4:15-16).   La unidad elimina toda clase de actitud como inferioridad, superioridad y celos.

# Unidad que obedece el orden divino (v.18-19)

Dice la Biblia que el cuerpo fue hecho “como Dios quiso” “conforme a su sabiduría”, tanto el lugar como la función de cada miembro es perfecto porque Dios lo hizo y lo ubico con su sabiduría.

# Unidad que fortalece el crecimiento (v.20-31).

En estos versículos, lo que se necesita es amor, comprensión, respeto, reconocimiento de unos hacia los otros para que se de crecimiento y buen funcionamiento.  Amor para preocuparnos los unos por los otros.  Comprensión al aceptarnos los unos a los otros.  Respeto y reconocimiento de las debilidades y virtudes que cada uno tiene.   Cuando seguimos estos valores en las relaciones interpersonales y fraternales, hay crecimiento y buen desarrollo.  Esto requiere humildad y amor.    .

Conclusión

Todo cristiano es necesario e importante y útil en la obra de Dios.   Los dones, las habilidades y las virtudes que Dios le ha dado a cada miembro de la iglesia, jamás deben ser motivo de discusión, celos, y envidia, sino que se deben aprovechar, respetar y usar de buena forma para cumplir el deseo original de Dios, su gloria y la edificación de la iglesia

Lo que más desea Dios, no es que aspiremos tener los mejores dones, las más altas posiciones o puestos de liderazgo, sino que le sirvamos.  Usted que ya es hijo de Dios, sirva a Dios

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s