La Palabra y la Oración en la edificación de la Iglesia

Habacuc 3:1-2

Luis Gomez

Los apóstoles reconocieron que la oración y la Palabra forman un binomio inseparable que contribuye para el crecimiento espiritual no solo de una persona sino de toda la iglesia.   Jesús nos dejó el ejemplo que para la efectividad ministerial no hay mejores componentes que tener una vida de oración y de estudio de la Palabra de Dios.  Fue la misma determinación a la que llegaron los apóstoles cuando escogieron a los diáconos en Hechos 6.

Jesús, por ejemplo, usó la oración y la palabra como un recurso para la renovación espiritual.  Cuando se dedicó al ayunó durante 40 días y 40 noches, mientras era tentado por Satanás, citó tres veces las Escrituras, específicamente el libro de Deuteronomio, el libro de la renovación.   Mateo 4:4, 4:7, 4:10 registra como Jesús citó el Antiguo Testamento.   Jesús dijo, “No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

El modelo de Jesús es claro que tener la oración como un estilo de vida esta comprobado en los cuatro evangelios.  La oración según Lucas es como un modo de vida, muy poderosa y es un medio de renovación espiritual.  La Palabras es poder, la voz, vida, autoridad, y la voluntad de Dios.   Es un recurso de Dios con el cual el cristiano cuenta para crecer espiritualmente.

La Biblia asegura que quien tiene una vida de oración y de alimentación diaria en la Biblia tiene una vida espiritualmente exitosa.   Por ejemplo, Gedeón oro al Señor y Dios le dio la victoria sobre los madianitas (Jueces 6).  Ana siendo estéril, oro con mucha fe por un hijo, y Dios le concedió tener a Samuel como hijo (1 Sam. 1). David, un hombre conforme al corazón de Dios, tuvo una vida de oración disciplinada.  Nehemías oro, ayuno para tener éxito en la misión, y Dios le respondió en todo (Neh. 1,2).   La oración honra a Dios, y deshonra al ego, M. Bounds.

El propósito de la oración es descubrir la voluntad de Dios y hacer que su voluntad sea nuestra oración.   Pero la palabra de Dios en el corazón y en la mente forman la conducta y el comportamiento de cada cristiano.   ¿Por qué estudiar y alimentarnos de la Palabra de Dios?  1) Nuestra memoria es limitada y corta (Sal. 103:18, 2 Ped.3:14-18) por ende necesitamos de la Palabra de Dios. 2) El mundo en el cual nos movemos está influenciando diaria, fuerte y constantemente.  3) La Palabra es necesaria porque nos confronta (Isa. 6:5).  4) En la medida que nos apegamos a la Palabra permite que la imagen de Dios se forme en nuestra vida. 5) Finalmente, en la medida que la Palabra esta en nuestra vida, esta fortalece nuestra relación con Dios.

La meditación bíblica y la oración como un habito espiritual es imprescindible para el hijo de Dios. Significa escuchar, leer, estudiar, memorizar, obedecer, meditar, aplicar y responder a través de la oración.   Por lo tanto, el ruego de Dios, el reto de la Palabra, y la necesidad de cada cristiano es hacer de la oración y la Palabra, el recurso mas importante para crecer en la vida cristiana.   Le dejo este desafío, de orar mas y leer la Biblia para parecerse más a Cristo.   Lo anterior, resulta en que la iglesia es edificada integralmente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s