Beneficios por estar en comunión con Dios

1 Juan 5

Luis Gomez

Juan aplica la técnica causa y efecto para describir los beneficios de una buena relación con Dios.   La primera causa es la fe que tenemos es la que nos capacita para vencer al mundo (v.1-5).   En otras palabras, todo lo que hay en este mundo que se opone a Dios, podemos vencerlo si desarrollamos la fe que Dios nos ha dado.  El efecto de tener esta calidad de fe es la vida eterna, pues significa creer en Jesús como el Hijo de Dios, único que puede salvar al hombre (v.6-12).

La vida eterna que tenemos por creer en Jesús además de ser efecto, asimismo se convierte en causa del siguiente efecto.  Cuando llegamos a ser considerados hijos de Dios desarrollamos confianza intima con Dios (v.14-15).   La confianza con Dios es el resultado de tener buena relación con él o buena comunión.   Nuevamente, la confianza en Dios siendo efecto se convierte en causa del siguiente efecto que es la autoridad o el poder en la intercesión (v.17-21).

Este es el proceso que describe los beneficios de la comunión con Dios por medio de las palabras que se repiten en todo el pasaje.   1) Creer, es lo mismo que tener fe, cree (v.1,5).   2) Nacido (v.1) de Dios, ha sido engendrado, nacido de Dios (v.9).  3) ama, amamos, el amor de Dios. 4) Guardaos, guardemos los mandamientos.

La fe acá es la salvadora que Dios nos da en el momento de creer en él (Ef. 2:8). Pero también, la fe que nos capacita para seguir creyendo en Dios y sus promesas, es la del fruto del Espíritu (Ga. 5:22-23).    Esta misma es una convicción profunda, verdad teológica radicada en el corazón que no solo nos capacita para enfrentar toda clase de prueba.   La nueva posición en Cristo.  Todo lo que es nacido de Dios vence al mundo.   La fe es un recurso celestial que nos ayuda a vivir en buena relación o comunión con Dios.

Lea este pasaje, y trate de disfrutar las enseñanzas.   Estar en buena relación con Dios es la base para tener una vida cristiana saludable y agradable a Dios.  Así que, busquemos y esforcémonos por tenerla.

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¿Qué realmente es la navidad para usted?

Luis Gomez
Realmente no se lo que significa para el resto del mundo el celebrar la navidad. Los motivos, las expresiones, y el efecto de la navidad en la vida de las personas es muy diferente, y no siempre son coherentes al verdadero significado.
Piense por un momento con toda honestidad. ¿Qué significa para usted la navidad? ¿Realmente le da la verdadera atención a este evento? ¿Qué elementos son necesarios y/o hasta indispensables según usted para que la navidad cumpla los objetivos como fiesta?
La navidad no es una fiesta de regalos y comida. La navidad no es una fiesta para viajar. La navidad no es una fiesta de luces, estrenos, pólvora, adornos, etc. Ahora bien, si le quitamos todo lo anterior, ¿la celebración de la navidad sería igual?
El significado que hemos dado a la navidad a lo largo de la historia, por lo general, ha estado enfocado en todo lo que la adorna y la acompaña, pero hemos olvidado el verdadero significado. Lo que celebramos no responde a los valores que durante el año se mantienen más o menos en el olvido. Valores como la solidaridad, la unión, el amor, la paz y la esperanza son más propios de la época de Navidad, y se encuentran representados en las creencias religiosas del cristianismo.
Primero, el significado verdadero de la Navidad se centra en Jesús no en los elementos secundarios a los que generalmente le ponemos más atención. (Lc.2:10-11).
Segundo, la navidad pone atención en los valores espirituales y no en los elementos tradicionales, de costumbre y culturales. Jesús al nacer abre las puertas al amor, el gozo, la paz, el perdón, la vida eterna, la unidad, la reconciliación, etc. (Lc.2:14). Tal significado de generosidad, gracia, perdón, reconciliación, gozo, y unidad deben darse todos los días de nuestra vida. Esto es lo más importante, porque cuando limitamos la navidad a un día, el 24 o 25 de diciembre, nos olvidamos de que en el nacimiento de Jesús se encierra el más grande milagro de amor y se resume el plan salvífico para la humanidad (Fil. 2:5-11).
Tercero, con el nacimiento de Jesús, no solo da cumplimiento a las profecías del Antiguo Testamento que terminan con su crucifixión, sino que con su muerte abre las puertas para que todo el que crea en él tenga vida eterna (Lc. 2:17, 20, 32, Juan 3:16).
Fue hasta el siglo 3 d.C. donde se comenzó a celebrar el nacimiento de Jesús. Los cristianos planearon celebrar la navidad en esta fecha para sustituir una fiesta pagana que se celebraba en esos días. Desde entonces hasta el día de hoy se celebra la navidad.
La invitación hoy es a que celebremos la navidad enfocando nuestra atención en la persona de Jesús, y en los valores eternos que nos enseña y no tanto en los elementos tradicionales, de costumbre que la adornan o la acompañan.

Hasta aquí nos ayudó Jehová

Luis Gómez Chávez

Conocer los propósitos de DIOS para nuestra vida y caminar apegados a estos, por un lado, es una gran bendición, pero por el otro lado es una tremenda responsabilidad.   Es una bendición saber que hacer, hacia donde ir, como proceder y tener la paz de que todo lo que se hace honra y glorifica a Dios.    Vivir apegados a los propósitos de Dios no es cosa fácil, ya que hay pruebas, mismas que nos ayudan a crecer. Cuesta mucho entender algunas pruebas que nos vienen, soportarlas y aceptarlas con agrado, con todo tienen un propósito bueno.   Además, hay tentaciones que vienen de la carne misma, del mundo y del diablo que como un equipo atacan a diestra y a siniestra en contra de nuestra vida de obediencia a Dios.  Lo que buscan es que no cumplamos los propósitos de Dios.

El pueblo de Israel en un momento determinado, después de haber pasado muchas pruebas, dificultades, enfermedades, guerras, ataques, etc., Josué como líder y guía; dijo: Hasta aquí nos ayudó Jehová, cuando logran llegar a la tierra prometida, que era la meta final hacia donde Dios quería llevarlos. Sin embargo, aún no habían andado conforme al propósito final de Dios, el vivir como pueblo santo, y que, desde esa tierra de Jerusalén, ser el centro de evangelización mundial.

Este es el mismo propósito de Dios para la Iglesia, ser un pueblo santo, y ser luz a las naciones.   Ya casi se cumplen 2000 años desde que Jesús la inicio, y aun no se ha logrado ese magno propósito, pero hasta aquí Dios la ha ayudado.   La historia de la Iglesia esta plagada de eventos grandiosos, pero también muy tristes.  Son miles los mártires que han dado su vida por defender los valores espirituales del reino, del evangelio según el propósito de Dios.   Pero son millones y millones las personas que han sido rescatadas de las garras del diablo por el poder de nuestro Señor Jesucristo.     Con todo, aunque podemos decir, hasta aquí Dios ha ayudado a la Iglesia, aun no se ha cumplido el propósito final de Dios, de conocer, y vivir de acuerdo con ese santo propósito.

Cada iglesia local, como es IBP, tiene el mismo propósito desde que comenzó en el año 1989.   El próximo julio estará cumpliendo 30 años de ministerio, tiempo en el cual ha vivido diferentes circunstancias, pero como es la iglesia de Dios, pertenece a él, y es solo de él, aquí esta, gracias a él, y seguirá con mas fuerza, con mayor visión, pero es necesario mantenerse en el propósito de Dios.   Si una iglesia pretende honrar a Dios y darlo a conocer, deberá apegarse a la Santa Biblia, la Palabra de Dios; someterse al control del Santo Espíritu quien busca guiar a su pueblo hacia la meta suprema de Efesios 4:13.  Pero también, la iglesia debe no solo saturarse del amor de Dios, sino vivirlo como un estilo de vida.  Finalmente, si cumple lo anterior, seguro que ardera en su corazón el compromiso de dar a conocer a Dios en el mundo entero.

Doy gracias a Dios porque él me ha permitido ser parte de su obra por mas de 30 años, de los cuales, 10 años y 8 meses me ha permitido estar con esta iglesia IBP.  Todo el tiempo he sido responsable de enseñar, preparar y guiar esta congregación a cumplir el propósito perfecto de Dios.   Tiempo durante el cual hemos experimentado diferentes estaciones, pero la fidelidad ha estado siempre, por eso, y con todo, podemos decir confiadamente, “hasta aquí nos ayudo Jehová”.   Y como IBP es de Dios, hay garantía completa que esta obra seguirá con paso firmes, cumpliendo el propósito de Dios.   A Dios sea la gloria ahora y por siempre.

La Palabra y la Oración en la edificación de la Iglesia

Habacuc 3:1-2

Luis Gomez

Los apóstoles reconocieron que la oración y la Palabra forman un binomio inseparable que contribuye para el crecimiento espiritual no solo de una persona sino de toda la iglesia.   Jesús nos dejó el ejemplo que para la efectividad ministerial no hay mejores componentes que tener una vida de oración y de estudio de la Palabra de Dios.  Fue la misma determinación a la que llegaron los apóstoles cuando escogieron a los diáconos en Hechos 6.

Jesús, por ejemplo, usó la oración y la palabra como un recurso para la renovación espiritual.  Cuando se dedicó al ayunó durante 40 días y 40 noches, mientras era tentado por Satanás, citó tres veces las Escrituras, específicamente el libro de Deuteronomio, el libro de la renovación.   Mateo 4:4, 4:7, 4:10 registra como Jesús citó el Antiguo Testamento.   Jesús dijo, “No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

El modelo de Jesús es claro que tener la oración como un estilo de vida esta comprobado en los cuatro evangelios.  La oración según Lucas es como un modo de vida, muy poderosa y es un medio de renovación espiritual.  La Palabras es poder, la voz, vida, autoridad, y la voluntad de Dios.   Es un recurso de Dios con el cual el cristiano cuenta para crecer espiritualmente.

La Biblia asegura que quien tiene una vida de oración y de alimentación diaria en la Biblia tiene una vida espiritualmente exitosa.   Por ejemplo, Gedeón oro al Señor y Dios le dio la victoria sobre los madianitas (Jueces 6).  Ana siendo estéril, oro con mucha fe por un hijo, y Dios le concedió tener a Samuel como hijo (1 Sam. 1). David, un hombre conforme al corazón de Dios, tuvo una vida de oración disciplinada.  Nehemías oro, ayuno para tener éxito en la misión, y Dios le respondió en todo (Neh. 1,2).   La oración honra a Dios, y deshonra al ego, M. Bounds.

El propósito de la oración es descubrir la voluntad de Dios y hacer que su voluntad sea nuestra oración.   Pero la palabra de Dios en el corazón y en la mente forman la conducta y el comportamiento de cada cristiano.   ¿Por qué estudiar y alimentarnos de la Palabra de Dios?  1) Nuestra memoria es limitada y corta (Sal. 103:18, 2 Ped.3:14-18) por ende necesitamos de la Palabra de Dios. 2) El mundo en el cual nos movemos está influenciando diaria, fuerte y constantemente.  3) La Palabra es necesaria porque nos confronta (Isa. 6:5).  4) En la medida que nos apegamos a la Palabra permite que la imagen de Dios se forme en nuestra vida. 5) Finalmente, en la medida que la Palabra esta en nuestra vida, esta fortalece nuestra relación con Dios.

La meditación bíblica y la oración como un habito espiritual es imprescindible para el hijo de Dios. Significa escuchar, leer, estudiar, memorizar, obedecer, meditar, aplicar y responder a través de la oración.   Por lo tanto, el ruego de Dios, el reto de la Palabra, y la necesidad de cada cristiano es hacer de la oración y la Palabra, el recurso mas importante para crecer en la vida cristiana.   Le dejo este desafío, de orar mas y leer la Biblia para parecerse más a Cristo.   Lo anterior, resulta en que la iglesia es edificada integralmente.