Mi viña querida

Dr. Luis Gómez Chávez

En la Biblia se menciona la palabra viña más de 59 veces porque era parte de la campiña oriental y tenía significados importantes para la vida de los judíos.  Un viñedo era el lugar donde sembraban generalmente uvas.    Deuteronomio 23:24 “Cuando entres en la viña de tu prójimo, entonces podrás comer las uvas que desees hasta saciarte, pero no pondrás ninguna en tu cesto”, declara que en  la viña se sembraba uvas.  Uno de los productos más comunes entre los judíos era esta, aunque sembraban otros frutos, y Dios utiliza este lugar y este fruto  para ilustrar y para enseñar.

Génesis 9:20 es una de las primeras menciones y en este caso hace referencia al lugar donde se cultiva uvas. Entonces Noé comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña.  Cuando leemos Deuteronomio 6:10-11 parece que la viña se refiere no solo a la plantación de uvas porque distingue la planta de Olivo y esto lo repite en 28:39.  Hay otros pasajes que indican que se sembraba uvas 2 Reyes 19:29 pero era el lugar donde no solo se sembraba uvas, sino también otros frutos para comer, esto lo confirma Levítico 25:3-4.

Muy bien, independientemente de la conclusión que se dé acerca de si un viñero era un lugar exclusivo para plantar uvas o que se aprovechaba para sembrar otro tipo de producto, Dios lo utiliza la viña metafóricamente  para referirse a la familia como la viña más importante y más querida.  Es Salomón en el libro de Cantares donde se intuye el sentido figurado de la viña que toma de base la viña como lugar para ilustrar a su familia como su viña querida, la primera que debía cuidar.

Primero se refiere al lugar y la planta de uvas físicas.  Como una regla, una parra tierna se poda y no lleva fruto sino hasta los tres a años. La flor de la vid aparece en abril y mayo y expide una aroma dulce y delicada. El Cantar de Saloman dice: “Y las vides en cierne dieron olor” (2:13).  Pero Cant. 1:6b “Me pusieron a cuidar las viñas, y mi viña,  que era mía,  no cuide “guarde””. Y en el 8:12 dice: “Mi viña,  que es mía, esta delante de mi” podemos intuir que ilustra a su matrimonio, como la viña más querida a la cual debe cuidar, proteger, guiar, y amar.

Según Cantares 8:12 significa “colocarse delante de los hijos para guiarlos y ofrecerles un camino mejor”. La idea primordial es la de “vigilar y gobernar la familia de manera sabia para agradar a Dios”.  La familia es la más pequeña y completa unidad existente que da solidez a la iglesia, a la sociedad y al estado.  Para poder cuidar bien la familia, es necesario depender de Dios y entregarnos a obedecer los lineamientos prescritos por Dios en su Palabra.  Es una tarea grande y un privilegio fundamental que no debe ser descuidada.   Implica atender, vigilar, desvelar, esforzarse y sacrificarse para lograr que la familia esté segura y firme en la fe cristiana, en las relaciones, en los profundos valores y convicciones cristianas.

Cada miembro de la familia: papá, mamá e hijos es responsable de cuidarse para Dios y cuidar  su familia para y con Dios.  La primera responsabilidad que tenemos los padres es cuidar nuestra familia ante Dios, antes que cuidar las otras familias del mundo.    Invierta, gaste, de lo mejor en la familia antes que los amigos, relativa, empleos, actividades, etc.  Si cuidamos nuestra familia como prioridad, Dios nos bendecirá.

 

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Cuando estamos en la casa de Dios

Dr. Luis Gómez Chávez

¿Cuántas cosas podría enumerar usted que forman parte del irrespeto hacia Dios mientras estamos en Su casa?    Solo piense usted en la casa de oración donde se congrega y haga una lista de 10 cosas que pueden considerarse como acciones irrespetuosas delante de Dios.   Gracias por su honestidad al pensar en solo 10.  Ahora, mi deseo es que se  esfuerce para respetar a Jesús, la casa de Dios, y a los demás pues esto ayudara a la formación de la cultura de respeto de la nueva generación.  Salude, pida permiso, hable con sabiduría, sea honesto (a), sea puntual, no interrumpa, no venda cosas en la casa de Dios, no preste con intereses a sus propios hermanos, etc.    Siempre que entre a la casa de Jehová, guarde silencio, apague el celular, concéntrese en adorar a Dios, no platique, cuide que su corazón este limpio y en plena honestidad.

El templo fue construido para adorar a Dios (1 Cro.28:2-10, 2 Cro. 6:2) Juan dice “y vosotros la habéis convertido en un mercado”. En un mercado se compra, se vende, y se intercambia productos; se habla de todo, se come, bebe, grita y hay mucho ruido. Un mercado acarrea suciedad, demasiadas cosas, todos buscan su propio objetivo, entra toda clase de personas, se permite toda clase de negocio, delincuencia, ladronismo, trampas, vicios, y toda clase de pecado. ¿Es aceptable o normal que en el templo dedicado para adorar a Dios se hagan estas cosas? ¿Es lógica y justa la reacción de Jesús ante semejante perversión sobre el uso del templo?

Algunas veces venimos al templo como que si fuéramos a otro lugar: no hay preparación, expectación, propósito y razón. El Salmo 27:4 explica que a la casa de Dios se viene para “contemplar la hermosura de Dios”, adorar, celebrar, engalanar, hacer sentir a Dios y para “inquirir, estudiar, examinar e investigar, gustar, disfrutar Su Palabra”. Es lo que más anhela y espera David, estar en la casa de Dios. Más de 25 veces lo dice en los Salmos. Efesios 5:18-20 declara que cuando somos guiados por el Espíritu, la adoración a Dios es completa.

A Dios se le falta el respeto cuando no hacemos lo que él nos ha ordenado hacer. Cuando no somos puntuales, cuando lo dejamos por otra actividad, cuando aun estando en la casa de Dios lo hacemos a la fuerza, por obligación, o compromiso. Cuando hacemos un ministerio guardando actitudes incorrectas en el corazón, cuando no estamos bien con los demás, cuando no somos honestos, cuando tenemos un interés personal, cuando solo buscamos ser vistos. Ahora imagínese como deshonramos a Dios, cuando dejamos de asistir al templo por hacer otras cosas, cuando asistimos a la casa de Dios mal vestidos, cuando servimos a Dios mientras hablando mal de los demás, o no damos lo que le pertenece a Dios, cuando cantamos solo con los labios, cuando mentimos a los mismos hermanos, etc.

Cuando no hay temor hacia Dios, y los intereses son otros u otras motivaciones nos dominan; nos olvidamos del respeto hacia Dios y hacia las personas, del lugar, del momento. No olvidemos, el templo es la casa de Dios, le pertenece a Dios y es para honrar el nombre bendito de Dios.

 

La meta del cristiano

Gálatas 4:19

Reflexión del día

“Querido hijos (hijitos míos), por quienes de nuevo sufro dolores como de parto hasta

que Cristo sea formado en vosotros”

           Este versículo ha de ser unido o entendido teniendo como complemento Efesios 4:13, 5:26-27 donde se describe la meta sublime hacia la cual debe todo cristiano en particular y la iglesia en general debe anhelar y esforzarse por alcanzar, que Cristo sea formado en cada uno.

¿Qué significa e implica la frase “que Cristo sea formado en mí”?  Significa que cada día la gente pueda ver  el carácter de Cristo en mi vida.  Cristo en mis palabras, pensamientos y sentimientos, actitud y comportamiento.   Es vivir el fruto del Espíritu en mi vida (Ga. 5:22-23).

En la medida que Cristo se vaya formando en mi, el amor hacia él crecerá, seré paciente, humilde, manso, seguro, y tendré dominio propio.  Mi fe en Dios y su palabra la demostrare por medio de la obediencia y la paz, la tranquilidad, el contentamiento de Dios será mi fuerza interna.

Implica despojarme de todo lo que va en contra de Cristo como  el orgullo, autosuficiencia, soberbia, indiferencia, malicia, y malos hábitos.    Es renunciar a todas las cosas que estorban mi crecimiento espiritual, y apropiarme para practicar aquello que contribuye a mi desarrollo espiritual donde Cristo se va formando en mi vida como, hablar mejor, amar como él, confiar más en Dios y dejar que Cristo participe en mis planes, metas, proyectos, trabajo, estudios, familia, etc.

Si deseo obedecer a Cristo, debo conocer su voluntad, la cual está plenamente expresada en la Biblia.  Significa que debo leerla, conocerla, estudiarla, meditarla, disfrutarla, obedecerla y compartirla.

¿Qué debe dejar de hacer y comenzar a hacer para que Cristo sea formado en usted?

Haga una lista de las cosas que necesita abandonar para que Cristo sea formado en su vida, y luego una lista más de las cosas que necesita comenzar a practicar o hacer para que cada día se parezca más a Cristo.

El placer de alabar a Dios

Dr. Luis Gómez Chávez

Con tan solo un poco de tiempo que tomemos para buscar en la Biblia la frecuencia de la palabra ´alabar a Dios´ unida a los muchos sinónimos; es suficiente para hacer una larga lista y la información será muy extensa. ¿Qué importancia tiene para el ser humano alabar a Dios? ¿Qué importancia tiene para Dios que el hombre le alabe? ¿Qué beneficios recibe quien decide alabar a Dios?

Por otro lado, si miramos a nuestro alrededor con la mente puesta en el Salmo 150:6 ´Todo lo que respire alabe a Jehová´, nos daremos cuenta que ´alabar a Dios´ es nuestra obligación.  Pero, ¿quiénes más, aparte de los humanos, pueden alabar a Dios?  El salmo dice: ´Todo-lo-que-respire´. ¿Quiénes o que más respira en la tierra aparte de los seres humanos?  No solo son los humanos, sino también los animales y los árboles.

Deténgase un momento para observar el movimiento y el accionar de los árboles. ¿Estarán alabando a Dios, su Creador?  Luego, piense en los animales, estos cantan, ¿Para quién más pueden cantar?  Hay agradecimiento por el sol, la lluvia, la hierba, y agradecen a Dios por su existencia.  En el canto de los animales hay música, ritmo, alabanza y gratitud.  Así que, no solo los humanos tenemos el derecho, el privilegio y la obligación de alabar a Dios.  ¿Cómo lo hacen las plantas, los árboles, los animales y los humanos?

Lo importante en todo esto es reconocer que existimos para alabar, adorar, glorificar a Dios (Ef. 1:6,12) y que cuando lo hacemos, no solo cumplimos el propósito doxológico, sino que el alma nuestra, el corazón y la vida interna recibe tremenda bendición.   El himno, ´Señor mi Dios, al contemplar los cielos y el firmamento…mi corazón entona esta canción….´ no solo es una afirmación de la grandeza de Dios, sino que es una bella manera para alabarlo desde lo más profundo de nuestro ser ¿Por qué?

Levántese de donde está, de unos cuantos pasos,  por favor observe lo que hay a su alrededor, mire hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados… ¿acaso no hay suficiente motivo para alabar a Dios por tanta belleza, creatividad, diversidad, etc.?  Hay mucho placer cuando adoramos a Dios con todo el corazón, en una íntima relación con Él y solvencia con los demás. La adoración comienza en el altar favorito de Dios, el corazón sincero, integro y renovado por el Espíritu Santo, y se demuestra en nuestras buenas relaciones con los demás.

Haga de este día, un día de completa adoración a Dios  donde renueva su vida espiritual. Pida perdón a Dios por sus pecados, agradezca a Dios por el perdón, y restablezca las buenas relaciones con todos los demás.  Haga esto último, en oración a Dios.