La humildad, madre de las virtudes

1 Pedro 5:2-6
Reflexión del día
Dr. Luis Gómez Chávez

Después de leer este pasaje, ¿Con qué relaciona los vv. 2-4 con vv.5-6?   La acción de guiar  a o servir en una congregación requiere mucha humildad, ejemplo y total sumisión a Dios.   Esta actitud de sumisión y humildad se está requiriendo en los vv. 5-6 lo cual se debe dar en las relaciones interpersonales.  ¡Cuán importante es el respeto, la sumisión, pero sobre todo, la humildad cuando nos relacionamos con los demás!   Cuando se es humilde, se es sincero, honesto, se dice la verdad, pero se hace con sabiduría, y mucho respeto.

¿Por qué es tan importante la humildad en la vida diaria?  Porque todo el tiempo necesitamos relacionarnos unos a otros.   Además, Dios nos exhorta en su Palabra a “revertirnos de humildad” porque él confronta a los soberbios, orgullosos, autosuficientes,  y exalta, da gracia a los humildes.  Si, Dios tarde o temprano castiga a los soberbios que jamás reconocen sus errores y no se humillan para pedir perdón aun cuando han fallado.   Es algo profundo de sus vidas, orgullo o soberbia la que no les deja humillarse ante los demás para reconocer que los demás están en lo correcto y que se ha fallado.   Sin embargo, Dios bendice, acompaña, da gracia a quienes son humildes al pedir perdón, reconocer sus errores, al buscar a los demás que le han ofendido para entablar la amistad, restaurar la paz y la armonía.

El texto “Humillaos bajo la poderosa mano de Dios” es interesante, fuerte, profundo y retador.  Yo reconozco que la humildad no ha sido una de mis mejores virtudes.  Claro está, es un reto para mí y para todo cristiano el semejarnos a Cristo en cuanto a ser humildes. La humildad está íntimamente ligada con la obediencia, y la obediencia es el resultado de dejar que el Espíritu nos controle.     Cuando Dios por medio del Espíritu hace su obra en cada hijo suyo, se aprende a ser obediente voluntario, a renunciar a lo que no es bueno, y a entregarse a las cosas que agradan a Dios.     Vivir como Dios ordena en su Palabra es vivir en humildad, en obediencia y entrega.

Deje que Dios tome su vida, permita que el Espíritu Santo con libertad haga su trabajo en usted, y de lo demás, despreocúpese, porque todo saldrá bien, y la humildad dará a luz muchas otras virtudes que tanto se necesitan vivir en este tiempo.    Así que, dele a Dios el espacio de su vida, y él hará lo que se ha planeado hacer en su vida y de su vida. No se preocupe en ser humilde por su propia fuerza, solo sométase a Dios, y entonces vivirá como Dios quiere que vida, y eso es lo que importa.

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Beneficios por vivir en Unidad

Luis Gómez Chávez

Mientras Jesús estuvo con sus discípulos, la unidad fue una bendición porque tenían dirección, misión, visión común y Jesús se encargaba de alimentar, mantener y monitorear dicha unidad. El  reto está en mantenerla ahora que Jesús los dejará.  Ese es el ruego y deseo de Jesús al Padre, que  guarde,  proteja, mantenga apartados del mal no solo a sus discípulos sino a todos los que habrán de creen en Jesús.  También ruega que con gozo se mantengan  en santidad y unidos como él y su Padre, tal unión es perfecta.

A dicha unidad de Jesús y sus discípulos se debe la extensión del evangelio hasta Roma, y a todo el mundo.  Unidad no es ausencia de desacuerdos sino la capacidad de ponerse de acuerdo. Unidad no es ausencia de diferentes opiniones sino la madurez en escuchar, examinar y aceptar lo que es correcto. Unidad no es ausencia hasta de algunas discusiones sino la sabiduría en saberlos resolver.  Todo esto pudo darse en esta dimensión divina terrenal pero siempre hubo armonía, unidad y es lo que impactó al mundo que les veía.

Muy poca atención e interés se ha dado al hecho de vivir en unidad como iglesia. La unidad es un recurso que Dios ha dejado a la Iglesia para impactar al mundo por medio del ejemplo.  Más  hermoso es reconocer que en la unidad se disfruta y se experimenta más el amor de Dios, porque es una bendición sublime. El Salmo 133 lo  promete y lo comprueba, que estar en armonía, de acuerdo, en unidad profunda, ahí hay bendición y vida eterna.    Jesús prometió que cuando dos personas se ponen de acuerdo, ahí está presente él para dar bendición.

Creo que no nos hemos dado cuenta sobre la importancia, el valor y el poder de la unidad en una familia y en una iglesia.  En la unidad esta la fuerza.  En la unidad la fuerza se eleva a una décima potencia porque tiene como fundamento de unidad a Dios. En la unidad aun las debilidades se aprovechan como recursos.  La unidad aprovecha las virtudes de todos por igual y no se detiene para cuestionar los defectos  porque solo ve una meta final a alcanzar.   En la unidad creada, alimentada y monitoreada por el Espíritu Santo, todos nos pertenecemos y nos necesitamos.

Piense en este día que en cualquier grupo en que esté, la unidad es un ambiente no solo espiritual, pero cuando es el Espíritu el que la sostiene y monitorea, no hay fuerza en la tierra que la destruya y dé por hecho que los sueños, los proyectos, los planes, los anhelos basados en la Biblia y no en sus intereses, todos y cada uno se cumplirán.  Con tanta razón, la principal petición de Jesús en Juan 17 es por la unidad de sus discípulos, y la unidad de la Iglesia que él levantaría.    Una iglesia unida, no hay nada que la detenga, ni las puertas del hades pueden contra ella.   Así que, el llamado es para que cada cristiano haga su parte, se esfuerce por vivir en unidad para que el mundo no solo vea  a Jesús, sino que lo crea como Salvador y Señor.

No olvide que si estamos juntos somos mejores, y si estamos unidos somos vencedores.

Una búsqueda desesperada

Salmo 63:3-8

Reflexión del día

Dr. Luis Gómez Chávez

¿Qué quiso enseñar David al comparar su anhelo y su deseo por estar con Dios en el santuario que es como estar “en tierra seca y árida” donde no hay agua?  La profundidad de su anhelo y de su deseo por estar en la misma presencia de Dios, por tener una relación íntima es admirable.   Hay un contraste en estas expresiones al ser comparadas con otras que él mismo ha dicho en el Salmo 42:1 “Como el ciervo  brama por las aguas”, pero ambas  describen con mucha imaginación del deseo profundo por estar con Dios, es una búsqueda desesperada.

¿Qué desea David y que es lo que promete? (v.3-8). 1) Mis labios te alabarán, 2) Con ese anhelo te bendeciré en mi vida. 3) En tu nombre alzare mis manos, 4) Con labios de júbilo te alabará mi boca, y en las noches meditaré  en ti. 5) y en la sobra de tus alas me regocijaré. ¿Qué ha sido Dios para David?  1) Mi socorro has sido, 2) Tu diestra me ha sostenido, 3) Mi alma esta apegada a ti.

Las palabras que expresa David motivan  de inmediato a anhelar, desear y buscar desesperadamente esa relación íntima con Dios, tal como la tenía él.    Sin embargo, para alcanzar esa relación íntima con el Dios santo, es necesario reconocer que la búsqueda de Dios debe desearse con mucho anhelo y desesperación.   Yo invito a cada uno de quienes leen esta reflexión a que hagamos la siguiente oración:

“Señor, te ruego que me perdones porque mi búsqueda de ti, mi deseo de estar en tu presencia, por tener una relación estrecha contigo no ha sido mi prioridad, ni ha sido profunda y responsable.   Sin embargo, agradezco a Dios, pues a pesar de este error, tu gracia, tu amor, y tu fidelidad lo he podido comprobar en mi vida cada día.  Quiere decir entonces,  que si yo me esfuerzo por mantener una relación intima contigo demostrado en el deseo profundo por agradarte en toda mi forma de vivir, y mantener una búsqueda desesperada e incansable de ti todos los días; mi vida será bendecida, y creceré mucho más para semejarme a Jesús, en cuyo nombre he orado a Dios, amen.”

Gracias  Señor por ser mi Socorro y mi Dios Eterno.   Entiendo, buscar tu rostro cada día es una bendición, un privilegio, y una responsabilidad de cada hijo de Dios que le ayudará a crecer espiritualmente y vivir conforme al deseo de Dios.   La búsqueda más segura, es el buscar estar bien con Dios todos los días, antes de todo lo que se ha de hacer cada día.

Dios, Dios mío eres tú

Reflexión del día
Salmo 63:1-8
Dr. Luis Gomez Chavez

¿Qué clase de expresión es esta?  Es una opresión de confianza, de dependencia, de búsqueda, de pertenencia, de relación cercana, y de anhelo.  Lea el versículo completo, “Dios, Dios mío eres tú, de madrugada te buscare. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida, donde no hay agua, para ver tu poder y su gloria, así como te he mirado en el santuario”.

¿Qué relación está implicada entre David y Dios al escuchar esta frase, Dios, Dios mío eres tú?   Puede ser una relación de confianza, dependencia, y de búsqueda anhelada.   El hecho de repetir, “Dios, Dios mío” podría ser una declaración de pertenencia o búsqueda de ayuda.  Sin embargo, basados en el contexto, es una declaración que describe la clase de relación que había entre David y Dios, una amistad hermosa, tanto que David anhela profundamente estar con Dios.

¿Cuál es la actitud de David que sirve de modelo de meditación  y búsqueda de Dios para que nosotros lo aprendamos?  Los vv. 1-2 tiene algunos elementos: Busca a Dios de madrugada, lo busca con el alma sedienta de Dios, lo hace consciente, en persona, con su cuerpo (carne) al anhelar estar frente a Dios y lo busca con un propósito, ver o comprobar su poder y su gloria.    David sabía que su gloria, el shequina, estaba sobre el templo o santuario, y ahí podía encontrar la gloria de Dios. Así que, anhelaba, deseaba con todo estar en su casa.

Observe la profundidad y la magnitud del anhelo que siente David por estar con Dios, hablar con él, escucharlo a él y glorificarlo.   Ahora piense y responda con honestidad, ¿busca a Dios de esa manera en mis meditaciones diarias?   Creo que esto amerita que pidamos perdón a Dios porque no hemos buscado a Dios ni con disciplina y mucho menos con el profundo anhelo como el de David.    De la calidad de nuestra búsqueda, dependencia, y fe en Dios dependerá la clase de vida que tengamos todos los días.

Si ya eres hijo (a) de Dios, el reto de este día es hacer de esta frase una realidad en tu vida con todas las implicaciones vertidas en esta reflexión. Anhela estar con Dios más que con otras cosa, persona o relación.

La humildad en el servicio a Dios

Reflexión del día

1 Pedro 5:2-6

01-23-17

El pasaje de reflexión esta en un contexto especial donde el apóstol Pedro  enseña sobre cómo se ha de apacentar la grey de Dios en contra posición de la manera como no se ha de hacer.   La implicación lógica que bien a la mente al leer este pasaje es que existen personas que están realizando el ministerio de una manera incorrecta, inaceptable y que es reprobable.

Es interesante  que quienes estamos al servicio de Dios debemos reconocer y aprender a realizar el ministerio con humildad, ya que la ausencia de esta virtud, la cual ha sido llamada la madre de todas las virtudes, es que se realiza el ministerio por intereses personales, orgullo, soberbia, y despóticamente.    La exhortación del apóstol es a servir a Dios con voluntad, animo y con el ejemplo.

Al llegar a los vv. 5-6 encontramos un llamado especial a practicar la obediencia o sumisión.   Si continuamos con el hilo de pensamiento de los versículos anteriores, podemos concluir que no puede haber sumisión a menos que seamos humildes.   Lo increíble es que el llamado acá ya no es solo a los que son responsables de determinado ministerio sino  que el llamado es a cada miembro de la iglesia a aprender a vivir sometidos en el temor de Dios.

Es una filiación espiritual que se da.  Cuando los que han sido llamados a realizar determinado ministerio lo hacen con humildad y ejemplo< los miembros de la congregación aprenderán a someterse no solo a Dios sino a la dirección de los responsables de ministrar. Lo lindo de todo, como en Ef. 5:21, la sumisión es reciproca, porque todo se hace en el temor de Dios, en la dimensión de la guía del Espíritu Santo.

La invitación a tener una vida de sumisión es hecha ya que Dios “resiste” “enfrenta” “confronta” aun, hasta “castiga” a los rebeldes, a quienes se oponen a la dirección de Dios.  Todo es muy diferente con aquellos que en humildad se someten a Dios y a los demás en el temor de Dios.  A los humildes, dice Dios, les da gracia y los exalta. En otras palabras, Dios bendice a quien es obediente.  Cuando aparezca el príncipe de los pastores, es entonces cuando premiara, bendecirá, según su obediencia, fidelidad, y humildad.    Esto es para todos los hijos de Dios.

Así que, nuestra actitud, mi actitud, su actitud ante lo que nos toque vivir ha de ser de sometimiento, humildad, confianza y contentamiento en Dios.    Cuando aprendemos de Jesús, y de Moisés que fueron humildes, obedientes y ejemplo, esto nos ayuda a dejar de ser soberbios, y altivos.    Dios se agrada de nuestra humildad, obediencia y ejemplo.

Oración: “Señor, perdóname porque muchas veces he reaccionado negativamente en vez de ser agradecido solo por estar en circunstancias incomprensibles.  Perdóname porque me olvido  de tus promesas, de que tu eres soberano, todopoderoso y que están en control de cada detalle de mi vida.   Te ruego mi Dios que me ayudes a saber dejarte todo el espacio para que hagas tu voluntad en el momento tuyo y que yo aprenda a confiar más en ti y esperar con paciencia y en contentamiento hasta el final sin ser soberbio sino humilde. En Cristo Jesús, mi Salvador y Señor, amen”

Injusticia y Humildad

1 Pedro 2:19-24
Luis Gómez Chávez

La actitud del cristiano que sigue las pisadas de Jesús está dispuesto a sufrir y soportar aun las injusticias cuando se hace el bien. No responde cuando es humillado pero lo que hace es dejar que Dios se encargue de hacer justicia. El ejemplo claro lo tenemos en Jesús, quien cuando lo maldecían, el no respondió de la misma forma, y cuando respondía era para bendecir, pero generalmente se quedaba cayado.

En mi vida he recibido incomprensiones y hasta tratos injustos, y en vez de responder o desanimarme, he ganado más fuerza y he aprendido las enseñanzas de las paradojas. No puedo negar que causaron dolor, con todo, hay paz en mi corazón, libertad en el ministerio y de todo, muy buenos recuerdos.

“Señor, ayúdame a aprender sobre la humildad, a seguir tus pasos, a saber callar, saber hablar, saber defender la fe, y buscar siempre el bien de los demás, y a nunca responder de la misma manera cuando soy tratado con injusticia, sino solo responder con el bien aun cuando me hacen el mal.”
Reflexión del día.

¿Cuánto debo cambiar?

Luis Gómez Chávez

Un adolescente confundido dijo: ¿“Pastor, puedo desbautizarme, es que robe unas naranjas”?  Otro dijo, “me cambio del evangelio porque ya no puedo venir a la iglesia”.   Nicodemo dijo, ¿cómo puede una persona ya grande volver al vientre de la madre?  Estos son cambios imposibles, no podemos hacer cambio  hacia atrás.   Es más, podemos  volver a la historia para conocerla pero no  para hacer  cambios.  El cambio es en el presente y en el futuro.

¿Puedo cambiar algo del pasado?   Puede volver al pasado para evaluar el presente y proyectarse hacia el futuro.  El apóstol Pablo, muchos años después de  su conversión de fe camino a Damasco, escribió unas palabras que declaran que todavía seguía cambiando en su vida.   Por ejemplo en Fil. 3:12 “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto, sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús”.  Luego al leer sus últimas palabras en 2 Ti. 4:7 “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”.

Nunca dejaremos de cambiar y todos los días necesitamos cambiar.  La pregunta es ¿estoy cambiando para bien? ¿Estoy transformándome cada día hacia la imagen de Jesucristo? ¿Es Cristo quien me está cambiando?  ¿Qué cambios  estoy haciendo según los que me rodean? ¿En qué áreas de mi vida necesito seguir cambiando para ser un mejor hijo de Dios, un esposo (a), padre, madre, hijo, vecino, trabajador, amigo (a), y miembro de la iglesia?

Hace un buen tiempo aprendí un coro que tiene mayor sentido cuando se canta con ademanes.  Usted lo sabe, así que, cántelo conmigo. “Transformándome está, cada día cambia algo en mí, en solo una semana el universo creó, la luna, el sol, la tierra y el mar y las estrellas mil. Pero tratándose de mí, transformándome está.  Quisiera colocar, un rótulo en mí, que Dios no ha terminado aún, su trabajo en mí, más yo seré perfecto algún día sí Señor, la mano del Señor me cambia a mí”

Esta es una gran verdad, ¡Dios sigue cambiando tu vida porque él sigue formándose en ti basado al plan individual que tiene para cada uno según su voluntad eterna.  Tu responsabilidad es dejarle a Dios que haga el trabajo que ha planeado hacer por medio del Espíritu Santo.  Lo mejor es no  oponerse, no se lo impida, él sabe lo que hace, mejor deja que él te controle y te irá mejor!

              Con mucha honestidad, haga una lista de las cosas que necesita cambiar en su vida delante de Dios para que cada día se ajuste más a la voluntad de Dios.   Luego en oración haga un compromiso delante  de Dios que cambiará estas cosas y proponga la manera de cambiar.  Un cambio, por muy pequeño que parezca, es un cambio y no solo vale la pena sino que eso agrada a Dios.  Comience por las cosas más pequeñas y una a la vez.  El cambio debe comenzar en usted, luego en su familia, después en la iglesia.