El valor del amor

Día 280
Cantares 8:5-14
Lectura de Cantares 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Siempre se ha creído y se ha enseñado que el amor es como el fundamento para las buenas relaciones matrimoniales, el cual no solo da seguridad y crea un buen ambiente, sino que da estabilidad y motivación.    Lo anterior es una gran verdad, aun cuando se debe insistir que el matrimonio es una decisión, es un compromiso hecho por los dos que se unieron delante de Dios, pues tanto el hombre como la mujer se comprometen a vivir juntos en todo tiempo, circunstancia.   Así que el amor tiene un valor importante en un matrimonio, y Salomón y la Sulamita lo sabían.

El valor del amor (8:5-7)

La importancia de la familia (8:8-12)

El compromiso eterno del amor (v.8:13-14,2:17, 4:6).

En este pasaje último de Cantares, los recién casados nos recuerdan sobre el valor que tiene el mantenerse amando.    No es enamoramiento sino amor profundo, tan fuerte es este que no solo se queda en palabras bonitas, regalos de sorpresa, sino que es una convicción, es un compromiso eterno que nada ni nadie podrá disolverlo.   Es un verso citado muchas veces para manifestar la magnitud y grandeza del amor que se tiene hacia la otra persona (v.6b)  “Porque fuerte es como la muerte el amor”.    Esto corresponde a las palabras que Jesús dijo y demostró, en esto consiste el amor en que dio su vida por nosotros. El verdadero amor es aquel que da su vida por la persona a quien se ama.  Pablo cito eso de Jesús en Efesios y dijo que así deberían mostrarlo los esposos por las esposas (Ef. 5:25,28-29).

En medio de esta experiencia de amor, Saloman nos confiesa de un error cometido por él en cuanto a no seguir el orden de prioridad.    En el 1:6 dice que le dieron a cuidar una viña, que podría referirse a su familia, y en el 8:11-12 reconoce que esa viña no la cuido por cuidar muchas otras que no era la suya.    Esto nos enseña que dentro del matrimonio, cuando llegan los hijos se debe establecer un orden de prioridad, esposos, hijos, y luego lo demás, y jamás dar mayor atención a lo demás antes que los hijos.   Por ejemplo, jamás el trabajo, el ministerio, los amigos, el deporte, etc, deben tener mayor importancia que la familia (esposa e hijos) que Dios le ha dado.

En este punto es donde mayores problemas hemos experimentado la familia, pues a veces consciente o inconscientemente hemos fallado.  Algunas veces, con tal de ayudar al vecino, al compañero, al amigo relegamos a la propia familia, nos olvidamos de la promesa hecha a los hijos, o no le damos importancia el estar con nuestros hijos en los momentos más valiosos de ellos.   Papa, mamá, si amas a tus hijos, dales el lugar, cuídalos, vela por ellos, edúcalos correctamente, háganlo como equipo como esposos, pues ellos son la herencia que Dios les confió, y delante de Dios son responsables de no solo mostrarles el camino hacia la vida eterna, sino de la preparación para saber vivir en esta tierra.

Saloman dice, “me dieron a cuidar las viñas, y la viña que era mía no cuide”.  Si tienes el amor de Dios, si amas a tu cónyuge como Cristo nos amó, lo más seguro es que cuidaran su familia para Dios.    Esto de amarnos, es un compromiso para toda la vida, por tanto, cada día debemos alimentarlo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s