Tras los pasos de Jesús: el prometido

Luis Gómez Chávez

El endemoniado gadareno quería seguir a Jesús después que fue liberado del dominio de los demonios. Lc. 8:38-39 dice: “Y el hombre de quien había salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él, pero Jesús lo despidió diciendo: Vuélvete a tu casa, cuenta cuan grandes cosas ha hecho Dios contigo, y él se fue, publicando por toda ciudad cuán grandes cosas ha hecho Jesús con él”.  Jesús sanó a diez leprosos, pero solo uno quiso venir para agradecer por el milagro de sanidad. Esto es un gesto de fe por la que Jesús le dio salvación además de la sanidad.   Sin embargo, un escriba dijo a Jesús, “Maestro, te seguiré a donde quieras que vayas”.  Otro de sus discípulos le dijo: “Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.  Jesús les respondió: ¡Sígueme!, deja que los muertos entierren a los muertos” (Mt. 8:18-21).

            La respuesta del maestro fue específica “Las zorras tienen guarida y las aves del cielo nidos, más el Hijo del hombre no tiene dónde recostar su cabeza”.  Imitar los pasos de Jesús significa sentir lo que él sintió: amor, hacer lo que él hizo: morir para que dar vida, y vivir como él vivió: obedecer totalmente a Dios para hacer la voluntad divina.  El mismo Jesús  definió el costo de ir tras sus pasos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígueme”.  Los discípulos que le dijeron a Jesús que querían seguirle, después de conocer el precio, prefirieron seguir en sus lugares y no comprometerse a tener una vida de imitación del maestro.

Aquí está el punto medular del asunto, no puede haber vida cristiana plena, no puede haber familia realizada, no pude haber iglesia exitosa, no puede darse un crecimiento sano a menos que muramos a nosotros mismos. Otra vez, solo cuando el cristiano ama como Jesús amó, obedece como Jesús obedeció, y se entrega hasta el punto de morir como Jesús murió es que las cosas serán diferentes.

Esto quiere decir que, ir tras las huellas del maestro, siguiendo e imitando su ejemplo, no es nada fácil, pero nos corresponde hacerlo todos los días.   Y aquí está el vacío, lo incompleto, lo incongruente de la fe con la vida práctica de los cristianos.  El asunto es más agudo, Maxwell en uno de sus libros “Descubra el líder que hay en usted” prefiere trabajar con el 20% que está comprometido con Dios y entregado a una vida de santidad que con el 80% que no quiere compromiso y lo triste de todo esto es que muchos de ellos aunque están en el ministerio de la iglesia no lo están haciendo ni con excelencia, sino que tienen una vida espiritual decepcionante.

Cuando Jesús dijo, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” quiso decir que quien cree en él como su Salvador, debe hacerlo su Señor también.  Dios desea que todos sigamos sus pasos al dejar de ser simples creyentes sin tomar compromiso alguno. Esto es renuncia, esto es dejar, esto es entrega, esto es dar.  Hasta cuando dejo y renuncio a lo que soy, quiero, hago y anhelo y me entrego, doy todo, ofrezco todo para que Jesús lo aproveche es cuando me convierto en un verdadero imitador de Jesús.

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La felicidad de la disciplina

Día 285
Job 4
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En una ocasión Dios le dio a escoger castigos  a David: entre 3 años, tres meses y tres días.   Escogió los tres días que estaría en manos del castigo de Dios, porque encontró más misericordia en Dios que en las manos de los enemigos.   Este principio es el que comienza a desarrollarse en el capítulo 4 de Job, solo que bajo un razonamiento más humano que divino.    Es Elifaz quien le está diciendo a Job que Dios lo castigará por el pecado que está cometiendo.

Es verdad que Dios al que ama castiga, pero el castigo viene acompañado de amor y un propósito pedagógico. Elifaz está aplicando el principio con la seguridad de que Job sufre por causa de su pecado, cuando Job esta asegurando y demostrando que es inocente.  Así que, acá no es castigo lo que Dios le está dando a Job, sino que es una demostración al mundo entero de que quien teme a Dios en cualquier circunstancia es fiel.

Sin embargo, es necesario afirmar esta gran verdad, de que Dios al que ama disciplina.   Así como el padre disciplina al hijo que ama, cuando este se ha portado mal o ha hecho algo en contra de Dios, o de la moral.   Hay un proverbio que dice, “El que detiene la disciplina al hijo aborrece”.   Es por ello que debemos reconocer con temor y temblor que Dios siempre nos disciplinará cuando hagamos algo que no es correcto.

Es oportuno aclarar que no siempre, lo que nos pasa es por causa del pecado.  Hay enfermedades que nos vienen por nuestro propio descuido, el cual no es pecado, sino que es por no alimentarnos bien, por cargar demasiado al cuerpo, o simplemente por no poner atención a los avisos naturales que el cuerpo da.  En el caso de Job, las calamidades, y la enfermedad de su piel, cáncer en la piel, no es por su pecado, sino porque Dios lo está probando, más bien nos está mostrando la fidelidad y lealtad de Job.

Concluimos mis hermanos diciendo que cuando somos disciplinados por Dios como resultado de alguna falta, no nos enojemos, no reclamemos, sino sintámonos bienaventurados porque esa es una clara señal de que Dios nos ama.   Cuando no es disciplinado a pesar de que está haciendo cosas malas, siéntase triste, porque algo diferente está pasando.   Lo mejor que se puede hacer es siempre ser fiel a Dios aunque se esté en la más dura prueba, porque cuando somos fieles, las pruebas que nos vienen no podrán poner en duda las convicciones y la fe en Dios.

¿Por qué sufren las personas buenas?

Día 284
Job 3
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

                  El deseo de Satanás era que Job se rebelara contra Dios.  Dios permite el sufrimiento como prueba, Satanás lo intensifica y usa a la mujer de Job para incitarlo a maldecir contra Dios (esto es tentación).  Si Job accedía, Satanás comprobaría su hipótesis.  Sin embargo Dios demuestra a Satanás y al mundo que su poder es invencible y que cumple Ro. 8:28-29.  Quien ama a Dios, en medio de toda circunstancia será fiel a Dios.  Quien ama a Dios permanecerá firme sin ceder a la tentación aun cuando la misma esté intensificada en toda su fuerza, pues aun en el último momento, escogerá ser fiel a Dios y a sus convicciones.

En el capítulo 3 se repite cinco veces la pregunta ¿Por qué? (v.11, 12, 16, 20,23).  La pregunta impregna la esencia  del dolor incomprendido de Job.  Es la incógnita de la comprensión del sufrimiento que en los justos o personas buenas e inocentes  continua.    Job no lo puede explicar y en medio del dolor y presión, él permanece como inocente sin pecar contra Dios, no lo maldice.  Sin embargo, como humano, buscó la manera de dejar salir el dolor por medio de gritos, lamentos y maldiciones pero no contra Dios.

Job grita maldiciendo el día de su nacimiento (3:1-19).  Versículos claves, el 3 “Perezca el día en que yo nací”. Según la mitología pagana, Job buscó a los expertos en hechicerías y maldiciones lo maldijeran.  Reniega contra ese día, no contra Dios, simplemente porque no entiende la razón de porque esta así y porque en esa circunstancia no quiere estar.  Luego los v.11, 12,16 expresa tres formas de insistir en que no quiere estar así.   Job sabía que quien muere: ya no lo molestan, no es intrigado, en la muerte todos son iguales y termina el sufrimiento, para el justo.

Job grita maldiciendo la prolongación de sus días terribles (3:20-26).  Job pedía algo imposible para el ser humano.  Sin embargo, está seguro que su vida está en Dios y él puede hacer lo que el hombre no puede hacer.   Se queja de la duración del sufrimiento.  Ya perdió su familia, sus bienes y lo único que tiene es la vida, vida no deseada, desea que termine para ya no sufrir.

Job representa el comportamiento natural de todo ser humano cuando está sometido a una prueba donde considera que ya no puede más y no encuentra una salida.    Lo natural del ser humano que cuando se está en una circunstancia que es inexplicable, no encuentra salida y es insoportable, surge del alma la queja, las peticiones, los gritos, la turbación, la negociación con Dios o con cualquier persona con tal de salir de lo que está viviendo.  Job al final del capítulo reconoce que esta turbado, no entiende aun porque está sufriendo de esta manera.  Con todo y su turbación y los gritos de agonía, se mantiene firme en su relación con Dios, su fe es firme, sus convicciones inamovibles.    Esta es la enseñanza, si somos justos o personas buenas delante de Dios, jamás debemos olvidar que Dios está de nuestro lado, él está con nosotros y no nos dejara ser expuestos más allá de nuestra resistencia; Dios nos librara, solo que debemos esperar que la prueba termine y así cumplir el propósito de Dios en nosotros.  Si Dios es con nosotros, quien contra nosotros.

 

Fe a prueba de fuego

Día 283
Job 1:12-22
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En la Biblia hay algunos ejemplos donde la fe es puesta a prueba de fuego.   Uno de ellos es Abraham cuando Dios le ordeno que en señal de obediencia sacrificara al hijo de la promesa, al cual espero 25 años para que naciera.  Abraham salió librado y demostró que su fe en Dios era más fuerte  que toda prueba.    Otro ejemplo es el de los amigos de Daniel cuando con la confianza y lealtad a Dios seguros de que Dios es mayor que todo y que tiene poder para librarlos prefirieron ser echados al horno de fuego antes que negar su fe.   Un horno, según dice la Biblia que fue calentado siete veces más de lo normal.  Ellos, salieron victoriosos de esa prueba porque Dios, en quien ellos confiaban, los libro al no permitir que ni aun sus cabellos se quemaran.

Un ejemplo más, Daniel permitió ser echado al foso de los leones antes que negar su fe en Dios.  La Biblia dice que al siguiente día, Daniel estaba con vida porque Dios tapo la boca de los leones para que no se lo devoraran.  Tres ejemplos donde la fe es puesta a prueba de fuego.    Bueno, Job no es la excepción,  porque según leemos en el capítulo 1 y los versículos 12 al 22, y luego el 2:10 su fe es puesta a prueba de fuego, ya que no solo pierde todo, sino que él mismo es sometido a una enfermedad de la piel.   Perdió todos sus bienes materiales, perdió a toda su familia, y para completar la prueba, le vino una enfermedad de la piel que lo hacía sufrir, y lo mas paradójico es que todo esto le sucede siendo una persona fiel a Dios.  Uno puede ver como consecuencia natural para una persona que no es fiel a Dios que sufra esto, pero alguien tan recto como Job, Abraham, los amigos de Daniel, y Daniel mismo.

Al leer esta porción vista bajo otra perspectiva a la que vimos en el devocional anterior, me llama la atención la actitud correcta, el estado de contentamiento y el grado de madurez  de Job al reaccionar  ante toda esta calamidad,  donde Dios pone a prueba su fe.  Cuando la fe está centrada no en las emociones, ni tan solo en el conocimiento sino en Dios es solida, madura, fuerte, y leal sin importar la magnitud de la prueba.  Dios limitó a Satanás para que no tocara la vida de Job, en su primera prueba (v.12).   Cuando ya había perdido todo, Job responde en el v.21 “Desnudo salí del vientre de mi madres, y desnudo volveré allá, Jehová dio, Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”. ¿No es esta una expresión de contentamiento, confianza, y satisfacción en Dios?   ¿No es esto amor, lealtad de Job al no cuestionar el accionar de Dios?   Job entiende que todo esto está controlado por Dios, y él está seguro en sus manos. Pero, ¿no es esto una prueba de fuego para la fe?  ¿Cómo reaccionaría usted ante una prueba como esta?

La segunda fase de la prueba de fe que Dios permite a Satanás esta en el 2:6-9.  Solo la esposa la ha quedado a Job, todo lo ha perdido, y ahora su enfermedad es lo más terrible, y la esposa se une al ataque convirtiéndose en instrumento de Satanás.  El v.10b, dice, en todo esto, Job no pecó con sus labios.   Mis amados lectores,  es posible que usted ya ha estado en medio de una prueba de fuego de su fe, pero no en el nivel de Abraham, Daniel, y Job.  Es que la lealtad y la calidad de fe que tienen estos siervos de Dios es tan fuerte, madura, y convincente que prefieren morir antes que fallarle a Dios.    Cuando se cree en Dios en este nivel, se vive en contentamiento, satisfacción, seguridad de que todo lo que pase no cambiara nada la relación que se tenga con Dios.

Dios, ayúdanos para que cuando seamos sometidos a una de estas pruebas, podamos serte fieles. Por nada del mundo, ni por lo que te ofrezca, dejes de ser fiel a Dios.

Da lo mejor a Dios

Dr. Luis Gómez Chávez

Cuando se va a construir un edificio, ¿Cuál es la pregunta que se hace?  ¿Cuál será la función del edificio? Porque de la función depende la forma o el diseño.  Por ejemplo, si se piensa en la función de  una escuela para niños, un banco, unos apartamentos o un supermercado, esto determina el diseño. De igual manera, Dios diseñó la Iglesia y a cada miembro según la función que esta tendría mientras permaneciera en la tierra.  Rick Warren dice: “Antes que Dios te hiciera, decidió que rol deseaba que jugaras en la tierra.  El planteó con exactitud como quería que le sirvieras y te formó para esa tarea. Eres de la manera que eres, porque fuiste hecho para un ministerio especifico”.

Dios al crearnos nos dotó con talentos naturales, y cuando nos regeneró nos  capacitó con dones espirituales, y todo, para cumplir la función para la cual él nos creó.  Hay dos textos que deseo mencionar que respaldan esta verdad (Ef. 2:8-10, Ef. 4:15-16). Y es San Pablo en 1 Corintios 3:5-10, y 4:1-2 que declara que nuestra función y nuestra posición es la de servir como fieles servidores de Cristo. Cada cristiano hijo de Dios tiene por lo menos un talento natural y un don espiritual que lo capacita para cumplir la función que Dios le ha dado dentro del Cuerpo de Cristo que es Su Iglesia.    Es necesario que cada uno la cumpla con fidelidad dando lo mejor a Dios.

Entender el corazón de Dios cuando dice: “Porque no quiero sacrificios de labios sino un corazón sincero”, es algo fundamental.  Entender, “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y que pide Jehová de ti, solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante Dios” (Miqueas 6:8) es de suma importancia. ¿Cuán equivocados estamos al creer que todo lo que hacemos es de agrado a Dios? ¿Cuán herrados estamos al creer que todo lo que hemos preparado con mucho tiempo está llegando al trono de Dios como olor grato? ¿Cuán engañados estamos al sentirnos satisfechos solo porque muchos nos felicitan por la manera como cantamos, dirigimos, enseñamos, predicamos y servimos? ¿Cuán ignorantes somos al creernos todo lo anterior?

Viene a mi mente de nuevo las mismas palabras del profeta, “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y que pide Jehová de ti, solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante Dios (Miqueas 6:8).  Como una exhortación, amonestación y confrontación, resuenan en mi oído y en mi corazón las palabras del profeta.   Es  triste, peligroso y dañino para el ministerio, caer en tal decadencia espiritual, de irresponsabilidad moral al creernos lo párrafo anterior.  Lo que Dios espera de nosotros al servirle es honestidad, integridad, sinceridad con nosotros mismos, con Dios, con el ministerio y con los demás, antes de hacer hasta el más pequeño ministerio como es el entrar en el santuario de Dios.

¿Me gusta lo que hago, lo realizo con facilidad, siento satisfacción al hacerlo, son edificados los demás con el ministerio que hago, se agrada Dios con lo que hago?

Piensa como Dios

Día 282
Job 1:12-2:13
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

El libro de Job responde a la pregunta ¿Por qué sufren los justos?  Job desde el inicio enfrenta la realidad del sufrimiento en su propia vida con una pregunta  ¿Por qué viene este sufrimiento a mí? y que más tarde la cambia a ¿Para qué viene este sufrimiento a mi vida?  Satanás tenía una perspectiva incorrecta sobre la teología que Dios ha plasmado en su Palabra y que espera que cada hijo suyo la crea y la viva.

Dios por ser soberano y omnisciente conoce el presente y futuro de Job.  Por lo tanto, sabedor de la calidad de fe, temor y relación que tiene Job con Dios, lo escoge para enfrentarlo a su archi  enemigo de todos los tiempos, Satanás, quien está intentando confundir a la humanidad y a los teólogos poco cuidadosos y poco responsables con el significado original de Dios en su Palabra.   También los amigos de Job tienen una perspectiva equivocada acerca de ciertos tópicos teológicos.    Se atreven a emitir con afirmación una conclusión teológica acerca del pecado, del sufrimiento, del castigo y del pecador.

Decir que alguien está sufriendo porque ha pecado, sin saber a profundidad es falto de responsabilidad.  Job por otro lado, es el que entiende menos sobre lo que está pasando.   Irse una noche a descansar, en paz con Dios y levantarse el siguiente día y encontrarse con la pérdida total de sus propiedades, de sus hijos y más aun, con una insoportable e inexplicable enfermedad, no es nada fácil.    Es por esto que lo primero que pregunta a Dios, con la seguridad de la fe que hay en su vida, del temor hacia Dios, y de la buena relación que tiene con Dios es  ¿por qué viene esta enfermedad, este sufrimiento, estas  pruebas, estas calamidades a mí, si estoy seguro de que mi vida espiritual es perfecta?

Cuando te encuentres en una prueba, circunstancia, contradicción o paradoja que no entiendes y que atenta contra ti, no dejes de confiar en Dios, no dejes de ser fiel a Dios, no cambies tus convicciones en Dios y él te dará todo lo que necesitas para salir vencedor. Es necesario recordar que Dios jamás te enviara algo que no puedas enfrentar.   Cuando estés en esa prueba y circunstancia de dolor o incomprensión, alaba a Dios, alaba a Dios, y alaba a Dios.   Dios nunca te fallara, por ende, tu nunca le debes fallar.  Jamás cuestiones a Dios, y a Satanás no le creas ninguna teología que te presente por muy buena, lógica, bíblica y razonable que te parezca.  Lo mejor que puedes hacer es ser fiel a Dios aun cuando no entiendas lo que viene a tu vida.

Dios reta a Job para que piense y vea todo lo que le sucede como Él lo de desde el cielo.  Muy grande y muy difícil puede ser la prueba que enfrenta Job, y si solo lo ve desde la perspectiva humana, jamás podrá entenderlo y mucho menos superarlo. Sin embargo, si se esfuerza por mirarlo desde arriba, desde donde Dios esta, todo se ve más pequeño y nada imposible para Dios.   No importa lo que esté viviendo, solo deje que Dios obre y usted solo confíe en Él.

Cambia tu forma de pensar

Día 281
Job 1:1-11
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Son solo dos veces en la Biblia donde Satanás  entra a la presencia de Dios para acusar a los hijos de Dios y están en Job 1,2. Lo hace porque la forma de pensar de Satanás es muy diferente a la forma de pensar de Dios y la forma de pensar de nosotros sus hijos ha de ser diferente a la forma de pensar de Satanás. La perspectiva que tiene Satanás sobre la vida, sobre la fidelidad, y sobre la lealtad de las personas hacia Dios es muy diferente a lo que Dios define como lealtad.

Conozca a Job, su vida y su familia.  En el capitulo uno Dios dice que Job era un varón perfecto, temeroso y apartado del mal.   Era un padre de familia que velaba por la vida espiritual de sus hijos como un verdadero sacerdote.  Además, era uno de los hombres más ricos de toda esa tierra. ¿Qué le hacía falta a Job para vivir bien? Era gran amigo de Dios, era reconocido por todos, y sus hijos lo tenían en gran estima. Solo había alguien que no lo tragaba, y era Satanás quien la agarro contra Job, al acusarlo delante de Dios.

Todo ser humano está expuesto al sufrimiento a partir del pecado de Adán y Eva porque a todos se nos imputó la naturaleza pecaminosa, y por ende, todos sufrimos.   En parte es una pronunciada maldición del huerto (Ge. 3:17-20), Por cuanto desobedeciste, maldita será toda la tierra y con dolor comerás todos los días de tu vida.

Hay personas que creen que el sufrimiento siempre es resultado del pecado.  Esto no es totalmente cierto, aunque sí se sabe que la paga del pecado es sufrimiento no solo temporal sino eterno y no solo interno sino externo, mediato e inmediato.  No es imparcial sino universal.   De manera que nadie, ni aun el justo, aunque sea bueno, recto está libre del sufrimiento.  Es más, la Biblia dice que felices los que sufren por causa de Cristo.  Por otro lado, Jesús nos dejó el más alto ejemplo de sufrimiento y en el caso de él no fue por su pecado sino por los nuestros.

Recuerde que Dios no contesta la pregunta, pero Job aprendió a no preocuparse por el porqué, ya que ha conocido a Dios y ha entendido que Dios es su porción suficiente y que teniéndolo a él está completo.  Ha entendido que Dios es soberano y suficiente para controlar todo.  Solo queda confiar en él.  Al final la pregunta de Job es para qué, cual es el propósito de toda la prueba que le ha venido.

Vida ejemplar o carácter de Job (1:1-5).  Dios tomó como modelo de lealtad a Job para demostrar a Satanás que la lealtad del hombre que teme a Dios no depende de lo que tengan o de lo que Dios les da, sino de la relación personal con él.  Ante ello, Satanás promueve un concepto inadecuado sobre la lealtad o la justicia.  Estos dos conceptos venidos de los dos seres más fuerte, Dios y Satanás dan inicio al conflicto celestial.

¿Cómo era, vivía y tenía Job en el momento de ser tomado como modelo de lealtad?  En carácter (1:1) era recto, perfecto, temeroso y apartado del mal.  Uz era un pequeño poblado al sur de Palestina, cerca de Madián donde vivió Moisés.  Job era conocido por su vida ejemplar.  Recto porque reconocía la autoridad de Dios y se esforzaba por agradarlo.  Perfecto en el sentido que no tenía nadie que lo señalara, era íntegro e irreprensible en su relación con Dios y en su relación con el prójimo.  Temeroso y apartado del mal ya que andaba diariamente en comunión con Dios.  Dios lo llama justo  y es porque era justo.

Unido a su carácter, estaba la gran prosperidad y la gran familia que tenía (1:2-5).  Un resultado de la fidelidad a Dios es los bienes materiales.   La obediencia resulta en bendición y esta se extiende hasta su familia.  Su riqueza era mayor que todos los de su región.  Sin embargo era rico espiritualmente.  ¿Qué tenía materialmente?    La riqueza no lo hacía olvidar su papel sacerdotal como padre de familia. Su familia estaba unida, había compañerismo, amistad, buena relación.  Job como sacerdote rogaba a Dios por su familia.  Era padre ejemplar, buen hijo de Dios, hombre modelo y siervo de Dios.

Sin embargo, el concepto incorrecto de Satanás sobre la “lealtad” “sufrimiento” “pecado” “Dios” entra en escena (1:6-11).  “Satanás creía que Job era perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal porque (le conviene) Dios le ha dado todo lo que necesita y desea.  Por eso es fiel porque tiene todo, pero una vez Dios se lo quite, entonces será infiel y desleal a Dios”.  La teología de Satanás es incorrecta.  Sobre la lealtad, “alguien es leal mientras tiene todo”. Sobre el sufrimiento, es el medio para ser infiel a Dios.  Sobre el pecado, siempre produce sufrimiento.  Sobre Dios, él soborna para que las personas sean fieles, les da todo.

Esta es la manera de pensar de Satanás y que algunas veces ha llegado a ser la forma nuestra de pensar también.   Una manera muy humana, y muy diferente a la de Dios y la de la Biblia.    Algunas veces se da, el hecho de que hay personas  que solo son fieles a Dios mientras Dios los bendice, los prospera, pero cuando no los prospera, se olvidan de Dios, esta es una manera humana y carnal de proceder.    Mis queridos hermanos, debemos ser fieles a Dios en todo tiempo, en medio de toda circunstancia, porque Dios nunca nos falla, él siempre vela por nosotros y busca el bien de nosotros.    Por favor, piense como Dios piensa, y será fiel y leal e invencible como lo es nuestro Dios.