La reprensión es mejor que el fracaso

Día 237
Proverbios 29:1-14
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Es muy claro que ninguna reprensión en el momento es agradable, sin embargo, más tarde llega a ser es medicina.  Cuando no es acepada la reprensión justificada el final será fracaso anunciado o prevenido.  Esto es muy real, hay personas que por nada del mundo aceptan una reprensión, y si en caso la escuchan, terminan en enemistad con la persona que lo hizo aun cuando este en la justa razón.  Es muy triste ver con nuestros propios ojos el fracaso de alguien a quien con insistencia, amor y sabiduría  fue reprendido y advertido del fracaso que recibiría si no atendía la reprensión a tiempo.   Tales cosas las ha visto usted, las he visto yo, la hemos visto muchos, y en todos, es triste y no alegría.

Lea con atención el 29:1.  “El hombre que reprendido endurece su cerviz, de repente será quebrantado y no habrá para el medicina”.  Una traducción corta en forma de paráfrasis puede decir: “El que reprendido no cambia, no tiene remedio”.   La actuación de una persona que no permite la reprensión, que no escucha la reprensión y que no acepta la reprensión corre el peligro de llegar al fracaso en el tiempo que menos se lo espera.  Este tipo de persona se asemeja a l necio, insensato, autosuficiente, arrogante, soberbio, hedonista y orgulloso que siempre cree tener la única razón y por consiguiente, él mismo cava su misma tumba.

Es importante poner atención a esto, ya que por naturaleza y generalmente, el ser humano no gusta ser reprendió.  Pero, ¿qué es reprensión? ¿Quién tiene autoridad para reprender? ¿Cómo debe ser la reprensión para que pueda ser aceptada sin problemas?  Finalmente, ¿Cuál es el propósito de una reprensión?  ¿Hay niveles de reprensión? Expresión

severa de desaprobación que se le hace a una persona por su comportamiento.

La idea de expresar desaprobación, ya sea por palabra o por acciones, por lo general se comunica en hebreo con el verbo ga·ʽár. (Gé 37:10.) Otro verbo hebreo que también se traduce “reprender” significa literalmente “humillar” (Job 11:3); un nombre hebreo traducido “reprensión” tiene el significado literal de “censura”. (2Re 19:3.) En griego se transmite esta idea con el verbo e·pi·ti·má·ō, que también puede significar “ordenar con firmeza; decir rigurosamente; corregir”. (Mt 12:16; Lu 18:39; 2Ti 4:2.)

Un sentido de “reprender” que no se limita a las personas es “impedir; detener”. Jehová reprende a la semilla en el sentido de que impide que haya buena cosecha (Mal 2:3), y el que reprenda a los insectos devoradores significa que no les deja dañar gravemente las cosechas. (Mal 3:11.) El salmista se valió de las bestias para simbolizar a los enemigos del pueblo de Dios y le rogó al Altísimo que no les permitiera hacer daño: “Reprende a la bestia salvaje de las cañas, a la asamblea de toros”. (Sl 68:30.) Jesucristo reprendió al viento y a una fiebre. (Mr 4:39; Lu 4:39.)[1]

                   A diferencia de todos los sentidos en el párrafo anterior, prefiero entender el significado de la palabra reprensión tal como la presenta Gordon, Como regla definida, reprender significa confrontar a alguien con la maldad de una acción o actitud y ayudarle a entender las consecuencias. La reprensión auténtica es una comunicación noble, y su intención es liberar a una persona para su crecimiento y eficacia. Como menciona Pablo, hablar «la verdad en amor» (Ef 4.15). En la Biblia, por lo general, las reprensiones eran fuertes.[2]

Así que, ahora vuelva a leer el 29:1. ¿ve ahora lo importante que es el ejercitar este ministerio dentro de la iglesia, pero haciéndolo con sabiduría, propósito restaurador, y con autoridad mora y sobre todo mucho amor?   Se necesita que haya personas que puedan realizar este ministerio preventivamente, pues de esa manera veríamos mucho menos fracasos ante nuestros ojos, y por ende, mucha tristeza  y hasta decepción.    Vamos, si usted tiene esa habilidad, capacidad dada por Dios, ejérzala, pero hágalo ya, con mucho amor, sabiduría, cuidado, autoridad moral, y propósito restaurador.

No permita que frente a sus ojos, personas fracasen, y dejen de ser fieles a Dios, cuando usted puede ir donde están para hacerles ver el error, caminar junto a esta persona mostrándoles anticipadamente las consecuencias que puede cosechar si sigue por el mismo camino, y con mucho amor, invitarle a dejar ese mal comportamiento.     Gálatas 6:1-2, Stgo. 5:20 nos dice lo que se logra cuando ayudamos a una persona con la reprensión a tiempo, con amor y sabiduría, o sea, de buena forma.

            [1] http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200003660  Biblioteca en linea.

            [2] Gordon MacDonald, El don de la reprensión, Desarrollo Cristiano.

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