Según trates a los demás, así será el trato hacia ti

Día 236
Proverbios 28:19-28
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En la vida de los seres humanos, las relaciones interpersonales es un aspecto de suma importancia y ha de dársele mucha atención.  Somos seres gregarios y por consiguiente, no podemos vivir aislados o separados de los demás.   Nuestra misma naturaleza y esencia humana fue creada por Dios con esa necesidad de relacionarnos unos con los otros.   Debemos aceptar que hay acepciones, personas voluntaria o forzosamente se han aislado del mundo para no tener contacto con los demás, pero esa es una vida anormal, especial, o irregular, pues siempre viven con ese vacío.

El estar en contacto con los humanos es un asunto vital, solo que es necesario saberlo hacer.   Porque digo esto de saberlo hacer, porque todos los seres humanos somos diferentes, si Dios nos ha hecho diferentes lo cual refleja la Creatividad de Dios.    Los temperamentos, el carácter, el estado de ánimo, las herencias familiares, las costumbres implantadas, los niveles sociales, los grados de educación,  y los dos diferentes sexos, y los trasfondos socio-religiosos hacen que nuestras relaciones deben ser creadas con cuidado, prudencia, respeto, igualdad, reconocimiento, y amor.    Esto nos lleva a confirmar una ley de reciprocidad, según trates a los demás, así será el trato que recibirás.

En la última parte de Proverbios 28, específicamente en los vv.19-28 encuentro esta idea sobre cómo tratar a los demás, independientemente de cómo te traten a ti.  Si puede, deténgase en la lectura de estos versos, hágalo despacio, con reflexión y curiosidad para encontrar esta idea como argumento.  En el v. 21 se nos insta a no hacer acepción de personas, cosa que a veces lo hacemos de manera inconsciente pero a veces lo hacemos adrede, y eso es pecado.  ¿Cómo se siente usted cuando es ignorado (a) por los demás?   Ahora piense como se han de sentir los demás cuando usted los ignora.     Este es uno de los pecados que Santiago dice que los cristianos  a los que él escribe están cometiendo y desagrada a Dios.

Lo que encontramos en el v. 23 es bien necesario e importante que lo practiquemos, solo que se requiere carácter, sabiduría, cuidado y sobretodo, mucho amor.   Me refiero a reprender o confrontar a otra persona para hacerle saber de algún mal proceder con la intención de ayudarle y no para ofenderlo.    Saberlo hacer es escoger el mejor momento, con palabras sabias, y considerándose a uno mismo y siempre siguiendo el objetivo de la restauración.

En estos textos hay muchos otros aspectos a considerar, pero creo que dos son suficientes para reflexionar, uno es tratar a todos como nos gustaría que nos traten a nosotros.  Pero también, ayudar a las personas cuando están en caminos no apropiados al hacerles ver el error, pero con amor, sabiduría y mucho cuidado.   Amar a los demás como Dios nos manada es amar al prójimo como Cristo nos amo, es corregir al que lo necesita con el propósito de ayudarlo.  Cuando no decimos al prójimo el error en que esta con tal de no meternos en problema, es no ser honestos, solo que al hacerlo se requiere mucha sabiduría y guía del Espiritu.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s