Piensa antes de actuar

Día 226
Proverbios 25:1-10
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Cuando se está en la niñez, suele darse esto de manera inocente y muy poco se siente el rechazo, pero cuando ya se es adolescente las cosas cambian, y cuando se es adulto, es mejor pensar antes de actuar.  Me refiero a lo que dice el v. 7, “Mejor es que te digan: sube acá, y no que seas humillado delante del príncipe (los demás).”  ¿Le ha pasado a usted algo así en alguna ocasión de su vida?   Es bochornoso, es penoso y a veces hasta humillante. Pero como les digo, cuando se es pequeño le pueden hacer esto y no reacciona o siente como un adolescente o adulto.

En seguida del v.7 continua el argumento de tener cuidado antes de hacer algo, ya sea pensar, hablar o hacer; es mejor pensar las cosas antes de actuar.  En el v. 8 el consejo es, no seas busca pleito. El texto dice, no entres apresuradamente en pleito, pues te puede salir más grande y más fuerte el enemigo y termines humillado o lastimado delante de los demás.    Eso pasa también cuando se es pequeño pues no mide ni calcula las dimensiones del oponente sino que sin mucho pensar se atreven a pelear, y al final terminan llorando porque perdieron.  Bueno, esto suele suceder, y se da entre los grandes también, cuando actuamos apresuradamente, hablamos o decimo sin pensarlo, terminando avergonzado delante de los demás.

Cuando hay algún problema, cuando sientes o piensas que debes decir  o hacer algo, por favor, según el v. 9, hazlo con sabiduría, siguiendo las reglas correspondientes.    Lo mejor es buscar la persona con quien tienes que tratar alguna causa, problema, secreto pero hazlo en privado, solo con la persona y no lo hagas frente a los demás, descubriendo así la situación porque eso es falto de sabiduría, y expones al prójimo.  El v.10 dice la razón por la cual no debemos decir cosas secretas de la otra persona en público.  Dos cosas menciona, puedes salir mal, pues la otra persona que oye lo que le dices te deshonre, y tu infamia, error, imprudencia no puede ya reparase.   Si hay algo que no se puede recuperar son las palabras que salen de nuestra boca, pues una vez se dicen ya no las podemos regresar al lugar de emisión.

Así que, el sabio Salomón nos dejo un consejo en este día sobre cómo debemos proceder o actuar en tres diferentes circunstancias.  Espera ser invitado, examina al opositor antes de pelear, y no descubras público los secretos del prójimo.  En los tres casos se aplica el principio, piensa antes de actuar.   No hagas las cosas a la carrera, no decidas sin pensar, no hables sin antes meditar. Si hace las cosas basado en buenas decisiones que han sido analizadas correctamente, lo seguro es que actuaras muy bien, y todo lo que hagas de saldrá bien.   En todo ese proceso, toma en cuenta a Dios, su Palabra y el consejo de los demás.

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El paralelismo de un perezoso

Día 225
Proverbios 24:22-34
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Una cancioncita que se enseña a los niños pequeños dice: “Dice el perezoso, yo no voy al culto, me duele la cabeza, me dan ganas de dormir”.   Claro, la canción  está dedicada a quienes pudiendo asistir al templo, inventan muchos pretextos para no hacerlo.  El problema es que la pereza espiritual está manipulada por quien busca apartar a todos de Dios, y como un experto va adormeciendo a las personas hasta el grado que sienten que ya no les hace falta, que ya no necesitan y que no les importa el no asistir al templo.

Tomando la palabra perezoso según los vv. 30-34, Salomón nos cuenta que paso por el terreno del perezoso.   Es probable que todo mundo supiera de la cualidad que poseía el hombre dueño de ese campo o terreno, o realmente Salomón decidió identificarlo así, con solo ver como cuidaba o tenía el terreno.   Da otro calificativo al dueño de ese campo, “falto de entendimiento”.   ¿Tiene relación la pereza con la falta de entendimiento?    Interesante, la pereza es el resultado de no usar correctamente la inteligencia, ya que esta es creativa, es proactiva, tiene iniciativa, es preventiva, siempre está en acción.

Lo que delato al dueño de este terreno es lo que vio el proverbista. “Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida”.     Esto es así, si uno pasa por barrio y ve las casas descuidadas, las yardas llenas de basura, cosas viejas, y mucha maleza, de inmediato uno piensa y dice, que gente más descuidada vive ahí, ¡seguramente son haraganes o perezosos!  Es la impresión a priori, es posible que la casar adentro este muy limpia, ordenada y bien dirigida, pero es difícil de creerlo. Una casa así, un terreno así es nido de muchos otros animales, y mucha maleza que no deja crecer lo que es bueno.

Esta escena de un campo descuidado, sucio y poco aprovechado dejo gran enseñanza al sabio. Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre armado.  El día de ayer conocí a un señor que es de México.  Al ver que traía enyesado un brazo le pregunte que le había pasado.  Me dijo, tuve un accidente en la 95 por Delawer, venía a 65 millas de velocidad y me dormí, así que tuve el accidente, que estoy con vida, por puro milagro, le dije yo, y mi hijo le dijo, milagro de Dios.  Nos mostro fotos de cómo quedo el carro, y realmente quedo destrozado, sin embargo él, solo se quebró el brazo, y todo por dormirse.

 

¿Qué aprendió Salomón de lo que vio en el campo?   Al perezoso, descuidado y negligente le siguen la necedad y la pobreza.   Quien no  trabaja porque es perezoso o haragán, no tiene que comer, o se vuelve aprovechado, ladrón, o mantenido.    Si es por dormilón que descuida sus tareas del día, descuida los proyectos, deja de ir al trabajo, o no aprovecha todas las virtudes que Dios le ha dado, va rumbo a la pobreza.      Lo contrario a eso es lo que enseña la parábola de la hormiguita que siento tan pequeña es inteligente, previsora, ordenada, disciplinada y no pierde su tiempo durmiendo.   Vamos mis hermanos, todos hemos sido dotados de virtudes, habilidades. No dejemos que nuestra casa se llene de maleza, suciedades, cuidémosla, démosle amor, educación, guía, sabiduría, valores.    No deje que bichos, extraños, y animales no deseados se acerquen, repélelos  y saque buenos frutos de su campo.

No te rías por el mal ajeno

Día 224
Proverbios 24:10-22
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

En Gálatas 6:1-2 se nos dice que si vemos que un hermano cae, que debemos restaurarlo conscientes que nosotros mismos estamos expuesto a caer también. También en los salmos se no exhorta a no reírnos del mal que se le puede hacer a aquella persona que nos hace mal, al contrario, se nos enseña a guardar las palabras, a quedarnos quietos y sosegados, a no decir nada cuando el prójimo por causa de su mala vida cae en el fracaso total.   Es más, la enseñanza clara del Maestro en el Nuevo Testamento es a amar aun al enemigo, así como [el nos ha amado.

Es el mismo pensamiento y exhortación que nos da el rey Salomón en los vv.17-20.   Dice: “Cuando cayere el enemigo no te regocijes. Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón”.   Esto es muy común en las personas que no tienen a Cristo y poseen un deseo de venganza, y cuando ven que sus enemigos cae, fracasa, y le va mal, se ríen, se gozan, y dicen muchas palabras de manera irónica.   Buenos, algunas veces también se da en los círculos cristiano, que aunque no lo expresan verbalmente, en sus corazones y en sus mentes están gozándose al ver el mal ajeno.  Que malo este eso, el v.18 advierte que Dios puede cambiar los papeles y mirar al enemigo.

Reírse de los demás, del necesitado, del que sufre aunque es alguien que siempre desea el mal de uno, es incorrecto. Jesús nos invita a hacer el bien al que nos hace mal, a bendecir al que nos maldice, a orar por los enemigos, a amar a quienes nos odian.   Esto es la paradoja de la vida cristiana, hacer todo lo que por naturaleza el mundo no hacia porque le parecería lo contrario.    Así es, Jesús nos llama a caminar por el camino angosto porque este nos lleva a la vida eterna lo que significa caminar con reglas, renuncia, nuevo estilo de vida, y una de esas cosas es a no sentir espíritu de venganza, a no burlarse del mal ajeno.

 

Sigamos por el camino que Jesús nos enseñó, amar al prójimo como él nos amo.Bottom of Form

Edifica tu casa con valores

Día 223
Proverbios 24:1-9
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

La definición de casa “oiko” puede referirse al edificio pero también a las personas que habitan en este.    Por consiguiente, cuando se habla sobre edificar la casa, generalmente, en la Biblia se está refiriendo a la familia.   Esta idea está enfocada en el Salmo 127:1, “Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los edificadores” y  que en Proverbios 25:3 dice: “Con sabiduría se edificará la casa y con prudencia se afirmara”.

La más maravillosa  y encomiable tarea que persona alguna puede tener en esta tierra, pero que es la más difícil es la de edificar una familia de tal manera que se mantenga firme.  Edificar la familia con base a los valores cívicos, éticos, espirituales, familiares, y sociales.   Es edificar o educar una familia que honre a Dios, respete a los demás, y se esfuerce por servir a los demás, sin perder su propia identidad.     ¿Cómo puede lograrse esto?    El Salmo 127:1 da la base, lo más importante, y que Proverbios 1:7 lo secunda, que es teniendo a Cristo en el corazón de cada miembro.

¿Es suficiente con tener a Cristo en el corazón para edificar la familia para Dios?   Dios mismo ha dejado recursos complementarios que ayudan al cumplimiento de esta encomiable tarea.   Y proverbios 24:3  nos ayuda, dice que se necesita la sabiduría y la prudencia para guiar a los hijos, ser ejemplo como padres, juntos crecer en una relación de amor, respeto y de adoración a Dios.     Quiere decir que con la sabiduría, la inteligencia, y la prudencia podemos enseñar a los hijos, podemos ser ejemplo de ellos, ya que viviremos bajo el temor de Dios, actuaremos guiados por Dios mismo.

Hoy más que nunca, los padres necesitan desarrollar una relación cercana, de respeto, de amor, comunicación, entendimiento, consideración y disciplina  con sus hijas.  Los papas necesitamos conocer los cambios fisiológicos de nuestras hijas para poderlas entender, considerar, y guiar.  Pero de igual manera, las hijas deben respetar, obedecer y amar a sus padres.    Es hermoso y necesario que las madres se acerquen a sus hijos varones, hablen, preguntes, aconsejen, y les ayuden a tomar las mejores decisiones.  Que ambos sientan y estén seguros que pueden contar con sus padres.

La mejor manera de edificar la familia con valores es enseñándoles el primero, que es el temor de Jehová.    El reto para nosotros los padres es que debemos ser ejemplos de ellos, amigos de ellos,     Vamos papás, nunca es tarde para comenzar a platicar con sus hijos, salir con ellos, comer con ellos, reír con ellos….por favor escúchelos y luego aconséjelos con sabiduría y prudencia…

 

Cuidado con lo que dices!!

Día 222
Proverbios 24
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

Si hay en el cuerpo de un ser humano un miembro peligroso, pequeño, venenoso, pero súper necesario, es la lengua. Quien hace esta exhortación enfática sobre tener cuidado con la lengua  es Santiago (3:1-12), pero en los vv.5-10 es donde describe su peligrosidad, y las dimensiones donde puede afectar si esta no es controlada.  El v. 8 declara que ningún hombre la puede dominar, que es un mal que no puede ser refrenado y está llena de veneno mortal.   Con ella bendecimos a Dios pero con esta misma maldecimos a los hombres.  Termina Santiago diciendo, “pero esto no debe ser así” (v.10) con nosotros los cristianos.  Pues nosotros ya somos nuevas criaturas, tenemos al Espíritu Santo dentro de nosotros.  Santiago usa tres metáforas, la de la fuente de la cual no puede salir agua dulce y amarga, agua salada y dulce o la higuera la cual no puede producir aceitunas y la vid higos.

 

La lengua es uno de los miembros más importantes del cuerpo humano.   Además de ser uno de los cinco sentidos es el que facilita la comunicación. Y es en esta parte donde Santiago le adjudica la peligrosidad.   Sin embargo, no es la lengua la mala, pues Dios la hizo perfecta, y la función que Dios le dio es buena, necesaria y complementaria con el funcionamiento de todo el organismo.    Lo malo es el corazón, porque de la abundancia del corazón salen los buenos y malos pensamientos los que son articulados por la lengua. Así que, el problema no es solo de la lengua sino del corazón y esto complica más las cosas.  Con todo, veamos lo que la lengua es capaz de hacer y como esto afecta  no solo la imagen del que habla sino la de todos los que le rodean.

 

No sé si a usted le ha pasado alguna vez en que se ha metido en problema por causa de su lengua, por la falta de control de la lengua, problema  que todos lo hemos experimentado.   Unos porque hablan mucho, otros porque hablan poco; unos porque hablan más de la cuenta, otros porque cada vez que hablan ofenden, y algunos porque con su galante comunicación descubren su falta de honestidad o sinceridad. A veces decimos lo que nos dijeron que no lo dijéramos, y lo más triste es que cuando lo decimos lo adornamos  con otras palabras, con otros gestos y/o con otras motivaciones.  Si una persona te cuenta cómo se siente (triste, alegre, decepcionado, rechazado, amenazado, desilusionado, feliz, avergonzado, etc.) no es para que se lo cuentes a otra persona, y aunque cuando lo cuentas a otra persona lo haces con buena intención, generalmente ya no se dicen las mismas palabras, ya no se dice con el mismo espíritu, sino que nos involucramos en el asunto, somos desleales al texto original y eso es algo que a nosotros ya no nos compete.

 

Decir la verdad a medias de lo que otra persona nos dice, es hacer mal uso de la lengua.  Decir la verdad que una persona me dijo en confianza puede convertirse en decir lo que no debo decir y expresa falta de control de la lengua y de lealtad. Es más, decir la verdad enojado, molesto y con otras motivaciones solo porque alguien nos cuenta lo que le hicieron sin constatar que eso es verdad, es falta de control de la lengua.   Luego, decir a otra persona que vio a un hermano haciendo algo malo, que es un mal comportamiento, que está teniendo una incorrecta relación o que anda en pasos peligrosos, es incorrecto, porque la Biblia dice que debo ir directamente con la persona que está actuando así y hacerle ver el error o peligro en que esta.   Callar la verdad puede convertirse en mentira.

 

Mis queridos hermanos y colegas de lectura de la Biblia en un año, este si es un problema del cual no se escapan ni las iglesias cristianas. Iglesias completas se han dividido por falsos testimonios, o por pronunciar palabras ofensivas, palabras con falta de respeto.   Sé de iglesias donde personas, con puestos de liderazgo, y con aparente madurez espiritual, en un momento de descontrol de su lengua, desde sus asientos  han gritado al siervo de Dios, ofendiéndolo, denigrándolo, faltándole el respeto y sacándolo de la iglesia como si fueran los dueños de esta.   Hay procedimientos correctos para pedir a un pastor que deje la iglesia cuando  está haciendo mal las cosas, pero ninguna persona, no importa su posición, tiene el derecho y la autoridad para faltarle el respeto a un siervo de Dios, sin importar la falta que haya cometido.  Hacer esto es  faltarle el respeto también al resto de la congregación y todo por no saber controlar la lengua, lo cual evidencia otras motivaciones internas que no son del Espíritu sino de la carne.   Otra vez, de la abundancia del corazón habla la boca o se mueve la lengua.

 

Familias completas y matrimonios se han separado y se han distanciado por causa de unas cuantas palabras que fueron pronunciadas imprudentemente. Amistades han terminado por falsos testimonios levantados con malas intenciones.  Decir la verdad acerca de alguien a la persona no indicada es calumnia.  Decir algo de alguien con la intención que lo sepa un grupo en general, es falta de lealtad hacia aquel que le confío esa verdad, y esto es falta de control de la lengua.  Cuando deseamos ayudar a alguien que nos cuenta algo en secreto o por algún sentimiento de tristeza, debemos preguntarle si nos autoriza compartirlo con alguien.  La idea es buscar una ayuda y no empeorar las cosas.

 

El libro de Proverbios tiene muchos versículos  que hablan de la lengua, del chismoso, del que habla mal, del que levanta falsos en contra de otras personas, del que dice la verdad acerca de una persona pero que  lo dice a la persona que no le ayudará en nada sino que solo lo dice porque no puede guardar esa información en secreto o es demasiado “comunicativo”.   Solo en Proverbios 24 al 26 hay unos ejemplos: 24:2,8, 25:9, 10, 11, 14, 17,18, 26:19,20, 22, 23, 24, 25, 27,28.   Me gustaría que vuelva a leer el 26:20,22  y observe detenidamente lo que dice.  Cuando no decimos la verdad, o cuando decimos la verdad a medias, o cuando aumentamos a la verdad, o cuando decimos la verdad con mala intención o falsa motivación, o lo decimos a la persona inadecuada, en el momento menos apropiado y con las intenciones nada beneficiosas, caemos en la misma categoría del chisme o calumnia.   Finalmente lea el 26:28 y analice lo que dice.

 

Es por esta razón que Santiago ofrece con lujo de detalles la exposición sobre el tema de la lengua en el capítulo 3.  Debo ser realista y franco, esta dificultad de la lengua en Santiago se está dando dentro de la comunidad cristiana y es lo que estaba causando pleitos entre los hermanos, denigrando el evangelio, estancando el crecimiento, y dando más espacio a Satanás.  Antes de terminar esta reflexión, busque Santiago 4:1-5 y vea la respuesta a la pregunta del v.1 ¿De dónde vienen las guerras o los pleitos entre los mismos cristianos?  Ahora vuelva al 3:5-12, la lengua es la responsable de los pleitos en la iglesia, luego lea 3:13-18, pero la lengua solo es el instrumento, pero en realidad el problema es la falta de sometimiento de los creyentes a Dios, al Espíritu, a la Palabra, y falta de madurez espiritual, falta de compromiso (4:6-10).  Este es un problema de falta de sometimiento a Dios, problema del corazón y no de la lengua.

 

Hermanos, la solución al problema de nuestra lengua esta en someternos más a Dios, llenarnos más de la Palabra, dejarnos que el Espíritu nos controle, hacer evaluaciones personales de la vida espiritual cada día, y esforzarnos por ser diferentes y disciplinarnos en la forma de hablar.   Consejos: si alguien viene a contarte algo malo  de otra personas no le escuches y sugiérele que se lo diga directamente a la persona lo malo que está haciendo.   Si usted ve a un hermano pecar, hacer algo incorrecto, valla directamente a esta persona y hágale saber el error y si no le escucha, busque el pastor para que juntos vallan donde esta persona.   Cuando tú sin darte cuenta oyes algo, te contaron algo, o te das cuenta de algo,  busca a la persona, no se lo cuentes a una tercera persona, o hazle saber  esto al pastor y si lo cuentas a otro, hazlo con la intención de ayudar al infragante.

 

Finalmente, cuando hables, hazlo con sabiduría, amor, buena intención, para beneficiar, y procura hacerlo libre de prejuicios y malas intenciones.  Di la verdad, solo la verdad, con un corazón libre de mala intención, pero dilo a la persona indicada, en el lugar correcto y en el momento indicado y con las palabras acompañadas de sabiduría y amor.   Si en alguna vez hablas mal, ve y pide perdón por si haz ofendido.

 

El vino es un asunto social o de la carne

Día 221
Proverbios 23:12-35
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

Este es el pasaje más extenso que habla sobre el vino en toda la Biblia.   Sobre el uso del vino en los círculos cristianos hay algunas posiciones.  Una que es asunto cultural, por lo cual hay países donde los cristianos toman en los tiempos de comida.  Otra posición es que por asuntos sociales puede tomarse sin incurrir en pecados.   Además, están los que se aferran en la Biblia donde no encuentran prohibición por lo cual puede tomarse moderadamente, aunque no encontramos permisión para usar vino.   Un cuarto grupo de personas se apoyan en el hecho de que Jesús tomo vino en la santa cena, transformo el agua en vino en las bodas de Cana, y por lo cual si se puede tomar.

Haciendo un análisis bíblico sobre el tema del vino, se llega a la conclusión que este es un tema dudoso, porque no hay ni prohibición ni permisión.    Sin embargo si hay principios reguladores en toda la Biblia que nos conducen a que es mejor no tomar vino por los efectos secundarios, por la relación que este tiene con la carne, el mundo, y el pecado.  Es por ello, que personalmente, y amparado en lo que dice la Biblia, no améis al mundo y las cosas del mundo, no os acomodéis a las cosas de este mundo, considero que ni por cultura, ni por asuntos sociales, el cristiano debe hacer uso del vino.

El proverbista Salomón da en este Proverbio 23 una explicación amplia sobre como este en su comienzo es suave, atractivo, porque detrás de ello está la mano peluda del diablo. Ya cuando el vino comienza a ejercer su fuerza, influencia y control, la persona pierde el poder de su voluntad y se la cede al diablo, y dice y hace cosas que mas tarde no las recuerda.  Esto se vuelve como una adicción, droga porque queda esclavizado al poder del vino, del diablo, del pecado y de la carne.

Sobre el vino y las bebidas alcohólicas. ¿Qué opina la gente sobre el uso del vino? ¿Qué opinan los cristianos sobre el uso del vino? ¿Qué dice la Biblia sobre el vino u otras bebidas alcohólicas? En cuanto al vino, este era una bebida común en Palestina, producto de la fermentación de la uva. E n la vinicultura, los hebreos pisaban las uvas en un lagar para exprimirlas. En la Biblia, vino, se traduce de varias palabras (yayin, tirosh en hebreo, oinos y síkera en griego) hacen alusión a bebidas fuertes donde está incluida el vino en contraste con (Lv.10:9). Algunos dicen que tirosh que se refiere al mosto, vino nuevo, no era bebida fuerte. Sin embargo, el consenso hoy es que toda referencia al vino en la Biblia indica una bebida fermentada y cuando se refiere al jugo de uva, nunca se usa la palabra vino (Ge. 40:11).

Leamos los siguientes pasajes para descubrir la opinión de Dios en la Biblia. Gé. 27:28; Dt. 12:17; Nm. 15:7; Jue. 9:13; Sal. 104:15; Jn. 2:9; 1 Ti. 5:23. ¿Cuál cree que es la posición de la Biblia hasta este punto? Sin embargo, es necesario analizar los peligros del vino en las historias vergonzosas (Ge. 9:20-27; 19:32-38; 2 Sa. 11:13; 20:1, 23:29-35; Is. 28:7). En el NT pareciera existir libertad de usar libremente el vino, pero con la moderación (1 Co. 10:31). Sin embargo, a los líderes de las iglesias se exhorta a no ser dados al mucho vino y dar un buen testimonio (1 Ti. 3:3,8; Ti. 1:7,2:3). La interpretación del N.T. ´no dados al vino ´es ni te acerques al vino, ni donde están los que toman vino compare esto con Pro. 23:20-35.

¿Cuál es la mejor posición a la luz de Prov. 23:20-21(Ro.14:21); 23:30-35 (Is. 5:22), Ef. 5:18 y comparado con la necesidad de ser irreprensible, dar buen testimonio, con la realidad de los malos resultados por ser borracho y los elementos de conciencia, libertad, amor del cristiano? Si hace algo dudando, ya le es pecado porque su conciencia (CONOCIMIENTO) le acusa de haber hecho algo indebido. La conclusión es que todo buen cristiano que busca agradar a Dios, edificar el Cuerpo de Cristo y proclamar el Evangelio de Cristo, por amor y madurez se limitará a no usar vino y toda clase de bebida alcohólica. Piense… si algunos sectores de la sociedad repudian el uso de bebidas alcohólicas y vinos, ¿cómo no es natural que la iglesia, el pueblo santo de Dios, lo prohíba a sus miembros? ¿Qué efectos causa en el cuerpo el uso del vino u otra cosa?   El vino no es un asunto social o cultural, es un asunto de la carne.

De lo peor a lo más leve haga una lista de resultados…

 

Come con la boca cerrada y el corazón limpio

Día 220
Proverbios 23:1-11
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

Una regla de educación es no hablar con la boca llena de comida, pero también no es bueno hablar con un corazón sucio.    Es posible que ya haya vivido alguna experiencia estando sentado a la mesa con alguna familia amiga o con su propia familia.  Más de alguno de estos accidentes puede ya haberle pasado: dio vuelta al vaso con agua, le cayó algo de comida en su camisa o vestido, se cayó de la silla donde estaba sentado, dijo alguna palabra mal, hablo con la boca llena de comida, se atraganto por estarse riendo, comenzó a comer antes de orar, o sin darse cuenta hizo un gesto diciendo que o no le gustaba la comida, o que estaba fea.

Un hermano y amigo una vez me dijo.  Pastor, que prefiere usted, ser sincero o hipócrita.   Sincero, le respondí de inmediato.  Bien me dijo, si lo invitan a comer en una casa de amigos y ponen en la mesa una comida que a usted no le gusta,  ¿comerá esa comida aunque no le gusta con tal de no ofender a la familia anfitriona sabiendo que está actuando como un  hipócrita al no decir la verdad?   O ¿prefiere ser sincero y decir, no me gusta la comida, no quiero y no comeré  sabiendo que pueden molestarse quienes le ofrecen la comida?   Mi respuesta nuevamente fue, prefiero ser sincero, solo que buscare las palabras más apropiadas para evitar que la familia se sienta rechazada u ofendida.  Eso requiere sabiduría, cuidado, tacto.

Si ya leyó con cuidado los once versículos podrá comprobar que seis de estos tienen que ver con la comida (v.1, 2, 3, 6, 7,8).  Es por ello que se dan algunos consejos sobre cómo actuar cuando se está en la mesa.    Cuando estés delante de la mesa con personas que te han invitado o que tú has invitado, considera o mira lo que hay delante de ti.  Si la comida no te gusta debes saber hablar para no ofender pues generalmente las personas no les gustan ser rechazados. Cuando hay confianza con las personas, creo que es mejor ser sincero, y decir que no le gusta, pero saberlo decir, y las personas lo entenderán.  Hacer gestos de rechazo, de desaprobación, no es sabio ni bueno.

Si la comida te gusta tanto, y aunque tengas demasiada hambre, mantén siempre la cordura, observa cuantos hay en la mesa contigo, come con moderación, disfruta al máximo, y deja que todos coman por igual (v.2).    Con solo pensar en codicia, ya es malo, y cuando se codicia los buenos manjares, se corre el peligro de caer en alguna trampa, o engaño, porque ya se come con una actitud de codicia.    Como lo que Dios te da, porque eso es seguro que no solo agrada a Dios quien te la da, sino que beneficiara tu salud (v.3).  Es lo que se nos aconseja en el v.6, no sentarnos a la mesa con el avaro y el codicioso porque aunque la comida sea un majar, su procedencia, y su motivación es pecaminosa, y nunca es gratis, siempre se pide algo a cambio (v.7).   Es lo que dice el Salmo 1, que es dichoso el varón que no anda en consejos de malos, ni en sillas de escarnecedores, avaros, y codiciosos se sienta para comer los manjares que vienen del mal.

Así que, comer con la boca cerrada y con un corazón limpio no solo es cosa de educación sino de sabiduría. Si lo haces así,  te evitará de caer en la trampa de haber dicho lo que no debías haber dicho o haber comprometido tu vida por haber comido los manjares de los malos que nunca dan nada gratis, pues con una mano dan y con la otra te piden.