El valor de la instrucción

Día 197
Proverbios 12:1-15
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez

Cada capítulo que escribe Salomón contiene una serie de proverbios que declaran lecciones específicas  para una vida mejor sobre esta tierra.   La instrucción en una persona es de suma importancia, y me refiero a la instrucción formal e integral.  El versículo 1 comienza con eso, que se debe amar la instrucción  aunque se sabe que eso no es fácil, requiere mucha disciplina.  Estudiar, aprender, instruirse requiere responsabilidad, disciplina, tiempo, costo, desvelos, amor, deseo, dedicación, y perseverancia.   Las personas que se instruyen adquieren conocimiento que les ayuda a vivir mejor, a saber vivir, y valorar la vida, pero también responsabilidad para comportarse de acuerdo al nivel de instrucción que han recibido.

La instrucción debe ser integral, y los padres han de inculcar eso en sus hijos, pero dando el ejemplo propio con sus vidas, pues el padre debe mostrar al hijo de su propia dedicación al aprendizaje constante, y al empeño de superación diaria.    La instrucción debe ser secular y espiritual.  Los padres deben enseñar a sus hijos que la instrucción formal y profesional en esta sociedad es la escalera hacia la superación.     Sin embargo han de insistir que toda superación sin la formación espiritual, sin la instrucción bíblica puede llegar a tener muy poco valor delante de Dios.   La clave está en buscar el temor de Dios, la sabiduría de Dios, y luego esforzarse por prepararse intelectualmente con la guía y el temor de Dios.  Dice la segunda parte del v. 1 “Tonto es el que aborrece la corrección”.

Cuando la instrucción que nos dan los padres es integral, quiere decir que toma en cuenta la instrucción basada en la Biblia, y la instrucción escolar, la que nos lleva a ser un profesional.   Es grato ver y saber que nuestros hijos, sirve a Dios con temor y fidelidad mientras gradúan de una universidad como profesionales.  Es la mejor herencia que los padres podemos dejar a nuestros hijos, y creo que esa es la tarea que Dios espera que hagamos con los hijos: mostrarles el camino a Cristo (Prov. 22:6), y patrocinar todos sus estudios para que lleguen a ser profesionales (Salmo 144:12).   Es que los hijos buenos (v.2) los que se instruyen, los que reciben la corrección, los que aceptan la disciplina de Dios, los que se esfuerzan por tener una instrucción diaria que fortalezca su relación con Dios y los que con esmero, esfuerzo, y dedicación estudian todos los días hasta alcanzar la meta intelectual, de ser profesionales.

Una persona bien instruida en la Biblia y en una carrera profesional, vale mucho para la sociedad, para la iglesia, para la familia, y para sí misma.  En todos los tiempos, el instruirse integralmente, siempre es lo mejor.    Así que, como padres instruyámonos todos los días con la Palabra de Dios, y aceptemos las correcciones que nos hace, y como padres nunca dejemos de instruir a nuestros hijos y motivarlos a que se preparen para su futuro, pero teniendo una preparación guiados por el temor de Dios.  Nunca es tarde para aprender y nunca se es demasiado joven o viejo para instruirnos, toda la vida es una escuela de aprendizaje, cada experiencia, situación, o circunstancia de la vida es una oportunidad para aprender.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s