Ponle humildad a todo

Día 203
Proverbios 15
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Cierto predicador dijo que la humildad es la madre de todas las virtudes.   Otros han dicho que es el amor. Sin embargo, al pensar en lo que significa ser humilde, y en lo importa y necesario que es la humildad en el diario vivir, se llega a la conclusión, que humildad debe ser puesta en todo.    Jesús dijo que debemos aprender de Moisés quien fue manso y humilde, pero Jesús es el mejor modelo de humildad.    La humildad es una virtud tan importante y delicada que con un mal movimiento, una ligera mala expresión o un pequeño descuidado puede diluirse.

Es probable que en otras reflexiones ya haya mencionado esta virtud.  Sin embargo, es necesario volverlo a mencionar.  Aunque me gustaría referirlo a una excelente exposición del tema que hace el Dr. Stanford Orth en obrerofiel.com.   Es que quien es humilde jamás puede auto llamarse humilde porque pierde un grado de humildad por querer llamar la atención de los demás.  La humildad es reconocida por otras personas, y quien es humilde ni se da cuenta que lo es.    Con todo, es bueno que todos anhelemos tener y practicar esta virtud.

Hablar de la humildad es hablar de una de las virtudes más difíciles, importantes y necesarias que un ser humano puede llegar a tener.    La sociedad del siglo XXI lo necesita, pues el individualismo, el consumismo, el materialismo y el postmodernismo cada día nos está alejando de la convivencia, generosidad, bondad, de la confraternidad, de la verdadera vida en sociedad y amistad.   Ser humilde es ser uno mismo, es reconocer a los demás, es llamar las cosas por lo que son, es tratar a los demás como me gustaría que me traten, es tener un concepto correcto de uno mismo, no menos, no más, sino el que es.

La Biblia en su versión lenguaje actual, proverbio 15 esta titulado  “El valor de la humildad”. Estas son algunas de las cualidades de una persona humilde. Humildad es responder con amabilidad ante los que se enojan (v.1), y es compartir su conocimiento con educación, indiscriminación y espontaneidad aun con los que no saben nada (v.2, 7).  La humildad trae beneficios no solo para quien es humilde, sino para su familia y amistades.  El humilde es honrado, y por su honradez nunca le falta nada (v.6).   El humilde es generoso, y dadivoso con todos, y por eso Dios oye sus oraciones (v.9).    El humilde aunque tiene gran conocimiento, él siempre está dispuesto a aprender más y de quien sea (v.14).  El humilde disfruta en contentamiento cualquiera que sea su situación, y goza aun siendo pobre porque lo más importante para él es obedecer a Dios (v.16).  Finalmente, el humilde acepta la corrección que sabe que le ayudaran a ser mejor persona (v.31).

Este mundo sería mejor si todos nos esforzáramos por ser humildes en toda nuestra manera de ser.  Muy bien, no esperes que todos sean humildes, solo tú trata de imitar a Jesús y sin darte cuenta, al parecerte a Jesús estará siendo humilde, pues Jesús es la esencia de la humildad.   Esta fue la razón por la cual Pablo se atrevió a decir que le imitáramos a él porque Pablo estaba imitando a Jesús.   Cada vez que tú te esfuerzas por parecerte a Jesús, la humildad de Jesús estará demostrándote en ti, y la gente lo verá, tu ni te darás cuenta, pero la gente lo notara, y puede que no te lo digan a ti, pero si a otras personas. Vivamos en paz, amor, armonía, generosidad, confraternidad, seamos nosotros mismos, valoremos a los demás, y seamos como Jesús.  Como en las comida, ponle el condimento de la humildad a todo lo que hagas….

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Lo mejor es no enojarse

Día 202
Proverbios 14:17-35
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

¿Habrá una persona en la tierra que no se enoje?   Es casi imposible, pero puede que lo haya, aunque el enojarse es parte de la naturaleza humana.  Solo que hay enojos justificados y no pecaminosos y hay enojos injustificados y pecaminosos.   Por ejemplo, la Biblia dice que Moisés se enojó cuando vio al egipcio maltratando a un judío y en otro caso vio al pueblo de Israel adorando el becerro de oro que hizo el sacerdote Aarón. ¿Es válida, aceptable y racional la reacción de Moisés?   El problema está en lo que hizo como resultado del enojo; mató al egipcio y lo escondió deliberadamente, además, quebró las dos tablas de los diez mandamientos, lo cual no es aceptable  ni justificable delante de Dios.

Cuando llegamos al Nuevo Testamento, vemos a Pedro que le cortó la oreja a un soldado romano porque se enojó al ver que estaban arrestando a Jesús.   Jesús mismo al entrar al templo y ver a los judíos convertir su casa en cueva de ladrones, se enojó y tiró al piso todo lo que encontraba a su paso porque estaba enojado.  ¿Pecó Pedro por defender a Jesús? ¿Pecó Jesús cuando por su enojo tiró todas las mesas de los vendedores del templo?   ¿Pecó Pablo cuando se opuso a que Juan Marcos le acompañara en el viaje misionero?    Es más, la Biblia dice, “Airaos pero no pequéis”.  En otras palabras, hay enojos que no son pecaminosos, pero cuando este le lleva a hacer cosas incorrectas, el enojo es malo.   Además, debemos de conocer lo que causó el enojo.

En Proverbios 14:17, 29 hablan del enojo.  Solo observe lo que hace alguien que está controlado por el enojo según lo traduce la versión de la Biblia, lenguaje  actual “El que pronto se enoja, pronto hace tonterías”.   El v.29 dice: “El sabio controla su enojo, el tonto no controla su violencia”.  Esto es como el borracho que cuando está controlado por el vino es capaz de revelar los secretos más íntimos de su vida, y cometer los disparates más increíbles que se pueda imaginar.   El enojo es un poder que controla la mente, impidiéndole razonar, reflexionar y valorar lo que hará.   Una persona enojada es capaz de decir cosas de las cuales se arrepentirá más tarde.

Por un momento de enojo, amistades de años terminan, empleos terminan, sueños se desboronan, y grandes proyectos se estancan.    Es por ello que el enojo malo es aquel que nos lleva a hacer cosas que van en contra de Dios, de la Biblia, del prójimo y de uno mismo.    El enojo sea bueno o malo, es un estado mental que nos puede adormecer y hacer cosas incorrectas o simplemente dejar de hacer esas cosas.    El enojo lastima, ofende, y daña.    ¿Cuándo puedo enojarme sin llegar a ser considerado malo?   Cuando se hace sin motivaciones pecaminosas.  Cuando se hace para defender lo que es justo, cuando se hace por defender a alguien, cuando atacado y necesita defensa propia, cuando se hace por celo de las cosas de Dios.    Con todo, aunque no es malo, pecaminoso el enojarse, debemos tener cuidado con  los efectos que mi enojo puede tener.   Es por ello que yo digo, lo mejor es no enojarse.

¿Se considera usted enojado?  ¿Siente usted que denigra al evangelio, le falla a su fe, y a los hermanos, con su enojo aunque sea justificado?   Aquí está el detalle, siempre que nos enojemos, debemos tener cuidado de no ofender a nadie.  En algunos casos por defender el evangelio, la fe o las convicciones nos toca hacer una apología o defensa de lo que creemos y enseñamos, y en ese momento debe predominar la sabiduría y la entrega.    Si se enoja, no deje que este pase un día, sino que necesita buscar a la persona y pedirle perdón.    El enojo, cualquiera que sea la motivación o la causa, es mejor no enojarse.  Piénselo bien, ya no se enoje, mejor aguántese, espere con paciencia, pida ayuda a Dios, pero usted debe mantenerse tranquilo, sereno, controlado por el amor, la justicia y la verdad.   Es mejor no enojarse, porque el que se enoja se arruga.   Pida ayuda al Espíritu Santo para dejar de ser enojado (a).  Nunca tome una decisión mientras está enojado, y cuando se enoja es mejor dejar de hacer lo que está haciendo.

El camino recto

Día 201
Proverbios 14:1-16
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

La Biblia dice que hay dos caminos por donde caminan las personas de esta tierra, uno que es ancho y otro que es angosto.  Por lógica, en el ancho camina la mayoría de las personas, podríamos decir, más de 4 mil millones.  Es un camino según la percepción de las personas es recto, amplio, ofrece todo lo que deseen, pues hay libertad, diversión, riqueza, placer, mujeres, hombres, y nadie les dice nada, y según ellos es un camino muy recto.   Sin embargo, la Biblia dice que el final de ese camino es  muerte.

Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte (v.12).  Mateo 7:13 dice lo mismo, pero con mayores detalles, y esto lo dice nuestro Señor Jesucristo. “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella”. Luego el v. 14 “Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.  ¿Puede ver los detalles que describen a los dos caminos?   En la puerta que abre al camino amplio y ancho camina mucha gente y su final es la perdición, la muerte, porque es la gente que no cree en Jesús, y por lo cual van directamente a la muerte eterna, al castigo eterno.

Por el otro lado tenemos el camino angosto, la puerta estrecha, y pocos son los que entran por esa puerta que les lleva al camino angosto, donde muy pocas personas van en este, pero su final es la vida eterna.    Como es este camino, esta clase de vida donde solo están los que por fe han creído en Jesús como su salvador personal.   Es un camino, al contrario de lo que el resto de la gente dice, es un camino de paz, seguridad, alegría, satisfacción, con sentido de vida, propósito, razón por lo cual vivir.    Eso sí, hay reglas y normas que rigen la forma de vivir, no es libertinaje, sino libertad en Cristo.

Entonces, el deseo de Dios es que todos podamos escoger entrar por esa puerta estrecha, y que caminemos en el camino de vida, de felicidad, satisfacción, y bendición porque Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida, y nadie viene al Padre sino solo por Jesucristo.  Todo el que cree en él, comienza a caminar por el camino angosto, el camino de vida.   Todos los que viven en esta tierra sin creer en Jesús, creen que están en lo correcto, viven sin temor, viven solo para ellos, obedeciendo al príncipe de este mundo, haciendo todos los días las cosas malas que desagradan a Dios, y lo más triste es que al final, irán directamente a la muerte eterna.   Seguro, mas de algún familiar suyo va en ese ancho y amplio camino, y solo le espera la muerte eterna porque no quiere saber nada de la vida eterna que Cristo ofrece.

Por favor, hagamos una oración por todos los que van en ese camino amplio, el camino de la muerte.  Oremos para que puedan ver el camino angosto, el camino de la vida eterna. Oremos para que el Espíritu Santo, toque sus corazones y salgan de ese camino de la perdición.

La mejor recompensa por tu servicio

Dr. Luis Gómez Chávez

El ser humano, por lo general,  espera algo a cambio por algún servicio o trabajo realizado.  Por ejemplo,  si usted invita  a una persona a un restaurante y se encarga de pagar; por lo general, después de varias invitaciones,  espera que un día le corresponda.    Esto de esperar algo a cambio  de lo que se hace o damos en parte es cultural.    Acá en USA he observado que aunque se inviten unos a otros, en el momento de pagar, cada uno paga la parte que le corresponde.  Desde la niñez, esto de esperar que le den está condicionado al dar, yo doy ahora pero mañana te toca darme a mí.   Muy poco se da, se hace algo, se sirve sin interés de recibir algo a cambio.

Aun en la iglesia, nos sentimos mal si no nos agradecen por lo que hacemos. Nos sentimos mal cuando mencionan los nombres de los demás, pero no el mío, cuando todos trabajamos igual.  Por otro lado, cuando nos agradecen y nos dan un premio por nuestro servicio, si al prójimo le dieron el doble de lo que me dieron a mí, cuando todos hicimos lo mismo; internamente nos sentimos mal.   Todo es porque siempre esperamos que nos aplaudan, nos reconozcan en público,  digan mi nombre, lo escriban en algún lugar diciendo que somos importantes.   La cultura humana es servir con interés, recibir algo a cambio, sino me pagan no les ayudo.

Sin embargo, deseo compartir con ustedes que hay una mejor recompensa a cambio de nuestro servicio. Es la perspectiva que enseñó y modeló nuestro Señor Jesucristo.  No son aplausos, aunque pueden darse, no son palmaditas de confirmación y ánimo o gratitud aunque estas animan. No es un premio de reconocimiento público, aunque muchas veces eso es bueno el ser reconocido (a).   Esta recompensa es interna, nadie nos la puede robar, todos la pueden tener, es dar sin esperar nada a cambio, es sentir contentamiento y satisfacción por servir a los demás.

Así que, la mejor recompensa que podemos recibir por  nuestro servicio es la satisfacción de haber servido.    Tal recompensa  la da Dios, Él la pone  en el corazón,  y está ligado al nivel de madurez espiritual, al grado de dependencia de Dios, y la calidad de fe y relación con Dios.   Cuando se tiene esta clase de relación con Dios, una relación madura, adulta, de confianza, de temor, de respeto, de dependencia, de una relación intima, ayuda para servir a los demás sin interés alguno, sin esperar algo a cambio, y cada vez que se hace se siente gozo, alegría, contentamiento y sobre todo satisfacción por haber sido útil, beneficioso, y de ayuda a los demás.

Los verdaderos siervos, sirven como un estilo de vida, por gratitud y amor a Dios, y sienten satisfacción al servir a los demás, y lo único que esperan es  sentir satisfacción por servir.  Se sirve a Dios, dando un saludo en Cristo, un abrazo, una llamada, una palabra de ánimo, etc.   Decida vivir solo para servir, sirva como un estilo de vida, ya que eso justifica su existencia.

Corrige en tiempo adecuado

Día 200
Proverbios 13:11-25
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez

18 Si no aprecias la disciplina, te esperan la pobreza y la deshonra; si aceptas que se te corrija, recibirás grandes honores.  Luego el v.24   Si amas a tu hijo, corrígelo;  si no lo amas, no lo castigues. La corrección, que podríamos utilizar otras palabras tales como instrucción, disciplina y aun hasta castigo como lo dice la versión Reina Valera, versión 60.  Así comenta el v.24 el comentario Exegético de Proverbios “Por contraste, este versículo es muy fácil de entender y es muy bien conocido. «El que escatima la vara (lit.), es decir, el que no corrige debidamente (con vara de padre, no de tirano) y a tiempo, a su hijo aborrece, es decir (según el frecuente uso bíblico de este verbo), no le ama como conviene y debe. Pero el que lo ama de veras, desde temprano (antes de que hayan echado raíces los hábitos viciosos) lo corrige”.

La corrección, la falta de corrección, el abuso en la corrección y la buena corrección puede ser una consecución de lo mismo heredado de los padres.   Algunos corrigen a sus hijos tal como sus padre los hicieron con ellos mismos.   El problema está en que si sus padres abusaron en la corrección porque lo hacían en público, pegaban donde cayera el golpe, lo hacían con enojo y furia, y cuantas veces lo podían hacer.  No olvido una señora en el lugar donde nací y crecí, que ella quiso disciplinar a su hijo pero este se corrió.  No encontrando otra manera de disciplinar, recogió una piedra y se la dejo ir sobre el hijo que corría.   La piedra alcanzo al chico y le pegó en lo que se conoce como el ojo del pie o tobillo y de inmediato cayo el chico y la madre tuvo que llevarlo al hospital por la fractura.   ¿Es esta una correcta disciplina?  ¿Es esta una correcta acción del hijo, correr para no ser disciplinado?

Cuando se corrige a tiempo, de buena manera, con propósito, esto es bueno para los hijos.  No podemos repetir el sistema de disciplina de nuestros padres, menos aun si este sistema era abusivo, violento, y exagerado.  Pero si podemos repetir la disciplina a tiempo, con propósito, y de buena forma.  La psicología de este tiempo defiende la idea que los hijos no deben ser disciplinados físicamente.  Este es un gran error porque la Biblia insiste en la disciplina con una vara, en las asentaderas, pero jamás apoya una disciplina inhumana, violenta, abusiva, y sin propósito.

Hay extremos en este tiempo, algunos padres no disciplinan en nada y por nada a sus hijos cuando la Biblia dice quien detiene el  castigo (disciplina), a su hijo aborrece, lo ama de una manera que le hace mucho mal.  Los hijos cuando no son disciplinados en el tiempo que pueden aprender valores, principios, y conducta; llegara el tiempo en que como padres sufrirán la vergüenza, el irrespeto y el mal ejemplo de los hijos.    No se deje manipular por los antojos, decisiones y acciones de sus hijos.  La ley de la naturaleza dice que quien es engendrado debe obedecer a quien lo engendró.    Es triste y vergonzoso ver a padres alcahuetes, negligentes y condescendientes con los caprichos y berrinches de sus hijos. Si usted es así, déjeme decirle que usted está haciéndole un mal a su hijo, no lo ama correctamente, su amor es enfermizo.

No olvide, la disciplina es preventiva, correctiva, se da con amor, firmeza, coherente.  Por favor, vuelva a leer el v.18, 24.    Mas el que ama a sus hijos, desde muy temprano lo corrige, desde que viene en el vientre se inicia la disciplina.   Por favor no conceda todo lo que le pide o quiere su hijo (a), dele solo lo que le ayuda, y en el tiempo correcto, y por buenas razones.  Llegara el tiempo en que ya no podrá hacerlo, el tiempo ya no será el adecuado.

Lo malo de querer aparentar

Día 199
Proverbios 13:1-10
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez

Este es un problema de identidad o de autoestima el querer aparentar lo que realmente no se es.   Es problema muy antiguo, sin embargo, en la actualidad se ha multiplicado pues nunca deja de estar en los humanos.  Todos tenemos un poquito de esto solo que en unos es mucho más fuerte y dañino que en otros. De fondo, aunque es fruto de la naturaleza pecaminosa,  esto es falta de contentamiento ya que nunca se está satisfecho (a), tranquilo (a), o conforme con lo que se es, se tiene y se hace.  Estar seguro de la identidad, de la autoestima, es lo que  permitirá vivir feliz y satisfecho delante de Dios.

Específicamente los vv.7-8  sirven de base para esta reflexión.   Lea con cuidado el v.7 que dice: Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.   Esto es problema de identidad que de fondo es crisis en su estima, no hay satisfacción con lo que se es, se tiene y se hace.    Recuerdo que hace unos años mi esposa y yo nos encontramos a un hermano en Cristo con una crisis de identidad, pues no sabía lo que quería, y lo que hacía no le hacía estar satisfecho y mucho menos feliz.  Él dijo, escribir no me gusta, enseñar no me siento bien, pastorear no creo que sea lo que me gustaría hacer, así que no sé quién soy y lo que quiero.   Años después, supe que está a cargo de una institución cristiana, creo que en el fondo anhelaba estar en un puesto de poder.

Esto es así, hay pobres que sueñan con llegar a ser ricos, pero eso no está mal, creo que es un sentido de superación.   El problema es ser pobres y aparentar que son ricos, o ser ricos y  aparentar que son pobres.  Aparentar lo que no se es también puede ser considerado como hipocresía.  Quien siendo rico es muy raro que quiera aparentar ser pobre y si lo hace es problema de autoestima porque tiene otros propósitos, o sencillamente es mezquindad.  En ambos casos es una apariencia, y hay engaño, mentira, falta de honestidad.

Agrega a esto otros elementos negativos no recomendables, pues para aparentar ser ricos cuando no lo son, se recurre a la mentira, a la mezquindad, al abandono de los valores, a la envidia, y  la ambiciona.   El v. 8 dice que el rico con su dinero quiere resolver todo, y el pobre no escucha censura, consejo o permite la ayuda.  La palabra “aparentar” es la que define la identidad y  el problema en que se encuentran estas dos clases de personas, no que no es nada ajeno en nuestros días.   Cuantos o cuantas personas no logran ser felices en esta vida ni están satisfechas o conformes como Dios las tiene y recurren a la  apariencia, pero que al final del día se encuentran con la misma crisis de identidad o al autoengaño.

Aparentar lo que no se es o no se tiene es porque quieren ser lo que no son, y al no lograr lo que desean terminan en mayor ofuscación.   Aparentar lo que no se es o no se tiene es pecado delante de Dios, porque sea la baja estima o alta estima es en todos lados, pecado delante de Dios.   Aprendamos de San pablo quien dijo, en todo tiempo he aprendido a vivir, y si tengo abrigo y sustento, estoy contento con esto.    Es bueno tener aspiraciones, deseos de superación, y esforzarse por alcanzarlo pero sin perder su identidad propia, y siempre hacerlo con satisfacción, sin dejar de ser quien es.

Se sabio al hablar

Día 198
Proverbios 12:15-28
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez

No hay otro libro en toda la Biblia que hable tanto de todo lo que tiene que ver con el habla, ya sea los labios, la boca, las palabras, la garganta, y la lengua.    Santiago simplemente lo simplifica al referirse la lengua.  En cambio Salomón usa más la palabra labios.  Sin embargo, ambos escritores de la Biblia se están refiriendo  a esa parte de la comunicación que es el lenguaje que sale no solo de la boca, sino desde el corazón.  Así que, es un tanto complicado querer referirse a lo que se dice sin tomar en cuenta todo lo que está implicado, la lengua, los labios, la boca, la mente, y el corazón. No hay palabras que se digan desligadas de un pensamiento y este a su vez de un sentimiento, pues la Biblia dice que de la abundancia del corazón habla la boca.

Los vv. 15 hasta el 28 de este Proverbios 12 se está refiriendo a la persona que en este caso hace el papel de emisor, quien habla.  Por favor deténgase a observar los versículos que se refieren a esta persona que habla, v.15 “opinión”, v. 17 “habla verdad”, v.18 “cuyas palabras” ‘la lengua”, v.19 “labio veraz” “lengua mentirosa”, v.20 [engaño hay en el corazón”, v.22 “labios mentirosos”, v.23 “los necios publican” “el cuerdo guarda su saber”, v.25 “la buena palabra”.  El énfasis esta en esta parte de la comunicación que se llama, “emisor” quien habla.  No todo el que habla, hable bien, y es por eso que antes de hablar se debe pensar en lo que hablará, y lo mejor de todo es que se debe ser sabio en el momento de hablar.

Si leyó con cuidado los versículos mencionados, por un lado está el sabio y por el otro está el necio o insensato.    Esta el que cada vez que habla se deja acompañar por la verdad, y por el otro está el se deja acompañar por la mentira.  El sabio siempre dirá la verdad, y con prudencia la dirá aun cuando esta verdad sea dura para quien la escucha, pero como está acompañado de sabiduría, esta será bien recibida.    No pasa igual con el necio que cada vez que habla lo hace con engaño, neciamente, y prefiere retener verdades con tal de no dañar, ofender o lastimar al que escucha, cubriendo así una verdad que es necesario que esta persona la escuche.

Quien es sabio basa su sabiduría en el temor de Dios, el necio la basa en su propia razón u opinión, lo que significa que tarde o temprano fracasará.   El sabio es prudente para reaccionar aun cuando ve la injusticia, mas el necio de inmediato da a conocer su ira, su enojo, y echa a perder procesos de pacificación. El sabio por su buen proceder garantiza su permanencia mas el necio por su loco e imprudente proceder acelera su final.   Definitivamente, quien es necio es porque en su corazón abunda los deseos por el mal, y por ser mentiroso, Dios los desecha, no los acepta, mas los sabios y veraces dan alegría a Dios.

En conclusión, usted que leyó esta parte de Proverbios, la lección sencilla es que debemos ser sabios al hablar.  Calle cuando es necesario, hable cuando debe hablar, y si habla acompañe a sus palabras con sabiduría, amor, tacto, prudencia. Por favor, diga la verdad cuando el hacerlo ayudara a contentar a Dios aunque quien la escucha se enoje.    La honestidad, la veracidad, y la sinceridad siempre es lo mejor aun cuando en el presente no se sienta así, pero en el futuro será lo mejor que se pudo hacer.     Hablemos con sabiduría, con amor y con propósito.