Día 122
¿Está dispuesto tu corazón?
Salmo 108
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Una de las lecciones que nos deja la película Fireproof “a prueba de fuego” es que debemos aprender a dirigir nuestro corazón en vez de que el corazón nos dirija.  Cuando se habla del corazón, Pablo lo identifica como el centro del hombre interior, que incluye la mente, la voluntad y el espíritu. Es por ello que es muy importante saber cómo está el corazón de cada uno.    El salmista David se atreve a decir, “mi corazón está dispuesto” Salmo 108:1 “Cantaré y entonaré salmos, ésta es mi gloria”.   ¿Qué significará tener dispuesto el corazón para alabar a Dios y entonar salmos a él?

Cuantas veces fallamos en esto cuando venimos a la casa de Dios, pues alabamos a Dios, entonamos salmos  a Dios, elevamos ofrenda al Rey de reyes, pero no de corazón, no con la mente, no con las fuerzas, pues no hay disposición.  Es verdad que uno no puede juzgar a las personas por la manera que alaban y entonan salmos a Dios, porque la apariencia engaña y tampoco puede uno sacar conclusiones por simples apariencias.  Es por ello que yo me pregunto, ¿qué significa tener el corazón dispuesto a alabar a Dios y entonar salmos a su nombre?

Tener el corazón dispuesto para adorar a Dios, en primer lugar tiene que ver con la actitud interna, y en segundo lugar con las expresiones externas.  Por supuesto, a Dios le interesa más, y eso es lo que busca de sus adoradores, que la adoración brote de un corazón limpio, sincero, honesto, y en buena relación con Dios y los demás.   Este es el corazón que está dispuesto, está listo, está apto, está aprobado para ofrecer ofrenda que Dios la recibe con agrado.   En una oportunidad, Dios dijo a los judíos que ya estaba hastiado, harto, aburrido de sus ofrendas, de sus sacrificios, porque aunque traían cantidades de animales para sacrificar, y lo expresaban con sus labios, pero su corazón, su hombre interior, la actitud como lo hacían estaba alejada de Dios, y por ende, Dios no lo recibía, y lo aborrecía.

Por otro lado, tener el corazón dispuesto para adorar a Dios no solo implica hacerlo con un corazón, limpio y con autoridad moral y espiritual, sino con una expresión externa que sea coherente con lo que dice en su corazón.   A qué me refiero, que cuando yo adoro a Dios debo estar listo para servirle, listo para disfrutar de la adoración, mostrar un rostro alegre, entusiasta, convencido, agradecido y entregado.   Por ejemplo, si mi corazón está bien con Dios y con los demás, y estoy seguro que el alabar a Dios es mi gloria, es mi delicia, es lo que más anhelo, mi rostro debe decir eso, mis ojos han de comprobar lo que siento, mis relaciones, mis palabras y mis gestos han de hablar del corazón que está dispuesto.

Termino con esto, solo quise reflexionar sobre la calidad de corazón que debemos tener todos los días delante de Dios, porque todo nuestro existir es un acto de adoración a Dios.  Por tanto, la actitud de todo hijo de Dios en todo momento debe ser la misma, una actitud de agradecimiento, positiva, alegre, entregada, y segura que esta adorando a Dios con todo lo que hace.  Mi hermano, en este día, ¿estás siguiendo lo que te dicta tu corazón o estas dirigiendo a tu corazón para que adore a Dios en todo y por todo?   Vamos, pon atención a esto, necesitas dejar que el Espíritu dirija tu corazón, y entonces podrás decir, “Mi corazón está dispuesto, oh Dios”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s