Lo que pasa cuando no cumplo

Día 101
Salmo 89:27-52
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Hay dos tipos de pactos en la Biblia.  Primero está el pacto condicional donde las dos partes del contrato se comprometen y tienen la obligación de cumplirlo para que se logre los resultados planeados.   Quien no cumple tiene consecuencias.    Es como cuando uno hace un préstamo, se firma un contrato donde el banco está obligado a proveer el dinero y velar por todo el cumplimiento de los pagos, y  quien recibe el préstamo está obligado a cumplir con cada cuota.   Cuando el deudor no cumple con los pagos recibe multas y/o hasta perder los derechos del préstamo.  En otras palabras, hay responsabilidades de ambas partes.  En el Antiguo Testamento tenemos algunos de este tipo entre Dios e Israel o una persona como el pacto con Noé.

Por el otro lado, está el pacto o contrato incondicional.    En este caso, solo una parte está condicionada a cumplirlo, y la otra persona del contrato aunque no cumpla lo que le corresponde hacer, la otra parte siempre lo cumplirá.   Por ejemplo, Dios hizo un pacto con Abraham, el cual es incondicional, y la obediencia o desobediencia de Abraham no decide el cumplimiento del pacto.   En este caso, Dios se comprometió con Abraham al ofrecerle, tierra, descendencia, y trono, y como el plan de Dios es levantar al Mesías Rey, y hacer de Israel el territorio en donde nacería ese rey, es por eso que Dios está condicionado a cumplirlo.

El día de ayer vimos que Dios invita a todos sus hijos a honrarlo, aclamarlo, porque ha hecho un pacto con David.   Este pacto es incondicional porque es una extensión de una parte del pacto de Abraham, el levantar al Mesías Rey.   Por ejemplo, en el (v. 3) donde Dios recuerda a David el pacto que ha hecho, por lo cual él está comprometido a cumplirlo, y pone de testigo al sol que cumplirá (v. 33-37).  En el caso de David, aunque es incondicional, David como rey, está obligado a ser fiel para disfrutar de la paz y la armonía en su gobierno, pues de lo contrario, Dios lo castigará (v.32, aunque no afectara el cumplimento del pacto, solo al mismo David.

Quiere decir que, desde que creímos en Jesús hicimos un pacto de fe, y obediencia.  Y hay disciplina, llamadas de atención, y castigo cuando no somos obedientes al nuevo estilo de vida que tenemos por ser hijos de Dios.  Y el compromiso de Dios, de darnos vida eterna, de llevarnos al cielo, no está en juego, Dios lo cumplirá, independientemente que seamos obedientes o no, si es que verdaderamente somos sus hijos y creímos genuinamente en él.   Eso si, por no ser obediente, por apartarnos de su verdad, y por hacer lo que no agrada a Dios, nos exponemos a las reprimendas de Dios, a la disciplina y castigo como consecuencia natural de no obedecer.     David experimento eso, pero Dios le dice, que su misericordia siempre está a su disposición, lo que significa pedir perdón, y reconciliarse con él, y así volver a la comunión. Si es su caso, nada, no pierda tiempo, acójase de la misericordia de Dios la cual es grande y sublime.

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