Tu destino, mi destino.

Día 84
Salmo 73b
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez.

Una de las cosas que me llamó la atención que es mencionado en estos salmos es sobre el destino para los que no han creído en Jesús como su Salvador. Que el salmista Asaf llama a esto el fin de los impíos, el cual puede ser comparado con el final de los justos. Hay una tremenda diferencia entre los dos lugares, es una diferencia abismal.

En una tarde, en la reflexión con los jóvenes de nuestra iglesia, nos detuvimos a analizar tres textos de la Biblia. Hechos 20:27, 1 Co. 9:16 y 2 Ti. 4:1-2 de donde mencionamos tres razones por las cuales debemos evangelizar. Una es porque es nuestra obligación, la otra porque hay satisfacción al hacerlo, y la ultima por Dios nos está ordenando hacerlo. Pensábamos sobre cuál es el destino de muchos que conocemos y muchas de las personas que nos rodean, que nosotros tenemos la gran oportunidad y el gran privilegio de cambiar el destino de ellas.

Si, Dios nos ha dado el privilegio, y es la gran oportunidad de hacer algo por nuestros familiares, por nuestros amigos, por nuestros compañeros, y por nuestros vecinos de anunciarles las buenas nuevas que puede cambiar y revertir la realidad de sus destinos. Yo muy poco había pensado con detenimiento en esto, somos portadores de las buenas noticias que pueden cambiar la realidad de la vida con tan solo darles a conocer este bello mensaje de salvación.

Mi querido hermano, compañero de lectura de la Palabra, el escritor Asaf, en el salmo 73 nos habla del destino de los malos. Malos acá, no es que son malos por ser asesinos, sino por no obedecer a Dios, por no creer en Dios, y por rechazar el mensaje de salvación los convierte en impíos. El mismo salmista exhorta a volverse a Dios para cambiar el destino y tener el reverso del destino. Cambiar la escena del infierno en una hermosa visión de la cruz.

Ora conmigo en este momento por una persona que tu sabes que necesita creer en Jesús. Yo lo hare ahora mismo. Ya ore por diez personas que están asistiendo a la iglesia que aun no han aceptado a Cristo, agregué uno más. Qué te parece, con la oración, muchas cosas pueden comenzar a suceder. No te detengas, sigue orando, para que la escena y el destino para las personas por las que has orado cambie.
Recuerda, el destino para tu familiar, tu amigo, tu vecino y tu compañero de trabajo si aun no tiene a Cristo en su corazón, la Biblia dice que es un destino de sufrimiento, dolor y angustia eterna. Sin embargo, Dios te quiere usar a ti para que seas el instrumento para que alguno de ellos llegue al destino de la vida eterna, de gloria, alegría, paz y felicidad.

Por si en caso, tú que lees esta corta reflexión aun no estás seguro de tener a Cristo en tu corazón, ora en esta hora a Dios y pídele a Jesús que te perdone y dile que lo deseas recibir por fe en tu corazón como Salvador personal. Si lo hiciste, mándame un mensaje a mi correo electrónico o a este blog personal. Mi destino por la gracia de Dios es estar con Cristo para siempre, y tú destino puede ser el mismo si tú crees en Jesús.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s