El mejor anhelo que puedo tener

Día 72
Salmo 62
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

El apóstol Pablo usa la palabra “anhelo” en 1 Timoteo 3:1.  “El que anhela obispado, excelente obra desea” y se refiere a un sentimiento, a un pensamiento, a una decisión posesionada en los más profundo del ser, que es el alma, o mejor dicho en el corazón que aquella personas que ha decidido servir a Dios como anciano o pastor de una iglesia.  Esta misma palabra es encontrada en el Salmo 63 la cual es dicha por el rey David por la guía del Espíritu Santo quien está tomando en cuenta los sentimientos, los pensamientos y las decisiones de este hombre.

En este salmo encontramos varios aspectos dignos de ser mencionados.   Primero, David está enseñando sobre la disciplina espiritual de la oración, que para él es algo indispensable, pues lo hacía por la mañana, al medio día, por la tarde y por la noche (55:17).   Cuando la oración se  convierte en un hábito espiritual, es natural escuchar de labios de este siervo que anhela desde lo más profundo de su ser encontrarse con su Dios.  Segundo, existe una relación tan estrecha entre David y Dios, que este siervo se siente en la libertad de decirle, “Dios mío eres tú”.    Sentir, pensar y decir esta verdad es descubrir la relación no solo de amistad que existe entre David y Dios sino la confianza que hay entre ambos lo cual garantiza que en todo momento desean y pueden estar juntos.

Tercero,  el hecho de que David madrugue todos los días para encontrarse con su Dios, es algo totalmente admirable, siendo él un rey con múltiples ocupaciones diplomáticas. ¿Cómo le hace el rey David para tener tiempo para todo, siendo rey del imperio más importante de ese tiempo?    Jesús tenia este excelente habito,  Job dice la Biblia que lo hacía también, y ahora David nos da una cátedra espiritual que todos deberíamos asimilar para que las cosas en la vida personal, familiar, y eclesial vengan a ser diferentes.  Su prioridad era comenzar el dia dando tiempo para esta con su Dios. ¿No es esto maravilloso y retador? ¿En qué consiste o que se necesita para llegar a adquirir tan maravilloso hábito espiritual?

Cuarto, está bien con el hábito, y la disciplina de orar todos los días de madrugada lo cual es producto de una íntima relación con su Dios.  Sin embargo, me atrae, me encanta, admiro, y envidio la manera como David busca a Dios, con profunda desesperación, anhelo, ansiedad, alegría, expectación, etc.  “Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela”.   Esta es una oración compuesta, no es simple, con un significado doble. Y Para explicar esta misma oración, el salmista agrega  la segunda parte del  versículo “en tierra seca y árida, donde no hay aguas”. ¿Con qué desesperación, anhelo, y deseo se busca el agua cuando se está en un lugar seco, árido como el desierto?  Está bien sentir anhelo por estar con Dios un día bien de madrugada, pero David lo hacia todos los días, porque su anhelo es contemplar la hermosura de Dios y aprender de su Palabra (27:4).

Ahora, observe cual es el fin de la búsqueda desesperada de su alma, y del deseo profundo de su carne, dos maneras de decir que busca a Dios con todo su ser.    David deseaba todos los días estar en la presencia de Dios, contemplar a Dios, disfrutar de su gloria, experimentar la fuerza, el calor, la gracia, y  el aroma fresco de su presencia, así como el pueblo y él mismo lo habían visto cuando visitan el templo o el santuario. David sabía que en el santuario del tabernáculo estaba el shekina,  la gloria y presencia de Dios, pero cada vez que se levanta a orar, la intensidad con que desea este encuentro es porque desea ver y gozar de su presencia.

Mis queridos compañeros de lectura de la Biblia en un año, les animo a desear con toda profundidad encontrarse con Dios todos los días por medio de la oración y la lectura de la Biblia. Es un tiempo de descanso, quietud, contentamiento, remanso, tranquilidad, paz, amistad, empatía y entendimiento con Dios.   Es un tiempo  de desahogo, interacción, reflexión, confesión, reconocimiento, retroalimentación, y fortalecimiento del alma y del espíritu.  Estar en esta relación y contacto directo con Dios, escuchar su voz, hablarle a él de cerca, con toda libertad  y confianza, no solo es refrescante sino medicina del alma, del corazón, y de la mente.  Además, es garantizar que los días serán mejores, que estaremos preparados para enfrentar toda clase de experiencias y pruebas.

Por favor, date la oportunidad de hacer una cita privada con Dios todos los días, si puedes de madrugada, será maravilloso, pero lo importante es que lo hagas cada día.   Pero hazlo con deseo, como que si es el más grande y profundo anhelo que siente, tiene y quiere tú alma, o sea tu corazón.   Busca a Dios en oración en todo tiempo, en todo lugar, y por cualquier circunstancia, pues él todo el tiempo esta a tu disposición y entre más lo buscas, más te atenderá y te ayudará.  Él no se cansa, no se aburre, no se desespera, pues el amor que siente por ti no lo deja olvidarte.  Es por ello que, yo te reto a que hagas de la oración un hábito de tu corazón y lo hagas con todo tu deseo, y anhelo, porque buscar a Dios es el mejor anhelo que puedes tener.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s