Dios es dueño de Todo

Día 30
Salmo 24
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Recuerdo del atrevimiento de Satanás cuando le dijo a Jesús que le daría todo lo que veían sus ojos, todos los reinos de la tierra, cuando todo le pertenece a Dios.  Esa misma mentira la está diciendo en la actualidad a muchos seres humanos, que les dará todo lo que deseen, y a diferencia de Jesús que no cayó en su engaño, muchos diariamente caen en la trampa del diablo, cuando este engañador  es dueño de nada, solamente del infierno donde será enviado.

No solo el diablo es el que se atreve a creerse dueño de todo y ofrecerlo a los seres humanos con tal de que le obedezcan.  En la actualidad, por vivir en un mundo cambiante, en una sociedad materialista, el ser humano ha caído en el engaño del diablo al creer que el mundo les pertenece, que la vida les pertenece, que el tiempo les pertenece, que la libertad les pertenece, que todo, absolutamente todo les pertenece sin tomar en cuenta a Dios.   Así que, por ese mal concepto, viven la vida loca, viven la vida desenfrenadamente, viven un libertinaje completo porque no piden permiso a nadie, no dan cuenta a nadie, porque se consideran los dueños de ellos mismos y de todo lo que les rodea.

Qué gran falacia en la que viven millones de personas por estar dominados o controlados y hasta esclavizados al poder del máximo engañador, Satanás. Pero no solo ellos, aun los cristianos a veces caemos en ese mismo pensamiento  al creernos dueños de la vida, del tiempo, de la familia, del trabajo, del dinero, de los talentos, de los bienes, de todo, y por consiguiente, tomas decisiones sin tomar en cuenta a Dios y sin tomar en cuenta el orden de prioridad y ni el principio de mayordomía.

Al leer con detenimiento y franqueza el v.1-2 del Salmo 24, nos damos cuenta que nosotros los seres humanos no somos dueños de nada.  Dios es el dueño de la tierra (planeta tierra), y su plenitud, el mundo (sistema, estructura, cosas) y los que en el habitan.  Usa dos maneras para referirse al planeta completo, le llama tierra y mundo.   Solo  este planeta decidió Dios que fuera adecuado para habitarlo nosotros los humanos, el resto de los planetas no cuenta con condiciones apropiadas para vivir, por muchos que sean los intentos de la ciencia por habitarlos.

Así que,  al Rey de reyes sea la gloria, al Creador y Dueño de todo sea la majestad, y nosotros según 1 Co. 4:1-2 solo somos responsables de administrar fielmente lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos, porque todo pertenece a Dios.   Nuestra vida es de Dios, nuestro tiempo es de Dios, nuestra familia es de Dios, nuestro trabajo es de Dios, nuestro dinero es de Dios, nuestros talentos, habilidades y virtudes es de Dios.   No hay cabida para los que se creen dueños y señores de este mundo porque ni con la muerte pueden, mucho menos con Dios.    Vivamos como fieles administradores, haciendo buen uso de lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos.

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En Él tengo todo lo que necesito

Día 29
Salmo 23
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

La vida es así, y los humanos en su mayoría somos así, casi nunca estamos completos ni satisfechos.  A veces confundimos el significado de un deseo y una necesidad.    Una necesidad conoce el satisfactor y un deseo nunca se satisface porque siempre continúa deseando más.   Aquí está la clave para alcanzar el pleno contentamiento en Dios.    Lo que pasa con la mayoría de los seres humanos es que nunca estamos satisfechos con lo que somos, tenemos y hacemos, pues casi siempre queremos más.   No hay nada que satisfaga nuestro deseo.    Mientras que usted sabe que el hambre se quita con comida, la sed se quita con agua, el sueño se quita con dormir, etc.    y es porque cada necesidad conoce lo que lo satisface y queda tranquilo.

Teniendo clara la diferencia entre un deseo y una necesidad, demos paso a la idea que deseo dejar en sus mentes, que en Dios tenemos todo lo que necesitamos porque Dios sabe lo que tú y  yo necesito para vivir.    Esto es exactamente lo que David nos dice: “Jehová es mi Pastor, nada me faltará”. Este versículo podría ser comparado con Fil. 4:13 “Todo lo puedo en Cristo quien me fortalece”.  David sabía y ya lo había comprobado que si Dios estaba de su lado, nada le haría falta.    Es por eso que en otro texto dice que “Jehová es la porción de su vida”.     Dar esta afirmación es la declaración pública de su profunda convicción basada en la íntima relación que tenia con Dios, tanto así que podía dormir confiado aun cuando lo rodeaban muchos enemigos para matarlo.

Analicemos la frase: “Jehová es mi Pastor, nada me faltará”.  Es quien lo pastorea, pero la preposición “mi” habla de pertenencia, de una relación muy personal que solo se puede decir cuando se ha concordado dicha relación sobre una acción de compromiso, identificación, amistad.   David lo reconoce como su Señor, Salvador, y su Pastor que se encargara de guiarlo, proveerle, protegerle, y fortalecerle con su amistad y comunión.    Pero cuando dice, “nada me faltará” usa un absoluto, “nada” le faltara, quiere decir que conocía quien era su Pastor, sabía que era poderoso.

En este salmo está involucrada la fe plena en Dios. David había puesto su confianza plena en Dios, y estaba súper seguro que nada, escuche bien, nada le faltara si permanece en la relación intima con Dios.  Digo esto, porque algunas veces aun los cristianos nos hace falta algo que realmente necesitamos pero no es por descuido de Dios sino por nuestra propia negligencia, por nuestros pecados.    Con todo, Dios siempre dará lo básico a todo ser humano como el sol, la luna, el aire, la lluvia, la vegetación, los mares con todos sus productos sin que el ser humano haga algo.  Sin embargo, hay cosas que necesitamos que algunas veces podrían faltarnos pero es el resultado de nuestro descuido en no mantener una relación personal, fresca, diaria, limpia, y pura con Dios.

Solo quien ha entregado su corazón a Dios, y mantiene una relación de confianza, adulta, diaria, limpia, de mucha fe y dependencia de Dios puede decir como dijo David, “Jehová es mi Pastor, nada me faltará”.   Es por ello que en Él, tenemos todo lo que necesitamos, no todo lo que deseamos según los deseos de la carne, pero si tu deseas salir a evangelizar, diezmar, ofrendar más de lo normal, orar dos días seguidos, ayudar a los necesitados, Dios te concede esos deseos.  Entrega a Dios todas tus necesidades, confía en él, espera en él, pero sobre todo deléitate en él, y él concederá las peticiones de tu corazón. Salmo 37:3-7.

Gracias Dios por ser Trascendente e Inmanente

Día 28
Salmo 22:11-31
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Muchas veces he escuchado  e personas no cristianas y aun a cristianos verdaderos decir  frases como: “Dios se ha olvidado de mi” “Dios no me escucha” “Dios me ha abandonado”  “Dios se fue lejos de mi”  “Dios ya no se acuerda de mi”.  Posiblemente dicen estas cosas cuando están en circunstancias difíciles, de ofuscación, de confusión, de desesperación, por lo cual la de se debilita, y claro decir eso  tener duda, falta de fe, dejar de confiar y podría traducirse según la perspectiva teología progresiva del Nuevo Testamento como cometer pecado, porque sin fe es imposible agradar a Dios.   En este salmo, hay por lo menos tres versículos que expresan la misma idea, de que Dios se ha alejado de David, en otras palabras, lo ha abandona (v.1, 11, 19).

Estos tres textos  nos obligan a pensar en dos tributos de Dios, su trascendencia y su inmanencia. En esencia Dios es tan lejos que nadie puede alcanzarlo, ni llegar a compararse a él, y está muy lejos del pecado.   Pero al mismo tiempo él siempre está cerca del ser humano, especialmente de sus hijos.  Pues Dios está en todo lugar, en todo tiempo y en control de toda la creación y la humanidad.  La Biblia dice que nada pasa sin su voluntad, nada se mueve sin que él no lo autorice.

Ahora bien, ¿en qué sentido David le dice a Dios que no lo desampare y no se aleje de él?  ¿Puede Dios estar lejos de David o es David el que por su situación siente que Dios está lejos de él?   Es verdad que Dios al mismo tiempo que está lejos  también está cerca de nosotros sus hijos, pues además de que así él lo ha prometido, por su omnipresencia, él está siempre cerca de todo y de todos, y al mismo tiempo está lejos porque es tan grande e inalcanzable.  ¿Se recuerda que Jesús pronuncio las mismas palabras estando en la cruz, Padre porque me has desamparado?  ¿Acaso Jesús esta haciendo una cita del Antiguo Testamento o es David el que está haciendo una profecía sobre lo que pasaría con Jesús pues hay otra profecía en el mismo salmo v.18?

Dos  ideas finales podemos mencionar.    Una, es que Dios nunca abandona a sus hijos, y jamás se aleja de sus hijos porque esto va en contra de su misma palabra y de su esencia divina, pues es omnipresente.   Por lo tanto, cuando decimos o sentimos o pensamos que Dios está lejos de nosotros porque no nos responde, o es porque estamos en pecado y él no está de acuerdo con el tipo de vida que llevamos y por esa razón no nos responde, porque él no tolera el pecado, no puede estar unido al pecado.  Es más, ¿Cómo puede estar lejos de sus hijos, si él mismo dice que mora en el corazón de cada uno?   Así que, es nuestra misma condición es lo que nos hace pensar, sentir y decir cosas así.

En fin, nunca pienses o digas que Dios te ha abandonado, te ha dejado o que está lejos, porque él siempre está cerca de ti, y gracias a Dios por esa gran verdad.    Eso si, aunque este cerca, jamás está de acuerdo con un mal vivir, y por tanto, no te apoyara en nada que va en contra de su santidad.  Es por ello, que todos los días, debemos ponernos a cuentas con él, pues todos los días pecamos contra él.  Yo peco todos los días, tu pecas todos los días, todos pecamos todos los días; por consiguiente, todos los días debemos pedir perdón, y entonces Dios no solo nos escuchará sino que nos responderá según su voluntad.

Aprende a Esperar

Día 27
Salmo 22:1-10
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Estoy seguro que a todos nos ha tocado esperar en más de alguna ocasión. Esperar a un familiar que salga de una reunión, que llegue al aeropuerto, que termine la cita con el doctor, que termine de trabajar. Esperar la respuesta a una solicitud, de medicina, de escuela, de pasaporte, de inmigración, de un empleo, etc. Esperar la respuesta a una petición hecha a los padres, a una organización, a una iglesia, o al mismo Dios.

Lo difícil de la espera es cuando pasan horas y horas de espera sin tener ninguna señal. Durante ese tiempo comienzan los ataques de desesperación, desesperanza, dudas negativas, y o hasta decisiones de renuncia o arranques de enojo. ¿Ha estado alguna vez en un hospital o clínica donde pasan 3 horas sin atenderlo, luego 2 horas después que le han tomado los signos vitales mientras el personal esta solo sentado hablando, riendo y jugando entre ellos mismos? ¿Qué ha sentido en esos momentos, y que ha deseado hacer? No hay cosa más difícil que esperar y esperar aun cuando no se ven señales de respuesta.

En el caso del salmista, en el Salmo 22:2, es probable que este desesperado al no tener ninguna respuesta de Dios a las oraciones y peticiones que le ha hecho de día y de noche. Resultado de no tener respuesta alguna, no duerme, no descansa, y está desesperado. “Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mi reposo”. ¿Será que Dios no le escuchaba? Claro que sí. ¿Será que Dios no le respondía? Claro que sí. Entonces, ¿Qué es lo que sucede acá?

Dios siempre escucha y siempre responde. El problema es que no responde según lo que nosotros queremos que responda, ni de la manera como deseamos que lo haga y ni en el tiempo que hemos dispuesto para que nos responda. Hay que establecer que Dios no solo es soberano, libre e independiente para responder cuando él quiera, sino que es perfecto y sabio al dar la respuesta que está de acuerdo al plan que tiene para cada uno en esta vida y no según lo que nosotros le estemos pidiendo. De manera que, por el hecho de no tener respuesta a nuestra petición no significa que Dios no nos escucha y no nos responda.

El asunto de la oración y la acción de esperar es una de las cosas que más quiere Dios que aprendamos. En esta disciplina de orar y esperar la respuesta está involucrada la fe, la paciencia, y el contentamiento. Fe para saber que Dios es perfecto y capaz de responder y hacer todo, porque no hay nada imposible para él. Es por ello que Dios evalúa tu oración basado en el grado de fe con que la hagas, y si no hay fe, la oración no agrada a Dios, por lo tanto, la respuesta es rechazo, lo cual es diferente a retraso o espera.

El otro elemento que está involucrado en la acción de orar y esperar es la paciencia. La palabra macrotumia, que es paciencia no se refiere a la acción de esperar largas horas y/o hasta días, pero durante todo el tiempo esta renegando, enojado, discutiendo, y muy desesperado. La paciencia es la acción de esperar sin enojarse o desesperarse, estar lejos de enojarse, y espera tranquilo, con ánimo, fe, esperanza, educación, y con el mismo estado de ánimo aun cuando ha esperado mucho, no pierde la esperanza y la actitud positiva. Por último está el contentamiento, que es mantenerse satisfecho, seguro, confiado y tranquilo porque sabe que Dios es libre, soberano, y perfecto al dar la respuesta más adecuada, justa y de acuerdo a lo que nos beneficia.

Así que, cuando oramos a Dios, debemos esperar con alegría, fe, paciencia y satisfacción. Dios siempre responde. Él es libre de responder lo que quiera, cuando quiera, como quiera, pero debemos recordar, que su respuesta siempre busca lo mejor para nosotros. No sé si tu están orando ya desde mucho tiempo y sientes que Dios no te responde. Por favor, no pierdas la esperanza, que la mejor experiencia es saber esperar con alegría, contentamiento y seguridad en Dios. Lo que se debe aprender, y tú debes aprender es a confiar en Dios, si no hay respuesta aun, es porque Dios sabe que no conviene dicha respuesta para este momento. Confía en Dios, espera en Dios, deléitate en Dios, él nunca te falla, él siempre responde, y la respuesta siempre es mejor que lo que tú esperas que te responda.

Aprende a esperar con paciencia, gozo, deleite, contentamiento, en silencio pero con seguridad Salmo 37:3-7ª.

El gozo lo da Dios

Día 26
Salmo 21
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Este Salmo me hizo recordar parte de la letra de un canto, “El gozo que el Señor ha puesto en mí, es la fuerza de mi vida, el gozo que el Señor ha puesto en mí, es la fuerza de mi vida. Por eso, yo me gozare en ti, y el pondrá sonrisa en mi boca….” Creo que por ahí va….  Ese canto dice una gran verdad, y este salmo 21 lo confirma.

Lea el Salmo y cuente las veces que menciona alegría y gozo y descubra porque viene ese gozo y quien lo da.   El rey David, y todo hijo de Dios, todo aquel que cree en Dios se goza en el poder y la salvación que Dios nos da.   El Salmo menciona tres aspectos de Dios que produce alegría y gozo en todo el que cree en él.    El v. 1 dice que es el poder y la salvación de Jehová, y el v. 6b dice que es su presencia.  Debemos colocarlos en el orden cronológico para el que cree en Jehová: cuando uno cree en él, recibe la salvación, Dios viene a morar en su vida, y experimenta el poder de Dios.

Cuando uno lee el Nuevo Testamento estos tres elementos se comprueban.   Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo (Jn. 3:16, Hch. 16:31) recibe la salvación.   Jesús dijo a los discípulos: toda potestad me es dada,..Por tanto id y haced discípulos…. He aquí, yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28:18-20), autoridad y presencia.   Finalmente, Hechos 1:8 dice: “Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo”, y se recibe el Espíritu cuando creemos en Jesús, porque él viene a morar en cada corazón (1 Cor. 6:19).

Cuando el Espíritu viene a nuestra vida, no solo nos hace Hijos de Dios, nos da salvación eterna, y él mismo viene a morar en cada uno (Ef. 1:12-14); sino que nos da poder para saber vivir como hijos suyos.   En ese momento preciso de la decisión de fe, según Gálatas 5:22, él nos da amor, gozo y paz, como parte de su fruto.   Es por ello que el Salmo 21 dice que el rey se goza en la salvación,  en el poder y en la presencia de Dios.    Nosotros también podemos decir lo mismo que dijo el rey David, nos gozamos, nos alegramos porque Cristo vive en nosotros, su presencia es real, su presencia garantiza nuestra salvación y por su presencia es que tenemos el poder para vivir seguros  y con mucha alegría.

Si alguno de los que leen este comentario no tiene ese gozo del Señor es porque no ha creído en él.  Si lo hace, usted tendrá la presencia de Dios en cada momento de su vida, experimentara su poder, y el gozo de la salvación.    Y si ya es un hijo de Dios, gócese en esa triple bendición que menciona el salmista por lo cual honra, y glorifica a Dios. Ore dando gracias a Dios por su presencia, la salvación y su poder…

Dios sabe contestar

Día 25
Salmo 20
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Como cristianos tenemos algunos recursos que Dios nos ha dejado para mantener una vida espiritual aceptable a la luz de la Biblia.    Por ejemplo, Dios nos ha dejado el Espíritu Santo, Su Palabra, la oración, los miembros de la Iglesia, los dones espirituales, y los problemas que vienen a nuestra vida.  Uno de los recursos que mas necesitamos, pero que muy poco aprovechamos es la oración por la sencilla razón de que no sabemos orar o no nos gusta orar o porque no creemos que la oración del justo puede mucho.  Si, generalmente oramos, pero nuestra oración es muy mecánica, rutinaria, repetitiva, impersonal, y a veces poca honesta y profunda.

Dios sabe constar las oraciones que se saben hacer.    Gracias a Dios que contamos con la ayuda del Espíritu que nos ayuda cuando no hacemos bien las oraciones, pero la condición es que tengamos una vida recta, porque él no nos ayudara cuando estamos mal.   Saber hacer bien las oraciones requiere seguir un orden que ya en otros devocionales lo hemos explicado: confesión, adoración, petición y agradecimiento.   Que no sepamos decir las cosas o explicar lo que realmente queremos que nos conteste, o no tenemos las palabras para decirle lo que deseamos decirle no es problema, porque si tenemos una vida recta, es ahí donde el Espíritu nos ayuda.

Dios no contesta la oración solo porque la hace el que mejor ora, el que tiene mayor cargo en la iglesia, o quien ofrenda más, o el más viejo de ser cristiano, o el que ora con fuerte voz.  Dios contesta las oraciones de un niño, de un anciano, de una mujer, de un hombre, de un joven o de una señorita, de un enfermo o de un sano, de un alto o de un pequeño.   Dios contesta la oración de aquel que ora con integridad, honestidad, sinceridad, reconocimiento de Dios, respeto hacia Dios, adoración a Dios, y obediencia a Dios; sin importar sexo, cargo, nivel social.

Hay un aspecto importante a destacar en este salmo. Siempre que oramos a Dios  no le decimos  todo lo que realmente deseamos dentro de nuestro corazón.   Lo maravilloso es que, cuando sabemos orar porque lo hacemos en integridad, obediencia y santidad; Dios no solo contesta las peticiones que le decimos con nuestra boca sino que también contesta las que hay en el corazón, los deseos del corazón (v.4-5). Hay un balance que se debe establecer, Dios responde a nuestras peticiones y concede los deseos de nuestro corazón siempre y cuando estos están  de acuerdo al propósito de Dios, y que las respuestas den continuidad al plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Por consiguiente, oremos guiados por el Espíritu, y esperemos con fe en que todo lo que Dios responde es bueno, aun cuando no sea lo que nosotros pidamos o deseamos.  Oremos con fe e integridad de corazón, porque Dios siempre sabe contestar.

La existencia de Dios es incuestionable

Día 24
Salmo 19
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez
En una reflexión anterior mencione que los necios dicen que no hay Dios, pero que aun nosotros los cristianos negamos la existencia de Dios cuando hacemos lo que no agrada a Dios. En otras palabras, cuando nosotros los cristianos hacemos cosas malas sin tomar en cuenta que Dios vive en nuestro corazón, es ignorarlo, es actuar como que si no existiera. Sin embargo, el salmo 19 es toda una cátedra apologética de la existencia de Dios que deja tapada la boca de los ateos y los necios.

En el estudio de la teología propia, Doctrina de Dios, hay dos bases que justifican la existencia de Dios, una es la revelación general o natural, y la otra es la revelación especial que se refiere a la Biblia y a Jesucristo (Heb. 1:1-2). En el Salmo 19 encontramos la prueba de la revelación general o natural que se refiere a la naturaleza, la creación, todo lo que pueden ver nuestros ojos. Esta evidencia apologética sobre la existencia de Dios es incuestionable, y si alguna persona intenta cuestionar o negar, esta persona dice Prov. 1:7 es ignorante, peti, necio, y solo piensa o dice tonterías porque está actuando en incongruencias.

El Salmo 19 inicia con dos testigos que hablan muy bien de Dios, “los cielos y el firmamento”. Uno habla de la gloria, majestad y grandeza de Dios, el otro anuncia o proclama o describe lo que Dios ha hecho con sus propias manos. Todo lo que existe en el universo, la naturaleza, es obra exclusiva de Dios, él tiene el derecho de autor, el copyright, e intentar negar esto o tratar de suplantar o robar el derecho de autor es una violación que se paga con juicio. Eso es lo que el necio hace, al decir que no hay Dios.

Los vv. 1-6 es una presentación de la revelación general, natural que ninguna persona puede negar porque está bien clara. Los científicos, los evolucionistas, los críticos, y los liberales han tratado de explicar el origen de toda la creación, del universo, del firmamento, del sistema solar, pero no lo han podido lograr. El fin ha sido, negar la existencia de Dios. Paradójicamente, en vez de fortalecer sus hipótesis, los resultados han fortalecido la gran verdad de que Dios es Real.

La verdad es que, como podemos creer en otra realidad que no sea esta, que Dios es el autor de todo. Con solo mirar la flora y la fauna es suficiente. Ya no se diga la realidad de los tres reinos, mineral, vegetal y animal, todo perfectamente hecho. Otra cosa, las cuatro estaciones muy bien marcadas, invierno, primavera, verano y otoño, cada una tiene un propósito, su característica y su identidad. El poder y autoridad sobre los límites de las aguas de los océanos, el control que tiene en que unas sea aguas dulces y otras saladas. Layes naturales que Dios ha dejado que ciertos animales existen para ser alimento para otros. El hombre se aprovecha de muchos de estos, y estos de otros, ley de sobrevivencia que es permitido por Dios. La diversidad que hay en las razas humanas, en los lenguajes, en los colores, no es más que una evidencia de la majestad de Dios. De esto podría escribir docenas de páginas, pero es suficiente.

Los vv. 7-10 presentan la otra gran evidencia que testifica de la existencia de Dios, la Biblia, que es parte de la revelación especial, que está escrita y posee toda la autoridad de Dios porque esta es la voluntad escrita de Dios. A esta Palabra se le identifica con seis sinónimos para describir con amplitud el significado. Pero también hay ocho adjetivos que califican al sustantivo Biblia o Palabra de Dios que la engalanan: es perfecta, fiel, recta, pura, limpia, verdad, deseables, y dulce. Por último, hay unas siete cosas que hace esta Palabra: convierte el alma, hace sabio al sencillo, alegra el corazón, alumbra los ojos, permanece para siempre, todos son justos, endulza a los que la leen.

¿Quién puede negar que Dios exista? Nuevamente, quien se atreve a negar su existencia es porque o está mal de la cabeza, o está mal de la cabeza. Quien esta cuerdo, según Prov. 1:7 es el que reconoce que Dios existe, que es real, y que sin él no se puede vivir. Es por ello que Hebreos 11:6 dice que quien cree en Dios, es necesario que crea que Dios existe, y que sin fe es imposible agradar a Dios. Aquí está la gran verdad, mientras no se tenga fe en Dios, no se es capaz de creer que Dios existe y mucho menos tener una vida de fe.

Les invito a decir con alegría una oración de gratitud a Dios, y decirle, gracias mi Dios por ser real en mi vida. Te puedo ver, te puedo sentir, te puedo creer. La fe que Dios nos ha dado nos permite creer que sin verlo, o sin sentirlo, Dios sigue siendo real y existiendo como Dios. Esta en todo lugar sin ser Dios todo para no caer en el panenteísmo, pero nada se puede mover, nada se puede hacer y nada sucede si Dios no da la aprobación. Es más, mi querido hermano (a) tu existes porque Dios existes, tienes vida porque Dios te la da, puedes hacer lo que haces porque Dios te da la fuerza, tú no puedes hacer nada por tu propio merito. Alaba a Dios, bendice a Dios, engrandece a Dios, ve a las calles y da a conocer al Dios poderoso que vive en tu corazón, no lo calles, y Dios te felicitara.
Nunca niegues a Dios, ni te atrevas a dudar de Dios, cree, vive y habla solo de Dios.