El tribunal de Cristo

Día 334

Apo. 19:11-21

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

Es muy necesario presentar  el tema del tribunal de Cristo bajo este mismo capítulo 19, aunque se da entre el capitulo 4 y 5 el arrebatamiento de la Iglesia.   Digo esto para que haya continuidad porque es el evento que precede a las Bodas del Cordero, y ambos se dan en el cielo, mientras en la tierra se da la Tribulación que dura 7 años.  Todo esto es futuro, y solo es para quienes hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador personal, nada más.  Y es para recompensar y no para condenar, la condenación y la salvación se determina en la tierra por la decisión de fe en Cristo o de rechazo.

1) Significado de ‘Tribunal”   2 Co. 5:10, Ro 14:10 es donde los hijos de Dios son llamado a un examen ante Cristo y el propósito lo describe 1 Co. 3:9-15.    En el NT. Se usan dos palabras para tribunala) Cricterion (1 Co. 6:2,4; Stg. 2:6) que da la idea de un instrumento o medio para probar o juzgar cualquier cosa, la regla por la cual se juzga o lugar donde se hace el juicio.  La segunda palabra es bimá que designa un “tribunal” “plataforma o tarima en vez de asiento”. Sin embargo puede referirse a la plataforma donde estaba el asiento. Pentecost cita a Sale-Harrison quien dice que en los juegos olímpicos había una plataforma elevada sobre el cual se sentaba el juez y desde allí recompensaba a los ganadores de las competencias. De ese uso viene la idea de que el tribunal de Cristo según 1 Co. 3:9-15 Cristo recompensará a sus hijos.

Romanos 14:10 usa la palabra “bimá” igual como Lucas la usa en Hch. 18:12-16 para referirse a “un lugar elevado a donde se subía por escalones”.  Por tanto, el tribunal de Cristo hace referencia a una plataforma o tribuna donde está el asiento oficial del juez, en este caso Cristo.  En fin, cada hijo de Dios que forma parte del Cuerpo de Cristo compadecerá delante de, cara a cara ante Cristo (Ro 14:10;  2 Co. 5:102 Ti. 4:1).

2) El lugar y el tiempo del tribunal de Cristo.  Será después del arrebatamiento.  Lc. 14:14 asocia las recompensas con la resurrección que es parte del traslado de la Iglesia según 1 Te. 4:13-17.  Ap. 19:8 describe a la Iglesia como esposa de Cristo que ya ha sido recompensada en el pasado porque en este punto viene con Cristo a reinar y viene vestida de blanco.  Por último, 1 Co. 4:5; 2 Ti. 4:8; Ap. 22:12 las recompensas están asociadas con aquel día, y aquel día es cuando Cristo viene por los suyos.  Por lo tanto, el tiempo es entre el traslado y la manifestación gloriosa de Cristo para reinar (Ti.2:13).  Será en el aire.  1 Te. 4:17 dice “en el aire” y 2 Co. 5:1-8 dice que se da en la presencia de Cristo “en la esfera celestial” mientras se desarrolla la tribulación en la tierra.   Lo triste es que al cielo no se llega por méritos sino por la fe en Cristo.

3) El juez  y la base del juicio.   Jn. 5:22; Ro. 14:10; 2 Co. 5:10 el juez es Cristo.  Seremos llevados ante la presencia de Cristo, uno por uno. Parte de la exaltación de Jesucristo por parte de Dios es el derecho a manifestar la autoridad divina en el juicio.  En este juicio no está en juego la salvación ni la condenación pues ya se está en el cielo con Cristo y solo los creyentes estarán frente a él (2 Co. 5:1-19).  Lo que está en juego son las obras, el ministerio y el servicio que hicimos mientras vivimos en la tierra por lo cual se recibirá recompensa (1 Co. 3:9-14).

La promesa de Cristo a los que creen en él es que la salvación que ha recibido lo ha  librado  perfectamente de todo juicio (Ro. 8:1; Jn. 5:24; 1 Jn. 4:17).  Hablar de juicio por el pecado frente al tribunal de Cristo es negar la eficacia de su obra en la cruz por los pecadores (He. 10:17).  Las obras de cada uno son sometidas a juicio (2 Co. 5:10) para determinar si son buenas o malas.  No se usa (kalós o ponerás) para malas, lo que es pecaminoso, sino que usa (phaulos) para referirse que la obra es inutilidad, sin valor.  Así que, el juicio según Pentecost no es para determinar lo que es éticamente bueno o malo, sino lo que es aceptable y lo que es inútil ya que Cristo busca recompensar lo que es encontrado útil o de valor por haberse hecho en el nombre del Señor.

4) El resultado del juicio (1 Co. 3:14-15).  Una recompensa recibida y una recompensa perdida.  Lo que determina si uno recibirá o perderá la recompensa es el fuego (2 Co. 5:10; 1 Co. 3:13).   La Biblia menciona varios tipos de coronas (stephanos) como recompensa: corona incorruptible (1 Co. 9:25), corona de gozo (1 Te. 2.19), corona de vida (Stg. 1:12), corona de justicia (2 Ti. 4:8) y una corona de gloria (1 Pe. 5:4).  Lo interesante según Pentecost es que a mayor recompensa, mayor será la capacidad otorgada para dar gloria a Dios.  Por tanto, el ejercicio de dar coronas a los creyentes en calidad de recompensa es para dar mayor gloria a Cristo.

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