Guarda silencio delante de Él

Día 307

Apo. 8:1-5

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

 

No olvidar que los 7 años de tribulación están diseñadas cronológicamente en tres series de juicio: 7 sellos, 7 trompetas y 7 copas. Esta sección del sello siete sirve no solo de transición entre el desarrollo del juicio de los sellos con el juicio de las trompetas, sino de introducción a la apertura del juicio de Dios por medio de las siete trompetas. La última trompeta da la apertura al juicio de las 7 copas que revelan el período final del período.  Simultáneamente a los seños, las trompetas y las copas, el Anticristo estará realizando su propio plan ya profetizado por Daniel.

Sellos

(Cap.6-7)

Trompetas

(Cap. 8-11)

Copas

(Cap. 12-19)

                    SIETE AÑOS DE TRIBULACIÓN

Este puente o transición entre el séptimo sello en el 8:1-5 tiene mucha importancia y enseñanza.  Puede ser dividido en dos partes: un silencio en el cielo (v.1-2) y el incienso de la victoria  (3-5).  Una es en el cielo y la otra en el acontecer en la tierra.  Aunque ambas parecen escenas en el cielo.

Leamos dos veces los versículos 1-2 del capítulo 8. ¿Qué observa usted? ¿Encuentra alguna enseñanza? ¿Cómo puede comentar este pasaje usted?  Explíquelo en sus propias palabras.  Volvamos a leerlo pero ahora con curiosidad.  Recuerde un poco lo que ha sucedido hasta ahora, un terremoto, relámpagos, truenos, oscuridad, eclipsis, movimientos de nubes, luego un patético silencio. ¿Qué más se puede esperar?

La Biblia dice que el séptimo sello fue abierto por el Cordero de Dios, el único digno de abrirlo.  Pero cuando lo abrió,  de inmediato se hizo súbitamente, un silencio, el universo se aquietó.  Un profundo silencio desde el cielo y toda la tierra se dejó sentir.  ¿Cuál es el propósito de este silencio?  Es para poder escuchar las oraciones de los santos desde la tierra. El silencio fue “como por” media hora.  ¿Por qué no termina Dios con el juicio con los siete sellos sino que decide extenderlo por otra serie de siete trompetas?   En el pasado hay ejemplos que Dios usó esta estrategia para mostrar su poder y su gracia.  En otras palabras, Dios alarga el período de juicio para demostrar al mundo entero que él tiene poder para destruir el mal y su gracia al no querer que nadie perezca (Ge. 7:4; 2 Pe. 3:7-10).   Una frase interesante es, “Cuando abrió el séptimo sello se hizo un silencio en el cielo como por media hora”, la cual es literal.  ¿Qué pasó durante esa media hora y que hizo Dios durante este silencio?

Según una tradición judía, “Los ángeles servían a Dios cantando alabanzas durante la noche, pero en el día hacían silencio para escuchar las voces de los cristianos en la tierra”. NCB, p. 958.  Sobre el significado del silencio hay algunas posiciones: Unos creen que es símbolo del juicio demorado al detener los vientos en el 7:1-3. Otros sostienen que el silencio se utiliza en este contexto como un medio para crear un suspenso dramático.  El asunto es que en los anteriores sellos pasó diferentes cosas, ahora la gente está expectante por lo que sucederá con el séptimo sello.  Todo esto representa lo que se hacía en un culto dentro del templo y mientras el sacerdote entraba con el incienso hasta el lugar santísimo, todo el pueblo quedaba en total silencio hasta que el sacerdote regresaba.

El silencio en el cielo, la alabanza de los que están alrededor del trono del Cordero enmudeció.  En el sello 6 se hizo un silencio para sellar a los 144,000 y la gente estaba tranquila.  Dios habla más claramente cuando hacemos silencio.  Dios nos habla y nos ministra cuando dejamos de hablar (Sal. 37:7, 46:10, Is. 41:1).  Malgo, p. 162 dice que esta media hora de silencio en medio del juicio no es más la demostración del carácter del Cordero, revela su presencia. ¿Dónde está Dios?  No está en el terremoto, no está en el fuego, no está en el viento, sino que él está envuelto en un profundo silencio.  El interés de Dios no es principalmente el juicio sino en mostrar su gracia (Ej. 1 Re. 19:11-13).

Aprovechemos el tiempo para guardar silencio delante de Dios para escuchar su voz, su voluntad, sus promesas, el deseo de su corazón para nuestras vidas.   Estar en la presencia de Dios, guardando silencio, y solo escuchándolo, es gratificante y fortalecedor.   Hable menos, escuche más, especialmente cuando estás en la presencia de Dios.  Es que muchas veces hablando tanto que no podemos escuchar a Dios, y esta es la razón por la que fracasamos.   Aprendamos a estar en silencio delante de Dios (Sal. 37:3-6) y él te escuchará lo que tú le quieres decir.

 

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