Vive como un Testigo

Día 317

Vive como un Testigo

Apo. 11:1-14

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

              Vv.1-2 La medición del templo. En la Biblia se habla de 4 templos: el de Salomón, Herodes, el de la tribulación y el del milenio.  El que debe medir Juan es el de la tribulación que aún no ha sido construido.  Lo interesante es que el lugar donde se debe construir está una de las mezquitas musulmanas más fuertes del mundo.

¿Para qué medirlo? ¿Qué se desea enseñar con esto?  Cuando un comprador compra un terreno primero lo mide, y lo mide porque lo va a poseer. Lo otro es que el dueño de algo tiene derecho de medir sus propiedades.  O se está alistando para venir a poseerlo.  Jerusalén ha estado bajo opresión casi toda su vida, lo estuvo 1260 años bajo los turcos, y en 1917, el General Allenby liberó a Jerusalén de esta opresión.  Este general creía en Dios y en la segunda venida de Cristo, Ironside p. 124-125.   Hoy según el 11:2b  sigue estando bajo la opresión de los gentiles hasta que Cristo venga para establecer su reino. Cuatro imperios gentiles han o presionado a los judíos: Babilonia (Nabucodonosor), Medo –Persa (Ciro y Darío), Grecia (Alejandro el Grande) y Roma.

          Vv. 3-12  Los dos testigos. El v.2 dice 42 meses, el v. 3 dice 1260 días que corresponde a los últimos 3 años y medio   de la tribulación, los más peores.  Tan terribles serán esos días que Dios por amor a sus escogidos, acorta el tiempo (Mt.24:22).  Y es en este tiempo donde Dios levanta a dos testigos para fortalecer la proclama, el anuncio y testimonio de que Cristo muy pronto regresará. ¿Qué es profetizar? No es nada místico, es decir lo que uno sabe de Dios, Malgo, p.211.  Los apóstoles daban testimonio con poder de la resurrección de Jesucristo como está escrito en Hechos 4:32

¿Quiénes son estos dos testigos?  Se debe tomar en cuenta que Juan no los ve en visión, sino que el otro ángel “el fuerte” del 10:1 es quien los describe. Ironside dice que se no necesariamente son sólo dos individuos, sino que puede referirse al residuo grupo de testigos, p.126.  Otros dicen que es Elías y Moisés basados en que éstos hacen los milagros que Elías y Moisés hicieron en la tierra (v. 5-6, 1 Reyes 1:10,17:1; Ex. 7:19-20; Mal.4:5-6). Estos dos testigos, v.4 ya estaban en la presencia de Dios cuando fueron enviados.  Otros dicen que es Zorobabel y Josué según Zacarías 4:1-6, los dos olivos, Malgo, p.212.  Otros sugieren que será Elías y Enoc por no haber conocido muerte y haber sido arrebatados con vida al cielo.  Y una última posición es que Dios es soberano y él puede levantar a dos con similitudes de Elías y Moisés pero que no son ellos, son dos testigos especiales para este tiempo en particular.  ¿Cuál es la mejor posición?  Elías y Moisés o dos testigos levantados especialmente por Dios para este tiempo.

¿Qué podemos aprender? 1) Debemos cumplir nuestro ministerio todo el tiempo que se nos ha ordenado. 2) debemos estar dispuestos hasta morir con tal de obedecer a Dios.  3) La muerte, muchas veces es necesaria para que surja la vida.  4) La tarea y el poder de profetizar solo se les dio a los dos testigos y no a la gran multitud, esto enseña que Dios es quien limita el tiempo para hacer un ministerio y no es el hombre el que inventa el tiempo. 5) En estos días muchos impíos se gozan por el mal, dolor y sufrimiento de los cristianos o por la caída de un pastor, líder, o división de una iglesia.   Sin embargo, debemos orar para que el diablo no se inmiscuya en la vida de los siervos, ni en la iglesia y que Dios de fortaleza para salir victoriosos.

 

La gran oportunidad  es que tú puedes ser testigo de Dios en este tiempo, mejor dicho, si ya eres hijo (a) de Dios, ya lo eres, solo falta que cumplas tu ministerio.   Ser un testigo de Cristo es el mayor privilegio que un ser humano pueda tener, solo que requiere pagar un costo muy elevado….

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La visión de consuelo

Día 316

Apo. 11:1-14

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

Este pasaje marca con claridad el final de la primera parte de la Tribulación y el inicio de la segunda parte denominada “la gran tribulación” (Mt. 24:15-25; Dn. 9:27).  Con solo leer los versículos 1-2, todo lector puede percibir en su contexto, un mensaje de consuelo no solo para los habitantes creyentes del tiempo de Juan, no solo para los habitantes creyentes del tiempo de la tribulación, sino que el consuelo incluye a la Iglesia de Cristo que ya está segura en Cristo de que no será afectada por el dominio del Anticristo porque ya está en el cielo. Este período será característico porque los gentiles “hollarán la ciudad de Jerusalén durante 42 meses”. Además, es el tiempo en que el Anticristo quebrará el pacto hecho con Israel al principio de la semana setenta de Daniel y atacará fuertemente a los judíos en una coalición.

El tiempo en que lucharán los gentiles, el Anticristo son 42 meses que corresponde a los 1260 días y “un tiempo, más tiempos y la mitad de un tiempo” que corresponde a los 3 años y medio.  Este período de los gentiles es donde Jerusalén está bajo dominio gentil (Lc. 21:24; Dn. 7:25; 12:7).

Desde que Jerusalén cayó totalmente bajo la fuerza babilónica en el año 586 a.C comenzó el dominio de los gentiles, que según Daniel en la visión de la “estatua” que continuará por 3 imperios más: medo persa, greco y el romano. En este siglo XXI, bíblicamente, es el imperio romano el que según se interpreta en los dedos de los pies de barro y hierro de la estatua o en la cuarta bestia de Daniel, corresponde al cuarto imperio gentil, al cual derrotará Jesucristo cuando venga a establecer su reino mesiánico, que es un reino eterno, de paz y universal (Dn. 2:34,35; Ap. 19:11,21; Lc. 21:24).

 

 

Dios, su palabra, su plan eterno, y sus promesas son el consuelo y la seguridad de todo aquel que ha creído en Jesús.   Esto que presenta Juan en el capítulo 11 es no solo consuelo para la Iglesia, y específicamente para los que ya hemos creído en él, sino que es una fuerte advertencia para quienes están vivos en este tiempo para que tomen una decisión sabia a tiempo y decidan creer en Jesús y así evitar el llegar a este tiempo de juicio.

Tú decides donde quieres estar.

 

Alimentación Bíblica

Día 215

Apo. 10:1-11

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento
En los últimos años han surgido una gran cantidad de programas alimenticios con el propósito del cuidado de la salud de las personas. Muchos de estos solo son engaños, otros tienen una fachada de verdad, y al final todos son productos de venta. Todos tienen su parte buena en la medida que el interesado pone de su parte y decide aceptar el reto de la disciplina. Con todo, no he escuchado de alguna dieta para cuidar la salud por medio de una alimentación bíblica, donde cada día, de manera disciplinada cada persona se alimente y coma la Palabra de Dios. Estoy seguro que esta alimentación si se hace de todo corazón, con todo esfuerzo, disciplinadamente, es la única que da salud integral, salud mental, emocional, intelectual y espiritual. La buena salud no está en cómo te veas, sino quien seas y como te sientas internamente.

En Apocalipsis 10:8-11 Juan recibe la orden de tomar y comer el libro, que en este caso es parte de la Biblia, lo que tiene que ver con el resto del libro de Apocalipsis, específicamente una profecía que revelaría los juicios faltantes en el periodo de la Tribulación. Juan debe comerlo, y esto producirá dos cosas: dulzura y amargura.

A Juan se le ordena comer este libro. Esto mismo sucedió con Ezequiel 2:8-9,3:1-3. ¿Qué significa esto? ¿Fue literal la acción de comerlo? La enseñanza es que cuando nos alimentamos de la Palabra, al recibirla es dulce (Sal.19:7-10), pero cuando nos confronta, esta no solo nos exhorta a cambiar sino que nos hace responsable de proclamarla. Las palabras que Juan debe decir al mundo son palabras de juicio y eso da dolor, pesar, sufrimiento y amargura. Mientras Juan recibe la revelación de Dios, es algo bello, maravilloso, y único, pero en el momento de decir esta verdad a las personas, esto no es fácil. En otras palabras, al comerlo, en tu boca será dulce y en el vientre amargo, lo cual implica que se debe asimilar o recibir el mensaje, luego entenderlo y por último vivirlo en carne propia para poderlo compartir. Cuando Dios nos habla, su palabra es dulce (Sal. 119:103) pero el decirlo implica denunciar el pecado, advertir juicio.

Cuando nos alimentamos de la palabra y la digerimos nos hace crecer. Dice Ironside, No hay porción más dulce que aquella cuando Dios revela a Jesucristo. La profecía es atractiva e interesante en estos capítulos 10-12 de Apocalipsis, pero cuando se llega a los juicios, esto es amargo. Esta parte, contiene el amor de Dios (2 Pe. 3:9) es un llamado al arrepentimiento (v.11), “Dios quiere que nadie se pierda, sino que todos crean en Jesús”. Esto es lo bello de nuestro Dios, que al darnos su Palabra, esta aunque nos hable fuerte, nos confronte, y nos séale los errores en que estamos, siempre viene acompañada de su mor, misericordia, justicia, y su buena voluntad.

En fin, la orden es “Aprópiate del contenido y encárnalo en tú corazón para que puedas impartirlo con autoridad y vivencia a otros”. Sin embargo, cuando Juan conoció y entendió el contenido a predicar produjo tristeza, amargura de alma y dolor porque advierte juicio contra todos los que no quieran arrepentirse. Después de haberlo tomado y comido, el ángel le dijo: “Es necesario que lo profetices (prediques) sobre las naciones, lenguas y rey otra vez” (v.11). Ya no es solo debe escribir y predicar para las 7 Iglesias de Asia Menor, sino para todas las naciones del mundo.

Algo relevante en esta porción que debemos tomar muy en serio es la actitud de Juan y la orden: que predique la Palabra de Dios de manera total y no parcial; con urgencia, prontitud y fidelidad, aunque su contenido sea de juicio por el pecado. San Pablo exhortó a Timoteo a hacerlo mismo (2 Ti. 4.1-8) lo cual Jesús había dicho por primera vez, (Mt. 28:19-20; Hch. 1:8). ¿No cree que esto es un hermoso privilegio? Claro que si es un alto privilegio ser los heraldos de Cristo, pero es una profunda responsabilidad porque debemos predicar toda la Palabra, no solo la que nos conviene, la que nos gusta, la que nos agrada, la que nos adula, sino toda, incluyendo la que nos confronta, nos reta, nos dice la verdad, nos señala el error, y nos llama la atención cuando estamos mal.

No caigamos en el error del siglo, donde muchas iglesias con tal de que se llenen los grandes edificios, solo les predican para endulzar sus vidas, y no predican sobre el pecado en que están o la clase de vida superficial que llevan con tal de que no se les retiren. Esto se llama corrupción teológica, eso es falta de ética pastoral o eclesial. Muy triste, porque cuando no se dice la verdad que aunque duele en el momento, es engañar a las personas y faltarle a Dios. Dios nos pedirá cuenta, porque esto mismo pasa en las iglesias pequeñas, al no desafiarlas a vivir toda la verdad, eso pasa en muchos cristianos hoy quienes no se quieren comprometer, quienes quieren vivir vidas light y no les gusta que la Palabra los regañe o les señale el error o les llame la atención. Cuando se hace esto, se les prohíbe algo por no estar aprobado por la Palabra, se enojan o se van de las iglesias.

¿No cree que para Juan, el comer el librito fue difícil? Pero lo hizo, y nosotros debemos hacerlo también, estudiarlo cada día y darlo a conocer aunque signifique señalar el pecado de los demás, eso es obedecer. Todo comienza en uno, la Biblia debe hacer juicio primero en uno mismo para luego tener la autoridad de señalar el pecado de los demás.

 

Nuestro Dios es soberano.

Día 214

Apo. 9:13-21

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

Observe las palabras que pronuncia el sexto ángel: “Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates”. ¿Quiénes son? ¿Por qué están atados en ese lugar? ¿Para qué son desatados? ¿Qué significa la frase “están preparados para la hora, mes y año”?   Con el juicio del cuarto sello y el juicio de la sexta trompeta, la población mundial será reducida a la mitad. Es maravilloso reconocer la soberanía y el control que Dios tiene sobre este tiempo, ya que en la trompeta cinco no permitió que las langostas con cola de escorpiones mataran a los hombres incrédulos y en esta sexta trompeta desata a 4 ángeles para matar a otra porción de humanos.  ¿Serán los mismos cuatro ángeles del 7:1?  Aunque no lo dice, pero por la ubicación, el estado, la descripción y la meta de estos cuatro ángeles no pueden ser los del 7:1, sino que estos son parte del ejército espiritual maligno de Satanás.

           Después de mencionar a estos ángeles asesinos, Juan de inmediato ve un ejército formado por 200 millones de jinetes (v.16). Clarke, p.703 dice que es un ejército jamás reunido que cubre 150 kilómetros de largo y 2 de ancho.  Es sorprendente que el enfoque de la descripción no recae en los jinetes sino en los caballos (17-19).  La pregunta es ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen? ¿Qué vienen hacer? 1) Ryrie dice que algunos creen que estas tropas representan al ejército del Oriente cuando invadan a Palestina.  2) Otros dicen que hace alusión a demonios ya que usan tres elementos infernales: humo, fuego, y azufre (v.17), pp.138. 3)  Según Malgo, los países que vienen en contra de Israel son: China, Japón y la India, p.194. 4) Esta gran cantidad de soldados vienen de Asia y Europa y los tres elementos que echan los caballos indican el carácter satánico de esta funesta invasión, Ironside, p. 110. 5) Summer, p. 211 dice que es un cuadro representativo de la caballería de los Partos. 6) Jamienson, tomo 2, p. 792 dice que es una caballería Turca y que uniformados van de color escarlata: azul y amarillo que corresponde al fuego, Jacinto y azufre.

Malgo sugiere que lo que sucede en este momento no debe interpretarse a la luz de la política contemporánea mundial, sino solo a la luz de la política contemporánea del mismo Israel y que esta guerra que hacen los 200 millones no es en contra Israel solamente sino que repercutirá a todo el mundo, p.192.  Dice que una tercera parte de la humanidad murió, ¿cuánto representará basados en la población mundial de ese tiempo? Lo cual nos lleva a pensar que lo que presenta Juan es la realidad de una guerra mundial que no puede ser otra que la guerra de Armagedón al final de la gran tribulación. Dice Malgo: “Así también, Apoc.9:13 constituye una perspectiva previa de la lucha final de los pueblos en Armagedón, cuando el imperio anticristiano (el imperio romano, restablecido por los países de la salida del sol, China, Japón e India) marchen contra Israel”, pp.194.  Así que, Juan nos presenta de manera resumida, la lucha final de las naciones contra Sion y contra el Señor, (Apc. 16:13-16).

Una manera contemporánea y realista de interpretar este simbolismo es que esos caballos visualizados por Juan en su manera de matar y pensando que será en el futuro, y la manera moderna de la guerra, no pueden ser caballos literales sino otro tipo de arma sofisticada. La pregunta retórica es ¿Pueden haber caballos literales que arrojen fuego, humo y azufre por sus bocas de león?  Algunos dicen que Juan estaba pensando en la mitología pagana. Vea la descripción de los caballos (v.17-19). Los jinetes que  montaban los caballos estaban cubiertos por una coraza de fuego.  Los caballos tenían cabeza de león, eran invencibles, y de su boca salía fuego, humo y azufre, sus colas como de serpiente. Morderán y dañarán hasta matar opuesto a las langostas de la trompeta anterior.

Esto ha de interpretarse de una manera racional pero fiel al tiempo en que vivimos y al argumento de la Palabra y con una perspectiva profética.  Hay tantos detalles que no sirven  mucho, sino que solo  aumentan la conmoción y dramaticidad  de lo que está sucediendo.  En las tres plagas hay tres colores: rojo, amarillo y azul.  El fuego quema, el humo sofoca y el azufre apesta y los tres elementos son parte del fuego hacia donde irá Satanás y sus secuaces.  La conclusión unánime de la mayoría de eruditos citados es que “el humo, el fuego y el azufre son los ingredientes de la pólvora” y es la artillería de los países orientales que inician su guerra y luego se introduce en Europa. Aquí se da inicio a una intervención extranjera que Dios usará para castigar. Hasta ahora Dios ha utilizado “calamidades naturales” “corrupción interna de gobernantes” y ahora es la invasión extranjera, preparándose el escenario para la guerra de Armagedón.  Nota actualizada, Primer Impacto anunció que el gobierno y el ejército de Corea del Norte tienen suficiente Uranio almacenado como para preparar armas para atacar a Corea del Sur y a Estados Unidos por medio de una guerra nuclear, después de las pruebas realizadas unos días pasados., Primer Impacto, Junio 15 de 2009, Telemundo.

Pero un principio fundamental es el que se destaca, Dios es soberano, y él es quien controla la guerra, el tiempo, y la humanidad.  Y la guerra de Armagedón será para dar a conocer su gloria, poder y amor.  Es justo y amoroso, pues aún en medio del juicio está dando oportunidad para el arrepentimiento (v.20-21).  Otro elemento que se destaca es la rebeldía e incredulidad del hombre, pues a pesar de todo lo que pasa, sigue sin reconocer su pecado y la necesidad de volverse a Dios.

Es la hora de los ángeles caídos en prisión

Día 313

Apo. 9:8-12

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

Cuando el ángel toca la quinta trompeta, sale la plaga de langostas.  Todo comienza con la caída de una estrella sobre la tierra que lleva una llave  entregada por Dios para abrir el pozo del abismo de donde salió humo y del humo langostas dañinas y diabólicas porque se les dio poder, como de escorpiones.

Descripción de las langostas (7-10). Tienen dientes y muelas  de león (Joel 1:6). Cabeza de caballo “su aspecto como”  parecido y listo para la guerra (Joel 4:2). Salen como un ejército de guerra invencibles (Joel 2:5-10). Caras como de humanos con un filamento dorado como de oro. Cabello como de mujer: dos entenas grandes. Su coraza y el ruido es por la caparazón fuerte. Cola de escorpión.  Restricciones puestas por Dios a las langostas (4-5). No pueden dañar la naturaleza. No pueden atormentar a los sellados por Dios. Pueden atormentar a los incrédulos pero no pueden matarlos. El poder para atormentar durará solo cinco meses (v.5, 10).

¿Quiénes son en realidad.  Salen del abismo, lugar donde será arrojado Satanás (20:1) y aunque tienen poder para destruir, están subordinadas al control y poder soberano de Dios.  Están comandadas por Abadón y Apolión, nombres dados al diablo que es destructor (v.11-12).   El pozo del abismo  según Clarke Adam se refiere al mismo infierno, p. 702, tomo 3.  La palabra usada es “seol” que puede referirse a lo desconocido y destinado para el mismo Diablo. Estas son langostas que pueden ser poseídas por demonios, Nee, p. 106.  No eran hombres según Jamienson, p. 791, tomo 2 sino que son “una especie de langostas sobrenaturales”.   En fin es una fuerza grande destinada por Dios para cumplir una misión.  Producen dolor como la picadura de un escorpión y ese tormento durará cinco meses.  Lucas 10:18 hace referencia a Satanás.  Juan dice que veía caer esa estrella (12.12b) y comienza su actividad bajo el permiso de Dios, “se le dio”, 186.

Dios le dio poder a Satanás de soltar a los demonios encarcelados.   Dios creó “buenos” a todos los ángeles, pero en la caída de Satanás (lucero de la mañana) arrastró a una tercera parte de los ángeles de los cuales un grupo fue confinado a vivir encarcelados en el abismo de la oscuridad y otro grupo son los ángeles caídos en libertad que son los demonios en la actualidad (Ef. 6:12, Judas 6).  Según el Dr. Gerardo Laursen y Dr. Stanford Orth, maestros del Seminario teológico centroamericano, 1988 “La referencia a los ángeles en este pasaje se puede interpretar por los ángeles caídos prisioneros.  Los cuales Dios tiene en prisión desde la rebelión y para cumplir un propósito divino, pero con un efecto maligno por su naturaleza maligna”.    Estos ángeles caidos en prisión encuentra apoyo en Lc. 8:28-31; Ap. 9:2-3; 12:7-10; 2 Ped. 2:4, y Jd. 6.

Malgo dice que el abismo es simbólico, p. 186, pero Lucas 8:27-31 habla de un lugar literal.  Del abismo sale humo y del humo las langostas en las que se habían posesionado los demonios encarcelados (puestos en libertad por cinco meses).  Ejemplo de langostas (Éxodo 10:13-15) con la diferencia que estas solo dañan la vegetación mientras que las de Apocalipsis torturan a la humanidad durante cinco meses a los incrédulos (v.4).  El dolor y sufrimiento que causará sus picaduras será tan fuerte que la gente preferirá morir (v.6).  El rey de las langostas es: el ángel del abismo (v.11-12).  Su nombre en hebreo es Abaddón y en griego es Apollyon que significan destrucción y ambos se refieren a Satanás.  Esto es interesante reconocer que Dios utiliza hasta el mismo Satanás y sus demonios para juzgar a sus enemigos cuando estos son enemigos de Dios también.

            Aprendemos que la protección de Dios para sus hijos es constante.  En este pasaje, Dios guarda a los 144,000 sellados en cumplimiento a la palabra que antes dijo que nadie podría dañar a sus escogidos. También es una palabra de consuelo para todos nosotros hoy, que él se ha comprometido cuidarnos y  protegernos de todo peligro y que el diablo no puede hacernos daño ya, porque al diablo Dios lo manda.   Lo importante es estar del bando correcto, el de los vencedores, el de Cristo, al cual se pertenece solo si se tiene a Cristo en el corazón.

Es tiempo de reflexionar

Día 312

Apoc. 9:1-6

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento.

RAPTO

  1. Caballo blanco: El conquistador Anticristo (6:1-2)
  2. Caballo bermejo: guerra (6:3-4)
  3. Caballo negro: hambre (6:5-6)
  4. Caballo amarillo: muerte (6:7-8)
  5. Mártires: esperando venganza (6:9-11)
  6. Terremoto: caen estrellas (6:12-17)

                Protección para los redimidos (7:1-17)  Un intervalo entre el sello 6 y 7.

  1. Efectos del incienso: silencio pedagógico (8:1-5)
  2. Granizo, fuego y sangre: 1/3 de la vegetación quemada (8:6-7)
  3. Erupción volcánica:1/3 de los mares se vuelve sangre, muerte (8:8-9)
  4. Una estrella cayó sobre los ríos: aguas envenenadas (8:10-11)
  5. 1/3 parte del sol, la luna y las estrellas no dan luz: oscuridad (8.12-13)
  6. Primer “ay”: Langostas demoníacas (9:1-12)
  7. Segundo “ay”: el gran ejército y los cuatro ángeles (9:13-11:14)
  8. Tercer “ay”: mujer y el dragón, las dos bestias (11:15-15:8)

Lo anterior refleja el aumento progresivo de la fuerza de los juicios.  Para Juan era fácil describir que un volcán  en erupción se parecía  al fuego y que le mar se lo tragaba y en consecuencia el agua se volvía sangre.  Juan estaba entendiendo que Dios estaba revelándose por medios que él y los lectores de Apocalipsis les eran familiares.  Y Dios estaba usando dichos medios para ejecutar su juicio.   Esto permite que Dios amoneste a sus enemigos a que se arrepientan y abandonen sus pecados.

Los primeros juicios de las primeras trompetas trajeron calamidades sobre la naturaleza. En seguida, Juan “oyó y vio” un ángel volando y hablando.  La palabra original que aparece no es la de un ángel, sino la de un ave, águila o buitre, ave de rapiña.   Sin embargo, hablaba.  En la Biblia hay animales que hablaron: la serpiente y un asno, ¿no puede hacer hablar a un águila?  Este águila decía a gran voz, “ay, ay, ay de los que moran en la tierra a cusa de los otros toques de trompeta que están para sonar los ángeles.

Cada ay que se agrega es sufrimiento que aumenta.   ¿Puede ver el aumento de la violencia, sufrimiento, dolor, inmoralidad, calamidad, destrucción, insensibilidad en este tiempo?    Esto no es nada comparado con lo que será en este tiempo.    Y pensar que todos los que este tiempo tienen en sus manos la oportunidad de evitar pasar en ese sufrimiento atroz, con solo creer en Jesús.  Si ya eres hijo de Dios, alaba a él porque no estarás en ese sufrimiento, pero si conoces a alguien que aun no ha creído en Jesús, adviértele de este sufrimiento y ofrécele la oportunidad de creer en Jesús.

A más sufrimiento e incredulidad, mayor gracia de Dios

Día 310

Apo. 8:10-12

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

No olvide el contexto de este capítulo, es la tribulación, tiempo en el que la Iglesia de Cristo ya no está en la tierra, pues está en la misma presencia de Cristo, ya fue arrebatada.   Por lo tanto, el sufrimiento que se describe en este capítulo es para todos los que no creyeron en Cristo, y les tocará sufrir por su incredulidad.  Con todo que el sufrimiento crece progresivamente, también la incredulidad arrecia; pero grande es Dios que su misericordia aumente porque no quiere que esta gente vaya al sufrimiento eterno.

Ponga atención en lo que pasa cuando las trompetas tres y cuatro suenan.  Al sonar al tercera trompeta, una estrella grande llamada “ajenjo” “amargo”, ardiendo “como” una antorcha cayó sobre la tercera parte de las aguas dulces, en los ríos, lagos, fuentes, embalses, nacimientos.  Las aguas se volvieron amargas como veneno por lo cual mucho murieron envenenados por tomarla, porque se refiere al agua potable.   Según el NCB, p. 959, “es probable que se refiera a un ángel llamado ajenjo” (Je. 9:15; 23:15).   Malgo dice que puede referirse a un meteoro que cae en los Alpes contaminando las aguas que bajan por las montañas, p. 177. Siguiendo el sentido común y la lógica, no puede ser una estrella literal. Ryrie que consumió la tercera parte del agua potable, p. 136.   Después de esto vino una terrible oscuridad.

Un fenómeno como este ya había sucedido en el pasado (Is. 13:9-11; Ez. 32:7-9).  En Egipto se dio oscuridad por tres días (Éxodo 10:22-23).   El día de 24 horas se reducirá a 16 horas (Lc. 21:25).  ¿Cómo es que se oscurece? La luna, el sol y las estrellas fueron heridos en una tercera parte y la gente no podía ver por la espesa oscuridad.  Cada una de estas calamidades tiene una estrecha relación con las plagas de Egipto: cayó granizo, el agua se volvió sangre y luego se oscureció.  Esto nos hace recordar que es el mismo Dios que venció a Faraón, el mar, y que liberó al pueblo de Israel de la esclavitud con poder y gloria, es el mismo que está ejecutando el juicio contra los que se rebelan o no creer en él hasta destruirlos si no se arrepienten.

Las primeras cuatro trompetas sirven de antesala para el primer “ay” y las trompetas 5, 6, y 7 dan lugar a los otros dos “ay, ay” implicando que las últimas tres trompetas traen plagas peores que las primeras.  El sufrimiento va empeorando progresivamente en la medida que la tribulación va llegando a su final.  Observe la relación y contextualización del juicio de las primeras cuatro trompetas:

(a)  Al sonido de la primera trompeta (v.7) hay un decaimiento espiritual porque no se predica la Palabra de Dios.  Cuando una iglesia deja de ser alimentada por la Palabra, la vida espiritual se apaga.

(b)  Al sonido de la segunda trompeta (v.8) hay contaminación ambiental a nivel mundial, e Israel  comienza a sustituir a las naciones políticamente y a los creyentes espiritualmente.

(c) El sonido de la tercera trompeta (v.10) hay intoxicación de las fuentes originales del cristianismo porque no quieren oír la Palabra (2 Ti. 4:3).

(d) En el sonido de la cuarta trompeta (v.12-13) la oscuridad que viene puede simbolizar el poco avance del evangelio ya que está retrocediendo o cediendo espacio ante la fuerza de las tinieblas.

La fuerza del castigo aumenta progresiva y acumulativamente: después de todo esto, el ángel como un águila vuela y dice: ay, ay, ay porque las últimas trompetas son plagas peores.

El mundo está sufriendo mucho hasta el momento.   ¿Cómo irá ser el sufrimiento en el infierno? ¿A dónde irán nuestros parientes, nuestros amigos, nuestros vecinos por no haber creído en Cristo? ¿Podemos hacer algo por ellos?   Escribirles, hablarles, visitarles para darles a conocer el evangelio.  Es más, si hay una persona que no está segura de ser hijo de Dios, no deje pasar esta oportunidad.  ¡Recíbalo como su Salvador personal!  El 8:13 sirve de introducción para el sonido de las otras trompetas.

El punto central acá no es el deleite por el sufrimiento que viene como castigo, sino que en medio de todo, la mano de Dios siempre está extendida para que todo aquel que crea en él, sea librado no solo de ese sufrimiento temporal sino del permanente o eterno.  Por consiguiente, cuando veamos que viene prueba, dolor, o sufrimiento, y tanta oscuridad a nuestra vida, no olvidemos que siempre hay una salida, que hay un amanecer, que al final del túnel esta la luz, y que Dios siempre nos da la salida.   Todo está en que creamos en Dios.