Señales de un buen hijo de Dios

Día 273

1 Pe. 2:11-25

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

En este tiempo postmoderno con frecuencia es difícil distinguir quien en realidad es hijo de Dios.    Usted ve a dos jóvenes en la calle con su I Phone 6 y le es difícil distinguir entre el que es cristiano y el que no, cuando uno de ellos va para la iglesia, pero su Biblia la lleva en su celular.    Usted escucha hablar a ciertos cristianos y su forma de hablar no evidencian que sean hijos de Dios.   También puede observar la forma de actuar de dos cristianos en la calle y no puede asegurar si son cristianos porque visten como el mundo, caminan como los del mundo, actúan exactamente igual al no cristiano, y hablan de manera natural no espiritual.

El postmodernismo se infiltrado de manera descarada no solo en las iglesias locales sino en las organizaciones para eclesiásticas.   Ya muchos cristianos, iglesias, y organizaciones para eclesiásticas han vendido sus credos doctrinales, sus convicciones teológicas, las verdades, valores y absolutos bíblicos por complacer a minorías con influencia.    De manera que el mundo no cristiano no sabe distinguir quien en realidad tiene la verdad absoluta. Muchas personas sin Cristo están confundidas al ver que muchos cristianos e iglesias hacen exactamente lo que en el mundo se hace, por lo cual no hay necesidad de dejar el mundo y sus deseos.   Claro, esto es obra del príncipe de este mundo, el diablo, quien ha encontrado la mejor estrategia y aliado en el postmodernismo, pero también en los cristianos carnales.

Lo que dice Pedro es una gran verdad, el hijo de Dios debe vivir como un hijo de Dios, tal como la Biblia lo dice.    Primero debe ser un cristiano obediente a Dios, a su Palabra y a las autoridades, viviendo de una manera correcta, con una actitud clara de servicio.   La obediencia es una de las virtudes mas difíciles de practicar en todos los ámbitos de la vida, aun dentro de las iglesias hay muchos, pero muchos desobedientes aun cuando aparenten vidas rectas.   Y a quien menos obedecemos es a Dios, porque no estamos haciendo lo que nos ha ordenado hacer según la Palabra.    Orar sin cesar, ¿lo hacemos?, predica a tiempo y fuera de tiempo, ¿lo hacemos?  Dad a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar, ¿lo hacemos?, Escudriñad las Escrituras, ¿lo hacemos?, Amaos los unos a los otros como Cristo nos amo, ¿lo hacemos?, Servíos en amor los unos a los otros, ¿lo hacemos?, Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca ¿lo hacemos?, No hagáis acepción de personas, ¿así actuamos?, etc.

Definitivamente, aun nos hace falta vivir como hijos de Dios.  Podría citar centenas de cosas que no estamos haciendo, sin embargo, vivimos como que si somos buenos cristianos.  Por otro lado, ¿sufrimos por causa del evangelio, por causa de Cristo, por causa del amor de Dios?  Nos enojamos cuando el policía nos detiene por no hacer un alto donde debíamos hacerlo o porque vamos en velocidades no permitidas, ¿merecemos castigo?, si, por que hicimos lo malo, y por eso Dios no es honrado.   Pero cuando alguno nos insulta por hablar de Cristo, entonces, Dios es honrado.    Cuando usted sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo, Dios es glorificado.  La Paradoja es esta, si su sufrimiento, dificultad, pena, dolor es por haber estado haciendo lo bueno, lo correcto, lo justo; entonces, Dios lo felicita.    Pero cuando usted sufre por causa de haber hecho lo malo, usted no solo recibe lo que merece y Dios no es honrado.       Así que, demos evidencia de quienes somos…

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