Jesús obra para salvación eterna.

Día 237

Heb. 10: 11-28

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

Ahora que  Cristo no solo murió en la Cruz, sino que por resucitar al tercer día fue declarado Señor y Sumo Sacerdote, nuestra salvación eterna es segura.  “Estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros por el nuevo y mejor ministerio” (v.11).  Este ministerio de Jesús que superó al de Aarón lo obtuvo  a precio de su sangre, al ofrecerse como ofrenda perfecta, la única que podía satisfacer las demandas justas de Dios (Apo. 4,5), que al morir abrió el velo que dividía el templo, dejando la entrada libre hasta la presencia de Dios (Mt 27:51).  Con esa obra, “obtuvo eterna redención” (v.12), aseguró la eficacia de la redención que ofrece por su sangre (Ef. 1:12-13).  El valor de su sacrificio es la vida eterna que ofrece.   La palabra redención tiene tres matices con tres diferentes palabras que forman el significado completo de la palabra: agoraxo (comprar), exagoraxo (sacar), y lupron (dejar en libertad).  Este es el significado completo implicado en la frase “eterna redención”.

v. 13 todos los sacrificios ayudaban para apaciguar la ira de Dios al cubrir las faltas de los hombres, pero esto solo era un prototipo de lo que Jesús haría con su muerte en la cruz. Es por ello que según el v.14, el sacrificio de Jesús es suficiente para dar redención a toda la humanidad, sean estos circuncisos (judíos) o incircuncisos (gentiles). Las ceremoniales de los sacrificios antiguos solo purificaban los pecados de los incircuncisos, el sacrificio de Cristo perdona para siempre nuestras iniquidades (1 Jn. 1:7-2:1).

El pacto ahora es no solo una alianza sino un testamento (v.16-17). En este caso, el nuevo pacto es una disposición testamentaria. Cuando alguien hace un testamento, quien es el testador garantiza los beneficios que solo deben ser aceptados.  En este caso, Jesucristo es el testador y los que creen en él reciben los beneficios del nuevo pacto o lo que prescribe el testamento.  En la actualidad, ¿Cuándo un testado recibe los beneficios escritos por el testador en un determinado testamento?  Generalmente, es cuando el testador muere.  Una vez, Jesús el testador, muere en la Cruz, todos aquellos que creemos en él, recibimos los beneficios mencionados en el testamento o nuevo pacto (Je. 31:31-34).

La obra de Jesús es perfecta porque no solo perdona para siempre los pecados del hombre  sino que le da vida eterna. Así que, lo que impide al hombre tener salvación es su pecado que no puede perdonarlo nada, ni nadie,  solo Jesucristo.  Lo que impide al creyente estar en comunión con Dios es el pecado que lo aleja de Dios, y que para restaurarla necesita confesarlo delante de Dios por los méritos de Cristo.

Los pecados confesados en el AT eran solo cubiertos, y en virtud de la muerte de Cristo en la cruz, perdonados para siempre.  Los pecados confesados de todos los que creen en Jesús como su Salvador después de la muerte de Cristo hasta el día de hoy, pecados pasados, presentes y futuros son perdonados.

Lea Ef. 1:4, 5, él nos escogió antes de nuestro nacimiento, en la eternidad conoció toda nuestra vida, (lo que seríamos, los pecados que cometeríamos), y según Hechos 2:23, en ese momento del conocimiento y consejo anticipado de Dios, (en la eternidad) determinó salvarnos.  En ese momentos (en la eternidad), todos nuestros pecados eran futuros, pero al morir Cristo (año 33 d.C.), se aplicó el regalo de la salvación a todos los que Dios había determinado (en la eternidad) darla en el momento de creer en Jesús (Jn. 1:12, 3.16). Así que, todos los que creyeron en el AT (antes de que Jesús muriera), los que hemos creído (después de la muerte de Cristo hasta el día de hoy) y los que habrán de creer (hasta el último día de la humanidad), somos salvos por la fe en Jesús, y perdonados en virtud de esa obra porque él murió por todos nuestros pecados de todos los tiempos.   El pecado condena y mata (Ro. 6:23) y desde que nacemos somos pecadores (estamos condenados) (Ro. 3:23), y lo único que nos puede evitar de la muerte eterna es Jesús al morir, (Ro. 5:8, Jn. 3.16), pero es necesario creer en él sin sacrificios (obras) (Ef. 2:8-9), y al creer en él confesándolo con nuestra boca y creyéndolo en el corazón, la Biblia dice que somos justificados, declarados libres de culpa (Ro. 5:1), y adoptados como hijos de Dios (Jn. 1:11-12; Ef. 1:4-5; 1 Jn. 3.1-2, Col. 2:13).

En conclusión, los que creyeron en Dios en el AT y los que hemos creído en Dios después de la muerte de Cristo,  hemos sido justificados en virtud de la obra de Jesús en la Cruz.  De manera que todos los que ofrecían sacrificios en el AT que ya eran temerosos de Dios, ya habían sido declarados justos como lo fue Abraham, pero en el momento de llevar sus ofrendas al tabernáculo lo hacían para restaurar la comunión con Dios por causa de sus pecados cometidos diariamente, no era para salvación, lo mismo que hacemos nosotros los cristianos hoy.

1 Jn. 1:7-2:2, dice que hoy, nosotros los cristianos cometemos pecados por estar en la carne y en este mundo, tales pecados nos separa de  Dios (Isa. 59:2), rompe la comunión con él, y para restaurarla necesitamos la confesión personal de nuestros pecados.  Cristo es nuestro Único y Suficiente Mediador,  quien no solo nos justificó eternamente sino que nos defiende y nos ayuda para mantenernos en íntima comunión con el Padre.

Así opera el amor de Dios en Cristo, véalo bajo la perspectiva del AT y NT o puede   verlo como la vida de una persona.   Dios ve nuestra vida desde la eternidad y en esa perspectiva nos vio, pecadores, perdonados y salvados para siempre.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s