El avance del letargo espiritual

Día 229

Hebreos 5:1-14

Dr. Luis Gómez Chávez

Lectura del Nuevo Testamento

En Hebreos 5: 11 al 14  hay es una fuerte advertencia  para los cristianos y para los no cristianos. ¿Con qué espíritu escribe estos versículos el autor de Hebreos? ¿Cuál será la intención, el propósito o la motivación del escritor? Después de leer este pasaje, ¿Cómo se siente espiritualmente?  Si compara su estado espiritual con el que tenía hace un año, dos años, cinco años, ¿cree que ha crecido, se ha estancado o ha menguado?  ¿Por qué cree que ha pasado esto? ¿Ha dejado de orar, leer la Biblia, servir a los demás, meditar en las promesas de Dios, ha dejado de practicar los buenos hábitos, ha continuado con amistades no apropiadas, ha descuidado el ministerio, ha dejado que sentimientos que no agradan a Dios permanezcan en su corazón?  ¿Qué debe hacer para que  su relación con Dios sea más estrecha y pueda vivir la vida cristiana con la misma intensidad, convicción y entrega siendo honesto, fiel, sincero con Dios, la Biblia y su relación con los demás?

Dwinght Pentecost nos invita a ver la madurez espiritual en la perspectiva de Hebreos 5:11-14. Este escritor destaca los contrastes que hay entre madurez y la falta de esta.  El contraste más fundamental está entre un hombre que continua siendo bebé (v.13) y los que ya han alcanzado la edad madura (v.14) y entre los que necesitan leche y los que subsisten con alimento sólido (v.12). [1] ¿Puede conscientemente identificarse en alguno de estos dos grupos?   ¿Qué cosas  describen a alguien en crecimiento espiritual o y a alguien en letargo espiritual?

Pentecost dice que: “La diferencia entre leche y carne no se refiere al área de la verdad  bíblica, sino más bien a la profundidad que el creyente puede alcanzar de la verdad bíblica.”[2]  La diferencia no está solo en el conocimiento de la Palabra sino en la profundidad, entendimiento, sometimiento que una persona tiene hacia esta verdad y la manera cómo se actúa  en determinada situación al saberla aplicar de tal modo que honre a Dios, haga justicia el texto sagrado, y haya congruencia con la identidad cristiana, la vocación de la iglesia y la misión de Jesús.

La madurez espiritual no es un estado sino un proceso ascendente.   Quien no concibe de esta manera la vida cristiana, como un proceso ascendente que nos lleva hacia la meta  de Efesios 4:13, ser como Cristo, es porque se ha acomodado a una vida de religiosidad, a un conformismo espantoso,  a una vida de indiferencia espiritual y  de poca responsabilidad delante de Dios, la Biblia, la misión de Jesús, la obra del Espíritu Santo y este mundo que espera mucho más del cristiano.   Esto  me está  preocupando mucho porque siento que  es la estrategia que Satanás está usando para enfriar la relación de los cristianos con Dios, y haciéndoles creer que no necesitan de la comunión de los miembros de la iglesia y que pueden vivir sin ellos hasta apostatar, salir de los caminos de Dios y seguir otro diferente.  Esto termina en que muchos dejan de asistir a la iglesia, aunque hay otras razones.[3]

El letargo espiritual  produce  conformismo, acomodamiento e indiferencia y poco deseo de crecer (He. 5:11) “tardos para oír”.  Compare esto con 1 Co. 2:14, el hombre natural (incrédulo) no percibe las cosas espirituales. ¿Qué significa esto, no percibe? Carece de la capacidad para entender lo revelado por Dios (porque es incrédulo), pero cuando se cree en Cristo, se recibe la capacidad de comprender, asimilar y obedecer esta verdad (2:15).   El hecho de que el nuevo creyente no entienda todo lo que está en la Biblia, no es por la falta de claridad en la presentación de la Palabra, o en la explicación del maestro, sino que es algo natural, normal en el proceso espiritual del recién nacido, pero no lo es en el que tiene años de ser cristiano  y aquí está el problema de mucho, por lo cual la iglesia no avanza.

Creo que esta es la razón por la que Pablo  en 1 Co. 3:1-2  regañó a los creyentes en Corinto porque seguían siendo infantes, niños espirituales que no habían crecido a causa de su carnalidad. Si siente tediosa la Palabra, aburrida la enseñanza y  ha perdido el apetito por ella, ¿no cree que sea síntomas de carnalidad y por eso no experimentas crecimiento?    Pongamos atención, que una de las causas del poco crecimiento espiritual, o falta de madurez espiritual de muchos en las iglesias es la carnalidad que interrumpe el buen desarrollo espiritual y se muestra en el poco deseo e interés en conocer, entender, asimilar, y obedecer la Palabra.

He. 5:12 dice: “Porque debiendo ser ya maestro, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de la Palabra de Dios”.  La falta de conocimiento de Dios nos lleva a alejarnos de él, a sentir menos deseos por las cosas espirituales, y otras cosas comienzan a inquietar nuestra vida hasta enfriar relación con Dios.

La falta de conocimiento de Dios (Oseas 4:1-2, 6) es el primer pecado que conduce al resto de los pecados: orgullo, (5:5), idolatría (4:17), inmoralidad (4:13).  Esto se da cuando dejamos de conocer a Dios, implica: apartarse, olvidarse, y descuidarse de la relación con él (4:1,6). La queja de Oseas ya se había escuchado en (2 Cron. 15:3; Jer. 4:22; Isa.5:13). Esto tiene gran aplicación para nuestros días porque es muy común y real este pecado pero no está siendo confesado. Es uno de los pecados olvidados que la Iglesia necesita confesar.

El letargo espiritual también se ve no solo en que no se ha aprendido a reproducirse, a ser maestro, y enseñar a otros sino que según He. 5:13 “hace inexperto en la Palabra de justicia al cristiano, porque es  niño”.  Creo que esto es lo más crítico, el no saber actuar en ciertas circunstancias, y no saber responder con firmeza y coherencia en ciertos momentos de la vida.   El no ser fiel a Dios, al evangelio, a la Palabra, a la misión, a Jesús, y a la fe en los momentos de prueba, es ser aun inexperto en la Palabra.   Como se da cuenta, no tiene que ver con un conocimiento intelectual de la Biblia o de Dios, sino con la profundidad, entendimiento, sometimiento que una persona tiene hacia esa verdad y la manera cómo actúa  en determinada situación al  aplicarla de tal modo que Dios es honrado, se hace justicia el texto sagrado, y hay congruencia con lo que se es, hijos de Dios, la vocación a la que hemos sido llamados, cumplir la misión de Jesús.

El conocimiento que se tiene de la Biblia (v.12), no se refiere a la cantidad de sermones escuchados, a los apuntes tomados, ni a los textos memorizados, sino a la palabra apropiada y aplicada a la vida que  capacita para enseñar a otros.   Este conocimiento de la verdad unido a la habilidad de transmitirla a otra persona es lo que eliminara la tardanza de oír la Palabra o el poco deseo por la vida espiritual.

Según el v.14  el letargo se va  cuando usamos la Palabra de Dios, (2 Ti. 2:15) “Usa bien la Palabra de verdad”. ¿Qué significa, usa bien la Palabra de verdad? Cuando se encuentra en una situación difícil, es experto en usar, y aplicar la Palabra.  1) Se acerca a la Palabra, 2)  discierne la voluntad y el propósito de Dios, 3) la interpreta correctamente al aplicarla adecuadamente a la situación específica.  El crecimiento espiritual da capacidad para juzgar, lo que significa saber discernir lo que está bien y lo que está mal.   El pastor puede dormir tranquilo al saber que sus ovejas saben usar la palabra y discernir cuando algo es malo y cuando es bueno.  Esta capacidad de discernir es lo que se opone a la deficiencia del inmaduro que no sabe tomar decisiones, no tiene juicio como un bebé.

        [1] J. Dwinght Pentecost, Marchando hacia la madurez espiritual, Gran Rapids, MI Oustreach Publications: 1985). 354.

        [2] Ibid, 355.

        [3] Thom y Joani Schultz creen que la iglesia para resolver el problema de que los miembros ya no quieren asistir a la iglesia (templo) necesita: 1. Un renovado sentido de la hospitalidad, 2. Mayor apertura para el intercambio de ideas divergentes, 3. Humildad verdadera y elevada y  4. Un enfoque en la providencia de Dios en la era moderna.

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Un pensamiento en “El avance del letargo espiritual

  1. muy buena enseñanzas, bendigo la vida de este ministro de la palabra de Dios. yo estaba siendo azotada por este espíritu, pero hoy yo declaro en el nombre de jesus que queda anulado de mi vida, que voy a alcanzar lo que Dios has determinado para mi, en el nombre de jesus hoy me levanto para la gloria de Dios.

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