El costo de la fidelidad

Dr. Luis Gomez

Leyendo sobre la fidelidad, encontré la reflexión del Hermano Pablo sobre el ejemplo de la fidelidad que es la misma muerte. Esto me hizo pensar sobre dos actitudes y dos resultados ante la gran virtud de la fidelidad. Es el mismo hermano Pablo quien da este pensamiento: La fidelidad no sólo es una gran virtud, sino que es además indispensable para el desenvolvimiento correcto de la vida diaria. Yo descubrí otro principio que les comparto en este momento: Cuando nuestra fe es puesta a prueba no solo comprobamos el nivel de fidelidad que tenemos hacia Dios sino que abrimos una puerta de oportunidad para que él (Dios) demuestre su poder, su amor y su voluntad.

Volvamos al argumento del costo de la fidelidad. La primera actitud, dirección y resultado que se da ante la virtud de la fidelidad hacia Dios es la de rebelarnos. En términos porcentuales, el 100% de la humanidad somos infieles a Dios porque somos humanos y esa es la razón por la cual vivimos en un mundo caído. Sin embargo, un buen porcentaje de esta infidelidad se debe a que somos humanos. También hay otro porcentaje que es infiel a Dios por decisión propia, consciente y deliberada, por tal razón, el mundo está como está. Sin embargo, debemos reconocer que hay mucha lealtad y fidelidad en el ser humano aun cuando no tenga a Cristo en su corazón. ¿Qué sucedería a este mundo y a esta sociedad en que vivimos si todos fuéramos infieles en todo lo que somos y hacemos?

La otra actitud, dirección y resultado que se da ante la virtud de la fidelidad hacia Dios es la de obedecerle. Nuevamente, en términos porcentuales, el 100% de la humanidad somos desobedientes a Dios porque somos humanos y porque no hemos conocido íntimamente a Dios. Gracias a Dios que de los más de 7 mil millones de seres humanos en el mundo, por lo menos 1.5 mil millones han reducido la desobediencia incrementando la fidelidad a Dios por haber creído en Jesús como Salvador de sus vidas. Pero esto no satisface a Dios, pues de ese 1.5 mil millones de cristianos, menos del 20% están dispuestos a pagar el costo de la fidelidad, resultando en un evangelio que no impacta y no expresa todo el poder transformador que Dios le ha dado. El 80% de los identificados como cristianos en el mundo aun vive en clara infidelidad ante Dios, la palabra, la fe y la misión. El costo de la fidelidad es la muerte misma, porque solo allí nace el verdadero hombre que Dios quiere usar. Es necesario que yo mengue y Cristo crezca. ¿Qué sucedería a la iglesia y a este mundo en que vivimos si todos los cristianos fuéramos fieles en todo lo que somos y hacemos?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s