Cuando Dios ordena, solo obedece

Día 120

Hechos 13

Dr. Luis Gómez Chávez
Lectura del Nuevo Testamento

¿Quién podría imaginarse que el joven que guardaba o custodiaba la ropa mientras mataban a Esteban por predicar el amor de Jesús seria transformado a un Pablo que ahora está dispuesto a morir por predicar el amor de Jesús?  Más aún, es imposible creer que quien perseguía con furia y celo a los cristianos con la intención de exterminarlos, hoy lo veríamos en el capítulo 13 siendo enviado a predicar el mismo evangelio con la profunda convicción de dar su vida por Jesús.  Por último, es sorprendente la manera como Dios trabaja, pues Pablo y Bernabé son dos de los lideres importantes en la iglesia de Antioquia, y ahí están sirviéndole a él y la iglesia se siente súper bien con sus ministerios, y de pronto Dios les dice, que los enviara a otra parte.

Debemos estar muy claros quien es Dios, y que cuando él ordena hacer algo, se debe obedecer de inmediato  y sin cuestionar nada. Después que Pablo dio un mensaje un tanto largo, pero homotéticamente bien ordenado y con aplicaciones acertadas a la audiencia presente, Dios le ordena salir de Antioquia, donde Pablo estaba muy confortable con el ministerio que hacía.  Sin embargo, es hermosa la reacción de la iglesia ante la orden de Dios, y de los demás líderes de la iglesia pues obedecen sin cuestionar nada, e impusieron las manos después de haber ayunado y los enviaron.   En el año 1997, con mi esposa sentíamos que hacíamos un ministerio bien y que la iglesia estaba satisfecha con nuestro ministerio, de pronto Dios dijo, deben despedirse de la iglesia, los necesito en otro país.   Fue triste, doloroso, pero lo aceptamos con obediencia, y fue lo mejor.

Hay un principio que se destaca en todo esto. Dios no llama a las personas desocupadas, entre más involucrada este una persona en el ministerio, más la utiliza Dios en otros ministerio.    ¿Recuerda la enseñanza de los talentos?  Quien recibió poco y no hizo nada con eso, Dios se lo quito y se lo dio al que tenía más.   Quien tiene muchas habilidades y talentos y dones, Dios lo usa mucho más, y aquel que no usa lo que tiene, corre el peligro que aun eso poco que tiene le sea quitado. La enseñanza es esta, un líder-siervo involucrado fuertemente en la obra de Dios, aun cuando goza de un buen status ministerial, es candidato para que Dios lo envíe a otra misión.

Con dolor, algo natural, la iglesia y los líderes encomendaron en las manos de Dios las vidas de dos amados siervos, Pablo y Bernabé y los despidieron.   Es que cuando Dios ordena, se debe obedecer de inmediato y sin cuestionamiento, pues él sabe lo que hace.  Toda decisión que haga Dios, aun cuando no la entendamos y aun cuando no estemos de acuerdo con esta, esa decisión es la mejor para nuestra vida.  Por consiguiente, obedecer es lo mejor.

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Cuando no se honra a Dios

Día 119

Hechos 12

Dr. Luis Gómez Chávez
Lectura del Nuevo Testamento

Las cosas han cambiado en la manera como Dios castigaba en el Antiguo Testamento en comparación   al Nuevo Testamento y más aun en comparación el siglo XXI.   Uno puede leer los diez mandamientos, y el resultado de desobedecer unos de los últimos 6 era la muerte.   Pero de igual manera, Dios se enojaba cuando se desobedecía uno de los primeros cuatro.  Lo que él siempre buscaba y busca hoy es que todo lo reconozcamos como el único Dios y el brindemos toda la honra que él se merece.

El domingo pasado en el sermón dije que hay 45 sinónimos para la palabra honrar.  Esto significa que para honrara a Dios hay 45 formas de expresar, y por  consiguiente, todos debemos y podemos honrar a Dios.   Cuando no lo hacemos, estamos pecando, y merecemos una reprimenda o castigo de Dios.    Nuevamente, gracias a Dios que la manera de castigar a los que no dan honra a Dios hoy es muy diferente al tiempo de la iglesia primitiva, y mucho más en el tiempo del Antiguo Testamento.

En Hechos 12 tenemos un caso muy claro para convertirse en modelo de cómo Dios castiga cuando no lo reconocemos y no le damos la gloria y honra que él se merece.   Herodes para congraciarse con los judíos alienados por los fariseos y los saduceos, mato a Jacobo, y luego encarcelo a Pedro con el plan de matarlo también.    Este Herodes no contaba que Dios es más poderoso de todos los reyes de la tierra, y de manera milagrosa sacó a Pedro sin que ninguno, absolutamente ninguno de los que lo guardaban o custodiaban se dieran cuenta.   Pero hay algo bello, mientras Pedro dormía en la cárcel, la iglesia oraba clamando al Dios poderoso que librara a Pedro no solo de la cárcel sino de la muerte.

Parece que lo que paso con Pedro no distrajo la arrogancia de Herodes, pues también estaba enojado con dos poblaciones más, quienes transaron la paz con él.  Un día ya anunciado, Herodes salió  al Tribunal, acostumbrado a recibir alabanza del pueblo,  y en este caso, el pueblo gritaba, “Voz de Dios, y no de hombres”, y Herodes no impedía tal afirmación, porque él se consideraba un dios, sin reconocer que el único que merece ser alabado es el Dios de Israel. Así que, ante tan fuerte desobediencia del primer y segundo mandamiento, Dios aplica la pena máxima de castigo que es la muerte.  Herodes, sin el permiso de Dios decapito a Jacobo, y quería matar a Pedro oponiéndose al plan de Dios.

El no darle la honra a Dios por todo, por lo que somos, lo que tenemos, y lo que hacemos; nos exponemos a que Dios actúe.   El no reconocer a Dios con honra y gloria en todo y por todo lo que él es y hace, es deshonra, y nos exponemos a una llamada de atención.   Ya no moriremos como Acan, como Core, en el AT, ni como Ananías y Safira en los capítulos 5 de Hechos, ni como Herodes en este capítulo, pero si puede disciplinarnos.  Aunque unos han muerto por blasfemar contra Dios, el hacerse dioses, el sustituir a Dios, por no dar el lugar que merece Dios, el no dar toda la gloria a Dios.

Tengamos cuidado, es el mismo Dios de todos los tiempos, y como antes, hoy, él nos pide que le honremos, le demos toda gloria. Todo lo que hagamos, pensemos y sintamos debe ser para poner en alto a Dios, honrarlo.

El Mesías vino para todos

Día 118
Hechos 11
Dr. Luis Gómez Chávez
Lectura del Nuevo Testamento

Desde Génesis 12:-3, Dios le dice a Abraham que por su descendencia serán benditas todas las familias de la tierra, judíos y no judíos. Isaías 42 dice que Israel será luz a las naciones, todas las del mundo entero. Juan 1:11 dice que Jesús es el Mesías enviado por Dios para dar salvación a los judíos, pero que al ser rechazado, es ofrecida también a los no judíos, en este caso, a los griegos o gentiles. La mayor bendición que una nación puede recibir es la salvación que Jesús da por medio de su muerte. De manera que, días antes en que Jesús sea crucificado, ordeno a los doce llevar este mensaje de salvación a todo el mundo, a toda persona, sea este judío o no judío. Es más, minutos antes de que Jesús dejara esta tierra, 50 días después de su resurrección, dijo a las doce y 108 personas más, que serían testigos de Jesús en toda la tierra empezando por Jerusalén.

En resumen, el Mesías prometido (Ge. 3:15), el Mesías esperado (Lc. 2:67-77), el Mesías crucificado; fue enviado por su Padre para perdón de pecados, salvación de la muerte, salvación para vida eterna a todo aquel que reconozca que es pecador, que confiesa sus pecados delante de él y que crea en Jesús como Salvador. El Mesías, gloria al Señor vino para todos, Ro. 1:16-17. Entonces, ¿Por qué se resiste Pedro cuando Dios le dice, ve a Cornelio a presentarle este mensaje de salvación, y a Cornelio le dice, llama a Pedro para que les traiga el mensaje de Salvación? Sencillamente, Pedro se resistía porque hasta ese momento no había entendido que Jesús murió por todos, no solo los judíos, que Jesús el Mesías vino por todos los pecadores, judíos y gentiles, y Cornelio, aparte de ser gentil, era un pecador por quien vino el Mesías.

Algunas veces nos tocará hacer cosas que no queremos porque no entendemos la voluntad de Dios. Es probable que hacer esas cosas que no queremos tengan su base fuerte, aceptada por mucho tiempo, es más, enseñada por personas confiables, pero que por no tomar en cuenta todo el espectro de las cosas, nos oponemos y nos resistimos en creer que el hacerlas es la voluntad de Dios. Pedro, no quería comer animales inmundos porque en todo el Antiguo Testamento se les ha enseñado que comerlos es pecado. También habían sido enseñados que mezclarse con un gentil era pecado, era una inmundicia. Y de pronto, Dios le dice, has las cosas que tú has aprendido que no se deben hacer, pero hoy las harás porque Yo, tu Dios quien tiene un plan mayor que el que tú tienes, te lo ordeno.

Pedro, finalmente, aun a la fuerza obedeció, fue con Cornelio, y al ver con sus ojos lo que Dios hizo con ellos, les dio el mismo don, gracia, salvación que a ellos en el dio de Pentecostés, entendió, que el Mesías había venido para todos, que Dios quiere salvar a todos, judíos o gentiles. Por lo tanto, ante el cuestionamiento de los líderes en Jerusalén, les dice: ¿Quién era yo que pudiese estorbar a Dios? (v.17). Al oír estas palabras, callaron y glorificaron a Dios. ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Si, Dios ha enviado el Mesías, también a los gentiles de todo el mundo, a los judíos y a los no judíos. Amen por eso.

Deja de pensar así

Día 117
Hechos 10
Dr. Luis Gómez Chávez
Lectura del Nuevo Testamento….

Norman Vincent fue un famoso exponente del pensamiento positivo, quien afirmaba que por la manera de pensar podían suceder las cosas. Todo es posible con tan solo crearlo, desearlo o determinarlo en la mente. De acá surge toda una moda en que todo lo que desees en tu mente, con el poder de tu mente harás posible esas cosas. El mismo Dr. Yongi Cho en su libro “La cuarta dimensión” donde él dice que la fe está en una dimensión tal donde la mente ejerce un poder fuerte sobre lo que sucederá. Es la misma forma de pensar de Vincent solo que Cho le llama fe que se desarrolla en la mente.

De ahí que muchos han llegado a afirmar que si tú eres negativo en tu forma de pensar, todo te saldrá mal, o si tú eres positivo en la forma de pensar, todo te saldrá bien. Esto ha dado más poder e influencia a la mente sobre la persona misma, y no deja espacio ni al ejercicio de la fe genuina, y mucho menos a la participación ineludible de Dios quien es el que da la vida, e incluida en ella está la capacidad de pensar. Se escucha tan fácil, pues quiere decir que si en mi mente me hago la idea de ser millonario, estoy seguro que pronto seré millonario. En este sentido, si todos llegamos a pensar así, nadie se enfermaría, nadie moriría, todos seríamos ricos, todos viviríamos en mansiones, y no habrían problemas, etc.

Pedro aunque no cree así como Vincent y Cho, en Hechos 10 es exhortado a dejar una manera incorrecta de pensar sobre la alimentación, sobre la salvación, y sobre las relaciones con las personas, y aun sobre los animales. Pedro había aprendido, le habían enseñado a pensar de que todos los animales inmundos no se deben usar para la alimentación, que los gentiles son personas con las que nunca se debe relacionar, y que el evangelio es solo para los judíos. En consecuencia, Pedro debe vivir aislado de ellos, pensar negativamente sobre ellos y pensar en que Dios ofrece salvación también a ellos, eso es imposible.

Tal vez no es la manera que enseñó Vincent, peor es tener una manera de pensar cerrada sin dejar espacio a algo diferente. Tampoco es la manera de pensar de Cho que con la mente se puede hacer todo. Sin embargo, Pedro está pensando como ellos, él cree que no existe otra manera de ver las cosas. Sin embargo, Dios esta depurando su disco duro, limpiando la manera de pensar del gran apóstol pero cerrado en su forma rigurosa de pensar. Viene a estar como Vincent con el positivismo, y Cho con la dimensión de la súper fe que le da poder absoluto a la mente y a las palabras, que con solo pronunciarlas hace que se cumplan las cosas. Pedro estaba seguro que su forma de pensar en cuanto a la comida, los gentiles, y al evangelio era lo correcto, y nada lo haría cambiar.

Muchas veces nos volvemos intransigentes como Vincent, Cho y Pedro, cerrados, rígidos y indispuestos a cambiar o a aceptar la posibilidad de que alguien más tenga una mejor manera de pensar o de ver las cosas. En ese sentido, estamos tomando el papel de Dios, que solo nosotros somos perfectos, que solo nosotros tenemos la razón, que solo nosotros podemos pensar en lo correcto. Esto se llama soberbia, autosuficiencia, orgullo, vanidad, contra tales cosas Dios está. Lo más tremendo de todo es que a veces se es así inconscientemente, sin darse cuenta, está como ciego; sin embargo, en otras veces se actúa deliberadamente, conscientemente, y eso es peor, hasta enfermizo. Mi amigo, si tú piensas o eres así, estás en un grave problema, necesitas humildad, y reconocer que simplemente eres un ser humano imperfecto, de carne y hueso con un margen de error amplio.

Muy bien, pero Dios sabe lo que hace y sabe cómo hacer las cosas. Dios, más que llevar el evangelio a los gentiles en cumplimiento al programa estipulado en Mt. 28:18-20, y Hechos 1:8; él está trabajando en la vida de Pedro, quien será su instrumento fundamental en el cumplimiento del plan de evangelización mundial y establecimiento de su Iglesia. Es Pedro quien predica por primera vez después del Pentecostés donde más de 8000 personas creyeron a Cristo. Es Pedro quien tiene el privilegio de abrir la puerta para que los gentiles escuchen el evangelio, y estos por la persecución llevan la semilla del evangelio a muchos otros lugares. Pero en Hechos 10 encontramos a un Pedro que no ha dejado de pensar que no se puede comer animales inmundos aunque Dios se lo ordene, que no puede ir a casa de un gentil aunque Dios se lo ordene, porque él ha aprendido a pensar que Jesús vino solo para los judíos.

Dios está trabajando, formando y preparando el corazón de Pedro, con su manera de pensar, que en parte es correcta, pues así fue enseñado todo judío. Con todo, creo que sus ojos no le fueron abiertos, los ojos del entendimiento para saber lo que desde Ge. 3:15, 12:1-3 dice, para recordad que Jesús viene para salvar al mundo entero. Pareciera que no puso cuidado a las palabras de Jesús en Juan 3:16, Juan 10, Juan 17 donde les dice que tiene otras ovejas que salvar que no son del mismo redil. Pedro está cerrado en su forma de pensar, pero Dios lo convence, hasta lo obliga a ir con Cornelio el Gentil, y entró a la fuerza a su casa, pero al final, cuando vieron lo que Dios hizo, entendió, que Dios no hace acepción de personas (10:34-35, 10:47).

¿Qué tiene que hacer Dios con nosotros para que dejemos algunas maneras erróneas de pensar? El poder no está en la mente, el poder no está en las palabras, el poder no está en la fe, el poder está en Dios. Él es quien decide lo que pasara en nuestra vida, sea que lo pensemos bien o mal, o simplemente no lo pensemos, lo que Dios ha determinado que suceda, y sucederá. Claro está que la Biblia dice que el sabio ve el mal y se aparta, que hablar menos cuando no debe hablar es mejor, que dormir demasiado empobrece y nos hace haraganes…. Todo ya está escrito en la Biblia, no necesito pensar positiva o negativamente, lo que necesito es creer en Dios y obedecer su Palabra.

Piensa como Cristo y pensaras bien.

Cambio de planes para bien

Día 116
Hechos 9
Dr. Luis Gómez
Lectura del Nuevo Testamento……

Hay un refrán que popularmente se dice, “Al que madruga Dios le ayuda”, el cual no es cierto por un lado, aunque es verdad por el otro lado. Porque el Salmo 127:1 dice: “Si Jehová no edificare la casa en vano trabajan los que la edifican, si Jehová no guardare la ciudad en vano vela la guardia”. De nada sirve que uno se levante de madrugada, trabaje de sol a sol, gane todo el dinero del mundo y si no dependemos de Dios, si no hacemos todo para honrar a Dios, pues al final nada ganaremos, todo lo perderemos.

La clave es hacer todo para honrar a Dios. El deseo de Dios es que todos hagamos planes para honrar a él. Todo aquel que tiene planes, aunque parezcan planes buenos, correctos, honestos, si estos no son los planes que Dios ha aprobado para uno, esos planes no perseveraran. Es que, Dios tiene un plan para cada uno, y si nuestros planes no son los planes que Dios tiene para nosotros, todos los nuestros serán desechados, serán cambiados por el plan que Dios tiene para nuestras vidas.

Por ejemplo, Hechos 7 dice que Saulo era el joven que cuidaba la ropa mientras apedreaban a Esteban. Según Saulo, esta gente estaba haciendo lo correcto, matando a todos los que decían ser cristianos, o los del camino de Jesús. De manera que en la teología de Saulo, o en la forma de pensar sobre la fe, era perseguir y deshacerse de todos los cristianos o seguidores de Jesús. Es por ello que en el capítulo 9, él tiene el plan de eliminar a todos los cristianos. Según él, su plan era el correcto, era para honrar a Dios, era bueno lo que hacía. Así que, no todo lo bueno que nosotros hacemos es lo que Dios desea que hagamos, porque mucho de eso bueno, es bueno según nuestra propia opinión y no según la de Dios.

Dios puede cambiar todos los planes nuestros, y aunque nos toque sufrir o llorar por el cambio que él hace, pues ese cambio de Dios es mejor. Por ejemplo, usted podría haber tenido el plan de viajar a x país, comprar x casa, presentarse a x trabajo, visitar a x familia, estudiar en x universidad, pero de pronto, Dios le cambia todo por algo muy diferente. Los cambios que Dios hizo del plan que tenía Saulo, fue totalmente opuesto, pero fue mejor y para su bien. Los cambios que Dios hace de nuestros planes personales aunque no nos parezcan o no nos gusten, esos cambios son mejores y son para honra de él y para nuestro bien.

Saulo pasó de ser perseguidor de los cristianos a ser perseguido por ser un cristiano. Dios siempre tiene no solo el derecho sino el poder para cambiar todo en nuestra vida. Si él te cambia los planes, no te molestes, solo confía en él, obedécelo, es para tu bien, aunque no te guste, aunque te haga llorar, aunque te toque dejar a los que amas, si ese es el plan de Dios, solo síguelo. ¿Cómo saber que ese cambio lo hace Dios? Lo que él te manda hacer debe honrar a Dios, ayudar a crecer espiritualmente, beneficiar a su familia, contribuir para que el evangelio sea extendido a todo el mundo, y debe estar apegado a lo que ordena la Biblia.

Dios cambie Tus planes por los de él.

No todo el que dice Señor a Jesús es hijo de Dios

Día 115
Hechos 8
Dr. Luis Gómez
Lectura del Nuevo Testamento…

De toda la población mundial, a parte de los casi 2 billones de los que se dicen ser cristianos, hay una gran cantidad de personas que dicen creer en Dios, hablan de la Biblia, pero realmente nunca han entregado su corazón a Cristo. Entre ellos hay religiosos, moralistas, educados, estudiosos, profesionales, apoderados, millonarios, científicos, inventores y pobres, que creen que por su buena conducta, generosidad, y forma de vida, es suficiente, pero por no reconocer que son pecadores y que necesitan creer en Jesús como su Salvador, aun no son hijos de Dios por muy buenas personas que sean. Y por no tener esa nueva naturaleza, la divina, la de arriba, la que Dios da en el momento de creer en Jesús (Jn. 3:3), su destino es el castigo eterno (Jn. 3:16).

No basta con decir, ¡Señor, Señor!, creer y bautizarse, es necesario creer y dejar de pensar, sentir y hacer lo que antes pensaba, sentía y hacia. 2 Co. 5:17 dice que quien cree en Jesús verdaderamente es una nueva criatura, un hijo de Dios (Jn. 1:12, 1 Jn. 3:1) y un nuevo estilo de vida comienza desde ese momento, hay transformación interna que se demuestra externamente. Simón el mago, en este capítulo dice que creyó y fue bautizado, pero siguió actuando como antes, pues al ver que Pedro hacia milagros con solo decir en el nombre de Jesús, quiso pagar por ese poder, ese don espiritual. Pedro al ver que su fe era fingida, y que necesitaba arrepentirse, lo puso en su lugar, y profirió un lugar y una condición futura para Simón si no se arrepentía delante de Jesús.

Así que, no todos los que me dicen Señor, dice Jesús, son sus hijos (Mt. 7:21). Más de 2 billones de personas en el mundo dicen ser católicos y les enseña a decir Señor a Jesús, pero no a creerlo como su único y suficiente Salvador, para dejar de pensar, sentir y hacer las cosas que no agradan a Dios, sino que todos los días continúan viviendo como naturales y no como espirituales. Hay otros 2 billones de personas que pertenecen a diferentes movimientos religiosos, sectas falsas, que de alguna manera les enseñan sobre Dios, sobre Jesús, pero nunca a reconocer a Jesús como el único y suficiente Salvador.

Aun es posible, basado en el pensamiento de Juan, que aun de entre los que están en las iglesias evangélicas, y que hay hecho profesiones de fe; no todos son hijos de Dios, porque no han creído verdaderamente a Jesús como su Salvador personal (1 Jn. 2:19). Puede sonar cruel decir esto, pero es una realidad, si una persona recibe verdaderamente a Jesús como su Salvador personal, no puede regresar al mundo y quedarse en el por mucho tiempo, haciendo todo lo que hay en el mundo, cosas que desagradan a Dios. Un hijo de Dios, por alguna circunstancia o razón, en un momento de debilidad, la carne lo puede llevar a caer de la fe, pero el Espíritu Santo que mora en él, no lo dejara quedarse esclavizado del mundo, controlado por el pecado, y pronto lo hace que vuelva a la comunión con Dios.

Así que, no todos tan solo porque que llaman a Jesús, Señor, o porque han hecho una profesión de fe, y aun bautizarse, es garantía de que son hijos de Dios, se debe vivir como hijos de Dios, demostrar todos los días que es una nueva criatura, y levantarse de inmediato si llegase a fallarle a Dios. Un hijo de Dios como todo ser humano está expuesto al pecado, y la carne, el mundo y el diablo trabajan para hacerlo caer, y puede que mas de alguna vez lo logren, pero el hijo de Dios se levanta, viene a Dios por Jesucristo, reconoce su pecado, pide perdón a Dios, y se aparta del mal, y vuelve a restaurar la armonía y comunión con Dios.

¿Es usted un hijo de Dios verdadero?

Recordar es volver a vivir

Día 114

Hechos 7

Dr. Luis Gómez
Lectura del Nuevo Testamento

A mí me ha pasado, seguramente a usted también, pero en este caso fue Esteban quien hizo una remembranza de la  obra de Dios con su  pueblo desde Génesis 15 hasta el momento está siendo apedreado por los enemigos del evangelio y es Lucas quien lo escribe.  Lo irónico de todo es que al igual que con la muerte de Jesús, los enemigos del evangelio creían que una vez muerto Jesús y Esteban, el evangelio terminaría. Todo lo contrario paso, con la muerte de Jesús, la gran comisión comenzó, la de llevar el evangelio a todos los rincones de la tierra.  Con la muerte de Esteban, la persecución de los cristianos comenzó y con ello la expansión del evangelio cual nunca se vio.

Ante la confrontación del sumo sacerdote, y el arresto de Esteban; éste haciendo una apologética magistral comenzó a narrar ordenadamente lo que Dios había hecho con  los judíos hasta este día. Este es otro sermón homilético y expositivo ya que lo hizo ordenadamente.  Lo hizo tan bellamente detallado como que si  él lo estaba viviendo y cada vez que uno lee este capítulo es como vivirlo juntamente con el pueblo.    En la narrativa ordenada se marca con claridad desde Abraham a Moisés, y los 120 años que vivió Moisés en 3 diferentes tiempos y experiencias de Moisés.

Se presenta la historia de la vida de Moisés; 40 años en como príncipe en el palacio de Faraón (v.23), 40 años en la escuela preparatoria como pastor de ovejas en Madian (v.30) y 40 años como líder guiando a 1.5 mil hebreos por el desierto hasta llegar frente a la tierra  prometida (v.36, 43).   Es la vida, experiencia, comportamiento, y fe de las personas que Dios escogió para ser su pueblo con el propósito de que al llegar a Canaán, desde ahí ser el centro de evangelismo mundial, pero con el establecimiento de la Iglesia en Hechos 2; podemos ver que el pueblo de Israel fracasó.

Es interesante observar que paralelamente a la narrativa, el predicador entreteje varios temas teológicos importantes que forman un todo armonioso al final.  Esta el tema de las promesas que Dios hizo a Abraham, descendencia, tierra, bendiciones y reino y en el momento de que Esteban es apedreado, solo las que tienen que ver con bendiciones finales para Israel no se han cumplido, el resto sí.   Ya vino Jesús  y con él las familias de la tierra son bendecidas, el pueblo esta posesionado de la tierra prometida, y siempre ha habido rey.    También está el tema del templo con relación al sistema de sacrificios, que comenzó con un tabernáculo móvil, luego un templo fijo, para que al final, cada cristiano se convierte en templo del Espíritu Santo.

El final de su exposición es sorprendente, v.53-60 y Lucas pone los detalles con mucho cuidado y solemnidad.  Esteban, controlado por el Espíritu  Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba sentado a la derecha de Dios (v.56).   Las palabras finales de Esteban, las del v.56, soltaron toda la furia y enojo de los enemigos del evangelio y arremetieron contra Esteban con piedras, mientras él, aun en su muerte invocaba amorosamente a Jesús.   Dos peticiones hizo antes de morir, y Lucas las plasma con atención y solemnidad; “Señor Jesús, recibe mi espíritu”, y puesto de rodilla clamo, “Señor, no les tomes en cuenta este pecado”, y habiendo dicho esto, durmió.   Una similitud a las palabras finales de nuestro Señor Jesús cuando moría, es amor sin fronteras, amor en abundancia.

Leer este capítulo, recordar la historia de la obra de Dios, es como volver a vivir, pues nos hace recordar que Dios nos ama, que todo lo que dice Lucas, es una demostración del amor de Dios. Todo esto tenía que pasar para que tú y yo llegásemos a tener la oportunidad de recibir el amor, el perdón y la salvación en Cristo.   Amen por todo esto, alaba a Dios por su obra, pero hoy te toca contar esta historia a alguien que aun no la ha escuchado.  !Vamos, cuentala, cuentala porque siempre habra alguien que te escuchara!