Un balance saludable

Día 67

Lucas 5

Lecturas diarias del Nuevo Testamento, 2015.

Encontrar balance entre  la fama y la simplicidad es difícil, pero es necesario.   Encontrar balance entre el estar rodeado de muchas personas y tener un tiempo a solas con Dios, un tiempo para uno mismo, es difícil, pero es necesario e importante.  Encontrar este balance ayuda a tener una vida saludable, normal y estable, ya que no nos dejamos alienar por la fama, por los halagos o por la muchedumbre  que podría ser pasajero ni por la simplicidad que nos puede acomodar en un conformismo.

El deseo de ser mejor cada día no es malo y jamás debe terminar, pero se debe mantener sin olvidad nuestra propia identidad.    El sueño por la superación debe ser una virtud natural de cada ser humano, pero debe recordar que ni el más alto nivel de la superación o fama  ha de llevarnos a olvidar el lugar desde donde se comenzó a escalar.  Mantener este balance nos hace seguir siendo humanos, y humildes, porque no nos aprovechamos, no abusamos y no nos envanecemos por el hecho de estar en ese lugar de la fama porque en lo interior no dejamos de ser aquellas personas sencillas, simples, y naturales que Dios ha creado.

Si usted ya leyó todo el capítulo 5 de Lucas se dará cuenta que la fama de Jesús está aumentando rápidamente.   La fama es porque esta haciendo muchos milagros, lo cual atrae a las personas.    Estaba rodeado de muchas gente, admirados y maravillados de los milagros que hacía, pero también estaba siendo acosado por los escribas, fariseos y saduceos.   Primero dejó atemorizados a Pedro y sus compañeros con la pesca milagrosa, que exigió mucha fe, cuando les dijo “boga mar adentro” si ellos habían pasado mucho tiempo sin pescar nada, más Jesús les lleno las barcas de peces.  Luego sanó a un leproso y a un paralitico.    Esto hizo que su fama se fuera hasta las nubes.

Jesús  nos da un excelente ejemplo de un balance saludable.  Él a pesar de la fama y las muchas actividades que tenía, seguía siendo el mismo, sencillo, simple, natural y muy humilde (v.15-16). Jesús siempre hacia tiempo, se apartada para estar a solas con su Padre, para dedicar tiempo para él, para renovar sus fuerzas, y eso  hace el balance saludable.     Él aun cuando era Dios, siguió siendo Jesús, el hijo de José y María.  Él aunque tenía poder para hacer todos los milagros, bueno para hacer y tener todo, absolutamente todo, en varias ocasiones se limitó con tal de seguir siendo Jesús el humano.  Él cuando tenía el día más ocupado de actividades, milagros, sanidades, ayudas que dar, siempre tenía un tiempo para estar a solas con Dios.

La invitación y el reto de este día es que nos propongamos en hacer un  balance diario para no dejarnos atormentar, engañar o alienar por lo demás que nos rodea de este mundo, ni que nos adormezcamos en el conformismo que jamás nos deja mejorar en nada.  Esforcémonos por hacer un balance entre las cosas espirituales y las materiales, entre el activismo y las actividades beneficiosas, entre las prioridades y las urgentes, entre la fama y la simplicidad, entre estar en todo y el estar a solas con Dios.   Jesus hizo un balance saludable entre la fama y el acomodamiento conformista, él siempre dedico tiempo para él, para estar a solas con Dios y  para alimentar su espiritu. Hacer esto, es hacer un balance saludable.

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