La perseverancia en la oración

Dr. Luis Gómez

Nehemías 2:1-10

¿Quién es el que sabe orar?   1) A quien de inmediato Dios le responde con un si   2) A quien Dios no le responde de inmediato sino que le dice espera, 3)  A quien Dios le contesta con un no, 4) A quien tiene mucho tiempo de orar y a pesar de que no recibe ninguna respuesta persiste en seguir orando con la misma intensidad.

La oración es un recurso de poder que Dios ha dejado a cada cristiano, por medio de la cual nos comunicamos con Dios, pedimos perdón por nuestros pecados y nos fortalecemos espiritualmente.   Quien sabe orar es aquel que disciplinadamente ora todos los días, y ora con mucha fe, con un corazón limpio y agradecido aunque le toque orar por las mismas peticiones, ya que confía plenamente en Dios sabiendo que él responderá en su tiempo, según su voluntad, y por ende persevera en la oración sin desmayar ni menguar.

Lo que más resalta en Mt. 7:5-7 es la perseverancia en seguir orando con fe….

  1. La perseverancia en la oración es una experiencia de fe expresada en una oración agonizante (1:11-2:5).                                                                                                                                a. Enlace entre 1:11 y 2:1-5

En el v.11 vemos a Nehemías orando a Dios expresando su petición.   Él conocía al rey Artajerjes y sabía que la única manera para cambiar la mente y el corazón del rey era por medio de la oración para que Dios, el único que puede penetrar lo profundo del ser humano, cambie al rey.

Nehemías dijo en oración: “Señor te pido que cambies el corazón del rey y alteres sus actitudes, cambia la situación de tal modo que yo reciba permiso para hacer tu voluntad en acuerdo y armonía con el rey”.

          b. La petición en oración es presentada en dos tronos (1:11, 2:5-7)

Primero, Nehemías presenta la petición delante del trono de Dios, en el cielo.   “Ruega a Dios que le de éxito al despertar simpatía, gracia, agrado al estar delante de los ojos del rey y me deje ir a Jerusalén”.

Segundo, Nehemías pone la petición en el trono del rey Artajerjes (en la tierra) (v.5) “que le permita viajar a Judá, que le de cartas escritas para los gobernadores y lo puedan escoltar hasta llegar a Judá.  Además, necesita una carta para el guardabosque Asaf y le puedan dar toda la madera necesaria para la reconstrucción del muro de Jerusalén (v.8).

        c. La oración debe ser agonizante, profunda y firme en la petición hasta el final (1:1,2:1).

Desde el mes de Quisleo (diciembre) hasta el mes de Nisán (Abril) son 4 meses que Nehemías oro en el trono de Dios perseverantemente, seguro de que en su momento, Dios respondería. Al sentirse seguro de la respuesta de Dios, lleva la petición al trono de rey Artajerjes en la tierra.    La clase de oración que hizo Nehemías durante los 4 meses fue intensa, sincera, angustiosa, firme y segura en lo que le pide a Dios y al rey.  Es una oración con tristeza, amor, duelo, llanto, ayuno, y con una clara petición, la cual solo busca ayudar a su pueblo.   Nehemías, por sobre todo, oró con mucha perseverancia, sin desmayar y con mucha fe.

Aplicación

Cuando se acerque al trono de Dios para orar, pregúntese, ¿estoy orando con fe, perseverancia y sinceridad?   ¿Cuánto tiempo soy capaz de orar por una sola petición aun cuando no tenga respuesta positiva?

La única manera de cambiar una situación difícil es por medio de la oración, pues es el recurso poderoso que Dios nos ha dejado.   Cuando tengamos algún problema, alguna petición sobre algo importantísimo, una necesidad grande; ya no trate de resolverlo en sus fuerzas  y sus méritos, sino que valla al trono de Dios y persevere ahí orando a Dios con fe, seguridad, sinceridad hasta que Dios le responsa, cualquiera que sea la respuesta es lo mejor para su vida.

  1. La recompensa de la perseverancia es no solo la respuesta a nuestra petición sino el aprendizaje que adquirimos sobre la oración (2:6-10).                                                a.Respuesta a la petición (2:6-8)

¿Cuánto tiempo durara el viaje y cuando volverás?  1:1 (año 20) 13:6 (año 32).  Doce años fueron los que Nehemías empleó en el ministerio con los judíos aunque el trabajo en si lo termino en 52 días, y regresó por un tiempo a Susa la capital.  El rey no quería que se tardara tanto pues era un personaje importante en el palacio.

           Las respuestas de Nehemias fueron satisfactorias pues le agradó al rey enviarlo a Judá (1:11, 2:6), pues Dios contesta la petición.  Además, el rey concede las cartas (v.7-8). “Y me concedió el rey, según la benéfica mano de Dios sobre mí.   Dios es fiel, soberano, poderoso y exacto.

       b.Proceso para recibir respuesta a nuestras oraciones:

  • Buscar a Jehová (Je. 33:1).-Para que Dios se encargue de hacer lo que nosotros no podemos hacer. “Cambie la mente y el corazón y las actitudes del rey 1:11,2:6”.
  • Esperar pacientemente en Dios pero con perseverancia (Sal. 37:5-7).-Nehemías esperó 4 meses para tener la respuesta de Dios. Lo hermoso es que él esperó orando, ayunando, organizando y confiando en la respuesta soberana de Dios al preparar el plan maestro de toda la visión.   Oro a Dios, Dios cambio al rey, el rey concedió la petición a Nehemías.
  • La espera en silencio, y la perseverancia en la fe son dos aspectos necesarios para que nuestras oraciones tengan poder, y sean efectivas.  
  • Estar alerta para saber pedir en el momento correcto (v.3-4).- Antes de los 4 meses no se dio oportunidad adecuada, sino hasta sentir que es el momento de Dios. El  reto es esperar el momento de Dios  y solo estando en vida de oración, dependencia y santidad seremos sensibles al momento de Dios, el momento ideal.   El rey estaba sensible a la petición del Rey, porque Dios lo había preparado.
  • Estar preparados para recibir la respuesta de Dios (v.5-9).- No siempre la respuesta será con un SI, puede ser un NO o un ESPERA. Para cada respuesta de Dios debe haber una sola reacción, aceptación con gratitud y satisfacción, no importa cuál sea, seguros que cualquiera respuesta de Dios es la mejor para nuestras vidas.
  • Nehemías además de estar en espera silenciosa de oración, estuvo preparándose para la tarea al proyectarse por fe, actuó por fe y seguridad al hacer un plan de acción del trabajo que iba a realizar.

Conclusión        

El premio para una iglesia que persevera en la oración es que no solo que Dios contesta las peticiones  sino que experimenta  crecimiento integral: fe, fortaleza, santidad, entrega, armonía, entusiasmo y conversiones.  Hay unas enseñanzas que debo remarcar:

Primera, como Nehemías esperó pacientemente en Dios, la iglesia debe orar, perseverar en santidad y esperar  en silencio.

             Segunda, reconocer nuestras  necesidades, debilidades y flaquezas no solo es muestra de sinceridad sino de humildad  y esto evitará cantidad de problemas… Nehemías sintió temor.

            Tercera, es importante que la iglesia este bien organizada con un plan de trabajo, metas definidas tal como lo estaba Nehemías, pues esto declara tener visión (2:7-9).

Cuarta, Aprovechemos toda oportunidad para buscar el trono de Dios, quedémonos allí cuanto tiempo nos sea posible, y Dios dará respuesta, cual sea, será la mejor, y recibámosla con gratitud y contentamiento.

¿Quiere hacer una oración como lo hizo Nehemías?  Necesita creer en Jesús como su Salvador, creer en él como Señor, estar seguro que él puede responder a toda petición. Ore A Dios y él le ayudará.

 

(Canción de Dany Berrio, El te ayudara)

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La oración de poder

Dr. Luis A Gómez Chávez

Fue mi primera reacción ante el tema,  ¿la oración de poder es la que Dios escucha y responde con un sí?  ¿Es la oración que hace la persona de más años de ser cristiano, o con mayor autoridad espiritual en la iglesia?    Después de pensar y meditar, concluí a la luz de la Biblia que todos pueden hacer una oración de poder y no siempre las oraciones son de poder porque tienen respuesta si, pues a veces Dios nos responde que necesitamos esperar, y en otras ocasiones nos niega lo que le pedimos porque no está de acuerdo al deseo de Dios.   La oración de poder es la que se hace con fe, en santidad y apegada a la voluntad de Dios. 

              La oración tiene poder cuando se hace con fe.  Jesús sabedor del poder y de la importancia de la fe en la vida de cada cristiano, y de la iglesia, insistió que es necesario orar con mucha fe. Leamos Mr.6:41.46; 11:23-24; Mt.17:20-21, 21:21-22.   En estos pasajes hay algunas frases que describen a una persona que ora con fe. ´repartió los dos pescados entre todos´ ´no dudare en su corazón´ ´lo que diga le será hecho´ ´creed que lo recibiréis´ ´fe como el tamaño de un grano de mostaza´ ´nada os será imposible´ ´no dudareis´.  Mateo 21:22 ´ Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis

              La oración tiene poder cuando se hace en santidad.  ¿Cuál es el problema según Marcos 6:52, 16:14?   La oración es efectiva cuando la realiza una persona que está viviendo en buena relación con Dios y con los demás.  Quien ora a Dios con un corazón puro, limpio e íntegro es el que sabe orar la cual se vuelve en una ofrenda que agrada a Dios, edifica a la Iglesias y expande el evangelio de Jesucristo.   El Salmo 15 tiene una pregunta y una respuesta. ¿Quién puede estar en la presencia de Dios, y quedarse allí por un buen tiempo, ´morar´ ´habitar´ cerca, cara a cara, a los pies del Dios santo?  El resto del salmo explica cómo es el hombre de íntegro corazón.  Recuerden las tres estrofas del himno # 91 de celebremos su gloria.    Para ser cristianos poderosos donde el Espíritu actúe con libertad, es necesario vivir en santidad. Pedro registra que Dios manda de nosotros, ´Sed santos porque yo soy santo´ (1 Pe.1:16).

La oración de poder es la que se hace en el poder del Espíritu Santo, en el nombre de Jesucristo quien murió, resucitó y ahora intercede por nosotros y tal oración está dirigida al Padre que está en los cielos. Este es el estilo de oración que nos dejó Jesús en Juan 14:13. Pero más que seguir un modelo de oración, lo más importante es que imitemos la santidad y l obediencia de Jesús. La oración de una persona santa y obediente a Dios tiene poder.

            La oración tiene poder cuando esta apegada a la voluntad de DiosEl salmo resume toda la integridad de corazón. El corazón es lo más importante de una persona que ora.  No es la forma, el tiempo, la situación, sino el estado espiritual de quien ora lo que determina la eficacia de la oración. Esto es lo que Jesús buscaba de los discípulos y de nosotros hoy, que oremos con limpieza de corazón.  La oración que brota de un corazón puro, sincero, dócil y sumiso a Dios, cree en Jesús y  su poder. La oración de alguien que experimenta una estrecha relación con Dios, tiene poder y libertad. Tiene libertad para entrar en el santuario ´trono´ de Dios y adorarlo, exaltarlo, agradecerle, interceder y pedir por sus peticiones.

 

El precio por decir la verdad

Mateo 14:1-21
Dr. Luis Gómez Chávez
Lectura diaria del Nuevo Testamento…. 2015

Alguien dijo en cierta ocasión que en algunos casos no es bueno decir la verdad porque significa ser castigado. Sin embargo, mi esposa dice que la mentira dura mientras no llega la verdad. Y tal como llega sin falta la claridad de un nuevo amanecer para terminar con la oscuridad de la noche, la mentira tarde o temprano es descubierta y las consecuencias llegan sin remedio y con mayor densidad. ¿Valdrá la pena decir siempre la verdad cueste lo que cueste? ¿Habrá circunstancias en las que podemos recurrir a la mentira para evitar algo, defendernos de algo, o para protegernos de algo? ¿Será que hay cierta clase de mentira que Dios justifique y que las considere no demasiadas malas?

En todo lugar, en todo diccionario, en todo lenguaje, mentira es no decir la verdad. La verdad que se niega, se esconde, se cambia, se tergiversa, se detiene, se aumente, se acorte; equivale a decir una mentira. Decir la verdad es la obligación de todo ser humano, más de aquellos que somos cristianos evangélicos, hijos de Dios, quien es verdad en esencia. Decir la verdad es ser íntegro, honesto, sincero, auténtico y leal. El cristiano siempre debe decir la verdad aun cuando signifique pagar un alto precio. La cultura de la mentira para el cristiano debe terminar, porque la nueva cultura es la del nuevo hombre en Cristo, quien es la Verdad.

Juan el Bautista por decirle la verdad a Herodes le costó la vida, al ser decapitado (v.10-11). Él no podía quedarse callado ante el pecado de adulterio e incesto que estaba cometiendo Herodes el Tetrarca, al estar con la mujer de su hermano Felipe (v.3-4). Juan sabía que su responsabilidad era señalar el pecado con la intención de que este hombre dejara de seguir pecando (v.4). Juan sabía que no decir la verdad era encubrir y hacerse cómplice del pecado. Pero también estaba consciente que por decir esta verdad le podía costar la vida. ¿Por qué Dios dejó que Herodes cortara la cabeza de su siervo Juan y dejo con vida a quienes estaban en pecado de incesto? La gran lección es que un hijo de Dios, o un siervo de Dios siempre debe ser leal a Dios, a su fe, a su Palabra, a lo que se le ha ordenado hacer, decir la verdad, y señalar el pecado aun cuando este sea de los líderes principales en la iglesia.

En todas partes del mundo, el incesto es un delito, es un pecado, es algo que va en contra de la voluntad de Dios, y de los estándares de la sociedad, pese que en algunos países permiten ciertas relaciones entre parientes. Sin embargo, Dios estipuló en Levítico los niveles prohibidos de relaciones entre parientes. Herodes estaba violando esta ley, por lo tanto, Juan estaba obligado a señalarle el pecado. Juan lo hizo, pero le costó la vida, aunque nos deja una gran lección. La verdad siempre ha de decirse, hay que saberla decir, requiere carácter, decisión, respeto, amor, y sabiduría. Con todo, y en todo, el cristiano siempre tiene y debe decir la verdad aunque esto algunas veces duela. Pero como popularmente se dice, es mejor decir la verdad aunque duela en vez de vivir en la mentira toda la vida. Aunque no hay mentira que dure 100 años, porque esta es descubierta cuando la verdad llega, y como tan segura es la luz que llega todos los días, así es seguro que la verdad llega pero también las consecuencias.

Este es el reto para todos hoy. Seamos honestos, digamos la verdad, no mintamos por nada, y aunque por decir la verdad nos toque pagar muy caro, pero tarde o temprano, Dios nos premiara por nuestra veracidad. Nunca hable de una persona si no está frente de usted, si es honesto, valla donde la persona y dígale lo que no está bien. Si es un pecado lo que ha visto en otra persona, no se lo diga a una tercera, valla donde está el pecador, y con amor, carácter y sabiduría; hágale ver el pecado en que esta, pero no lo denigre a espaldas, eso es mentira, es pecado, e hipocresía. Juan fue donde Herodes, y frente a él, le señalo el pecado. Aprendamos del carácter, honestidad, y valor de Juan. La Iglesia y esta sociedad en que vivimos necesitan rescatar la cultura de la verdad, un estilo de vida basado en la honestidad, sinceridad, integridad y verdad.

Final del trigo y la cizaña

Mateo 13:36-57

Dr. Luis Gómez Chávez

El día de ayer lo dije, que dos son las parábolas que Jesús explica, las demás solo las dice.  Creo que una vez entendamos el significado de estas dos, es suficiente porque los mismos patrones de interpretación se usan para las demás.   Hay por lo menos tres pasos que Jesús da para enseñar una parábola dando la interpretación correcta.  Digo esto, porque este tipo de técnica de enseñanza es una de las que más se presta para mal interpretar las Sagradas Escrituras por que las alegorizan. Primero Jesús dice la parábola, segundo   explica identificando cada parte de la parábola, y por último da la enseñanza  espiritual de la parábola.

Por ejemplo en la parábola de la cizaña la dice en los vv. 24-30, en los vv. en los vv. 36-39 la explica y finalmente, en los vv. 40-43 da la enseñanza correcta basada en la explicación.  La enseñanza teológica toma en cuenta la verdad natural de la parábola.  Todo oyente conocía el proceso de la siembra del trigo y la verdad de la existencia de malezas muy parecidas al trigo y que cuando se corta, con facilidad puede cortarse el trigo, porque ambas se parecen.  Lo más terrible es que la cizaña por ser planta silvestre, puede llegar a adueñarse del espacio, y crecer más que el trigo hasta ahogarlo o asfixiarlo.

De esta verdad conocida en la naturaleza de la agricultura, Jesús pasa a la segunda parte por petición de los discípulos que aún ellos no entienden el significado.   En los vv. 39-40, Jesús identifica cada parte de la parábola con miras a dar una correcta interpretación, y es en esta parte donde con facilidad se puede alegorizar y extraer doctrinas no necesariamente correctas y congruentes con la enseñanza armoniosa de la Biblia. Es en esta parte donde Jesús  entreteje la verdad espiritual que desea dejar en los oyentes.   Jesús dice: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre, el campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino y la cizaña son los hijos del malo, el enemigo que sembró la cizaña es el diablo, la siega es el fin del siglo, y los segadores son los ángeles.

Hasta este punto, cualquiera que lee la parábola ya siente que va agarrando sentido.  Con todo, si no tuviésemos estas directrices o patrones de interpretación, cada uno daría su propia identificación a cada parte.   Sin embargo, esta explicación es universal, si queremos ser justos con el texto y respetuosos con Jesús que es quien da la explicación, debemos sujetarnos a los significados que él da. En la última parte, es donde Jesús expresa la enseñanza espiritual y teológica que desea dejar vv.40-43. Jesús está tratando de explicar cómo será el juicio final para  todos los que no quieren creer en Jesús. Los ángeles vendrán y recogerán a los incrédulos, lo impíos, los seguidores del malo, el diablo, los que crecieron junto al trigo. Después de cortarlos, los echará al fuego eterno donde sufrirán por toda la eternidad.  Más el v. 43 deja una nota agradable, más el final para los que si creyeron en Jesús vivirán eternamente con el Padre.

Así que, lo que Jesús busca con esta parábola es advertir al incrédulo que vendrá tiempo en que cada uno será juzgado y castigado.   También busca animar al creyente al adelantarle que  hay un final maravilloso en el reino del Padre para los que creen en él.    Ahora bien, de esta parábola en la parte de la enseñanza podemos sacar muchas aplicaciones, y eso si es permitido una vez se ha descubierto la única interpretación que tiene la parábola.    Por ejemplo, aun en las iglesias, hay personas que asisten, es más, hacen falsas decisiones por Cristo, y todos llegan a creer y confiar en estas personas y tomarlas en cuenta como parte de la iglesia.  Sin embargo, al final, vienen siendo cizaña, como los que dice Juan, salieron de nosotros porque no eran de nosotros. Estuvieron en la iglesia, crecieron juntamente con otros verdaderos cristianos, vistieron igual, hablaron igual, pero no eran iguales, uno era trigo y el otro cizaña.

Lo difícil esta en, ¿cómo identificarlos?   Hoy tenemos muchas iglesias que predican un evangelio que parece igual, y las personas tienen un lenguaje similar, pero ante la mirada de Dios, ante lo que dice la Biblia, y los frutos de vida de estas personas, unas son cizaña y otras  trigo.     Lo bueno es que al final, Dios juzgará, y a los malos los pondrá a un lado, y a los buenos en el otro lado, a unos los tomará para ser echados al lago de fuego y a otros los dejará para que pasen directamente al reino mesiánico.

¿Eres tu trigo o cizaña?   Si ya has recibido a Cristo en tu corazón, la Biblia dice que eres hijo de Dios por siempre, por ende, eres trigo verdadero.   Quien no tiene a Cristo en el corazón, aunque asista a una iglesia, este con los cristianos, viva como ellos, sigue siendo cizaña, y le espera un final de sufrimiento.   Lo bueno es que Dios tiene poder para hacer milagro, convertir la cizaña en trigo, cosa que no se puede hacer a la inversa, un trigo no puede convertirse en cizaña, pero si la cizaña en trigo.  Gloria a Dios por este milagro.   Si eres cizaña, hoy puedes convertirte en trigo, solo tienes que decirle a Jesús que venga a morar en tu corazón, hazlo hoy por fe. Lo otro es, si eres trigo, vive como trigo, no des apariencia de cizaña. Mi esposa me ha dicho, no hagas cosas buenas que parecen malas. Vivamos como el trigo para que la cizaña se acabe. Cada vez que una persona recibe a Cristo, una plantita de cizaña menos hay en el campo, que es el mundo. Ayude a que la cizaña experimente la metamorfosis espiritual al convertirse a Cristo, en una planta de trigo.

De la abundancia del corazón habla la boca

Dr. Luis Gomez

Marcos 2

 

Esto lo afirma la Biblia, que de la abundancia del corazón es que se determina la calidad de conversaciones que salen de nuestra boca.   Esto tiene una profunda enseñanza porque no solo es llamado de alerta sino una exhortación a tener cuidado con lo que estamos almacenando en el corazón lo cual entra por los ojos, se maquina con el pensamiento y se decide con la boca.   Es probable que usted recuerde lo que dice 1 Juan 2:15-17 “No améis el mundo ni las cosas que hay en este mundo, los deseos de los ojos, los deseos de la carne y la vanagloria de la vida porque no proceden de Dios”.   Es por ello que Job dijo, “hice un pacto con mis ojos”.

De manera que en este pasaje de Marcos 2, hay dos agentes que hablan con su boca con dos diferentes tipo de palabras las cuales son evidencia de lo que hay en el corazón de estas personas.  Por un lado, están los escribas y los fariseos que durante todo el capitulo no cesan de arremeter en contra de lo que Jesús hace.  Por ejemplo: v.6 “estaban allí unos escribas, los cuales cavilaban en sus corazones” y si lee el v. 7, observe su hedonismo o autosuficiencia al hacer una acusación fuerte en contra de Jesús.  “Blasfemia habla”.  Y al leer en el v. 8, el problema de los escribas estaba en lo que almacenaban en el corazón y por eso hablaban de esa manera.

Nuevamente, en el v.16, “y los escribas y los fariseos, viendo a Jesús comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos, ¿Qué es esto?…”   En palabras llanas, ¿Cómo puede este que se dice ser el Mesías, el Hijo de Dios, comer entre y con los pecadores?  Ahora no le llaman blasfemo, sino pecador, y esto otra acusación muy seria.   Y por último, en el v.24 los fariseos le dijeron, “Mira, ¿Por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?  Ahora le llaman cómplice de ladrones, porque los discípulos cortaban espigas de arroz de las orillas de los cultivos.

Este es un clásico ejemplo de cómo hablan las personas que almacenan en sus corazones, amargura, legalismo, odio, envidia, avaricia, ansia de poder, etc.   Por el otro lado, podemos observar la manera en que responde Jesús que representa a las personas que almacenan en su corazón amor, bondad, lealtad, justicia, gozo, fe, paz, mansedumbre, templanza y benignidad y coherencia con lo que es, vive y enseña. Un corazón limpio lleno de buenos y correctos sentimientos como el de Jesús siempre saldrán de su boza palabras que edifican, ayudan, anima, bendicen, consuelan, y fortalecen.

En los tres casos, vemos que Jesús habla en sintonía con lo que es, vive, y enseña, de acuerdo a lo que hay en su corazón.  Primero, al ver la fe de los hombres que cargaban al paralitico, y la fe del mismo enfermo, no solo lo sano sino que perdono sus pecados, y todos al ver esto, glorificaron a Dios, objetivo por el cual vino Jesús, dar a conocer a su Padre (v.9-11). Segundo, Jesús les aclaró que el fin de su venida es buscar y salvar a los pecadores, porque esa enfermedad les mata.  Nuevamente, responde según lo que él predica y vive, y de acuerdo a la razón por la cual el Padre lo envió, dar a conocer al Dios único que puede salvar al hombre de la muerte eterna.   Por último, cuando lo acusan de ser cómplice de los ladrones de arroz, Jesús se apego a la ley, la cual tenía una que dice que todos los agricultores deben dejar las orillas para que los que pasen al lado puedan comer, lo cual no es pecado.

En fin, lo que he tratado de explicar es que, según lo que haya en nuestro corazón, así serán los pensamientos, sentimientos y acciones.  Si en nuestro corazón hay amor, fe, respeto y lealtad hacia Dios y su palabra, cada vez que hablemos, lo que digamos debe corresponder a lo que nosotros decimos ser.    Significa que antes de hablar debemos pensar si lo que vamos a decir está de acuerdo a lo que somos, y a lo que realmente hay en nuestro corazón.   Si decimos que somos hijos de Dios, debemos hablar como tales.   Si decimos que hemos recibido el amor de Dios, y que el Espíritu que es Santo vive dentro de nuestro corazón, debemos sentir, pensar y hablar como siente, piensa y actúa el Espíritu.

Vamos mis amados, si en vuestro corazón aun abrigas alguna raíz de amargura, odio, rencor, malos deseos, malos hábitos, y malos pensamientos, malas palabras, si ya eres un hijo de Dios, no es correcto tener eso, pues cada vez que hables, mires y actúes, estas cosas te delatarán.    Por fe, ora a Dios y pídele perdón y despójate de ellas, y vivirás en paz.

 

Lo que impide hablar con Dios

Dr. Luis A Gómez Chávez

Dios es experto en entender toda clase de lenguaje, tanto verbal como no verbal.  En el mundo, aunque no es un dato exacto, se hablan entre 3000 a 5000 lenguajes, aunque solo 600 cuentan con más de 100, 000 hablantes. “Entre los idiomas más extendidos están el chino mandarín, usado por 900 millones de personas; el inglés, con 470 millones de hablantes; el hindi, hablado por más de 420 millones de personas; el español, utilizado por 360 millones; y el ruso, con casi 300 millones de hablantes”. [1]  Me llamo la atención lo que pasa con algunos países que hablan una gran cantidad de lenguajes, “Se estima que en África se hablan más de 1.500 lenguas diferentes. Hay casos singulares como el de Camerún, un país con 12 millones de habitantes en el que se hablan nada menos que 270 idiomas, o Nigeria, donde se han registrado casi 450. Pero la palma se la lleva Papúa Nueva Guinea, cuyos habitantes se comunican, atención, en ¡850 lenguas diferentes! Toda una torre de Babel.” [2]

Vuelvo a repetir algo que ya dije, Dios es experto para entender toda clase de lenguaje, pero ¿podrá entender los más de 5000 idiomas del mundo?  Que le parece que de los 12 millones de Camerún, un millón este hablando con Dios usando los 270 idiomas al mismo tiempo, ¿puede Dios entender a cada uno en su lenguaje y responderles a las peticiones?   Claro que si, él puede y lo hace, porque si los más de 1.5 mil millones de cristianos en el mundo oramos al mismo tiempo en los 5,000 idiomas diferentes, Dios tiene el poder para poner intención para cada uno, escuchar la oración y responder con toda exactitud de acuerdo al propósito que tiene para cada uno en esta tierra.    La cantidad de personas hablando al mismo tiempo en todos los diferentes lenguajes del mundo no es un obstáculo para que Dios escuche. El lenguaje no impide que puedas hablar con Dios.

¿Qué es lo que impide que una persona desarrolle una conversación con Dios?    Es la falta de fe o lo que ya se ha dicho, la incredulidad.  Ya dije que Dios entiende nuestras oraciones aun cuando no haya palabras, pues él en su omnipreciencia sabe todo lo que hay en nuestro corazón y cuando le oramos por medio de gemidos, él los entiende a la perfección.  Sin embargo, cuando un hijo suyo ora de manera audible, con palabras elocuentes y escogidas, y con una euforia inigualable, el tanto ruido que hace no permite que Dios lo escuche y le responda.  El ruido es su pecado, su incredulidad, su autosuficiencia, su falta de armonía en el hogar.   El pecado no permite que Dios escuche lo que dices aun cuando seas el más grande orador, que por tu elocuente retorica los estadios y coliseos son abarrotados para escucharte.

La falta de santidad, de fe, de humildad, y de sinceridad es lo que impide hablar con Dios. No es que no sepa hablar u orar, no es por el lenguaje que usted hable, no es por educación o experiencia.   Así que, usted puede hablar con Dios cuando quiera, donde sea, todo lo que desee si en su corazón cree en Dios, que él es real, que él tiene poder, y que para él no hay nada imposible.   Preocúpese por tener fe, estar en paz con Dios y los demás, mantener armonía en el hogar, estar en santidad, ser humilde, y no tener pecados en su vida.  Lo que impide hablar con Dios no es que no puedas hablar, sino que se necesita hablar con fe y santidad.

          [1] http://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/icuantos-idiomas-se-hablan-en-el-mundo

          [2] Ibid.

Incredulidad de los cristianos II

Dr. Luis A Gómez Chávez

La incredulidad es una característica que no solo se ve en las personas que no han creído en Jesús sino que también puede verse en las personas que confiesan haber creído en Jesús como su Salvador.  Es más, hay incredulidad aún en los llamados seguidores de Jesús, me refiero a los discípulos, quienes tuvieron el privilegio de  estar, caminar, ver y vivir al lado de Jesús.   En fin, quiere decir que hay incredulidad que no puede ser perdonada, porque el único pecado imperdonable, y que lleva a la muerte eterna es el no creer en Jesús como Salvador personal.  Pero también está la incredulidad de los hijos de Dios que estorba la relación con Dios por no tener fe en Dios, pues por su causa, la comunión con Dios es estropeada.

Claro, el hecho de afirmar que aún los discípulos mostraron incredulidad, y que Elías en un momento de debilidad dejó de confiar de Dios y que Pedro por dejar de mirar a Jesús se hundió en el mar, no justifica que nosotros los cristianos seamos incrédulos de Dios y su poder.  Siento que debo hacer una aclaración, todo ser humano en un momento determinado puede dejar de confiar en Dios, esto es pecado.  Sin embargo, cuando hablo de la incredulidad del cristiano en medio de una oración, estoy pensando en una incredulidad como estilo de vida, no algo ocasional como Elías y Pedro.  El problema de la incredulidad en el cristiano es que duda todo el tiempo, vive en constante incredulidad, y por ende, las oraciones no son efectivas porque está cargando con el pecado de la incredulidad.

¿Cómo podemos ser cristianos victoriosos e iglesias pujantes si continuamos en una clara incredulidad cristiana al no creer en las promesas de Dios, al no vivir de acuerdo a las exigencias del evangelio, al no hacer las cosas sometidos al Espíritu Santo y al no declarar abiertamente lo que Jesús vino a hacer a la tierra? Nos falta mucho para vivir verdaderamente el evangelio, la fe, las promesas y la misión del evangelio. Es necesario retornar al verdadero orden de prioridad donde las cosas espirituales están en el primer lugar, donde la fe en Jesús es lo más importante.

Nuestra vida es demasiada conformista, indiferente, apegada más a este mundo, a este sistema materialista, pues aún seguimos siendo individualistas, egoístas, y no tenemos el valor de hablar de Cristo abiertamente, sin reserva y sin tapujos. Nos da miedo hablar del Cristo resucitado, no por temor a lo que nos digan, sino porque esa es una verdad que no la vivimos con convicción. La incredulidad del cristiano es igual a la falta de fe de María y Marta y a la de los discípulos que no pudieron alimentar a la multitud.   Sin embargo, lo más delicado de la incredulidad cristiana es cuando se vuelve un estilo de vida.