¿Quién es el Espíritu, pues no se mucho de él?

Dr. Luis Alberto Gómez

Es muy interesante saber que un buen porcentaje de los miembros de la Iglesia  desconoce, sabe poco,  o casi nada acerca de la Tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo.  ¿Cuál  podrá ser  la razón para tal desconocimiento?   Por un lado puede ser que los cristianos no están leyendo la Biblia, pues si lo hicieran tendrían que conocer lo necesario sobre el Espíritu.  Por otro lado, puede ser que los pastores no estamos enseñando formalmente sobre esta doctrina, ni sobre la importancia del Espíritu en la vida de la iglesia por lo cual los miembros no conocen muy poco acerca del Espíritu.  Por último, en los programas pedagógicos de la iglesia no se le ha dado mayor importancia a esta doctrina, y por consiguiente no se menciona ni en las conversaciones cotidianas  ni aun en las oraciones.

También estoy sumamente  sorprendido al  conocer de la manera en que es usada  la doctrina del Espíritu en las iglesias, organizaciones, movimientos y por muchos cristianos, pero también de la mala manera en que la están usando, mejor dicho, están abusando.   A lo largo de la historia de la Iglesia han existido personas y movimientos defensores de la doctrina bíblica del Espíritu Santo tal como fue enseñada por Jesús y los Apóstoles.  Sin embargo, es también sabido que en la misma historia de la Iglesia ha habido personas y movimientos herejes que han torcido, mal enseñado, y abusado de la doctrina pneomatológica al hacer una interpretación caprichosa, interesada y humana, pues no se ha sujetado al significado único que Dios le dio a la Biblia.

Es muy importante que cada cristiano conozca todo acerca de la Tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, porque él es Dios, pero sobre todo, es la Persona de la Trinidad encargada de guiar, enseñar, recordad, dirigir, motivar, fortalecer, y hacer triunfar a la Iglesia.  Para tener ese conocimiento, primero él (Espíritu) debe morar en cada corazón, luego leer la Biblia disciplinadamente con el interés de conocer más a Dios.  La iglesia debe enseñar y predicar sobre el Espíritu por medio de los pastores y los maestros e incluir esta doctrina en el programa educativo de la iglesia.

Sin embargo, lo más importante para la vida del cristiano y de la iglesia no es necesariamente el conocimiento que tenga del Espíritu, sino la actitud que tenga hacia él.   Como dice Samuel Hernández, “a Dios no hay que entenderlo, sino solo obedecerlo”. Claro está que es más fácil obedecer a quien se conoce mejor, pues por el conocimiento crece la relación, el amor y la amistad.   No obstante, hay momentos en la vida que no entenderemos a Dios por las maneras en que actúa.   Pero al recordar que el Espíritu que está en nosotros, que Jesús nos ha dejado para enseñarnos y dirigirnos,  es Dios, y que es perfecto, soberano, amor, justo, sabio, y que siempre actúa en bienestar de cada uno; nos lleva a concluir, que no importa que no lo entendamos, pues solo hay que obedecerlo.

Lea la Biblia para conocer a la persona y obra del Espíritu, pero sobre todo, tenga una actitud de respeto, sensibilidad y de obediencia  a él.    Andar en el Espíritu no es más que seguir sus instrucciones y hacer lo que él ordena hacer, dar evidencia que somos hijos de Dios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s