Integridad es cosa de valientes

Dr. Luis Alberto Gómez

Hay personas que están desvalorizando la integridad al decir ¿de qué sirve ser honrado, honesto y verdadero si a veces los que no lo son están prosperando más o al vivir sin importarles ser íntegro o no? Es muy extraño decir esto, pero en este tiempo, bajo la filosofía de vida de la sociedad actual, muy postmoderna, con mucha frecuencia son los corruptos, injustos y deshonestos a quienes les va mejor, tienen mucho más y son más reconocidos (Job. 21:7-14) mientras que aquellos que se esfuerzan por ser honestos, honrados y veraces ni siquiera son mencionados. Sin embargo, al recordar el significado de la palabra, el buen uso y el valor que la Biblia da a quienes son íntegros y los beneficios que esto trae, la integridad sigue siendo una de las virtudes que se debe no solo enseñar sino también practicar hoy más que nunca.

Jerry White escribió: Ser honrado, cumplir nuestra palabra, decir la verdad, aunque a veces significa una pérdida. El sumo sacerdote preguntó a Jesús: “¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?” Cristo contestó: “Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra de Dios, y viniendo en las nubes del cielo” (Marcos 14:61-62). Por decir la verdad, Jesús fue crucificado.

David reconoce que la integridad es un gran valor, Salmo 15:1-5, 16:3, 25:21, 26:1-2,11-12, 41:12, 101:2. La integridad tiene que ver con nuestra conducta, se refiere a una cualidad personal “integridad de corazón y equidad” (Jue. 9:16, 1 Re. 9:4, Salmo 15:2, 26:1, Prov. 10:9, 11:3, 20:7, 28:18) con nuestro carácter (Job 2:3, 4:6, 27:5, 31:6) y con nuestro comportamiento (Sal. 41:12, 101:2, Ti. 2:7). Tiene que ver con el ser y el hacer de una persona. ¿Ya se dio cuenta que el valor de la integridad es necesario en este siglo que vivimos? Lo digo porque hay demasiada falsedad, superficialidad y mucha desvalorización de la vida, de la palabra, de las personas, y aun de la fe. En este tiempo no es suficiente la palabra, todo debe estar escrito, firmado, y sellado por un notario público.

Job no solo habla de la integridad sino que el mismo la practica (Job 2:3, 4:6, 27:5, 31:6). Dios dice que Job es recto, temeroso y apartado del mal (Job 1:1,2:3) y Job se presenta como una persona inocente y libre de culpa de pecado (Job 31:6). Esto no es falta de humildad, Dios dice lo que es Job y Job basado en su integridad defiende su inocencia. Integridad acá es vivir conforme a lo que Dios le ha ordenado. Job dice, soy inocente, mi enfermedad no es por pecado, estoy libre de esa acusación, digo la verdad, soy enteramente íntegro. Salomón concluyó que la integridad es un valor que da satisfacción a uno mismo y honra a Dios (Prov. 10:9, 11:3, 20:7, 28:18). Disfrutamos la paz de una conciencia limpia. Una persona de integridad tendrá buena reputación y no tendrá temor de ser expuesta o descubierta. ¿A dónde se ha ido este valor, dónde están los hombres y las mujeres íntegros (as)?

Por favor, si está haciendo algo o si está pensando hacer algo, o si con sus ojos está deseando algo que no está de acuerdo a su identidad cristiana, a lo que Dios ha escrito en su Palabras, con carácter y decisión, renuncie de inmediato. Dios perdona el pecado, y restaura la integridad con él, aunque las consecuencias tendrán que experimentarlas con tal de que más tarde, la integridad sea restaurada totalmente. No descuide su integridad, pida a Dios con todo el corazón que le ayude a mantenerla, todos los días en oración haga un pacto con sus ojos, con su mente, con su corazón, con sus manos, para mantenerse íntegro delante de Dios.

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Ministerio de la Consolacion (2 Co. 1:3-7)

Dr. Luis Gómez

3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 5 Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo. 6 Si sufrimos, es para que ustedes tengan consuelo y salvación; y si somos consolados, es para que ustedes tengan el consuelo que los ayude a soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros padecemos. 7 Firme es la esperanza que tenemos en cuanto a ustedes, porque sabemos que así como participan de nuestros sufrimientos, así también participan de nuestro consuelo.

El propósito de la acción de gracia.-

Por favor, enumere las veces que se repiten las palabras, “consuelo o consolación” (9), “sufrimiento o aflicción, tribulación” (8). Pareciera que el Apóstol desea dar a conocer no con mayor énfasis la cantidad de sufrimiento que le ha tocado vivir por causa de ser apóstol, sino para demostrar que por tener el privilegio de haber sido enviado por Jesucristo como apóstol está dispuesto hace el ministerio con gozo porque está seguro que Dios lo consuela en todo momento por muy difícil que sea.

La enseñanza del ministerio de la consolación.-

Primero, Pablo emplea la técnica causa y efecto. Lo que causa el sufrimiento son los ataques de los oponentes del evangelio, que en una manera simple, la oposición viene del diablo, porque la lucha no es de humanos (Ef. 6:12-13). Lo maravilloso y paradójico es que, el sufrimiento siendo el efecto de los ataques del enemigo se convierte en causa de la consolación que Dios da al que sufre. En otras palabras, si alguien desea sentir y disfrutar del consuelo de Dios, necesita estar bajo presión, sufrimiento, ataque, prueba y nunca estará en estas condiciones a menos que se involucre en el cumplimiento de la voluntad de Dios, o se comprometa en vivir fiel, servir fiel, entregarse con toda su fuerza a vivir apegado a la Palabra.

Oposición = Sufrimiento Sufrimiento = Consolación

Segundo, Pablo impulsa la filosofía de discipulado. (v.4,6). Así como nosotros somos consolados por nuestro Dios, quien es consolado está capacitado para consolar a otro que está en medio de una prueba de sufrimiento. Cuando entendemos el propósito de Dios al darnos la fuerza, al revitalizarnos, al poner esperanza, y un espíritu positivo es para que nosotros podamos hacerlo con otra persona que lo necesita. Lo lindo de todo es que cuando consolamos al necesitado, si este no conoce del consuelo de Dios, por fe puede alcanzar no solo consolación sino salvación.

Tercero, Pablo es claro en revelar que la fuente del consuelo es Dios. (v.3, 4ª). Por naturaleza, el ser humano al sentirse atribulado, presionado, afligido y en sufrimiento busca de manera natural como resolver la situación, y nos olvidamos que el único que verdaderamente consuela es Dios, pues el usa a personas, medios, pero debemos buscarlo a el primero. Como dice la Palabra, ¿a quién iremos si solo tú tienes palabras de vida?

En fin, cuando nos encontremos en dura prueba, profunda aflicción, constante sufrimiento, debemos sentirnos bienaventurados por tres razones, uno porque tenemos la bendición de recibir el consuelo de Dios, tenemos la oportunidad de ayudar a otros, y finalmente, las pruebas o sufrimiento solo es una puerta abierta para crecer espiritualmente y ser más fuertes. Así que, en vez de hablar, renegar, quejarnos y reaccionar negativamente, escuchemos con prontitud la suave voz de Dios quien nos ayudara

¿Quién es el Espíritu, pues no se mucho de él?

Dr. Luis Alberto Gómez

Es muy interesante saber que un buen porcentaje de los miembros de la Iglesia  desconoce, sabe poco,  o casi nada acerca de la Tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo.  ¿Cuál  podrá ser  la razón para tal desconocimiento?   Por un lado puede ser que los cristianos no están leyendo la Biblia, pues si lo hicieran tendrían que conocer lo necesario sobre el Espíritu.  Por otro lado, puede ser que los pastores no estamos enseñando formalmente sobre esta doctrina, ni sobre la importancia del Espíritu en la vida de la iglesia por lo cual los miembros no conocen muy poco acerca del Espíritu.  Por último, en los programas pedagógicos de la iglesia no se le ha dado mayor importancia a esta doctrina, y por consiguiente no se menciona ni en las conversaciones cotidianas  ni aun en las oraciones.

También estoy sumamente  sorprendido al  conocer de la manera en que es usada  la doctrina del Espíritu en las iglesias, organizaciones, movimientos y por muchos cristianos, pero también de la mala manera en que la están usando, mejor dicho, están abusando.   A lo largo de la historia de la Iglesia han existido personas y movimientos defensores de la doctrina bíblica del Espíritu Santo tal como fue enseñada por Jesús y los Apóstoles.  Sin embargo, es también sabido que en la misma historia de la Iglesia ha habido personas y movimientos herejes que han torcido, mal enseñado, y abusado de la doctrina pneomatológica al hacer una interpretación caprichosa, interesada y humana, pues no se ha sujetado al significado único que Dios le dio a la Biblia.

Es muy importante que cada cristiano conozca todo acerca de la Tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo, porque él es Dios, pero sobre todo, es la Persona de la Trinidad encargada de guiar, enseñar, recordad, dirigir, motivar, fortalecer, y hacer triunfar a la Iglesia.  Para tener ese conocimiento, primero él (Espíritu) debe morar en cada corazón, luego leer la Biblia disciplinadamente con el interés de conocer más a Dios.  La iglesia debe enseñar y predicar sobre el Espíritu por medio de los pastores y los maestros e incluir esta doctrina en el programa educativo de la iglesia.

Sin embargo, lo más importante para la vida del cristiano y de la iglesia no es necesariamente el conocimiento que tenga del Espíritu, sino la actitud que tenga hacia él.   Como dice Samuel Hernández, “a Dios no hay que entenderlo, sino solo obedecerlo”. Claro está que es más fácil obedecer a quien se conoce mejor, pues por el conocimiento crece la relación, el amor y la amistad.   No obstante, hay momentos en la vida que no entenderemos a Dios por las maneras en que actúa.   Pero al recordar que el Espíritu que está en nosotros, que Jesús nos ha dejado para enseñarnos y dirigirnos,  es Dios, y que es perfecto, soberano, amor, justo, sabio, y que siempre actúa en bienestar de cada uno; nos lleva a concluir, que no importa que no lo entendamos, pues solo hay que obedecerlo.

Lea la Biblia para conocer a la persona y obra del Espíritu, pero sobre todo, tenga una actitud de respeto, sensibilidad y de obediencia  a él.    Andar en el Espíritu no es más que seguir sus instrucciones y hacer lo que él ordena hacer, dar evidencia que somos hijos de Dios.

Valores para una vida sana según Proverbios

Dr. Luis Gomez

Prov. 3:1-9; claves 9:6, 10:17, 11:19
Sermon del dia de ayer domingo 9 de Noviembre.

“Un proverbio chino reza así: “una generación planta los árboles y la próxima disfruta de la sombra” Al pensar en la educación familiar debe hacerse bajo esta perspectiva china y bajo dos enfoques claros: la educación intelectual en términos generales y la educación familiar en términos particulares”.
Hace unos domingos estudiamos en Proverbios acerca de los valores eternos para una familia. Hoy volveremos al mismo libro para descubrir algunos valores para tener una vida santa mientras estemos sobre la tierra. ¿a que me refiero con una vida sana? No tiene que ver con salud física, sino con hechos, comportamiento Una persona con una vida sana es la que ha sido instruida y educada por la Palabra de Dios. Una persona que sigue la sabiduría para vivir, es la que hará cosas correctas. Una persona que con carácter ama, obedece y practica la justicia es quien con seguridad tendrá una vida libre del mal.

1. Amor hacia la educación
1.1. Importancia de la Educación.

– Prov. 1:8-9 Da identidad
– Prov. 2:11-15, 10:17, 15:32 Previene del mal
– Prov. 22:5,23:12,22,25 Garantiza la vida
Una persona con una vida sana es la que ha sido instruida y educada no solo en la Palabra de Dios sino en la parte intelectual. Proverbios habla mucho de la educación o instrucción como un valor que nos lleva a tener una vida sana. ¿En qué sentido sana? Sin vicios, sin crimen, sin nada que pueda ser señalado por la ley, la moral, y la sociedad. En la medida que nos educamos, los niveles de pobreza, delincuencia, violencia, abusos, inseguridad, etc, disminuye.
Los expertos de la educación sostienen que la tarea de la formación de los hijos comienza por lo menos 20 años antes de que estos nazcan. Otros sostienen que mientras están en el vientre de la madre, los padres ya adquieren la responsabilidad de comenzar el proceso de la formación los hijos. La formación integral de los niños y las niñas ha de verse como un privilegio y una responsabilidad. La Biblia enseña que para Jehová los hijos son herencia que custodiar, para Jesús son el paradigma del Reino de los Cielos, almas que salvar, para la iglesia son un ministerio que atender y para los padres un tesoro confiado por Dios que ha de ser custodiado, formado y protegido.

1.2. Los responsables en primera instancia:
– Prov. 3:1, 2:1-5, 22:6, Son los padres en el espacio privado de su hogar quienesayudan a los hijos a forjar estos valores. La manera de forjarlos es directa, los hijos los oyen, miran e imitan (face to face). La fe en Dios que se vive y enseña en el hogar, el amor por la educación como los pasos que forman la escalera hacia la superación y el respeto hacia las autoridades como la manera más práctica y sabia para vivir en paz y armonía con todos.
La tarea de la responsabilidad de los padres comienza mucho antes de tener hijos, es una obligación natural y legal cuando los niños vienen al mundo y es obligación moral y espiritual velar por ellos mientras tengamos vida.
Aplicación: Al escudriñar la voluntad de Dios escrita en su Palabra, es fácil afirmar que la sociedad en que vivimos ha canjeado fácilmente los valores familiares, morales y espirituales por unas pocas lentejas (monedas). Desde el púlpito hasta en los hogares existe muy poca preocupación en ser familias sometidas al diseño divino y las normas eternas plasmadas en la Biblia. Muchas familias no les importan que sus hijos tengan una vida sana, saludable y libre de problemas.
1.3. En qué consiste la educación como valor

La educación integral y familiar puede ser vista como el esfuerzo consciente en ayudar a los niños y las niñas dentro del espacio privado del hogar en donde se les debe preparar para tener una vida sana y completa en sus diferentes etapas. Es un proceso por el cual la familia, los padres y la iglesia se van formando por medio de vivir conforme a los principios, valores y absolutos de la fe, la Biblia y los valores de una sociedad hasta alcanzar su máximo desarrollo espiritual y emocional.
Educación es sinónimo de instrucción y enseñanza (Prov. 22:6). Este es un proceso pedagógico que demanda de un maestro y un alumno. La Biblia tiene varios pasajes que nos exhortan a cumplir la tarea de la educación de nuestros hijos: Instruir a los hijos (Prov. 4:1; 6:23; 12:1; 13:24; 22:6; Salmo 127:3). La instrucción o la educación es más efectiva cuando es demostrada con el ejemplo. La madre enseña sobre cómo vestir, comer, andar y hablar. El padre enseña a orar, leer la Biblia, comportarse en casa y como tratar a los demás (Prov. 4:1; 6:23; 12:1; 13:24).
Aplicación: El reto está en que los padres nos esforcemos por educarnos todo lo que podamos y educar a los hijos poniendo como base la Biblia, el temor de Jehová y en el tiempo oportuno. Nunca es tarde para comenzar, nunca se es viejo para aprender, pues nunca dejamos de enseñar, lo cual tiene como recompensa los beneficios que llegarán. La educación es un privilegio, una responsabilidad, una obligación, una gran oportunidad y una bendición que Dios nos ha dejado. Repita Prov. 22:6, Salmo 144:12, Prov.1:7 “Siembre ahora y cosechará mañana” “Según usted siembre así cosechará”.
2. Valor para seguir la sabiduría

Una persona que sigue los pasos de la sabiduría es la que llega muy alto haciendo las cosas correctamente. En Proverbios hay una gran cantidad de versículos que nos hablan acerca de la sabiduría y quien decide por conocerla, amarla y seguir sus pasos, no solo llega a ser una persona con alta reputación, sino una persona admirada por Dios y reconocida por los demás.

2.1. ¿Quién es una persona sabia? Pro. 1:7, 12:1, 4:7 responde.

2.2. ¿Qué beneficios hay por seguir la sabiduría?

– 2:7 Protege
– 4:7 Conserva
– 4:8-9 Honra, engrandece, es adorno.
– 7:4-8 Libra y guarda de la tentación
– 9:1,13:14, 19:23, da vida, ayuda a saber vivir… reposo, tranquilidad.
– 24:14 Larga vida y recompensas en el presente.

2.3. ¿Cómo se demuestra este valor de la sabiduría?

– 14:16, 27ª, 19:23 Teme a Dios, respeta a Dios, se aparta del mal
– 15:28 Piensa antes de responder
– 24:14 Decidir por lo que es bueno, correcto, justo.

Resumen: La Biblia dice que una persona sabia es la que teme a Dios. Significa que lo reconoce como su Salvador y Señor al obedecer su Palabra. Es sabia porque al encontrarse en circunstancias difíciles, piensa antes de actuar, y decide basado en los valores de la Biblia, que los que agradan a Dios, ayudan a crecer espiritualmente, benefician a su familia, contribuyen al evangelio y son de bienestar para los demás. Hacer lo que es bueno, justo, correcto, ético requiere valor, y los valientes son los que hacen el cambio en la sociedad. “El sabio ve el mal y se aparta”.

3. Carácter para practicar la justicia (11:19;12:17)

Una persona que con carácter ama, obedece y practica la justicia es quien con seguridad tendrá una vida apartada del mal. Este valor de practicar la justicia requiere carácter por la clase de sociedad que estamos viviendo, pero Proverbios nos enseña y nos reta a practicarla.

3.1. ¿Qué entendemos por justicia y carácter?
3.2. Promesas para quien practica la justicia:

-11:30, 12:28, 21:21 Vida, larga vida
-11:30 Recompensas en la tierra, mientras viva
-13:6 Seguridad en el camino
-15.6 Provisión de Dios (Sal. 23).

3.3. Maneras de practicar la justicia

– 12.17, 13:5 Habla con la verdad, y dice la verdad ( Sal. 15)
– 12:5, 15.28 Piensa, siente y actúa correctamente, honesto, sincero, justo
– 12:26 Sirve de guía, ejemplo, modelo de los demás
– 21.3 Es la clase de vida que agrada a Dios.
Aplicación: La justicia podemos practicarla tanto en las cosas pequeñas como en las grandes, tanto en el trabajo como en el hogar, estando con los no cristianos como con los cristianos. El que ama la justicia, tiene el carácter de velar porque se cumpla, la defiende, y sobre todo, la práctica. El tema central del sermón del monte que Jesús enseñó en Mt. 5-7 es la justicia. En este tiempo en que estamos, la justicia es uno de los valores que más hace falta, que mas necesitamos. En una sociedad justa la vida es mejor, se vive mejor, dan ganas de vivir.
“El que confiesa sus pecados y se aparta, alcanzara misericordia” Hacer esto es tener carácter. Decir no cuando se debe decir no, y decir si cuando se debe decir si, vivir según el orden de prioridad, es tener carácter.
Conclusión
Después de leer todo el libro de Proverbios desde un helicóptero, a vuelo de pájaro descubrí tres valores para tener una vida sana. Cuando la Biblia utiliza la palabra Shalom puede traducirse como paz, salvación, buena salud, una vida sana y de bienestar. El proverbista Salomón, guiado por el Espíritu escribió lo que Dios le dio, y en este día nos ha enseñado que para tener una vida sana en medio de una sociedad caótica, violenta e inmoral; es muy importante promover la educación con amor, seguir la sabiduría con valor, y practicar la justicia con carácter.
Todo esto es posible, si tan solo contamos con la ayuda de Dios, si permitimos que él sea nuestro Salvador y Señor. Jesús dice: “Separados de mi nada podéis hacer”

Relación entre educación, sabiduría y justicia

Dr. Luis Alberto Gómez
No sé si se le hace demasiado complicado tratar de poner en un orden de importancia las tres palabras. Creo que para poder hacer un buen trabajo, primero se debe analizar el significado, el valor y los resultados de cada una. Alguien podría responder sin mayor complicación al decir que las tres son importantes y necesarias para la vida. Otro podría decir que necesita mayor información para poder colocarlas en un orden lógico o razonable.

En segundo lugar, hágase otras preguntas, ¿Cuál depende en cierta forma de otra de estas? ¿Cuál de estas tienen un comienzo primero? ¿Hay alguna de estas con la cual ya nacemos? ¿Alguna de estas tienen un comienzo después de alguna decisión fundamental? Por ejemplo, ¿nacemos ya siendo educados e instruidos? La respuesta es que no, para tener educación, instrucción y formación, se requiere no solo tiempo y esfuerzo sino someternos a un proceso que avanza paso a paso de manera ascendente según los años y niveles de estudio. Hay una sabiduría natural con la cual nacemos la cual Dios da a todos, pero hay una sabiduría especial que Dios da a los que creen en Jesús (Prov. 1:7), ésta es la que capacita para respetar, amar, obedecer, y hacer las cosas correctas con justicia y equidad.

No estoy pensando solo en la educación intelectual, sino emocional, social, espiritual y moral. Pues hay personas que han estudiado hasta obtener los más altos grados académicos pero su forma de vivir, pensar, actuar es peor que aquellos que no han tenido la posibilidad de educarse. No confundamos la inteligencia y sabiduría y la habilidad natural que Dios da al ser humano, pues con esta tengan gran formación intelectual o no, todos van a la muerte eterna, porque no les es suficiente para dejar de hacer lo malo. Se necesita de algo más, de la sabiduría que resulta de temer a Dios, pues de esta depende la vida eterna, pues esta es temer a Dios. Conducirnos basados en lo que significa temer, obedecer, y honrar a Dios, es un asunto de mucho valor.

Finalmente, basados en el Salmo 15, quien es justo, es el que ha sido justificado por Jesús. Pero una cosa es ser justificado y otra cosa es practicar la justicia como un estilo de vida. Para practicar la justicia se requiere carácter y determinación. Hay tres tiempos de la justicia, la que se practica por acción natural que es imperfecta, la que nos transforma al hacernos hijos de Dios, y la justicia que se nos exige practicar como resultados de nuestra nueva identidad que va de la mano con la santidad diaria.

Ahora, ya con todo lo anterior, por favor, ¿Cuál de las tres es más importante y necesaria para tener una vida sana en medio de una sociedad caótica, violenta, insensible, inmoral, materialista y liberal? Piense un poco, si todos nos preparamos y nos educamos ayudará a que haya menos pobres, violencia, abusos, etc. Esta parte, lo puede obtener todos sin que reciban a Cristo como su Salvador, aunque al hacerlo, la educación será integral. La educación conlleva a una sociedad con un estilo de vida equitativa y justa la cual es completa solo si se tiene a Cristo en su corazón. Una persona sabia es la que sabe usar su educación y la justicia para honrar a Dios y beneficiar a los demás. Lo importante es ver la relación y como se complementan. La vida es mejor si somos educados, sabios y justos.