¡El éxito del fracaso!

Dr. Luis Gomez

John Maxwell escribió lo siguiente en el libro “El lado positivo del fracaso”: El 6 de agosto de 1999, un jugador de las grandes ligas de béisbol, en su turno al bate en el estadio de Montreal, hizo otro out, el número cinco mil ciento trece de su carrera profesional. ¡Esa cifra significa un montón de viajes al punto de bateo sin un solo hit! Si un jugador queda fuera todas esas veces consecutivamente y promediara cuatro bateos por juego, eso significaría que habría jugado ocho temporadas (mil doscientos sesenta y ocho juegos) ¡sin haber llegado jamás a primera base!

¿Se desanimó el jugador aquella noche? No. ¿Le pareció que le había fallado a su equipo? No. Fíjese en esto. Antes, en el mismo juego, en su primera aparición en el plato, ese jugador alcanzó una marca que solo veintiún otros jugadores en la historia del béisbol habían logrado. Había completado la cifra de tres mil hit. Ese jugador fue Tony Gwynn de los Padres de San Diego. Durante aquel juego, Tony consiguió en cinco intentos conectar cuatro hit.

El ex presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln dijo en cierta ocasión: “De fracaso en fracaso llegué a ser el presidente de los Estados Unidos”. Al observa la vida de Pablo bajo la perspectiva humana, él vivió de fracaso en fracaso. Sin embargo, la perspectiva de Dios en cuanto a Pablo es que él alcanzó el éxito porque aprendió a decir lo que Jesús hizo en su vida, a confiar en todo lo que Jesús le había dicho que era verdad y lo mejor para su vida y a obedecer totalmente la voluntad de Dios, ahora escrita en la Biblia.

A usted que lee estas palabras le pregunto, ¿Qué es para usted éxito y fracaso? ¿Cuándo un cristiano es un fracaso? ¿Quién determina que algo es un fracaso o un éxito? ¿Cuántas veces considera usted que ha fracaso? ¿En algún momento de su vida se ha sentido en la cúspide del ´´éxito? ¿Qué se siente y en quién se piensa cuando está en el más alto peldaño del éxito?

Pensando en la iglesia, ¿Cuál iglesia es exitosa? ¿Cuándo una iglesia puede ser considerada exitosa? ¿Qué es lo que determina que una iglesia sea exitosa? ¿Quién es el que tiene la última palabra sobre el éxito o el fracaso de una Iglesia?

Después de meditar en todas estas preguntas, es necesario volver a la frase que nos detiene en este devocional, ¡Éxito en el Fracaso! Jesús dijo: “Si alguno quiere ser grande, primero debe servir y ser el último”. Esto significa que cuando una persona está en el último lugar, es el que sirve, obedece, en ese momento delante de Dios está teniendo éxito. Éxito no implica necesariamente estar en el primer lugar de alabanza, de triunfo, en lo más alto. Éxito según Dios es fidelidad, obediencia, confianza, lealtad, entrega, servicio y amor a Dios.

El sueño de la Iglesia Bíblica Peniel y de todos los ministerios es llegar a ser grande y madura en Jesús (Ef. 4:13). Pero la grandeza se encuentra en el servicio, en la bondad, en la humildad, en la generosidad, en la fidelidad, en la entrega a Dios como prioridad. La iglesia es exitosa cuando encarna a Jesús en su vida y como un estilo de vida aprende a vivir solo para servir a los demás sin esperar nada a cambio por que lo hace por amor.

El sueño de todo pastor es que cada miembro de la iglesia aprenda a ser como Jesús, eso es realmente el éxito que Dios está buscando. Pablo dice en 1 Co. 11:1 “Sed imitadores de mí como yo de Cristo”. Cuando la iglesia encarna el mensaje de Jesús y aprende a hablar lo que él ha hecho en su vida, aprende a confiar en Dios y sus promesas no importa lo que le toque vivir y con determinación y sin cuestionamiento obedece la nueva voluntad de su Señor, entonces, alcanza el verdadero éxito que no se mide necesariamente por el número, sino por el estilo de vida apegado a la Biblia.

Piense y pregúntese, ¿estoy alcanzando el éxito espiritual según Dios? Haga ajustes, establezca un orden de prioridad, sea honesto con usted mismo, con su fe, sus convicciones, la iglesia y con Dios mismo.

Maxwell resume su libro “El lado positivo del fracaso” de la siguiente manera:

• Domine el miedo en vez que el miedo nos domine a nosotros
• Acabe con las fallas que lo llevan al fracaso
• Desarrolle estrategias para triunfar tras los grandes fracasos
Recuerde, en Dios somos vencedores, y todo lo que haga en obediencia a Dios, aunque parezca pequeña e insignificante, esto es éxito verdadero.  Así que, esfuércese a hacer todas las cosas como para el Señor y usted estará en el éxito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s