Corazón al descubierto

Dr. Luis Gómez Chávez

Una de las cosas que considero difíciles de hacer es descubrir lo que hay en el corazón. Hacerlo no solo es una demostración de humildad y transparencia, sino de valor y honestidad. ¿Qué hay en tu corazón? Porque la Biblia dice que por sobre todas las cosas guardadas, el corazón es lo que más se debe custodiar. Pero, ¿Por qué cuidar tanto el corazón? La Biblia dice que es el centro del hombre interior, y que en este reposa el Espíritu Santo, es lo que Dios transforma o cambia cuando se cree en Jesús como Salvador personal. Con todo, de que es la vivienda del Espíritu Santo, la Biblia dice que del corazón salen los buenos y malos pensamientos, que en el corazón anidamos muchas cosas, y desnudar el corazón es saludable cuando hay un propósito sano y pedagógico.

Admiro a San Pablo en 2 Timoteo 4:9-22. Él con humildad, transparencia, valor y honestidad descubre su corazón ante Dios y todos sus lectores sin temor a ser cuestionado o criticado. Lo importante en este acto de despedida es el propósito por el cual lo hace, expresar lo que ha vivido en los últimos días de su vida para animar a Timoteo a mantenerse fiel a Dios a pesar de todo. Las confesiones que hace no es porque este resentido, sino para mostrar su con humildad y autoridad lo que ha vivido. Escuchar de labios de Pablo tales cosas, debe llevarnos a una profunda evaluación de nuestra vida, porque también podríamos estar cometiendo alguno de esos errores que cometieron los que lo abandonaron. Lo positivo de esto es que los vacios ministeriales de estas personas, podemos convertirlos en oportunidades de proyección.

Una característica sana de un buen líder es que no solo confronta sino que confirma. En este pasaje, Pablo hace uso de estas dos maneras de seguir formando a sus líderes, una al declararles sin tapujo los errores cometidos, pero con el propósito de convertirlos en oportunidades para mejorar. La otra parte es que San Pablo confirma, felicita y reconoce las virtudes los siervos que colaboraron con él, que no es otra cosa que enfatizar las convicciones cristianas. Hacer esto es motivar a proyectarnos para ser mejores y practicar las convicciones y los valores que contribuyan al cumplimiento de la tarea que en la primera parte del cap. 4 encargó a Timoteo.

Generalmente, cuando una persona se despide de las personas que ama, es honesto al recomendarles no seguir haciendo aquello que esta malo. Pero también, es sincero al felicitar, admirar y señalar las cosas buenas que las personas han hecho. Decirle a alguien que lo abandono cuando más lo necesitaba, que le fallo aun cuando confiaba en él, es tener carácter, y ser honesto. Pero que agradable es felicitar, admirar y reconocer las virtudes de los demás. Amabas cosas son productos de una evaluación que nos obliga a la proyección. Así que, de vez en cuando, desnudemos nuestro corazón delante de Dios y los demás, pues por hacer esto, resultados positivos personales y eclesiales vendrán. La confrontación y la confirmación son dos aspectos que ayudan a la buena formacion de un líder y es una clara demostración de quien tiene carácter de líder.

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La dirección actual de Dios

Dr. Luis Gómez Chávez

David Yongi Cho hace más de 20 años para responder la pregunta ¿Cuál es la dirección de Dios? buscó en la Biblia y primero le preguntó a Adán sobre la dirección de Dios quien le dijo que después de haberlo sacado del Edén ya no lo volví a ver. En seguida preguntó a Moisés quien le dijo que lo vio en el desierto, tanto en la nube como en el tabernáculo, pero después ya no supo de él. Cho decidió preguntarle al rey Salomón quien le dijo que siempre lo encontraba en el Templo, pero al ser destruido por los babilónicos no se que se hizo. Luego le preguntó a Juan el Bautista por la dirección de Dios quien a su vez le dijo, “he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Eso lo dirigió a Jesús mismo a quien le preguntó: ¿Dónde vive Dios?, Jesús le dijo que cuando él muriera, él enviaría Otro Consolador, el Espíritu Santo, quien morará para siempre en el corazón de todo el que crea en Jesús.

Si le preguntas a un niño sobre la dirección de Dios, de inmediato y sin reparos te dirá que está en el cielo. Más ahora, si preguntas a un estudioso en teología después de conocer la historia de Jonás te dirá que está en todo lugar porque él es Omnipresente. Pero si le preguntas a un ateo, te negará todo. Entonces, ¿Cuál es la dirección de Dios? ¿Cuál es el lugar favorito de Dios? Las preguntas parecen ser tan sencillas que cualquier persona podría responder. No obstante, hay respuestas que pueden estar entretejidas con razonamientos profundos vinculadas con la misma Teología Propia. Dios no puede ser limitado a una definición, a un razonamiento, a un concepto, Dios es más que ello. Tratar de responder a la pregunta sobre donde vive Dios no siempre es fácil y aceptable por todas las personas.

Ahora bien, con esto solo deseo crear curiosidad y reflexión. Si Dios está en el cielo, está demasiado lejos y es inalcanzable. ¿Cuántos kilómetros o millas hay desde la tierra hasta el tercer cielo donde la Biblia dice que está el trono de Dios? Por otro lado, la misma Biblia dice que él está cercano, porque no solo es trascendente sino inmanente, puede estar en el cielo y en la tierra al mismo tiempo. Es más, acá está lo más increíble, pero cierto, lo más bello y grandioso, él no solo puede estar en el cielo y en la tierra al mismo tiempo sino que la Biblia dice que él mora, vive, habita en el corazón de todos y cada uno de los que ya le hemos creído y recibido en el corazón como nuestro Salvador y Señor. ¿No es esto, totalmente maravilloso?

Sin embargo, me encanta hacer esta declaración. Con todo, que él vive en el cielo, en la tierra y en todo lugar, para él y para bien de nosotros sus hijos, él mejor lugar, el mejor templo, la mejor casa, el mejor altar en el que él desea estar es en el corazón de sus hijos. Sí Señor, es el más grande anhelo de Dios, morar en el corazón de cada ser humano y ser adorado, glorificado, amado y obedecido desde ese mismo altar. Esto es lo hermoso de Dios, que controla todo porque es soberano, gobierna todo porque es Omnipotente, y puede estar en todos porque es Omnipresente, pero desea estar en todo corazón porque él es amor. Tener a Dios como huésped en nuestro corazón no solo es un privilegio inigualable sino una gran responsabilidad. Cada hijo de Dios es responsable de tener el corazón limpio, ordenado, disciplinado, obediente, y dispuesto a vivir solo para honrarlo, adorarlo, obedecerlo y representarlo en todo lugar y en todo momento. Mi pregunta final es, ¿es tu corazón el altar favorito de Dios?

Ten cuidado con lo que dices.

Dr. Luis Gomez Chavez

El nombre de Dios debe ser protegido, guardado y honrado. Los israelitas no podían usar el nombre de Dios con propósitos ociosos, frívolos o falsos, con fines egoístas, malvados, porque usurpa su autoridad, blasfemia contra su nombre santo. No debe ser comparado con otros dioses, estructuras o imágenes. Prohíbe usar el nombre de Dios en forma profana, con intenciones manipuladoras, ni se puede usar para actos de magia, brujería, o para maldecir a alguien.

Con frecuencia escucho decir “Oh my God” y no esta malo, solo que se usa sin sentido, sin propósito, sin necesidad y sin espíritu de adoración, se dice solo por decir pues lo dice cualquier persona. Esa frase ya se ha convertido como un modismo universal. Este uso aunque no mal intencionado, pero por usarse en un vacio sin sentido, cae un poco en el sentido de decir el nombre en vano. Esta expresión puede ser de admiración o de clamor cuando se hace en contexto de oración cuando vienen de un corazón que tiene una relación personal con Dios. Sin embargo, en otros casos, hay personas que usan el nombre de Dios en medio de un juramento y ponen el nombre de Dios como testigo para obtener algunos intereses personales y a veces hasta pecaminosos. Este uso incorrecto del nombre de Dios es más grave. El colmo de la blasfemia se da cuando el nombre de Dios es utilizado en alguna maldición o es maldecido el nombre de Dios o se usa para maldecir a alguien o en transacciones pecaminosas. Esto lo hacen las personas que no tienen temor, reverencia y respeto hacia Dios.

El encargo más sublime de todos los tiempos

2 Timoteo 4:1-8
Dr. Luis Gomez

¿Qué clase de tiempo vivimos hoy? La semana pasada en NY, un hombre apuñalo a un anciano solo para quitarle el celular. Un agente de la policía atropella a una persona frente de sus ojos. En Texas, esta semana una mujer mato a sus dos hijos y a su esposo y luego ella se quito la vida. Los cambios climáticos son sorprendentes, son centenares de muertos en México por las lluvias que por años no veían. Hay indicio de un reinicio del sistema de sacrificio en Israel con la ordenación de sacerdotes al estilo del AT, como una preparación para la restauración del sistema de sacrificios dentro de la Gran tribulación. El pecado ha alcanzando los más altos niveles, la proliferación del evangelio es sorprendente, y el surgimiento de movimientos religioso, el domingo de sectas falsas, y el poder del posmodernismo con la nueva tolerancia, dominio de la razón y el rechazo de la fe. Todo esto es señal de que la venida de nuestro Señor Jesucristo está más cerca, aun cuando hay más de 6000 etnias que no han escuchado el evangelio de manera responsable.

¿Considera usted que el encargo de predicar el evangelio es el encargo más bello que Jesús dejó a la Iglesia? ¿Continúa siendo el mensaje más pertinente de todos los tiempos?

1. Es sublime por el carácter del encargo (v.1-2)

1.1. Con un preludio solemne que anticipa de juicio (v.1ª)

La frase “Te encarezco” puede traducirse como “te encaro, te enfrento, lo digo frente a”. Es el epilogo del encargo que dará. Es una preparación que busca que el encargo sea entendido, creído y tomado muy en serio. En otras palabras, el encargo te lo doy teniendo como testigos a Dios y de Jesucristo quienes juzgaran a los vivos y a los muertos. Esta frase de hacer un encargo poniendo como testigos a Dios y Jesucristo esta también en 1 Ti. 5:21, 6:13.

1.2. Confirma la veracidad de la Venida de Jesús (v.1b)

El juicio ante el cual todos compadeceremos, uno es el tribunal de Cristo en su venida por su Iglesia, allí daremos cuenta de cómo obedecimos o cumplimos este encargo. Pero Dios juzgara a los vivos y a los muertos en el Gran Trono Blanco. Sin embargo, lo más sobresaliente en esta parte a destacar acá ya no es el juicio, sino la confirmación de la veracidad de que Jesucristo regresará por su Iglesia, “en su manifestación” (rapto de la Iglesia) y en su reino (establecimiento del reino milenio después de los siete anos de tribulación en la tierra).

Nota: Hasta este momento, el preludio del encargo tiene un tono solemne nos coloca frente a grandes personalidades, los jueces, pero también tiene un todo motivador, la promesa de la venida de Jesucristo para comenzar la vida eterna con él.

1.3. Declara que el encargo es divino, relevante y prioritario (v.2)

Finalmente, Pablo le dice a Timoteo el encargo que debemos cumplir, “que prediques la Palabra”. En otras palabras, que proclamemos el evangelio, que demos a conocer a Dios, que anunciemos el evangelio, tal como Jesús les dijo a los discípulos en (Mt. 28:18-20), o la promesa de (Hch. 1:8). El encargo Dios lo ha dado todo el tiempo, es relevante porque es el mensaje más transformador, poderoso e importante para el ser humano y es prioritario por la manera imperativa que Dios lo da y por la calidad de tiempo que estamos viviendo.

Son tres partes en el texto: “Que prediques la Palabra” (encargo) “Que instéis a tiempo y fuera de tiempo” (cuándo hacerlo) “redarguyendo, corrigiendo y exhortando” (cómo hacerlo). La tarea de convencer a los que están en el error, corregir a los que están haciendo lo malo, y animar a los que hacen lo bueno, es la tarea central de la iglesia, del ministro, y de los cristianos. Debe hacerse en todo tiempo con responsabilidad, disciplina, amor y pasión.

Nota: Este encargo es el aspecto central del ministro, del cristiano y de la Iglesia. Pregunto nuevamente, ¿Considera usted que el predicar el evangelio es el encargo más bella que Jesús dejó a la Iglesia? ¿Lo estamos cumpliendo o estamos obedeciendo? No crea que se cumple con salidas evangelisticas, se proclama también por medio del testimonio.

2. Es sublime por el carácter del tiempo (v.3-4)

La tarea de predicar la Palabra es el encargo más sublime no solo por el carácter del encargo, sino por el carácter del tiempo en que vivimos, muy diferente al que vivió Pablo cuando lo encargó a su audiencia original. Pablo anticipa la llegada de este tiempo difícil, y yo creo que aun falta que empeore. ¿Cómo es el tiempo que hoy vive la Iglesia?

2.1. Poco celo doctrinal (v.3ª)

¿Qué significa tener celo doctrinal? Esto no es asunto de legalismo, tradicionalismo o algo parecido. Es un asunto de lealtad, fidelidad e identidad. Yo escribí esta semana a una iglesia en crisis, “Cuando Dios encomendó a Pablo el ministerio le insistió velar por la pureza de la doctrina (enseñanza), por su identidad en Cristo y con la Biblia (someterse a Cristo y su misión). Cuando San Pablo encomendó a Tito establecer ancianos en Creta, le dijo que corrigiese lo deficiente de la doctrina. Cuando Pablo encargó el ministerio a Timoteo, insistió que cuidara su testimonio y la doctrina (1 Ti. 4:6, 13,16).

Según la Biblia, los estatutos de la Iglesia, y el sistema de interpretación es pre milenarista, con el método de interpretación literal y no alegórico. Esto significa darle el lugar supremo a Dios como la máxima autoridad, y por consiguiente, ningún ser humano puede asumir el lugar de Dios, hablar como que si fuera Dios. Significa que el Espíritu Santo y la Biblia es la máxima autoridad en dirección, decisión y práctica de fe como cristianos. Por consiguiente, no podemos enseñar una teología que contradiga la enseñanza de Dios en la toda la Biblia. No podemos enseñar, ni escuchar, ni dejar que otros enseñen aquello que va en contra de lo que Dios quiso enseñar en su Palabra, en su sentido y significado original.

El hecho de guardar, custodiar, cuidar, obedecer, vivir, enseñar y defender la doctrina (enseñanza) que Jesús, los apóstoles y los profetas nos dejaron, velando que la interpretación que se dé a cada pasaje tenga coherencia con el significado único que Dios le dio cuando la inspiró, es un asunto de lealtad, fidelidad, e identidad cristiana. Esto requiere disposición para pagar el costo. Es triste ver que cristianos por falta de lealtad deciden vender sus convicciones por conveniencia o intereses, y eso es pecado porque no se es honesto con uno mismo, más cuando no se da explicación.

2.2. Muchos falsos maestros (v.3b)

En todos los tiempos de la historia de la Iglesia han existido falsos maestros quienes han interpretado y enseñado la Biblia a su manera, dando enseñanzas que contradicen la verdad soberana de Dios en toda la Biblia. En tiempos de Pablo ya estaban los gnósticos, estoicos, epicúreos, fariseos, saduceos, zelotes, etc. Antes de la Reforma existieron muchos falsos maestros como Pelagio, Arrio, y otros más. Entre el siglo XVI y el XIX filósofos, teólogos liberales, ateos, negaron la existencia de Dios y la inherencia de la Biblia. Pero entre el siglo XX y XXI considero que es cuando más falsos maestros han surgido y todo por la tecnología, el modernismo, y el surgimiento de teologías liberales, tolerantes, seculares, científicas, hedonistas, y ateas.

Esta es la estrategia más efectiva que ha implementado Satanás con el fin de erradicar, detener y entorpecer el plan de Dios, que todos escuchen el mensaje del evangelio, y que con plana responsabilidad puedan recibirlo o rechazarlo. Hay muchos movimientos falsos que presentan un aparente evangelio, que enseñan casi la verdad, que viven fingiendo ser hijos de Dios, e imitan los estilos bíblicos de evangelizar, pero son falsos.

2.3. Demasiada deserción (v.4)

Según Pablo, ¿Qué harán estos falsos maestros? ¿Cuál será la actitud de muchos cristianos ante esto novedoso, nuevo, atractivo y emotivo, poco exigente, variado, creativo que presentan los movimientos falsos? Es lamentable y muy triste escuchar, saber y ver que cristianos de años en la fe, o nuevos deciden o volver al mundo o cambiarse a otra enseñanza siguiendo alguno de estos falsos, que no es más que obra del Diablo. ¿Por qué es que aun cristianos son engañados por estos falsos? 1) Mala relación con Dios 2) Inmadurez espiritual, 3) Poco conocimiento de la Biblia y convicciones espirituales profundas, 4) No han entendido lo que significa ser hijos de Dios, lo que es lealtad, fidelidad y vivir de acuerdo a la identidad en Cristo. 5) Por puros intereses o conveniencias personales. 6) Aun no han creído verdaderamente en Jesucristo.

Ilustración: Alejandro e Himeneo dice San Pablo que desertaron de la fe. Carlos era un joven muy servicial en una iglesia en Santa Ana, pero al llegar a Estados Unidos se volvió a los Testigos de Jehová, y estas son las palabras, hoy estoy en la verdad. ¿Qué paso con Carlos?

3. Es sublime por el carácter del ministerio (v.5-8)

3.1. Da identidad personal en Cristo (v.5)

Ante la realidad que vivirá Timoteo, ante la realidad que vivimos nosotros hoy, y ante la realidad que vivirán nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, el mejor consejo que Pablo nos puede dar es: “Se sobrio, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”. En otras palabras, mantente firme y fiel a tu relación con Cristo, a tu fe cristiana, a tu identidad doctrinal no importa las avalanchas de ataques que vengan en contra de tu fe, tus convicciones, tu identidad cristiana y tus creencias. En vez de desertar, en vez de huir, en vez de fallar a tu fe, a la Palabra, a Dios, a Cristo, a la enseñanza, al evangelio, a tu iglesia, aprovecha este tiempo para cumplir el encargo, predica la palabra en todo tiempo, en toda circunstancia, porque esto es el centro de tu ministerio.

3.2. Da seguridad y satisfacción por lo que se es y se hace (v.6-7)

El llamado de Dios da identidad, sentido de dirección, y razón de existencia y quehacer. Cuando el cristiano sabe que es hijo de Dios para siempre y que su tarea principal es dar a conocerlo a todo el mundo, el hacerlo no solo infunde seguridad sino satisfacción al saber que se esta haciendo aquello para lo cual Dios nos ha dejado en la tierra. Pablo reconoce que pronto morirá, pero esta satisfecho de haber hecho lo que Dios le mando hacer, predicar la Palabra (Hechos 9:11-16). Seguro de que ha sido fiel al encargo, hace el traspaso de mando a Timoteo, como lo hizo Moisés a Josué, Elías a Eliseo, pero Pablo lo hace con satisfacción, no con sentimientos de culpa por no haber sido fiel. El v.7 tiene nuevamente tres frases para un hermoso bosquejo de predicación: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”.

3.4. Da disposición para ser movido a su nueva posición (v.

Pablo está listo para encontrarse con su Dios, y está seguro que Dios lo premiará, pero no es hedonista, porque asegura que muchos recibirán el premio a la fidelidad en cumplir con el encargo de predicar la Palabra.

Aplicación ¿Hay razón suficiente para imitar el ejemplo de Pablo quien lo adquirió por imitar a Jesús? Creo que Pablo tiene la suficiente autoridad moral para hacernos el encargo hoy en los mismos términos: ante Dios, con solemnidad, urgencia, exigencia. En contexto de juicio.

Conclusión

Este es el tiempo en que vivimos. En Pakistán esta semana asesinaron más de 80 personas. En Kenia esta semana unos 14 terroristas hicieron una mortandad. El mes pasado, mas de 1600 personas murieron envenenadas por persones sin escrúpulos, carentes de respeto y del valor de la vida. En otros países movimientos islámicos están persiguiendo a quieren no son musulmanes, y a los cristianos. Países como Corea del Norte, Arabia, Irán, Utan y Maldivas son los cinco países donde los cristianos son más perseguidos.

¿Cree usted que predicar el evangelio, sigue siendo hoy el más sublime encargo? Lo es, porque Dios exige que prediquemos, porque el tiempo amerita que prediquemos y porque es la parte central del ministerio de la Iglesia hoy.

Es el mensaje que ha cambiado muchas vidas y hoy puede cambiar la tuya… Solo necesitas creer en Jesús.

Implicaciones del llamado

Dr. Luis Gómez

Ayer escuche a un pastor decir, “hermano la iglesia no quiere asistir a los cultos de oración y de estudio de la Palabra”. Hoy por la mañana, otro hermano me dijo, “mi pastor está preocupado porque a pesar de que la iglesia tiene unos 300 miembros, en los días de oración solo hay unos 5 a 10 hermanos, ni aun los líderes llegan”. El pastor continuó, “y lo más triste es que en el día de estudio bíblico, lo que se les enseña como que no ayuda en nada porque no lo ponen en práctica, todos sigue igual”. Mientras que otro buen amigo y hermano me dijo, “pastor dentro de mi hay como una llama que arde y siento que es Dios quien me está llamado para que me dedique a servirle y yo estoy dispuesto a hacerlo”.

La verdad es que la Iglesia en general y el cristiano en particular ha perdido de vista el llamado que Dios les ha hecho. Es cierto que hay llamados especiales que Dios hace a un individuo en particular para realizar un específico ministerio. Por ejemplo, a Abraham Dios lo llamó para ser padre de muchas naciones, a Moisés para ser el líder libertador del pueblo de Israel, a Josué para terminar de introducir al pueblo hebreo a la tierra prometida, a Jeremías para traer un mensaje de juicio el pueblo que es llevado cautivo a Babilonia y a San Pablo para ser apóstol de los gentiles. Sin embargo, hay un llamado general que Dios ha hecho a cada cristiano y es el de dar a conocer a Dios a todo aquel que aún no conoce a Cristo.

Usted y yo al fin de cuanta hemos sido llamados como Jeremías lo fue. Nos toca cumplir el ministerio con fidelidad lo cual significa a veces destruir, derribar y echar fuera; pero también nos toca edificar, remendar, reconstruir, animar y levantar. Dentro de la Iglesia, usted como parte de ella, tiene una función única que debe cumplir porque así lo dice la Biblia. Realizarlo requiere un alto precio a pagar, y esa son las implicaciones del llamado de Dios. Requiere disposición para servir, ayudar, salir y hacer; pero también requiere amor, compromiso, lealtad y entrega.

Estoy seguro de lo siguiente, que no todos los miembros de la Iglesia hemos entendido el significado y el costo del llamado con todas sus implicaciones. Resultado del no entendimiento es que muchos o están perdidos haciendo lo que no debería hacer, o están desocupados hasta indiferentes sin hacer ni lo que no se les ha mandado hacer, porque no están haciendo nada. Es por ello que en las iglesias hay mucha indiferencia y poca proyección. Muchos en la Iglesia hemos olvidado que Dios nos ha llamado para dar a conocer a Dios con nuestro estilo de vida o con una dedicación publica evangelizadora o misionera. El reto hoy es a comprometerse en hacer aquello para lo cual Dios nos ha llamado. Hacer aquello para lo cual Dios nos ha llamado sin importar todo lo que esto implica no solo da satisfacción personal, seguridad ministerial sino que hay mayor impacto como Iglesia en la comunidad donde estamos.

Haz obra de conquistador

Dr. Luis Gómez Chávez

Hay un hermoso coro que dice: “Dios no nos trajo hasta aquí para volver atrás, nos trajo aquí para conquistar la tierra que él nos dio. Y aunque gigantes encuentre allá yo nunca temeré, nos trajo aquí para conquistar la tierra que él nos dio”. Esta es una gran verdad, todos los hijos de Dios somos conquistadores desde que nacimos de nuevo. Dios nos ha dotado de los recursos necesarios para obtener la victoria. Todos podemos y debemos conquistar todos los días los terrenos que Dios nos ha prometido que serán de nosotros. Dios le dice a Pablo que tiene mucha gente en esa ciudad, y yo digo que Dios tiene muchas personas que salvar en las diferentes ciudades.

¿Cuál es la idea de ser conquistadores? Bueno, los primeros conquistadores en el siglo XVI fueron Portugal y España quienes al venir metieron el catolicismo a la fuerza, aunque el descubrimiento de América por Cristóbal Colón fue en el año 1492. De esa manera, la conquista significa pelear contra alguien y el vencedor es considerado el conquistador haciéndose acreedor de las tierra y de las personas atrapadas quedan en calidad de esclavos o prisioneras. Además, la conquista solo es conquista cuando se descubre nuevos territorios con todo lo que estos contienen, y solo es conquistada cuando los habitantes son derrotados.

Nosotros los cristianos somos los nuevos conquistadores del reino, enviados por el Dueño de todo, el Rey de reyes. La Biblia dice que somos embajadores del Rey, ciudadanos de los cielos, representantes de Dios y con el poder suficiente para conquistar los corazones de todos aquellos que viven bajo el dominio del diablo, del mundo, del pecado y de la carne. Así que, nuestra tarea es conquistar los terrenos controlados las fuerzas del mal, y la lucha será también contra el hombre quien al no creer en Jesús se vuelve enemigo de Dios.

En la actualidad, es mucho más extenso el terreno aun no conquistado por nuestro Dios, más de 5 mil millones de corazones en el mundo están bajo el yugo de la esclavitud de Satanás. Ese gran numero es el terreno que Dios nos ha enviado a conquistar con la sangre de Cristo, por la gracia de Dios e impulsados por el amor inefable de Dios. La clave de la victoria es la obediencia y el sometimiento de cada cristiano a nuestro Capitán, nuestro Señor Jesucristo. Cada cristiano necesita seguir preparando sucesores para la conquista, discípulos que puedan unirse al ejército de Jesús.

Si tu eres parte del ejército de los discípulos de Jesús, comienza hoy mismo a conquistar el terreno más cercano, tú casa, tu trabajo, tu vecindad, las canchas, y el lugar donde estés. Nuestra conquista no es con arma sino con el poder del Espíritu. Mira a tu alrededor y si vez que hay partes no conquistadas, no pierdas tiempo y dale a conocer al Dios Todopoderoso que le hará libre para siempre. La conquista es mucho más fácil si Dios va delante de nosotros porque le obedecemos.

Cuando ya no puedes más

Día 163, Lectura de la Biblia en un año,
Salmo 31-34

Esta sensación es inolvidable e insuperable. Era mi primera experiencia de trabajo formal fuera de casa para ganar algunos centavos. Mis hermanos y mi papá fueron a otros lugares a trabajar, y yo fui a deshierbar un terreno con sembrado de frijol. El dueño midió lo que sería la tarea del día, la cual sentí que era demasiado grande. Bueno, yo presumía que ya era todo un hombrecito y que podía terminar con facilidad el trabajo de un hombre. Así que, comencé con mucho entusiasmo y energía, pero pasadas 6 horas, por la fuerza del sol en todo su cenit, mi cuerpo externo empezó a desfallecer por el cansancio, y mi cuerpo interno entro en un estado de desesperación, y espíritu negativo. En fin, yo sentía que no podía más, y aun estaba a la mitad de la tarea. Pero de pronto, de una de las esquinas, venia mi papá quien con una sonrisa de amor y compasión me dijo, aun no has terminado verdad, no te preocupes juntos lo terminaremos. Así fue, en solo una media hora, con mi papá, como el máximo héroe, terminamos la tarea del día.

No recuerdo si me pagaron por el trabajo, pero sí recuerdo con claridad la imagen, la escena de mi papá llegando en mi auxilio y eso pasó hace como unos 35 años. No sé si usted ha experimentado momentos como estos donde se siente desmayar y que ya no puede más, sin importar las razones, o las causas. Imagínese usted al rey David sintiéndose exactamente así, según el salmo 31 y 32. Realmente he leído con mucha atención el salmo 32 y 51 pero no había leído el 31 bajo la secuencia histórica. Es el salmo 31 que describe el momento donde David siente que ya no puede luchar contra la corriente, pelear contra Dios, y tratar de salir en caballo blanco cuando legalmente ya ha sido declarado perdedor.

El grito de David pidiendo ayuda es audible, “líbrame en tu justicia” “Sácame de la red” “En tu mano encomiendo mi espíritu” “Ten misericordia de mi porque estoy en angustia” “Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo” “Mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar” “Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido”. Esto es suficiente como para constatar que David había llegado a un momento en el que su culpa lo estaba matando, y eso pasa cuando se ha fallado a pesar de que se ama a Dios. Con todo, hay algo que en David es fuerte y que nada lo puede destruir, es su fe, su confianza, y su temor hacia Dios.

Esta es una gran verdad, andar en integridad, no significa ser sin pecado, o no cometer pecado. David ha dicho en los salmos anteriores que se ha preocupado en andar en integridad, en rectitud, pero ahora lo encontramos agonizando por causa de su pecado. ¿Cómo es esto? Significa que quien teme a Jehová, no está excepto de pecar, siempre y creo que más expuesto esta, pues sigue siendo blanco del enemigo, de la carne, y del mundo para tentarlo para que peque. David cayó en la tentación, pero por callar ese pecado por mucho tiempo, este lo estaba matando, pero finalmente, reconoció su iniquidad delante de Dios, le pidió ayuda, y arrepentido y en humillación dijo a Dios que lo perdonara, porque amaba a Dios.

Cuando ya no podía más, acudió a Dios, para quien nada es imposible. El salmo 32 describe la dulzura del perdón, la manera como David confiesa su pecado y la manera como Dios perdona su falta, aunque no le exime de las consecuencias. David, consciente de ello, sabedor de la justicia de Dios, acepta sin cuestionamiento las consecuencias de su error. Lo más importante es que la paz, el gozo, la tranquilidad, la vida misma llegó a su corazón en el mismo momento de reconocer su error, pedir perdón y recibir la grata noticia que su culpa había sido saldada. Así que, una vez restaurada su íntima comunión con Dios, David está listo para recibir todo lo que Dios decida enviar.

Mis queridos (as) compañeros (as) en esta maratón de la lectura de la Biblia. El valiente no es el que calla, ni el que por pena no pide ayuda, o por temor a ser cuestionado o rechazado. Tampoco es valiente aquel que a pesar de que sabe dónde está el error, no lo reconoce y mucho menos para pedir ayuda, pues su orgullo es quien decide. Valiente, dice la Biblia que es aquel que reconoce su pecado y se aparta, porque este alcanza misericordia. No importa cuál es tu error, tu debilidad, tu flaqueza, tu problema, y tu pecado, por favor no lo calles, no dejes que este te ahogue y te mate.

Si sientes que ya no puedes más, y que aparentemente ya no hay salida para tu vida o tu problema, déjame decirte que eso no es verdad, siempre hay una salida, una solución, y un remedio. Vamos, decídete, toma fuerza, respira hondo, levanta tu frente y di con valor delante de Dios que lo necesitas, dile lo que te pasa, confiésale lo que has hecho, no dejes que las voces de abajo te dominen, abre tus ojos, libera tu mente, abre tu corazón para que Dios te alumbre, él te puede ayudar. Antes que verte morir, Dios desea verte vivir. No te detengas a contemplar tu error, tu desgracia, tu fracaso, tu debilidad, y tu miseria, más bien deja que Dios convierta todo eso en victoria, esperanza, gozo, paz, visión, fortaleza y en un nuevo comienzo.

Jamás he olvidado y jamás olvidaré la escena tierna, heroica, compasiva y misericordiosa de mi papá cuando de entre los árboles salió muy erguido, con elegancia y seguridad y me dijo, hijo, que te han hecho, te falta mucho, pero no te preocupes, esto lo terminaremos rápidamente. Así fue, como por arte de magia, mi papá movía las manos con tanta rapidez, facilidad y destreza que en solo 30 minutos ya habíamos terminado la tarea del día. Lo delicioso fue lo que sentí con solo ver llegar a mi papá, me sentí liberado, descansado, protegido y salvado del sufrimiento que me estaba ahogando, porque, en serio, ya no podía más. ¡Han pasado casi 26 años que mi padre murió, y casi lo veo llegando en mi auxilio, lo extraño y lo amo!