Aun no es el tiempo pero ya está cerca

Mateo 24:1-28
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

La Venida de Jesucristo para establecer su reino cada vez está más cerca, todo lo confirma que está muy cerca. Por un lado, ya casi son 2000 años desde que Jesús dijo estas palabras en Mateo 28 acerca de los acontecimientos previos al establecimiento del reino mesiánico. Además, mucho de lo que dice este pasaje que va a suceder, aunque no se está dando oficialmente dentro del periodo de la tribulación, ya se está dando como un preludio. Y aunque sabedores que el campanazo que dará inicio a los siete años de tribulación sobre los que estarán en la tierra y vivir todo lo que describe Mateo 24, es el arrebatamiento de la Iglesia de Cristo, la cual con todo y todo aún está en la tierra en deuda, le hace falta para cumplir la tarea encomendada por nuestro Señor Jesucristo en (Mt. 28, Mr. 16. Hch. 1). Por todo esto y mucho más, aun no es el tiempo de Mateo 24 pero ya está muy cerca.

Mucho de lo que se menciona en Mateo 24 ya ha comenzado a darse aunque no oficialmente dentro de los límites marcados por la profecía de Daniel y Juan en Apocalipsis. Ya tenemos muchos falsos cristos que están engañando a muchas personas, aun a cristianos insipientes, aficionados, o nominales que están en las iglesias pero que por no tener raíces en la Palabra, convicciones en la fe, como las plantas de la parábola del sembrador, son engañados. Los falsos cristos no necesariamente pertenecen a movimientos falsos como José Luis de Jesús Rodríguez que es uno de los mas falsos de toda la historia, quien poco a poco esta no solo pagando en la tierra sino que si no se arrepiente de sus errores antes de morir, sufrirá por toda la eternidad. Hay también, falsos pastores, que con una apariencia encantadora, una influencia adormecedora tiene engañada a miles y miles de personas con un evangelio que no es el de Cristo, es un falso evangelio, el que San pablo dijo que vendría en Gálatas 1. De estos hay muchos a nivel mundial.

Creo que los falsos cristos es lo más delicado de este tiempo, pues engaña a las personas y de este engaño determina su destino eterno. Si hay guerras, terremotos, tornados, tormentas, cambios climáticos, hambrunas, mortandades, etc. Sin embargo, aun cuando no hemos llegado a este tiempo porque la Iglesia no ha sido arrebatada por Cristo, la fe de muchos se ha enfriado, la decadencia espiritual de muchos ya es visible, la falta de compromiso y la poca seriedad de los cristianos es sorprendente. Yo he predicado que, el dejar de conocer a Dios por medio del estudio de la Palabra, el alejarse de Dios al no asistir a la casa de Dios, a los estudios y dejar de involucrarse en la vida de la iglesia enfría la fe, el deseo por Dios mengua, el entusiasmo por mantenerse conectado con la vida de la iglesia viene a ser secundario y eso los lleva a practicar cosas que van en contra de Dios.

La señal mayor de que la venida de Cristo está más cerca es la frialdad, la indiferencia, y el poco compromiso que está teniendo muchos que han sido parte de la Iglesia, mucha parte que aun esta dentro de los templos. Están viviendo una verdadera religiosidad, son nada productivos para Dios, en vez de ser de bendición y productividad para Dios, están siendo de tropiezo para el crecimiento de otros más nuevos. Esa frialdad espiritual los está llevando a un acomodamiento, aun estilo de vida de indiferencia, mientras la paciencia de Dios se agota. Cuando Dios vea que sus hijos no cambian, él se reserva el derecho soberano de moverlos del lugar donde están, de tratar fuertemente con cada uno, y ponerlos en su lugar. Esto significa disciplina, pruebas, oportunidades para reconocer el error, pedir perdón y comenzar de nuevo. La Biblia dice, árbol que no da fruto será cortado. Apocalipsis dice que si no cambian Dios quitara el candelabro de la Iglesia que representa la vida, la luz, la fuerza de la iglesia en Éfeso.

Apreciados, hermanos y amigos, el tiempo de la venida de Cristo esta cerca. Las señales cada vez son más visibles, y estas son invitaciones para que tu y yo estemos a cuentas con Dios, cumplamos la tarea por la cual nos tiene en la tierra, vivamos para cumplir su voluntad. Si tu siendo hijo de Dios están viviendo una vida sin compromiso, sin propósito, sin conocer a Dios por medio de la Biblia y cada vez te alejas de Dios, ten cuidado, Dios se reserva el derecho de llamarte la atención y ponerte en tu lugar. No esperes que las paciencia de Dios e agote y trate personalmente contigo, porque horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo. En vez de ello, volvámonos a Dios, retomemos la función dentro del Cuerpo de Cristo, vivamos para él en santidad y obediencia y estemos bien preparados sirviéndole fielmente. Ya no es tiempo de vivir en frialdad, alejados de la verdad, indiferentes con la vida cristiana. Al contrario, entre más cerca esta Cristo para venir, más debemos aprovechar la oportunidad de darlo a conocer.

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Descubre el valor de la vida

La experiencia que viven miles de mujeres y hombres en Centro América, es que la vida no vale nada. Esta filosofía de la vida, es el resultado de muchos factores: la postguerra, la falta de prevención gubernamental, el poco cuidado de los padres, la globalización postmoderna, la tolerancia de la sociedad postmoderna, la poca alternativa que ofrecen las iglesia evangélicas, la contaminación de los narcotraficantes, la fiebre migrante, el poco reconocimiento del temor de Dios, la influencia negativa de la autoestima, la débil economía, la escasez de empleo, el poco pago por el mucho trabajo, y la negativa cultura de dependencia en las remesas de dólares que vienen del exterior, etc. Todo esto ha construido una sociedad en caos, donde la vida no vale nada.

Cuando uno como persona no sabe valorarse así mismo, no podrá valorar a los demás. Si no descubres lo mucho que vales para Dios, no podrás valorar tu vida y mucho menos la de los demás. Quien ama más tu vida no pueden ser los demás, no puedes ser tú, sino que es quien te creó, es Dios. Tanto es el amor que él tiene para ti, que envió a Su Único Hijo para que muriera en la cruz, si solo por amor a ti, porque tú vales mucho. Cuando descubrimos que para Dios somos importantes, de mucho valor, entonces aprendemos a amarnos, cuidarnos, y valorarnos todos los días.

Una perspectiva diferente acerca de la vida llega a nuestra vida, porque la Palabra de Dios lo enseña, Dios nos lo hace sentir, y comenzamos a ver a los demás como personas con dignidad, con valor y que debemos respetar. La vida no es solo un simple existir, tampoco es la auto satisfacción, mucho menos búsqueda de la súper vida, la calidad de vida. La vida es un regalo de Dios, un derecho que todos tenemos, valor que no lo da lo que somos o tenemos o hacemos, sino Dios, quien nos creó con el derecho de vivir, al hacernos seres vivientes.

Doble identidad

Mateo 23:1-36
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

Este es uno de los pasajes dirigidos no solo a los fariseos y escribas de ese tiempo sino los fariseos y escribas de este tiempo. Es un pasaje muy fuerte, directo y honesto. Decir la verdad a quienes están actuando mal es necesario. Claro está que en el caso de Jesús, es por su autoridad que él habla con tanta franqueza. Por otro lado, considero que el contexto cultural permite expresar palabras que si en este tiempo son dichas a una persona, aunque se las merezca, reaccionaran negativamente. No obstante, Jesús pronuncia esta enseñanza exhortativa con toda la buena intención de que los fariseos y escribas de ese tiempo y los de hoy, capten la enseñanza y dejen de ser como son y hacer lo que hacen al reconocer el error en que están, pedir perdón por ello, y venir a ser parte de los hijos del reino.

En los 36 versículos se repite siete veces la palabra “hipócritas” dirigiéndose a los fariseos y escribas. El concepto de hipocresía proviene de un vocablo griego que hace referencia a la función de desempeñar un papel, de actuar. Posteriormente, se utilizó el término para referirse a aquéllos que “actuaban” en la vida cotidiana, es decir que fingían ser personas que no eran; significado que todavía se le da. Cabe mencionar que en la Biblia el concepto hace referencia a alguien que no es honesto. Un hipócrita es quien finge sentimientos o cualidades, contradicen lo que verdaderamente siente o piensa. Es una persona de doble cara, no es sincero, honesto, y aparenta lo que no es.

En un principio, los sacerdotes eran a su vez escribas. (Esd 7:1-6.) En el tiempo de Jesús la palabra “escribas” designaba a una clase de hombres a quienes se había instruido en la Ley (Lu 5:17; 11:45). Pertenecían a la secta religiosa de los fariseos, pues este grupo reconocía las interpretaciones o “tradiciones” de los escribas. Algunos escribas eran saduceos, que creían solo en la Ley escrita, mientras que los escribas de los fariseos defendían con celo tanto la Ley como las tradiciones orales que se habían ido acumulando, ejerciendo una influencia aún mayor que los sacerdotes en la conciencia popular. Jesús declaró que los escribas, al igual que los fariseos, habían convertido la Ley en una carga para la gente al saturarla de sus añadiduras.

Jesús se dirige a estas dos clases de personas y los acusa de todo lo que ellos hacen y dicen lo cual es opuesto a todo lo que en realidad son. En otras palabras, los fariseos y los escribas son las personas que tienen doble identidad, viven lo que no son, dicen lo que no creen y ofrecen lo que no tienen. Actúan con tanta falsedad disfrazada de apariencia que quienes no los conocen les creen, los admiran, los celebran, los aplauden. Es gente preparada, son actores del mal, saben fingir, y hacen las cosas sin remordimiento, sin detenerse ni tan solo por un momento en lo malo que hace, pues ellos no lo consideran malo. De ahí viene el significado de hipocresía.
Puede repasar todo el pasaje y se dará cuenta de cada acusación o señalamiento que Jesús les hace a los fariseos y a los escribas, pero sobre todo la manera como los llama, hipócritas, generación maligna. No podemos solo recargar la ráfaga en contra de esta gente creyéndonos santos nosotros, pues en alguna forma, en algún momento, más de alguna vez hemos actuado como ellos. Si, nosotros los cristianos no estamos libres de llegar a ser hipócritas. En ese caso, para nosotros también son estos señalamientos de Jesús.

Déjeme decirle que si hay una cosa que a Dios le desagrada y le ofende es que seamos hipócritas. También para el ser humano, la hipocresía de las personas es algo que desagrada desde lejos y desde cerca. Cuando una persona pretende ser lo que no es, dice lo que no vive, muestra lo que no tiene, exige lo que no practica, y con facilidad cambia de personalidad, es un hipócrita, sea este incrédulo o un cristiano. Lamentable es ver esto en quienes ya mora el Espíritu Santo, esto es doble hipocresía, yo diría cinismo. Sin embargo, la intención de Jesús al llamar hipócritas y generación maligna no solo a los fariseos y escribas de ese tiempo, sino a los de hoy es para que al recibir la reprensión, haya un cambio de vida y adquiramos la virtud de la honestidad, sinceridad e integridad.

Jesús no acusa solo por enojar, por señalar, o dejar mal parados a los fariseos y escribas. El objetivo pedagógico de Jesús es lograr cambios en la vida de esta gente. Lo mismo busca hoy, si uno de nosotros tiene la costumbre de jugar a ser hipócrita, Jesús le dice, ya es tiempo de cambiar, abandona ese estilo de vida, y vive como hijo de Dios, como hijo legítimo de Dios, tal como la Biblia dice que debemos vivir.

Lo adoración que honra a Dios

Isaías 1:1-20
Introducción

En los últimos 30 años, las iglesias de corte conservadoras han sido influenciadas tan fuertemente por la liturgia de las iglesias no conservadoras, que hoy en día, son pocas las iglesias que no celebran los cultos acompañados con todo tipo de instrumento, aplausos, y otras cosas más. No es que este tipo de liturgia sea incorrecta, o que las de las iglesias conservadoras sea la mejor o la peor. Lo importante de la adoración está en que siempre ha de tener el objetivo único de rendir gloria a Dios, y que quienes ofrecen esa adoración estén en buena relación con Dios. La adoración no es mejor por la manera como cantamos o acompañamos los cantos, o la cantidad que ofrendamos, si cerramos los ojos o no, si aplaudimos o no. La adoración que Dios busca es la que le honra por venir de un corazón limpio y en buena relación con él.

Lemaos Isaías 1:1-20, Ubicación del texto en su contexto (v.1). Visión acerca de Judá y Jerusalén durante cuarenta años del siglo VIII antes de Cristo en cuatro reinados: Usías, Jotam, Acaz y Ezequías, todos reyes de Judá. Mientras tanto, las naciones vecinas comenzaron su participación. Asiria, año 745 hizo sentir su poder por medio de Tiglat Pileser, al punto que en el 732 conquisto a Damasco y en el 722 a Samaria, capital del norte de Israel. Sin embargo, Babilonia resurgió con fuerza pero que según profecías de Isaías, 100 años más tarde sería su aparición, 605, 597, 586 cuando llevo cautivo a Judá. Egipto tenía fuerza también, y Roma la cual fue fundada en el 753 por Rómulo y Remo, unos años antes que naciera Isaías. Los israelitas tenían una sociedad dividida entre ricos y pobres, pero espiritualmente en decadencia, en un abismo religioso, con una idolatría marcada, al adorar a Moloc y a Baal, dioses cananeos. Isaías nace en el año 740 y es llamado a traer un mensaje de justicia, arrepentimiento y advertencia del castigo de Dios.

¿Cómo pretendían los judíos ofrecer adoración a Dios cuando vivían en una decadencia espiritual y en un abismo religioso?

1. Es la que brota de una buena relación con él (v.2)

Es tiempo que escuchemos la exhortación de Isaías, Dios no recibe la ofrenda de ninguno, por muy grande que sea la ofrenda, por muy hermosa, atractiva y profesional que sea lo que traemos, aunque tenga un valor superior al que traen los demás (1:10-14). El v. 2 dice que Israel está en rebeldía contra Dios. Un rebelde no puede agradar a Dios no importa la ofrenda de adoración que traiga por muy atractiva y grande que esta sea. ¿No cree que esto sea un cinismo que insulta a Dios al pretender adorarlo con la clase de vida que tienen? (Miq. 6:6-8).

Ilustración: Isaías 59:1-2, es imposible que Dios acepte la adoración de alguien que está en pecado, que no tiene buena relación con él. No hay relación entre la luz y las tinieblas. ¿Recibirá Dios una ofrenda de una oveja perniquebrada?

2. Es la que se hace no por religiosidad (v.10-14)

A Dios no lo compramos o lo congraciamos con 10 carneros de ofrenda, con 52 asistencias al templo al año, con 10 ministerios que hacemos al mismo tiempo, con una alabanza con ojos cerrados, con lágrimas en las mejillas, por levantar las manos al cielo, con memorizar 365 textos en un solo mes. Todo esto es religiosidad si no hay buena relación con Dios tal como lo hacia el pueblo de Israel, por lo cual Dios les dice que esta: hastiado (v.11), cansado estoy de soportarlas (v.14).

Ilustración: Lleva el diezmo al pastor, fueron las palabras de un miembro de la Iglesia, a lo que el pastor contesto, regrésele ese miserable diezmo, pues lo que me interesa es que él este en la casa de Dios. A Dios no se compra con nada… ¿No es cierto que por momentos hemos convertido la vida cristiana en una simple vida religiosa, sin sentimiento, compromiso, entrega, solo puro mecanismo, ritualismo, pero nada de cambios?

3. Es la que está acompañada de santidad (v.15-20)

Mis queridos hermanos, Isaías dice que Dios esta hastiado y cansado de sacrificios de labios, de ofrendas llenas de fanfarronería y de hipocresía (v.13-14). De nada sirve que extiendan las manos y hagan oraciones si estas están manchadas de pecado (sangre) (v.15). A esta práctica posiblemente hace referencia San Pablo en 1 Ti. 2:8, al decir, quiero que los hombres “levanten las manos cuando oren en los lugares públicos, pero debían estar seguros de no estar manchadas de ira ni contiendas”. Ofrecer adoración a Dios mientras guardamos pecado es tratar de engañarlo a él y a las personas, eso es falta de santidad, y tal ofrenda de adoración no la recibe Dios aun cuando el pueblo si la apruebe con mucha emoción. Cerrar los ojos, levantar las manos, llorar ante la presencia de Dios cuando no se está bien con alguna persona, cuando se guarda algún pecado en el corazón, cuando cambio de personalidad con facilidad, cuando hablo a espaldas de otras personas; eso es hipocresía, es deshonestidad, y es falta de santidad.

Aplicación: Buscar la aprobación de las personas a costa de una mentira en la predicación, en una enseñanza, en un tiempo de alabanza es pecado, no honra a Dios. (Jn. 5:44). Cuando buscamos la gloria de los hombres y no la de Dios, significa que no queremos a Dios porque solo queremos la gloria de los hombres, ser el centro de todo. Esta es una trampa de la carne.

4. Es la que se hace con un corazón limpio (v.3-9)

¿Por qué el pueblo de Israel no honró a Dios con la ofrenda
de adoración que le brindaron? (v.3-4)

a) Por el poco conocimiento de Dios b) Por dejar a Jehová c) Por provocar a ira al santo de Israel. Ponga atención al proceso de debilitamiento de la fe del pueblo o proceso de crecimiento de la incredulidad a causa de no conocer a Dios, por alejarse de Dios y por su mal comportamiento. Todo esto es el fruto de un corazón sucio, sin relación con Dios. Cuando nos comportamos de esta manera hacemos que Dios se duela en su corazón.

¿Cuál es el resultado de no conocer a Dios, de alejarse de él,
y de comportarse como no cristianos? (v.5-9)

Primero, Dios les promete castigo (v.5) ¿Por qué queréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelareis? Segundo, su condición espiritual es un desastre que incrementa el castigo en el presente y el futuro (v.5-9). Toda la cabeza está enferma, y todo el corazón doliente, no hay nada en su cuerpo cosa sana, sino herida, hinchazón, podrida llaga. Todo este lenguaje se refiere a la condición espiritual en que esta el pueblo de Israel lo cual imposibilita ofrecer adoración que honre a Dios, y a pesar de esto se atreven a hacerlo, son hipócritas, falsos, deshonestos, es solo religiosidad.

Entonces, ¿Qué es lo que Dios busca de nuestra adoración?

La adoración es algo más que lo que usted se imagina, y es tan sencilla que todos podemos ofrecer la mejor adoración a Dios, porque no se basa en la cantidad, en la manera de a hacerlo o en el horario, ni en el lugar, sino en la clase de vida que tenemos delante de Dios (Ro. 12:1-2). Dios ve el corazón, Dios busca buena relación con él y con los demás, Dios busca santidad, vidas apartadas o libres de pecado. Eso es lo que el pueblo de Israel no había entendido o simplemente lo había equivocado y por esta razón el profeta Isaías se los hace ver en los capítulos 1 al 3. La adoración que Dios busca no consiste en lo que traemos, ni en la manera como se lo damos; Dios ve principalmente el corazón antes que la ofrenda.

Ilustración: Cuando un niño es premiado por algún logro alcanzado, este pone su mirada en el premio que le darán, lo demás no le importa. La Biblia dice que donde está el tesoro ahí está el corazón del hombre, si nuestro tesoro no es Dios, si el objetivo de nuestra adoración no es Dios, el corazón no podrá adorar a Dios, sino que buscará muchos otras cosas que no son Dios.

Este enfoque es lo que han cambiado los promotores de la teología de la prosperidad, y muchos de nosotros los pastores o líderes de las iglesias. Estamos ofreciendo ministerios, cargos dentro de la iglesia, privilegios a cambio de las ofrendas que traen, a por parentesco o dinastía de familias, o preferencia por amistad, lo cual no es ni ético, ni íntegro. Las personas que traen más, que están dotadas por más dones y habilidades, quienes son más allegados a la iglesia, los que tienen más tiempo de estar en la iglesia, los que con facilidad se pueden ir de la iglesia, aquellos que con poco se resientes, o se enojan; a estas personas las tratamos de congraciar dándoles o manteniéndolos en el ministerio en vez de complacer a Dios. Muchos de los pastores nos hemos vuelto tan tolerantes, que ofrecemos los púlpitos, los servicios a Dios sin percatarnos de que lo que Dios está buscando es la calidad de vida, el corazón limpio, vidas obedientes, santas y en buena relación con Dios.

Lo bueno de todo esto es que la aprobación a nuestra adoración la da Dios no los hombres. Es posible que alguien te ha dicho que no sabes cantar o tu ya te distes cuenta que eres desafinado (a), no te preocupes, que eso no es lo que busca Dios. Tal vez te sientes triste porque nunca te invitan a ser parte del ministerio de la alabanza, o de la enseñanza, o de la visitación, de la consejería, del diaconado y crees que Dios a otros los escucha más; no es cierto. El privilegio, el ministerio, el cargo, el lugar, la forma, la cantidad y la frecuencia no hace la calidad de la ofrenda, sino tu vida, tu corazón, cuan honesto (a), sincero (a) eres cuando vienes a la casa de Dios, y adoras a Dios con lo que tienes, tu vida, con lo que puedes, con tu vida, y te esfuerzas por presentarte en santidad y buena relación con Dios y los demás cada vez que ofreces adoración a Dios.

Conclusión

El pueblo de Israel creía que por las ofrendas estaban adorando a Dios mientras que su corazón estaba lejos de Dios. Dios mira primero no lo que traes, sino tu corazón. Significa que la mejor ofrenda eres tú mismo, cuando vienes y te presentas delante de Dios como ofrenda santa, viva, y agradable. Dios busca tu corazón, tu vida, él te quiere a ti. Cuando adores a Dios, dile, aquí estoy, no le digas mira lo que traigo. Dile, traigo mi corazón limpio, totalmente limpio.

Hay un fuerte llamado a volvernos a la santidad: vv.16-18.

El mismo sentido del profeta Hageo 1:4-6,2:15,18 dice, meditad en vuestro corazón, Zacarías 1:3,4 dice volveos de vuestros malos caminos, lenguaje similar al de Isaías quien dice, lavaos y limpiaos, quitad vuestra iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos, dejad de hacer lo malo, aprended a hacer lo bueno, buscad el juicio, restituid el agravio, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda, venid luego dice Jehová y estemos a cuentas: si vuestros pecados fueran como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

¿Deseas entregar tu corazón a Cristo hoy para adorarlo a partir de este día?

Lo que Dios busca en mi adoración

Dr. Luis Gómez Chávez

Isaías 1:3-4 afirma que a) Por el poco conocimiento de Dios b) el dejar a Jehová hace que Dio se enoje. El proceso de debilitamiento de la fe y el enfriamiento en la relación con Dios o el proceso de crecimiento de la incredulidad es a causa de no conocer a Dios, por alejarse de Dios y por su mal comportamiento. Todo esto es el fruto de un corazón sucio, sin relación con Dios. Cuando nos comportamos de esta manera hacemos que Dios se duela en su corazón.

El resultado de no conocer a Dios, de alejarse de él, y de comportarse como no cristianos es (v.5-9) Primero, Dios les promete castigo (v.5) y Segundo, su condición espiritual es un desastre incrementando así más el castigo en el presente y el futuro (v.5-9). Toda la cabeza está enferma, y todo el corazón doliente, no hay nada en su cuerpo cosa sana, sino herida, hinchazón, podrida llaga. Todo este lenguaje se refiere a la condición espiritual en que el pueblo de Israel estaba lo cual imposibilitaba ofrecer adoración agradable a Dios, y aún así el pueblo venia al templo a rendir adoración como que si nada, son hipócritas, falsos, deshonestos, y pura religiosidad.

La adoración es algo más que lo que usted se imagina, y es tan sencilla que todos podemos ofrecer la mejor adoración a Dios, porque no se basa en la cantidad, en la manera de a hacerlo o en el horario, ni en el lugar, sino en la clase de vida que tenemos delante de Dios (Ro. 12:1-2). Dios ve el corazón, Dios busca buena relación con él y con los demás, Dios busca santidad, vidas apartadas, y libres de pecado. Eso es lo que el pueblo de Israel no había entendido o simplemente lo había equivocado y por esta razón el profeta Isaías se los hace ver en los capítulos 1 al 3. La adoración que Dios busca no consiste en lo que traemos, ni en la manera como se lo damos; Dios ve principalmente el corazón antes que la ofrenda. Cuando un niño es premiado por algún logro alcanzado, este pone su mirada en el premio que le darán, lo demás no le importa.

Este énfasis ha sido cambiado por los promotores de la teología de la prosperidad, y muchos de nosotros los pastores o líderes de las iglesias. Estamos ofreciendo ministerios, cargos o privilegios dentro de la iglesia a cambio de las ofrendas que traen, por parentesco o dinastía familiar, preferencia por amistad, lo cual no es ni ético, ni íntegro. Las personas que traen más, que están dotadas con más dones y habilidades, quienes son más allegados a la iglesia, los que tienen más tiempo de estar en la iglesia, los que con facilidad se pueden ir de la iglesia, aquellos que con poco se resientes, o se enojan; a estas personas tratamos de congraciarlas dándoles o manteniéndolos en el ministerio en vez de complacer a Dios. Muchos de los pastores nos hemos vuelto tan tolerantes, que ofrecemos los púlpitos, los servicios a Dios sin percatarnos de que lo que Dios está buscando es la calidad de vida, el corazón limpio, vidas obedientes, santas y en buena relación con Dios.

Lo bueno de todo esto es que la aprobación a nuestra adoración la da Dios no los hombres. Es posible que alguien te ha dicho que no sabes cantar o tu ya te distes cuenta que eres desafinado (a), no te preocupes, que eso no es lo que busca Dios. Tal vez te sientes triste porque nunca te invitan a ser parte del ministerio, de alabanza, de enseñanza, de visitación, de consejería, del diaconado y crees que Dios a otros los escucha más; no es cierto. El privilegio, el ministerio, el cargo, el lugar, la forma, la cantidad y la frecuencia no hace la calidad de la ofrenda, sino tu vida, tu corazón, cuan honesto (a), sincero (a) eres cuando vienes a la casa de Dios y adoras a Dios con lo que tienes, tu vida, con lo que puedes, con tu vida, y te esfuerzas por presentarte en santidad y buena relación con Dios y los demás.

La invitación aun está abierta para todos

Mateo 22:1-22
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

Esta es una parábola súper interesante por lo que Jesús está interesado que los oyentes escuchen. Inicia presentándoles la normativa de una fiesta de bodas de su tiempo donde solo podían asistir los que eran formalmente invitados y todos debían ajustarse al requerimiento de vestimenta de una boda. Tal como es en nuestro tiempo, a las bodas asisten solo las personas que han recibido la tarjeta de invitación, y todos los participantes deben estar vestidos según la ocasión. En este caso, el rey que hizo la fiesta de bodas de su hijo, invito a las personas que él creía que debían asistir, pero ninguno de estos acepto la invitación. Es por eso que el rey, no solo castigo a esta gente, sino que envió a buscar a toda clase de persona de todas partes para traerlos a la fiesta.

En este pasaje, la parábola está comparando la fiesta de una boda con el reino de los cielos. Es una parábola llena de teología, porque en primer lugar podemos ver explicado esto con solo recordar Juan 1:11-12 donde dice que Jesús vino a los judíos, y ellos lo rechazaron. Los invitados originales para entrar al reino, a quienes Dios había prometido el reino mesiánico eran a los judíos, y esto está comprobado en todo el Antiguo Testamento. Estos representan los convidados a la fiesta de las bodas que hizo este rey el de la parábola, quienes rechazaron la invitación, y mataron a los últimos que les vinieron a invitar. Representan a los judíos que rechazando a Jesús lo llevaron a la cruz.

Por el rechazo de los convidados, el rey envió a todas partes a invitar a venir a la fiesta de las bodas de su hijo de todas partes, toda clase de persona. Juan 1:12 dice, mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dio potestad no solo de ser hijos de Dios, sino de tener entrada libre al reino mesiánico, a las bodas del Cordero de Su Hijo. Esto es grandioso, saber que por la negativa de los judíos, nosotros hemos alcanzado la gracia, el amor y la misericordia de Dios, pues ahora somos hijos del Rey, herederos con Cristo, y reinaremos con él, después de participar de las bodas del Cordero.

Esto me hace pensar en que la invitación de Dios está abierta para todos hoy, el reino mesiánico esta pronto a ser iniciado, y antes del establecimiento, se celebrara las bodas del Cordero. A esta fiesta están invitados no solo los judíos, sino todas las personas de todo el mundo, solo que a esa fiesta nadie puede entrar sin estar vestido de blanco que representa la justicia, la limpieza, y el perdón de pecados que solo creyendo en Jesús se puede obtener. Por lo tanto, todos están invitados, todos pueden entrar, el único requisito es creer en Jesús como el único Salvador de su vida. Una vez aceptes a Jesús en tu corazón, él te da un nuevo vestido dice San Pablo en Efesios 4, el vestido del nuevo hombre en Cristo, ese es el vestido que todos los que asistan a esa fiesta les permitirá estar vestido de acuerdo a la ocasión. Nadie puede entrar al reino de Jesús por sus propios méritos, solo por medio de Jesús, porque él es el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre si no es por él.

Si usted ya tiene la invitación para estar en las bodas del Cordero por tener a Jesús en su Corazón, alabe a Dios, dígale gracias por su amor y misericordia. Pero si no tiene esa invitación, hoy mismo Dios se la está haciendo, no lo rechace como los primeros que convido el rey, porque si no lo hace, él se encargara de castigarlo. La invitación está abierta para toda clase de persona, buenos y malos, solo debe creer en Jesús, y estará listo para participar de esa fiesta gloriosa. Pase esta invitación a aquellos que aun no han sido invitados, y dígales que el Rey los espera con los brazos abiertos. Salga a las calles, a los mercados, a todos lados a invitar a participar de esta fiesta, pero asegúrese que estén vestidos con la sangre de Cristo.

Aunque no lo creas, hay un pecado que Dios no perdona

Mateo 28:18-46
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

Seguramente ya ha escuchado que para Dios no hay nada imposible, y que él todo lo puede hacer. También ya ha escuchado que la sangre de Cristo tiene poder para perdonar todos los pecados del hombre. Estas son verdades teológicas, pero también debo decir hoy que hay un pecado que Dios no perdona. Esto parece una contradicción, pues si Dios puede hacer todo, pero hay un pecado que no puede perdonar, implica que no puede hacer todo. Bueno, podría agregar lo mismo en otra manera, ¿Qué es lo que Dios no puede hacer siendo Dios? El no pude negarse a sí mismo. Volvamos a la contradicción del pecado que no puede perdonar siendo él Dios quien la Biblia afirma que para él no hay nada imposible, y que todo lo puede hacer.

Por favor, vuelva a leer Mateo 21:28-46 y trate de descubrir el pecado que Dios no perdona. Usted puede hacer una lista de los pecados que cometen las personas mencionadas en el pasaje. Es más, yo le ayudare a enumerar los pecados: no cumplir lo que se promete (v.30), la prostitución y ser publicano (v.31). Estas tres clases de pecado que son una suma de la vida pecaminosa de dos clases de personas, pero Dios los perdona. El amor de Dios, la Gracia del Padre, y la misericordia del Señor es suficiente para perdonar todo pecado, mas en ese mismo pasaje comenzamos a descubrir el único pecado que Dios no perdona.

Siga conmigo en el siguiente pasaje, vv. 33-41 y continuemos haciendo la lista de los pecados que cometen los personajes mencionados y que Dios los perdona, no importa lo grave que estos sean. En el v. 35 el dueño de la viña envió 3 siervos pero los labradores a uno lo golpearon, a otro lo mataron, y un tercero lo apedrearon. Nuevamente envió el dueño otros tres siervos (v.36) y los labradores hicieron con ellos lo mismo. Finalmente, les envió al Hijo creyendo que a él lo respetarían (v.37-39), lo mataron. Todos estos pecados, Dios lo perdona, si porque el amor de Dios es grande e inmenso. En la Biblia y en la historia de la humanidad encontramos que Dios ha perdonado a sanguinarios, homicidas, asesinos, ladrones, secuestradores, a drogadictos, etc. Así que, a estos malvados asesinos, responsables de tantas muertes y violación de los mandamientos de Dios, Dios los perdona.

Es en los vv.42-44 donde encontramos el pecado imperdonable de los hombres que ha estado implicado en todo el pasaje anterior. El único pecado que Dios no perdona es la incredulidad, el hecho de no creer en Jesús. Todo pecado es perdonado, menos la incredulidad, pues por no creer en Jesús el hombre es castigado con el fuego eterno. En este pasaje, lo que Jesús está enseñando por medio de las parábolas, donde ha tomado una realidad conocida para todos para dejar una enseñanza espiritual. El rechazo del hijo del dueño de la viña, y el matarlo tipifica a la piedra que fue desechada pero que Dios al resucitar a Jesús, lo hizo Señor de Señores, y fundamento de la Iglesia. Todo aquel no importa lo bueno, moral, educado, grande, famoso, misericordioso, bondadoso que haya sido, de la familia que haya venido, si no cree en Jesús, de nada le sirve lo que fue, lo que hizo y lo que tenia, irá al mismo lugar que todos los demás que no creyeron, al infierno eterno. En ese lugar se encontrará con los más peligrosos asesinos, los más grandes y famosos personajes, artistas, que por no creer en Jesús estarán castigados para siempre en tormento eterno.

Quien lea este pequeño artículo, debe preguntarse si ya tiene a Cristo en su corazón como su Salvador personal. Si aun no lo tiene, hoy mismo necesita creer en Jesús e invitarlo en oración a que venga a morar por fe en su corazón. No importa lo que haya sido y lo que haya hecho, por muy malo, feo y terrible que haya sido, Dios se lo perdona, pero necesita creer en Jesús y decirle que le perdone y que lo haga su hijo (a). Bueno, si usted que lee estos pensamientos ya es hijo legitimo de Dios, agradezca a Dios en oración por la salvación, y busque a una persona que aun no es hijo de Dios, y compártale este articulo, y dígale que Dios lo ama no importa como sea la persona, Dios quiere perdonarlo y darle vida eterna. Si en caso compartió este mensaje con un no cristiano, hágamelo saber a este link de facebook. Si lo hacemos todos, Dios hará mucho en este día. Dios no quiere que ninguno sea condenado, él quiere que todos sean salvos (1 Ti. 2:1-6).