El precio por decir la verdad

Mateo 14:1-21
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

Alguien dijo en cierta ocasión que en algunos casos no es bueno decir la verdad porque significa ser castigado. Sin embargo, mi esposa dice que la mentira dura mientras no llega la verdad. Y tal como llega sin falta la claridad de un nuevo amanecer para terminar con la oscuridad de la noche, la mentira tarde o temprano es descubierta y las consecuencias llegan sin remedio y con mayor densidad. ¿Valdra la pena siempre decir la verdad cueste lo que cueste? ¿Habra circunstancias en que podemos recurrir a la mentira para evitar algo, defendernos de algo, o para protegernos? ¿Será que hay cierta clase de mentira que Dios las justifique y las considere no demasiadas malas?

En todo lugar, en todo diccionario, en todo lenguaje, mentira es no decir la verdad. La verdad que se niega, que se esconde, que se cambia, se tergiversa, se detiene, se aumente, se acorte, equivale a decir una mentira. Decir la verdad es la obligación de todo ser humano, más de aquellos que somos cristianos evangelicos, hijos de Dios, quien es verdad en esencia. Decir la verdad es ser íntegro, honesto, sincero, auténtico y leal. El cristiano siempre debe decir la verdad aun cuando signifique pagar un alto precio. La cultura de la mentira para el cristiano debe terminar, porque la nueva cultura es la del nuevo hombre en Cristo, quien es la Verdad.

Juan el Bautista por decirle la verdad a Herodes le costó la vida, al ser decapitado (v.10-11). Él no podía quedarse callado ante el pecado de adulterio e incesto que estaba cometiendo Herodes el Tetrarca, al estar con la mujer de su hermano Felipe (v.3-4). Juan sabía que su responsabilidad era señalar el pecado con la intención que este hombre dejara de seguir pecando (v.4). Juan sabía que no decir la verdad es encubrir y hacerse complice del pecado. Pero también estaba consciente que por decir esta verdad le podía costar la vida. ¿Por qué Dios dejó que Herodes cortara la cabeza de su siervo Juan y dejo con vida a quienes estaban en pecado de incesto? La gran lección es que un hijo de Dios, o un siervo de Dios siempre debe ser leal a Dios, a su fe, a su Palabra, a lo que se le ha ordenado hacer, decir la verdad, y señalar el pecado aun cuando este sea de los líderes principales en la iglesia.

En todas partes del mundo, el incesto es un delito, es un pecado, es algo que va en contra de la voluntad de Dios, y de los estándares de la sociedad, pese que en algunos paises permiten ciertas relaciones entre parientes. Sin embargo, Dios estipuló en Levítico los niveles prohibidos de relaciones entre parientes. Herodes estaba violando esta ley, por lo tanto, Juan estaba obligado a señalarle el pecado. Juan lo hizo, pero le costo la vida, aunque nos déjà una gran lección. La verdad siempre ha de decirse, hay que saberla decir, require carácter, decisión, respeto, amor, y sabiduría. Con todo, y en todo, el cristiano siempre tiene y debe decir la verdad aunque esto algunas veces duela. Pero como popularmente se dice, es mejor decir la verdad aunque duela y no vivir en la mentira toda la vida. Aunque no hay mentira que dure 100 años, porque esta es descubierta cuando la verdad llega, y como tan segura es la luz que llega todos los días, así es seguro que la verdad siempre llega y las consecuencias de la mentira tambien.

Este es el reto para todos hoy. Seamos honestos, digamos la verdad, no mintamos por nada, y aunque por decir la verdad nos toque pagar muy caro, pero tarde o temprano, Dios nos premiara por nuestra veracidad. Nunca hable de una persona si no esta frente de usted, si es honesto, valla donde la persona y digale lo que no esta bien. Si es un pecado lo que ha visto en otra persona, no se lo diga a una tercera, valla donde esta el pecador, y con amor, carácter y sabiduría, y hágale ver el pecado en que esta, pero no lo denigre a espaldas de él, eso es mentira, es pecado, e hipocresia. Juan fue donde Herodes, y frente a él, le señalo el pecado. Aprendamos del carácter, honestidad, y valor de Juan. La Iglesia y esta sociedad en que vivimos neceitamos rescatar la cultura de la verdad, un estilo de vida basado en la honestidad, sinceridad, integridad, y la verdad.

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Tu relación con Dios vale más que todo

Dr. Luis Gómez Chávez.

Alcanzar los niveles más elevados en la vida cristiana debe ser el mayor anhelo de todo cristiano, pues de lo contrario se puede llegar a una parálisis espiritual. Hace unos meses predique que la vida cristiana no es una religión sino una relación personal con Dios. Cuando descuidamos esta relación personal con Dios se corre el peligro de convertirse en una religión. La religión donde Dios no es lo más importante es el opio más peligroso de nuestros días porque está llevando a las personas a su propia idolatría. La demasiada preocupación por el dios yo, la auto idolatría del siglo xxi permite la acomodación a un estilo de vida light que conduce a la decadencia situacional, moral y espiritual.

Es por ello que, la vida cristiana para que se mantenga en el nivel de ser una relación personal fresca, sincera y transparente con Dios, cada día debe estar siendo renovada. La relación con Dios debe estar en el primer nivel del orden de prioridades. La vida cristiana es así, es como un jardín, que ente más se cuida, se riega, y le damos tiempo e importancia, más fresco y fructífero será. Para estar en buenas condiciones espirituales en nuestra relación con Dios y cumplir con las obligaciones que Dios nos ha estipulado en Su palabra, debemos renovar cada día esta relación con Dios. Que cada día venga a ser como fue el primer día que aceptamos a Cristo, en el primer amor.

La relación con Dios es tener buena comunicación, amistad y unidad con él por medio de la cual se vive en armonía y paz interna la cual nos prepara para relacionarnos de buena manera con los demás y con el mundo que nos rodea sin ofender a Dios. Revisar cada día nuestra relación con Dios no solo es saludable y refrescante, sino agradable a Dios y beneficioso para el que lo hace. El pacto que hicimos en el momento de creer en Jesús como nuestro Salvador tiene exigencia de las dos partes, y de la lealtad o fidelidad en cumplir cada parte es que vendrán los resultados.

El deseo de Dios es que cada uno de sus hijos se esfuerce por mantenerse en una relación fresca, sincera y transparente con él. Significa que cada día pongamos mucha atención a lo que Dios ha hecho por nosotros, a las instrucciones que debemos obedecer, y a las promesas de bendición que hay por obedecerlo o castigo por desobedecerlo. Quienes ya somos sus hijos, tenemos que cuidar que esta relación personal con Dios siempre sea fresca, sincera y transparente, no solo porque es nuestra obligación, sino porque esa es la garantía que todas las cosas nos salgan bien. Tu relación con Dios vale más que todo. El salmista dice que sobre todas las cosas, debemos cuidar el corazón, porque en este mora Dios, debe estar limpio. Invierte todo lo que puedas en esto, y seras mejor en todo.

Final del trigo y la cizaña

Mateo 13:36-57
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

El día de ayer lo dije, dos son las parábolas que Jesús explica, las demás solo las dice. Creo que una vez entendamos el significado de estas dos, es suficiente porque los mismos patrones de interpretación se usan para las demás. Hay por lo menos tres pasos que Jesús da para enseñar una parábola dando la interpretación correcta. Digo esto, porque este tipo de técnica de enseñanza es una de las que más se presta para mal interpretar las Sagradas Escrituras por que la alegorizan. Primero Jesús dice la parábola, segundo la explica identificando cada parte de la parábola, y por último da la enseñanza espiritual de la parábola.

Por ejemplo en la parábola de la cizaña la dice en los vv. 24-30, en los vv. en los vv. 36-39 la explica y finalmente, en los vv. 40-43 da la enseñanza correcta basada en la explicación, da una enseñanza teológica tomando en cuenta una verdad natural. Todo oyente conocía el proceso de la siembra del trigo y la verdad de la existencia de malezas muy parecidas al trigo y que cuando se corta, con facilidad puede cortarse el trigo, porque ambas se parecen. Lo más terrible es que la cizaña, planta silvestre, puede llegar a adueñarse del espacio, y crecer más que el trigo hasta ahogarlo o asfixiarlo.

De esta verdad conocida en la naturaleza de la agricultura, Jesús pasa a la segunda parte por petición de los discípulos que aún ellos no entienden el significado. En los vv. 39-40, Jesús identifica cada parte de la parábola con miras a una correcta interpretación, y es en esta parte donde con facilidad se puede alegorizar y extraer doctrinas no necesariamente correctas y congruentes con la enseñanza armoniosa de la Biblia. Es en esta parte donde Jesús va ir entretejiendo la verdad espiritual que desea dejar en los oyentes. Jesús dice: el que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre, el campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino y la cizaña son los hijos del malo, el enemigo que sembró la cizaña es el diablo, la siega es el fin del siglo, y los segadores son los ángeles.

Hasta este punto, cualquiera que lee la parábola ya siente que va agarrando sentido. Con todo, si no tuviésemos estas directrices o patrones de interpretación, cada uno daría su propia identificación de cada parte. Sin embargo, esta explicación es universal, si queremos ser justos con el texto y respetuosos con Jesús que es quien da la explicación, debemos sujetarnos a los significados que él da. En la última parte, es donde Jesús expresa la enseñanza espiritual y teológica que desea dejar con la enseñanza de esta parábola en los vv.40-43. Jesús está tratando de explicar cómo será el juicio final para todos los que no quieren creer en Jesús. Los ángeles vendrán y recogerán a los incrédulos, lo impíos, los seguidores del malo, el diablo, los que crecieron junto al trigo. Después de cortarlos, los echará al fuego eterno donde sufrirán por toda la eternidad. Más el v. 43 deja una nota agradable, más el final para los que si creyeron en Jesús vivirán eternamente en el reino del Padre,

Así que, lo que Jesús busca con esta parábola es advertir al incrédulo que vendrá tiempo en que cada uno será juzgado y castigado. También busca animar al creyente al adelantarle que hay un final maravilloso en el reino del Padre para los que creen en él. Ahora bien, de esta parábola en la parte de la enseñanza podemos sacar muchas aplicaciones, y eso si es permitido una vez se ha descubierto la única interpretación que tiene la parábola. Por ejemplo, aun en las iglesias, hay personas que asisten, es más, hacen falsas decisiones por Cristo, y todos llegan a creer y confiar en estas personas y tomarlas en cuenta como parte de la iglesia. Sin embargo, al final, vienen siendo cizaña, como los que dice Juan, salieron de nosotros porque no eran de nosotros. Estuvieron en la iglesia, crecieron juntamente con otros verdaderos cristianos, vistieron igual, hablaron igual, pero no eran iguales, uno era trigo y el otro cizaña.

Lo difícil esta en, ¿cómo identificarlos? Hoy tenemos muchas iglesias que predican un evangelio que parece igual, y las personas tienen un lenguaje similar, pero ante la mirada de Dios, ante lo que dice la Biblia, y los frutos de vida de estas personas, unas son cizaña y otras trigo. Lo bueno es que al final, Dios juzgará, y a los malos los pondrá a un lado, y a los buenos en el otro lado, a unos los tomará para ser echados al lago de fuego y a otros los dejará para que pasen directamente al reino mesiánico.

¿Eres tu trigo o cizaña? Si ya has recibido a Cristo en tu corazón, la Biblia dice que eres hijo de Dios por siempre, por ende, eres trigo verdadero. Quien no tiene a Cristo en el corazón, aunque asista a una iglesia, este con los cristianos, viva como ellos, sigue siendo cizaña, y le espera un final de sufrimiento. Lo bueno es que Dios tiene poder para hacer milagro, convertir la cizaña en trigo, cosa que no se puede hacer a la inversa, un trigo no puede convertirse en cizaña, pero si la cizaña en trigo. Gloria a Dios por este milagro. Si eres cizaña, hoy puedes convertirte en trigo, solo tienes que decirle a Jesús que venga a morar en tu corazón, hazlo hoy por fe. Lo otro es, si eres trigo, vive como trigo, no des apariencia de cizaña. Mi esposa me ha dicho, no hagas cosas buenas que parecen malas. Vivamos como el trigo para que la cizaña se acabe. Cada vez que una persona recibe a Cristo, una plantita de cizaña menos hay en el campo, que es el mundo. Ayude a que la cizaña experimente la metamorfosis espiritual al convertirse a Cristo, en una planta de trigo.

Para pensar y actuar

Dr. Luis Gomez

Oremos porque la Iglesia aca en USA se vuelva más a Dios y su Palabra y haga de Dios y su Palabra la prioridad de su vida…Dios y la Biblia es la verdad, es la guía, es lo que sustenta, es lo que da esperanza, es la que transforma… Necesitamos ser transformados y vivir comprometidos con Dios, la Biblia, el Espíritu Santo y la misión de Jesús. Exhorto a todos los que somos hijos de Dios a que nos volvamos con seriedad a estos cuatro compromisos, que forman el estilod e vida que la Iglesia debe tener, si lo hacemos, estoy seguro que las cosas serán diferentes. Lo he dicho muchas veces, lo seguiré diciendo muchas veces más, solo si nos volvemos seriamente a Dios, a la Biblia, al Espiritu Santo y a la misión de Jesús, la Iglesia será diferente, es más, usted y yo seremos diferentes. Es tiempo de tomar la vida cristiana en serio, lo que Dios hizo, lo que Jesús hizo y lo que el Espíritu hace hoy por cada uno es tanto, que debemos vivir todos los días como lo que realmente somos, hijos de Dios.

No es normal que la Iglesia solo se mantenga, no es normal que los cristianos no crezcan. Lo que Dios quiere es que cada día cambiemos. Que cada día mostremos madurez espiritual como resultado de una buena relación con Dios. La madurez espiritual y la buena relación se demuestra en nuestra forma de hablar, pensar, sentir y actuar. Vamos mis queridos hermanos de todos los paises, esfuercese por renovar su relación con Dios, y deje que el Espíritu haga lo que debe hacer. Sométase a la Palabra de Dios, al amor de Dios, y esfuércese por cumplir la misión de Jesús.

Matrimonios al estilo de Dios

Dr. Luis Alberto Gomez

Ellos tienen más de 25 años de casados y los conozco desde hace 24 años. Algunos creen que después de 25 años la galantería se termina, pero no es cierto, por lo menos en este matrimonio donde él dice lo siguiente: Esta es la mujer que en primavera, verano, otoño o invierno, me tiene loco! En calor, en frío, en la playa, o en la ciudad; en España, Alemania, Cancún, Dallas, Guatemala o El Salvador vivo por ella, su sonrisa me da vida, me alegra el alma, después de mi salvación es el mejor regalo que Dios me ha hecho!

Hace unos días, vi por televisión un debate sobre el matrimonio versus lo innecesario del matrimonio. Quien defendía el matrimonio como la relación más bella, tierna y completa que Dios ha dejado es un artista mexicano que antes de creer en Cristo estuvo a punto de separarse de su esposa, pero una vez Cristo fue integrado en la vida de ellos, el matrimonio ha vuelto a ser una alianza, una sociedad y una relación al estilo de Dios. Por el otro lado estaba el que abogaba porque no hay necesidad del matrimonio, que es mejor la unión libre, y que él había vivido casado 10 años, pero que ahora que está separado, él ve que no hay necesidad de casarse pues al vivir ligados por un documento comienzan los pleitos. La audiencia dio su opinión la cual favoreció al matrimonio. Escuche lo que dijo quien se oponía al matrimonio al final del debate: “saben, quiero decirles algo, que los diez años que vive casado, son los diez años más felices y hermosos que he vivido en toda mi vida”.

Dios no se equivocó, él es perfecto, y cuando instituyó el matrimonio, sabía que era la mejor alternativa para sociedad humana. El Dios santo desde que pensó en la humanidad planeó bien las cosas, y primero hizo el matrimonio como la institución más sagrada que daría a la familia y a la sociedad identidad, estilo, forma, orden, contentamiento, sentido, y propósito. Unido al matrimonio, Dios especificó las instrucciones para su desenvolvimiento, su desarrollo y su comportamiento. La clave de todo está en la obediencia del matrimonio a Dios al obedecer o seguir fielmente las instrucciones originales de su Creador. También, sabedores que el matrimonio se forma de dos personas, un hombre y una mujer, cada uno debe seguir las instrucciones de comportamiento el uno hacia el otro, y el poder que los une es el amor, la obediencia y el temor a Dios.

Cualquier otro invento del hombre que pretenda sustituir al matrimonio, o algo que intente reemplazar , igualar, ignorar, cambiar, modificar, o desfigurar al matrimonio, si no es una relación entre un hombre y una mujer bajo el marco del santo matrimonio instituido por Dios, y oficiado por un agente legalmente reconocido, es solo una expresión de rebeldía. Cualquier otro invento humano es solo un proyecto de la carne que no tiene que ver con derechos legítimos como seres humanos, sino una expresión de rebeldía impuesta contra las instrucciones originales del Creador, quien es perfecto, que jamás pudo equivocarse al dejar el matrimonio como la manera más perfecta para que el hombre y la mujer fueran plenamente felices y realizados.

Ahora bien, no podemos negar la realidad del caos en que se encuentra la sociedad en pleno Siglo XXI. Las estadísticas dicen que de cada 5 matrimonios, solo uno llega a vivir como Dios lo planeo, porque dos se divorcian en los primeros años de casados, y los otros dos deciden vivir separados y con problemas. A tal punto, que alguien, en calidad de broma o serio, dijo: que para que ya no hayan divorcios, es mejor no casarse. Sin embargo, vivir en unión libre es pecado ante Dios, va en contra de las leyes humanas, no es el ideal de Dios, es puro invento del hombre, es alternativa de la carne, es siempre una acción de rebeldía contra el plan de Dios, contra el matrimonio que el Dios perfecto estableció.

La anarquía humana queriendo hacer valer sus derechos como personas, sin importar los derechos de muchos otros más, pensando egoístamente, sin importar las instrucciones originales de Dios para el matrimonio, han inventado otras manera de matrimonios para resolver la problemática de la sociedad. Estos movimientos no toman en cuenta que con ello, están llevando la moral, los valores, las reglas, y la identidad de esta sociedad y de la familia al caos total. Lo más grave de todo, lo más triste y decepcionante de todo es que aún las autoridades establecidas por Dios han sucumbido ante esta influencia, aceptando por interés, concesión, política o algo más, que se realicen esos cambios civiles sin pensar en el mal que le están haciendo a las próximas generaciones, no digamos a las actuales, y todo por quedar bien con ciertos sectores, en vez de quedar bien que el Dios Santo que los ha puesto en esos lugares.

Estoy hablando del libertinaje que se vive en la sociedad presente donde ya son varios las países alrededor del mundo que están dando libertad para los matrimonio entre el mismo sexo. Países como Francia, Estados Unidos, Argentina, México y muchos otros más ya tienen leyes que respaldan las uniones entre dos hombres, o dos mujeres, y el divorcio de los mismos, y que estos puedan adoptar hijos, etc. Francia es el decimocuarto país que legaliza el matrimonio homosexual. Con tristeza escribo que este dia, miercoles 26 de Junio del 2013, La Corte Suprema de Justicia dictaminó que las parejas del mismo sexo tienen los mismos derechos federales que los heterosexuales.
¿Hasta dónde llegara esta sociedad rebelde, sin valores, sin respeto de Dios? ¿Hasta dónde llegara la tolerancia de las autoridades que prefieren congraciarse con el pecado, con la inmoralidad, en vez de obedecer a Dios y promover valores que perduren y ayuden a las nuevas generaciones? Tanta es la tolerancia hoy que ya hay matrimonios de animales, me imagino que también divorcios entre perritos. ¿Por qué no seguir las instrucciones que el perfecto Dios estableció desde un principio? Una de las razones es porque no se ha entendido a la luz de la Biblia el significado del matrimonio, su valor, su aportación y su beneficio no solo a la sociedad sino a las personas mismas.

San Pablo escribió todo un capítulo en 1 Corintios para explicar sobre el significado y los parámetros del matrimonio según Dios. El capítulo 7 está dedicado para aclarar que el matrimonio es una unión sagrada, una alianza eterna, una sociedad basada en el amor, y una relación al estilo de Dios pero realizada delante de Dios. El matrimonio según Dios, institución inventada y creada por Dios, no puede disolverlo hombre alguno, solo la muerte. Así lo prescribió Dios en Génesis 2, Jesús mismo lo reafirmó en Mateo 19, “lo que Dios junto (unió) no lo separe el hombre”. Así que, ni un abogado, ni un sacerdote, ni un pastor y ley terrenal tienen permiso de Dios para disolver un matrimonio. Aquí está el meollo del asunto, por no seguir los lineamientos divinos y originales es que ha llevado al desorden sobre el matrimonio. La Biblia es la guía, autoridad, manual y instrucción completa que el hombre y la mujer necesitan para tener una vida matrimonial al estilo de Dios. El apartarse y olvidarse del Arquitecto del matrimonio y las normas, reglas e instrucciones originales es lo que ha llevado a la sociedad a corromper la institución del matrimonio.

No obstante, a Jesús le preguntaron, ¿por qué Moisés dio cartas de divorcio en el Antiguo Testamento? Jesús respondió, Moisés dio cartas de divorcio por la dureza del corazón de las personas, lo hizo para regular un problema que se había generalizado entre el pueblo por influencia de las naciones aledañas. Sin embargo, Jesús les responde, en el principio, o sea, en Génesis, en el corazón de Dios no fue así, el divorcio no fue planeado por Dios ni aprobado. Pero, ¿qué hacer con la gran cantidad de matrimonios que se están separando o divorciando? ¿Es este el nuevo estilo de la sociedad? ¿Hay razones para que se den los divorcios hoy en día a pesar de no ser parte del deseo original de Dios? Lo más difícil para las iglesias que buscan apegarse a lo que la Biblia ordena es el hecho de que las leyes de la mayoría de los países permiten la disolución de los matrimonios con tanta facilidad que de antemano establecen el tiempo y los parámetros del matrimonio.

Jesús, aunque no aprobó lo que hizo Moisés, si dejo un causal que permite el divorcio, y que la mayoría de los países en lo referente a la disolución del matrimonio la establecen. En el tiempo de Jesús, ya habían dos corrientes de interpretación acerca del divorcio, la Shamai, y la Hillel, una decía que el divorcio se permitía por cualquier causa, la otra decía que solo por causa de infidelidad. Es por ello que Jesús dice, que el matrimonio puede llegar al divorcio como la última alternativa de solución, solo por causa de infidelidad de uno de los dos cónyuges, “a no ser por causa de adulterio”. Sin embargo, Jesús declaró con firmeza que quien se separa o se divorcia no puede volverse a casar. A raíz de esto, los discípulos dijeron, que era mejor no casarse. Hacer esto es pecado, vivir en unión libre, sin casarse, es pecado, porque Dios ha dejado el matrimonio para prevenir el pecado por causa de la fornicación o el adulterio.

El mismo 1 Corintios 7 deja la posibilidad de que un cristiano (a) casado (a) con un incrédulo puede divorciarse si quien decide separarse o abandonarlo es el incrédulo. No obstante, la Biblia no dice si el cristiano es libre para volverse a casar pero tampoco lo prohíbe. El famoso pastor, predicador y escritor Swindoll dice que esta es otra razón bíblica que permite el divorcio, y considera que si no puede contenerse quien queda libre, puede casarse para no estarse quemando o pecando más.

Estas son las instrucciones que Jesús y Pablo dan acerca del matrimonio al estilo de Dios. Dios no está de acuerdo con el divorcio, ni lo aprueba. Sin embargo, tomando en cuenta la perspectiva progresiva de la revelación de Dios, es aceptable la apertura que da Jesús, la de decir que si puede concederse el divorcio, solo cuando uno de los dos ha sido infiel al pacto matrimonial, pero que no puede casarse nuevamente. También, en la perspectiva de Pablo, por inspiración del Espíritu, se permite el divorcio cuando el cónyuge incrédulo decide separarse. El hecho de decir que se puede volver a casar, se basa en el criterio original de Dios, de que no invento el divorcio, ni aprueba el divorcio, y que al fin de cuenta, este es invento del hombre, es alternativa de la carne, es una solución humana.

Así que, si un matrimonio está pensando en divorciarse, debe recordar las únicas dos alternativas que tiene si desea obedecer a Dios. Divorciarse pero no volverse a casar, porque si lo hace cometerá adulterio. O reconciliarse con quien le ha sido infiel, decisión y acción que solo la tomara quien realmente ha aprendido a amar a Dios y practicar el perdón. No son muchos los que tienen la capacidad de perdonar a los infieles. Ahora, ¿qué haremos con los que quedan divorciados, se quedaran divorciados para toda la vida, sin volverse a casar, aun cuando lo desee porque no tiene el don de continencia?

Ante esta problemática muy común en este tiempo, hay diferentes posiciones dentro del cristianismo, ya que la Iglesia Católica aunque teóricamente lo prohíbe, entre los feligreses se practica todos los días. Las leyes de todos los países lo permiten con facilidad, en algunos con mayores restricciones pero en otros con casi nada. Sin embargo, dentro del ámbito evangélico, las diferentes denominaciones basadas en la escuela de interpretación con que se identifican, así es la posición en cuanto al divorcio y las segundas o terceras nupcias. Hay denominaciones que permiten el divorcio y las segundas nupcias sin mayor dificultad. Otras establecen ciertos requisitos que cumplir, entre estos esta la disciplina que pretende decir que no están totalmente de acuerdo, pero que después de un tiempo, son aceptados y tratados con la misma manera en que son tratados los demás miembros. Sin embargo, hay iglesias conservadoras que lo permiten no porque estén de acuerdo, sino porque es la única salida para dar solución, pero establece reglas disciplinarias en cuando a ministerios que jamás podrán ejercer por sus condiciones maritales. Finalmente, hay iglesias ultraconservadoras que rotundamente no lo permite, y no se habla más del caso.

Debo agregar dos cosas que en el parecer de San Pablo establece en Efesios 5:21-6:9. Lo primero es, Dios sigue manteniendo su postura de que el matrimonio en su estilo divino es la mejor alternativa para que un hombre y una mujer alcancen el verdadero significado y sentido de la vida sobre la tierra. No hay otra manera de reemplazarlo, compararlo, o igualarlo, etc. El matrimonio que sigue las normas establecidas para cada uno de las dos partes, un hombre y una mujer, es el que vive feliz, satisfecho, realizado y alcanza la plenitud y el significado de lo que es vivir en matrimonio. El orden, la identidad, la integridad, la moral, la educación, el sentido y el significado de una sociedad se alcanzan cuando está formada por familias que tienen como base matrimonios al estilo de Dios y no al estilo del hombre.

La segunda cosa que deseo resaltar acerca del matrimonio para que se desenvuelva y se desarrolle como Dios lo planeo y que da significado, sentido y satisfacción a quienes lo conforman es el vivir bajo el temor de Dios (Ef. 5:21). Cuando se ama a Dios por sobre todas las cosas, el esposo amará a su esposa como se ama sí mismo, y es más, la amará más que a su propia vida. Una esposa que se siente amada, apreciada, tratada, estimada, y valorada como lo que es dentro del matrimonio, le es fácil seguir las instrucciones de Dios dentro del matrimonio y por su gran amor hacia Dios, ama a su esposo y obedece la dirección que el esposo sabio y temeroso de Dios da a su esposa y a sus hijos. Un matrimonio donde los dos, hombre y mujer han entendido la razón de su existencia, el propósito de su vida, la función de cada uno dentro del matrimonio, y ambos se esfuerzan en vivir bajo estos parámetros, el matrimonio es seguro, estable, feliz, satisfecho, pleno y realizado. El matrimonio viene a ser garantía de una sociedad estable, segura, con futuro, y con valores.

Es muy importante, por tanto, que volvamos a creer y defender la institución del matrimonio al estilo de Dios, el descrito en la Biblia, al que nuestros antepasados practicaron, defendieron y enseñaron. Nosotros los cristianos somos los responsables de creer, vivir, defender y enseñar las bases del matrimonio al estilo de Dios. Si tú tienes duda en que el matrimonio funcione, solo deja que Dios te guie, sométete a las instrucciones de Dios en la Biblia sobre la buena funcionalidad del matrimonio y comprobarás, que el matrimonio al estilo de Dios, ha sido, es y seguirá siendo lo mejor, lo perfecto para la humanidad. Ningún invento del hombre, producto de la rebeldía humana, del anarquismo mental influenciado por la carne, la falta de fe en Dios, y el dominio del príncipe de este mundo, el diablo; por muy razonable que parezca, podrá reemplazar al matrimonio al estilo de Dios, entre un hombre y una mujer.

Gracias Dios por el matrimonio que tú creaste, entre un hombre y una mujer.

Algo debemos hacer

Dr. Luis Gomez
Esta noche no pude dormir ni un solo minuto por estar pensando en la realidad de nuestra sociedad a nivel mundial, pero específicamente en la de este país donde estoy viviendo, Estados Unidos de América que se ha convertido desde el año pasado en mi nación. Estoy desilusionado de los dirigentes de la republica, del gobernador del estado, de los senadores y congresistas del país, quienes por intereses políticos han traicionado la confianza de más de 60 millones de cristianos, y de otra gran cantidad de personas que aunque no son cristianos, son defensores de los valores que sostienen a esta sociedad y que construyen una generación con valores, con una ética justa y recta. Mi mayor desilusión es por los evangélicos que nos hemos quedado callados pudiendo hacer algo para detener la avanzada del secularismo, liberalismo, y del posmodernismo siendo que representamos casi el 20% de la población mundial.

La sociedad de los Estados Unidos en los últimos 20 años ha experimentado una erosión de valores sin precedente. La erosión o pérdida de valores va desde la falta de respeto a Dios hasta la permisión sin escrúpulo de la libre producción, venta y uso de marihuana en 16 estados de la nación. Estoy totalmente anonadado con lo que está sucediendo en este gran país, llamado la primera potencia del mundo. El país anhelado por muchos alrededor del mundo, el país del cual se sentían orgullosos los ancestros, pero ahora, hombres como Bill Bright, Billy Graham, y otros están avergonzados por la inmoralidad y el libertinaje en que esta.

Los mismos gobernantes de este país, venden o cambian sus convicciones o sus valores con tanta facilidad traicionando a las personas que les dieron sus votos en apoyo en las recientes elecciones del país. Nuevamente, estoy desilusionado con los congresistas, senadores, gobernadores y otras autoridades federales y estatales de este gran país que con tal de mantenerse en sus puestos, venden los valores que dan identidad a la nación. Permitir los matrimonios del mismo sexo es ir en contra del propósito de Dios, es traicionar la herencia de los ancestros, es no tomar en cuenta a las personas que buena dirección habían dado a la sociedad por muchos años. Finalmente, es como pasar sobre muchos de nosotros que creemos y defendemos los buenos valores abusando de la autoridad que Dios les ha delegado para hacer el bien y corregir al que hace el mal.

Yo represento la voz de millones que están en contra de la dirección liberal que se le está dando a esta nación. Se toma como modelo este país, porque el mundo entero tiene su mirada puesta en esta nación, en su tolerancia, libertinaje, y en los movimientos liberacionistas y los promotores de la ética situacional. Es por ello que, con mi corazón apesadumbrado, quiero dar un grito de convocación al mundo entero, pero específicamente al pueblo de Dios, para que nos unamos para rescatar los valores fundamentales sobre los cuales se establece una sociedad sana, saludable y próspera.

Los valores se enseñan, se modelan y este esfuerzo comienza en el hogar, luego en la escuela, y la Iglesia hace su parte, pero cuando nos unimos todos, el rescate es mayor. Si estamos juntos somos más fuertes y si estamos unidos y de acuerdo somos mejores y vencedores. Es hora de que los cristianos nos unamos, que los gobernantes sean conscientes de que es necesario reevaluar la manera en que están gobernando, y que todos los habitantes reconozcamos que podemos mejorar si tan solo volvemos a nuestras raíces. El valor de la familia, el respeto, la educación, el amor, la integridad, la autenticidad, el perdón, y el valor de la formación integral son unos pocos de los muchos valores que necesitamos rescatar con urgencia e importancia en nuestra sociedad.

¿Cómo se llega a la conversión?

Mateo 13:1-33
Dr. Luis Gomez Chavez
Lectura diaria del Nuevo Testamento.

Este capítulo de Mateo está dedicado a la enseñanza por medio de la técnica de las parábolas, enseñanza exclusiva de Jesús. Solo dos de las parábolas Jesús da su respectiva interpretación. Estas sirven como modelo para la interpretación de las demás. La principal de todas las parábolas que provee la temática a enfatizar en el resto de las parábolas es la primera, la del sembrador. El tema central es la evangelización para que el reino de Jesucristo sea dado a conocer, que Dios mismo sea dado a conocer y que las personas se conviertan a Cristo.

En esta parte prefiero analizar esta parábola como la expresión real de lo que sucede en este tiempo en cuanto al grado de percepción del evangelio o de la Palabra de Dios. Moody escribió una vez, que cuando la Palabra es predicada se dan solo dos reacciones, la aceptan o la rechazan al enojarse. En este caso, hay maneras de representar el grado de recepción de la Palabra, que no necesariamente es recepción, porque finalmente terminan rechazándola con su estilo de vida. Más bien, vea en esta parábola los pasos graduales que se dan para llegar a la conversión, y que si una persona se queda en uno de los primeros tres niveles, significa que rechaza la Palabra, no acepta a Cristo.

La visión y deseo de Dios al convertir a una persona es con la intención de que el nuevo convertido llegue a conocerlo personal y profundamente para que viva solo para adorarle. Jesús, a través de la parábola del sembrador en Mateo 13 y Marcos 4 enseña que en el proceso de la conversión de una persona se dan por lo menos cinco pasos naturales, graduales, y lógicos. Toda iglesia que anhela tener un crecimiento integral, saludable, natural y bíblico ha de buscar estos pasos en cada conversión. Y aunque los elementos que Jesús enseña se aplican bajo el contexto del evangelismo y la siembra del evangelio, en realidad, también contempla la filosofía de crecimiento integral de la iglesia y de una persona en particular.

En primer lugar y antes de mencionar los pasos que experimenta una persona en vías de convertirse al Señor, es bueno hacer un estudio inductivo del pasaje a través de la observación, interpretación, aplicación y organización. Por ser una parábola un estilo literario usado especialmente por Jesús para enseñar una verdad espiritual partiendo de una realidad natural, es necesario interpretarla bajo las reglas de interpretación de una parábola. Es por ello que Jesús como el maestro, primero narra la parábola y luego identifica los elementos y al final explica el significado de cada parte. No lo hace con todas las parábolas, solo con la del Sembrador porque se convierte en modelo de interpretación para las demás.

En la observación, todo estudiante de la Biblia estudia el pasaje desde un helicóptero, identifica las cosas más grandes, visibles y resaltantes sin llegar a detalles. Enumera las cosas, y las ideas que surgen como producto de las cosas ya descubiertas. Una segunda parte de la observación es cuando aterriza porque identifica las cosas más pequeñas, y poco visibles desde arriba. Esto le ayuda a tratar de interpretar al dar significado y valor a las cosas encontradas. Esto es lo que Jesús hace, un sembrador, salió a sembrar, rego la semilla, esta calló en cuatro diferentes lugares: camino, piedra, hierba y tierra. Une la interpretación con la aplicación al dar el propósito y significado a cada elemento; el sembrador es Dios, la semilla es la Palabra, los cuatro terrenos representa el mundo con los cuatro niveles de recepción de parte de las personas.

La aplicación, que es la enseñanza central que deja Jesús en esta parábola es que cuando una persona se convierte a Cristo pasando por los pasos naturales, graduales y lógicos hay fruto, mucho fruto y el fruto es permanente. Dios se agrada cuando el cristiano da fruto permanente y constante como resultado de vivir en una fresca, transparente y sincera relación con él (Jn. 15:4-8).

Ahora veamos los pasos naturales, graduales y lógicos que se dan en toda persona que se convierte a Cristo las que se observan en la parábola y que se aplican a la realidad de la iglesia. Toda iglesia necesita velar celosamente por que se cumpla esto en el esfuerzo evangelistico, discipulario y vivencia espiritual.

1. Primer elemento de la conversión ______________ Mr. 4:20.

¿Cuál es obstáculo que impide realizarlo? “Por el oír viene la fe”. Este es la primera clase de terreno donde el sembrador regó la semilla que representa a las personas que escucharon el evangelio, la oyeron, les gustó, pero no hicieron más. Sin embargo, en el proceso que Dios usa para la conversión en una persona, este es el primer paso, que escuchen la Palabra porque por medio de esto, Dios produce fe. Pablo dice en Romanos 10:14 “¿y cómo creerán en aquel de quien no han oído?”.

2. Segundo elemento de la conversión _____________ Mt. 13:23.

¿Cuál es la forma de presentar para que el mensaje se entienda? Nadie creerá convincentemente si no ha entendido lo que cree. Es por ello que el segundo elemento es “entender” lo que escucha y representa a la semilla que cayó en la tierra que estaba sobre piedras donde no puede echar raíz aunque nazca la planta. Muchos escuchan la Palabra y la reciben sin haberla entendido. Aquí está la gran responsabilidad de la iglesia, explicar claramente la palabra para ser entendida y la decisión que tome la persona sea consciente y responsable.

3. Tercer elemento de la conversión _______________ Mr. 4:20

¿Cuál es la explicación de este elemento? Cuando una persona escucha la Palabra de Dios, el evangelio salvador y lo entiende libremente, conscientemente decide recibirla o aceptarla en su corazón. Una tercera parte de la semilla cayó sobre espinos y maleza, y aunque había tierra, y todo parecía bien, la semilla nació y comenzó a crecer, más no dio fruto. Cuando la persona oye el evangelio, lo entiende a tal punto que responsablemente decide aceptarlo, pero no hay atención de parte de la iglesia en cuidarlo, (deshierbarlo), podarlo, o discipularlo, y a nivel personal no se esfuerza por cuidarse, no experimenta el crecimiento ni la meta que Dios espera, que de fruto.

4. Cuarto elemento de la conversión ______________ Lc. 8:15

¿Cómo puede entenderse este elemento? Este es el elemento crucial en la vida de cada nuevo convertido y de la iglesia también. Este elemento determina el crecimiento espiritual no solo de cada creyente sino de toda la iglesia. Aquí se forma el “gap” un abismo, vacío, una abertura entre teoría y práctica, entre palabras y hechos. Esta es la crisis teológica y eclesiológica. La persona que oye, entiende y recibe la Palabra, debe guardarla que equivale a obedecerla y vivirla. En este punto es donde la iglesia y los creyentes viejos y nuevos hemos fallado. El cuarto terreno identificado por Jesús, la buena tierra, la que produce al 30X1, 60X1 y 100X1.

5. Quinto elemento de la conversión ______________ Mr. 4:20.

La obediencia del nuevo creyente, en su desarrollo espiritual natural, saludable, gradual y lógico, produce fruto. En esto es glorificado mí Padre en que valláis y llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. Es más, Dios está interesado en que demos fruto, más fruto, mucho fruto, pero que el fruto permanezca.

Basados en Juna 15:1-17, el elemento es confirmado y es necesario remarcar la importancia de este en cada nuevo convertido. La conversión nace del corazón (emociones), de la mente (intelecto) y de la voluntad (voluntad). Comuniquemos el evangelio con oración, el corazón y mucha inteligencia. El mundo solo podrá ser impactado por personas que están impactadas por Cristo. Nadie que no esté en buena relación con Dios deseará salir a las calles a compartir su fe y el amor de Cristo y mucho menos a compartir el cambio que Dios ha hecho en su vida si el evangelio no ha transformado su vida. Por lo tanto, el que va a evangelizar, a sembrar la preciosa semilla del evangelio, a ganar almas para Cristo; debe cumplir con ciertas obligaciones, deberes, requisitos. Lo más importante es ser hijo de Dios y estar respaldado por buena comunión con Dios y los demás.