Ten cuidado a quien sigues

Dr. Luis Alberto Gómez Chávez

El pasado jueves estuve conversando con un pastor de El Salvador a quien estimo muchísimo. Hablamos sobre la necesidad de tener líderes no solo en las iglesias sin a nivel nacional con autoridad espiritual y con humildad natural para cuidar con amor y lealtad la obra encomendada. Mi querido amigo, le dije: creo que la existencia de una denominación como la nuestra (MCA) sigue siendo necesaria ante el surgimiento de tanta superficialidad. Mantenerse como una Iglesia fiel al texto y relevante a la necesidad de las personas no es fácil, pero es necesario. Conservar la sana doctrina en medio de una sociedad posmoderna que está atentando en contra de los valores eternos, debe ser una prioridad de la Iglesia y del cristiano. El reto esta en empujar la vivencia de esta doctrina para que la obra avance y así enseñar no solo a los pastores sino a toda la iglesia sobre como no sucumbir ante el posmodernismo o de una sociedad pos cristiana.

Pablo dijo a Timoteo, “Ten cuidado de ti mismo y de lo que enseñas, … se ejemplo con los de adentro y con los de afuera” Yo diría que debemos tener cuidado con las personas que nos piden que los sigamos. No todos los que te dicen que están llevando a Jesús realmente te llevan a Jesús. La Biblia dice que en los postreros días falsos maestros se amontonaran, y engañaran a muchos. Vendrá tiempo en que aun los mismos cristianos no estarán dispuestos a sufrir por la verdad, por el evangelio, por la sana doctrina, sino teniendo comezón de oír, hambre, y curiosidad por lo novedoso, moderno, menos costoso, fácil, donde no se paga nada, donde todo es gratis, preferirán seguir a los mejores postores, sucumbiendo así ante las trampas.

Este síndrome se ha vuelto como una pandemia espiritual, donde un gran porcentaje de los cristianos sin darse cuenta han sido infestados al seguir a un líder con ojos cerrados antes que al mismo Cristo. Son tan leales a su pastor o líder que lo defienden a capa y espada cuando alguno intenta hablar algo en contra de este, y son capaces de todo, con tal de defenderlo; pero son incapaces de defender su fe, su relación con Cristo, el evangelio puro, y la sana doctrina cuando alguno arremete blasfemando el nombre de Dios, el evangelio, Jesucristo, y la Iglesia cristiana.

Es verdad que Pablo dice: “Sed imitadores de mi como yo de Cristo” “e imitad a los que así se conducen”. La palabra Imitad tiene la misma idea de seguir el ejemplo, los pasos, y la enseñanza de alguien. Sin embargo, observe el ejemplo de Pablo en Ga. 2:20, Fil. 1:21, 4:13, lo único que buscaba este líder era que cada uno llegase a ser como Jesús, y si el pastor enseña esto en su iglesia, si el líder muestra los pasos para amar, obedecer, servir y ser como Jesús, hace bien en seguirlo porque el final de todo nos lleva a Cristo. Aquí está el detalle, no todos buscan esto, no todos enseñan esto, y no todos están interesados en que Jesús sea el máximo líder a quien seguir, pues hay muchos líderes, pastores y otros que solo buscan ser vistos, manipular para ser obedecidos, y lograr sus propios intereses y no los Dios.

Tenga cuidado, puede ser que estas personas hablen muy bien, conozcan en teoría toda la Biblia, y hasta te convenzan endulzando tus oidos al decirte lo que realmente tu quieres que te digan. Hay lobos disfrazados de ovejas, que solo buscan engañarte y trasquilarte (robarte) hasta lo que no tienes. Pon ciertos sensores para medir la veracidad de tu líder a quien sigues. Uno, debe enseñar que solo en Jesús hay salvación. Debe enseñar que la Biblia es la Palabra de Dios, máxima autoridad espiritual en asuntos de fe, práctica y decisiones del cristiano. Debe enseñar que el hombre es pecador, en cuenta el mismo líder es un pecador y que todos los días necesita confesar sus pecados para que Dios por medio de Jesucristo los perdone. Debe enseñar que Cristo un día regresara por su Iglesia, antes que inicie la Gran Tribulación que describe Apocalipsis 4 al 19. Debe enseñar que la prosperidad que Dios desea que todos los cristianos tengamos es la del alma, que seamos ricos espiritualmente, y que no manipule la Biblia al enseñar que todos los cristianos debemos ser ricos en la tierra, porque Jesús dijo, a los pobres siempre los tendréis. Por ultimo, este líder debe tener autoridad espiritual y humildad natural al vivir y ser como un auténtico siervo de Jesucristo, enseñando asi que el único que debe ser honrado, glorificado es Dios y no el hombre.

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Ministerio pastoral basado en una filosofía de ministerio

Dr. Luis Alberto Gomez Chavez
Esto es parte del cuarto capitulo del libro paradojas en la vida pastoral, libro que sera publicado entre mayo y junio.

El pastorado no es una decisión personal sino una vocación divina

Uno no escoge ser pastor sino que Dios escoge, aparta, capacita y llama para ser pastor. Recuerdo que en el año 1983, sentí en mi corazón la inquietud de estudiar Biblia en el Instituto Bíblico Guatemalteco, (IBG), ahora Seminario Bíblico Guatemalteco (SBG). Reconozco con honestidad que mi propósito al inicio no era llegar a ser pastor, sino tener la aventura de vivir en otro país, más el propósito de Dios era otro. Yo siempre había creído que la persona más indicada de mi familia para ser pastor y que llenaba los requisitos de la Biblia, era mi hermano Isaú, pero el propósito de Dios es era otro. Dios en su soberanía, misericordia y gracia le plació, hacerme un llamado concreto al pastorado mientras colaboraba con los jóvenes de la Iglesia, “Solo Jesús Salva” en la Zona 12 de la ciudad de Guatemala en mi segundo año de estudios, año 1985. Yo esperaba que uno de mis hijos siguiera el ejemplo, pero no ha sido así, pero de quien menos lo esperaba era de mi hija Samantha, pero el propósito de Dios era otro. Mi hija tiene dos semanas de haber comenzado su preparación teológica y especialización en medicina y luego dedicarse a las misiones. Dios es quien llama y capacita, nosotros simplemente respondemos.

Desde esa fecha, 1985, hasta el día de hoy han pasado ya casi 28 años, y estoy seguro, y convencido de que fue Dios quien me escogió, me salvó, me llamó y me capacitó para servirle como pastor. No me arrepiento, ni he pensado dejar el ministerio, ni rehuir a este llamado aun cuando hemos experimentado mil y una prueba. Junto con mi esposa Loida, y mis tres hijos, Raúl, Samantha, y Josué, hemos disfrutado lo que es el ministerio pastoral, y más yo como pastor, lo disfruto con todo lo que esto conlleva, vivir muchas veces en adversidades. Pablo nos ofrece una cátedra en cuanto a lo que significa aceptar y obedecer el llamado expreso que Dios hizo para ser apóstol, maestro y predicador de los gentiles (2 Co. 11:16-33). Pablo sufrió con gozo todas estas pruebas porque estaba seguro que Dios lo había llamado con llamamiento santo para el apostolado, pero también cumplió ciertos requisitos indispensables. Significa que, ningún hombre o mujer puede auto llamarse o auto nombrarse pastor de la noche a la mañana como están apareciendo hoy no solo pastores, profetas sino apóstoles y otros títulos inventados.

El pastorado tiene un inicio, es proceso y nunca se deja de ser

La primera Iglesia que nos invito a pastorear en El Salvador el año 1990 arriesgó el puesto de pastor al confiar la dirección de una congregación de 220 miembros a un novato y recién graduado de la escuela de entrenamiento bíblico-teológico, donde lo fuerte era la teoría. No olvido mi primer mensaje, hoy que lo recuerdo, no fue nada prudente las palabras que dije, más bien diría, yo mismo arriesgue el cargo de pastor el mismo día que comenzaba. Nuevamente, debo reconocer que fue Dios el que me estaba llevando a esa iglesia, por lo tanto, él puso gracia ante los líderes y los hermanos. Yo dije, me han dicho que esta iglesia es vieja, grande, mañosa y saca pastores. Aquí estoy, vengo saliendo del cascaron, no traigo mañas, solo un profundo deseo de trabajar junto con mi esposa. Por favor, a mis hijos no los vean como hijos de pastor, como que son angelitos, sino hijos del hermano Luis y hermana Loida, ellos pueden correr como los de ustedes. Hoy que lo recuerdo, los hermanos de esa mi bien amada iglesia, fueron extremadamente misericordiosos y nuevamente, confiaron en nuestras personas.

Esta primera iglesia se convirtió en la primera escuela que Dios utilizaria para comenzar el proceso de formación pastoral. Durante los 26 años de ministerio he cometido un sinnúmero de errores, muchos me han hecho llorar, pero todos han servido para aprender, pues Dios me sigue formando como pastor, y aun me falta mucho para llegar a ser el pastor que Dios quiere que sea. Es en esta iglesia donde comencé a formular una filosofía ministerial como pastor, y a encontrar en la Biblia que la Iglesia existe para cumplir tres propósitos: doxológico (dar gloria a Dios), edificativo (edificar la Iglesia) y soteriológico, (proclamar el evangelio). Después de siete años, habiendo terminado lo que Dios nos mando a hacer, estando la Iglesia en su mejor momento, con una asistencia de 550, Dios decidió llevarnos a aplicar la misma filosofía pastoral a una iglesia de 15 miembros en una ciudad en Texas, Estados Unidos.

Así fue como Dios seguía trabajando en el proceso de formación pastoral en el terreno de la práctica, pues en teoría ya me había capacitado y aun Dios seguía capacitándome en los niveles de Maestría y luego el Doctorado en Ministerios. Estos estudios, y las tesis de investigación giraban en la complementación de los elementos de la formulación de una filosofía de ministerio pastoral. Bueno, una cosa es tener las herramientas que el seminario en Guatemala y el seminario de Dallas me dieron como estudiante (teoría) y otra cosa es saber aplicarlas en cada caso que se presenta en el ministerio. Es más, muchas veces me he llevado la gran sorpresa que el seminario no me entreno lo suficiente como para enfrentar ciertas cosas dentro del ministerio, y es ahí donde he sido obligado a doblar rodillas y pedir auxilio al Espíritu Santo. En fin, quien es llamado por Dios para ser pastor, nunca deja de serlo, tenga o no ovejas para pastorear. Esto significa que quien ha sido llamado, y capacitado como pastor ha de vivir de acuerdo a su llamado, y ha de comportarse de acuerdo a su llamado. Una vez deja de estar a cargo de una iglesia, se retira, las personas siempre lo verán como pastor aunque no tenga ovejas a las cuales apacentar.

El pastor necesita definir una filosofía ministerial

Desde que he estado estudiando y enseñando sobre la vida de Pablo me he identificado con la filosofía de ministerio que él practicó: evangelizar y discipular. Claro, esto lo he llegado a confirmar con el tiempo de estar en el ministerio. Sin embargo, una de las cosas que descubrí, entendí y acepté desde el inicio como parte de mi filosofía ministerial fue la de hacer discípulos en todas las iglesias donde Dios me llevara y así lo he hecho hasta el día de hoy. La mayor preocupación de un pastor, al fin lo he aprendido, no es el crecimiento de la iglesia sino el crecimiento de cada miembro de la iglesia, al esforzarse porque cada uno sea discipulado. ¿Cuántos líderes, o discípulos quedan en la iglesia cuando usted se va, o la iglesia se termina porque usted como pastor nunca preparo a las personas? Siendo fiel al texto sagrado, a la misión de Jesús, y a la filosofía de Pablo, encuentro que todo pastor debe invertir su mayor tiempo, energía y atención en la tarea del discipulado. La filosofía ministerial bíblica es la que responde a las preguntas, ¿para qué existe la iglesia? ¿Cómo pretendemos llegar a ser o estar en determinado período de proyección y cómo lograremos esta proyección?

Efesios 4:12-16 declara que esa es la tarea de un pastor, capacitar, entrenar, preparar, y equipar a los creyentes para que ellos hagan la obra del ministerio. De manera que, cada vez que Dios me ha llevado a iniciar un nuevo ministerio, el primer paso que doy es el de hacer un diagnostico de la realidad de la iglesia, lo cual significa identificar las fortalezas, las debilidades, las amenazas y las oportunidades que hay en la iglesia. De este diagnóstico surge la visión, misión, y los objetivos hacia donde ha de ser encaminada la iglesia. El segundo paso es la elaboración de un plan de acción que parte del establecimiento de las estrategias para alcanzar los objetivos, la misión y la visión. Dentro de este plan está contemplado el presupuesto, calendario de actividades, cronograma de medición de las metas, descripción de responsabilidades, y un sistema realista de evaluación.

Paradigmas ministeriales relacionados con la filosofía bíblica de ministerio

A raíz de que personalmente he entendido, he aceptado y me he comprometido con la filosofía ministerial de hacer que todo nuevo creyente se convierta en un discípulo de Cristo y que toda la iglesia este en vida de discipulado, durante 26 años he estado trabajando en la creación de una herramienta que desarrolle la ruta a seguir en la iglesia. Me hice la pregunta, si deseo que cada miembro de la iglesia y cada nuevo creyente que se integre a la iglesia se conviertan en un discípulo de Jesús, ¿Qué herramientas debe disponer la iglesia?

Desde que termine mis estudios de licenciatura, luego maestría, y finalmente el doctorado, las tesis que escribí versaron en torno al crecimiento integral de la iglesia por medio del discipulado y la formación espiritual con el anhelo final de que la iglesia tenga un estilo de vida apegado a la Biblia, sometido al Espíritu Santo, saturado del amor de Jesús y comprometido con la misión de Jesús. Así fue como comencé a definir la ruta que todo cristiano ha de transitar en el proceso de llegar a ser un discípulo auténtico de Jesús capaz de transferirse en otra persona. La ruta tiene cuatro estaciones, las cuales he llamado cuatro alternativas de discipulado: discipulado de conversión, discipulado de reproducción, discipulado de extensión, y discipulado vocacional. Si la meta es que la iglesia en su nuevo estilo de vida sea activa y fuerte en evangelismo, fiel y responsable en discipulado, con conocimiento bíblico e identidad cristiana por las relaciones interpersonales, es necesario que todo lo que haga la iglesia debe buscar este ideal.

Misión hacia dentro, Misión hacia los lados Misión hacia fuera

Glorificar a Dios, Edificar el Cuerpo de Cristo Proclamar el Evangelio

Desde que una persona acepta a Cristo o viene de otra Iglesia es incorporado al discipulado de conservación o consolidación. Para este nivel de discipulado he escrito un “manual para nuevos convertidos” que consta de cinco lecciones, que más tarde las integre al programa de la Escuela de Liderazgo que se encarga de este discipulado. Cada persona en esta escuela recibe cinco módulos identificados como 101 “Descubra su membresia”, 102 “Descubra su liderazgo”, 103 “Aprenda orar”, 104 “Aprenda a evangelizar”, y 105 “Aprenda a enseñar”. Al terminar el primer nivel para los nuevos creyentes, son bautizados, y al terminar los cinco módulos, se gradúan de la Escuela de Liderazgo y se les da un diploma donde oficialmente están aptos para aceptar cualquier cargo ministerial dentro de la iglesia.

Simultáneamente, viendo la necesidad de la multiplicación de los líderes o los discípulos, prepare cinco manuales des discipulado con el fin de incorporar el 70% de los miembros de la Iglesia, y este es el discipulado de reproducción. En el primer año se estudian los primeros tres manuales, discipulado práctico, carácter del discípulo, y valores de un discípulo. Allí se selecciona representantes de cada ministerio de la iglesia. En mi caso en la iglesia actual que pastoreo, escogí veintelideres representantes de las tres sociedades, el diaconado y los ancianos de la iglesia. Cada uno de estos veinte a la vez tomaron cuatro miembros de cada ministerio de la iglesia. Luego en el segundo año, puede seguir la misma dinámica para incluir a todos los miembros, o iniciar la tercera alternativa discipular, discipulado por extensión o por medio de los grupos de crecimiento.

En las últimas tres iglesias donde hemos pastoreado con mi esposa, he aplicado esta filosofía, pero en ninguna se ha logrado cerrar toda la ruta de la vida cristiana, sino hasta este momento con la iglesia que estoy pastoreando actualmente. Ahora mismo, el día martes tengo el discipulado generador (reproductor) con los discípulos líderes y anfitriones de los grupos de crecimiento (extensión) con la meta en este año de iniciar quince grupos de los cuales tenemos ya catorce en el primer mes. Simultáneamente estamos aplicando hasta este momento las tres alternativas de discipulado, y ya estamos teniendo más de 120 personas asistiendo a los grupos de crecimiento y la meta de este año es de 150. Estamos consolidando con la escuela de liderazgo, reproduciendo discípulos lideres los días martes, y los días jueves estamos multiplicando por medio del discipulado de extensión a través de los grupos de crecimiento. Para los grupos de crecimiento he escrito trece manuales, y he comenzado a preparar estudios sistemáticos de toda la Biblia que durara seis años sin repetir ni un solo tema. Porque queremos que la iglesia conozca la Biblia y crezca integralmente como resultado de estudiar la Biblia.

Algo me hacía falta según la filosofía ministerial propuesta en mi tesis de maestría, el discipulado vocacional. Desde el inicio del ministerio, propongo crear una Academia de Entrenamiento Integral donde se enseñe, Biblia con cobertura de un Instituto o Seminario, música que incluya canto, guitarra, batería, bajo, piano; también arte que incluye floristería, decoración, panadería, repostería, cursos especiales de corte y confección, elementos baciscos de electricidad, y otros que ayuden a los miembros de la iglesia y de la comunidad a aprender otro oficio para utodefenderse. En la primera iglesia, logramos aplicar casi las cuatro alternativas, en una segunda iglesia llegamos a la mitad, pero en la que estamos actualmente, hemos seguido toda la ruta, y esperamos que en este último nivel, de grupos de crecimiento nos dé muchos frutos.

Las cosas que se deben saber y jamás olvidar en el ministerio

De manera que, si Dios me lleva a otra iglesia, por ejemplo si fuera el próximo año, se con claridad donde comenzar, qué camino seguir o que pasos dar en el proceso, y mostrar a la iglesia hacia dónde vamos. Mantener la iglesia bajo una visión, misión, y objetivos claros, requiere que el pastor los crea, los comunique y recordárselos a la iglesia todos los días hasta que los crean, entiendan, acepten y los hagan suyos. No apartarse de estos elementos de la filosofía de ministerio la cual es bíblica e integral porque muestra a la Iglesia que existe para honrar a Dios, edificar el Cuerpo de Cristo y proclamar el evangelio de Jesús de manera fiel y dinámica es la mejor manera de hacer un ministerio pastoral saludable, consistente, efectivo y satisfactorio.

El pastor debe ser pastor de todos, lo que significa tomar en cuenta a todos cada vez que se proyecta. Como resultado de una relectura seria de la misión de la Iglesia en la Biblia encontré tres dimensiones de la misión como parte de la filosofía ministerial que la iglesia debe atender. Primero enfatizar la madurez espiritual de cada creyente, es la misión “hacia dentro”. Segundo, desarrollar relaciones interpersonales honestas entre los miembros de la iglesia, y es la dimensión “hacia los lados” de circunferencia. La última dimensión es la que se encarga de movilizar a todos a salir a la calle a proclamar el evangelio “hacia fuera”.

Si ya se percató, cada dimensión de la misión de la iglesia corresponde exactamente a uno de los tres objetivos que justifican la existencia de la Iglesia: adorar a Dios, edificar la Iglesia, y extender el reino de Cristo. Hacer esto me llevo aceptar que esta es la identidad, el propósito, la visión y la misión que la iglesia debe postergar de generación a generación. Todo nuevo creyente debe saber que para esto existe, por lo cual debe saber cómo cumplir esta misión, y cómo llevarse bien con los otros miembros de los cuales es parte dentro del Cuerpo de Cristo (Sal. 133; Ef. 4:13-16). Así que, la esencia de la filosofía de ministerio que toda iglesia debe tener como parte de su identidad, y que todo pastor ha de impulsar como prioridad es hacer discípulos (Mt. 28:18-20).

Es por ello que, personalmente sé qué debo hacer cada vez que Dios me lleva a una nueva iglesia, enseñar la razón por la cual Dios nos tiene en la tierra (tres objetivos), cumplir la misión en tres dimensiones (hacia dentro-madurez espiritual), (hacia los lados-relaciones interpersonales), y (hacia fuera- proclamación del evangelio). Todo esto es parte de la filosofía de ministerio que se resume en dos cosas: evangelizar y discipular. Esta es la ruta de vida, con cuatro alternativas de discipulado por la que todo cristiano debe pasar para llegar a ser discípulo de Jesús y un cristiano responsable. Esta es esencia del quehacer pastoral donde debe invertir todo su esfuerzo ministerial, que todo cristiano llegue a ser un discípulo de Jesús. Esto es lo que Dios me ha permitido hacer, claro, ser un pastor incluye muchas cosas más, pero lo principal es buscar que cada hijo de Dios cada día crezca hasta la medida de Jesús (Ef. 4:13), ser como Jesús.

Promesas y recompensas

Todo pastor ha de saber que Dios en su Palabra ha dejado muchas promesas que garantizan su apoyo, pero también ofrece recompensa para los pastores que realizan un ministerio fiel, no los pastores de las megas iglesias o de las micro iglesias, sino los pastores que fueron fieles a pesar de estar en las megas iglesias, o en las micro iglesias o iglesias de crecimiento medio. El éxito pastoral no lo determina la fama, lo grande de las iglesias, o el prestigio pastoral sino al fidelidad a Dios, a su palabra, a la misión de Jesús, al control del Espíritu Santo y al gran mandamiento del amor.

Gracias por leer estas experiencias pastorales en el ministerio.

Motivaciones para hacer un ministerio pastoral correcto

Dr. Luis Gomez Chavez

La misma cantidad de las amonestaciones son las motivaciones que buscan confirmar a los siervos e inicia con la misma palabra, apacentad, que para san Jerónimo es “sed pastores”, la versión popular de la Biblia es “cuidar las ovejas”, la Biblia de las Américas “apacentad la grey de Dios”. Sin embargo el verbo en sí significa “hacer pacer, apacentar, guardar, ser pastor, alimentar y cuidar”. Y la palabra grey literalmente es rebaño, el grupo de ovejas.

En el contexto de hoy, a la luz de las palabras de Jesús en (Jn. 21:16) significa estar produciendo y ofreciendo el buen alimento espiritual para que ninguno se aleje del rebaño, y que busquen a su pastor para pedir más comida. Que rico se siente cuando uno o varios hermanos le dicen al pastor que continúe el estudio de la Palabra, que no se detenga por la hora, que todo esta tan rico que no se desea terminar. La forma de cuidar es como la de un inspector, supervisor, vigilante, guardián y observador. Es por ello que el trabajo o el ministerio de un anciano y de un pastor es la de estar pendiente de cada una de las ovejas, inspeccionar, supervisar, y controlar de la conducta, movimiento y accionar de las ovejas.

Wheaton dice que es dar de comer con lo mejor de la capacidad del pastor. Y como el verbo apacentar es presente participio conlleva impregnada la convicción de que el servicio de protección y vigilancia es permanente, constante y diario. Por consiguiente, no hay razón de hacerlo de mala gana, solo por dinero o solo por pasar el tiempo, sino con amor, entrega, lealtad, intereses lícitos, fidelidad a Jesús, el príncipe de los pastores.

El ministerio pastoral ha de hacerse con voluntad o voluntariamente. Esta se contrapone a los que hacen el ministerio a la fuerza, tal connotación lo designa la conjunción adversativa (alla) sino. Una buena y admirable cualidad del pastor es la voluntad que demuestra y tiene para hacer no solo lo que le corresponde hacer, sino que lo hace al visitar, preparar los sermones, a tiempo y dando lo mejor a sus ovejas. Si este ministerio lo da Dios a quienes él escoge, porque no es escogido por el pastor, sino que este llamado, este don especial lo da Dios soberanamente, entonces, se espera que quien es pastor por vocación divina, cumpla su ministerio con gratitud, alegría, voluntad, disposición, compromiso, lealtad, fidelidad, entrega, deseo, sabiendo que de la forma en que lo haga dará cuenta delante de Dios.

En segundo lugar, el pastor Pedro dice por experiencia propia que el ministerio debe hacerse con ánimo pronto. El apóstol usa la palabra (prozsumos) que se traduce “con gusto, diligente, entusiasmo, y ánimo pronto”. La idea es que el ministerio no ha de estar motivado por la ambición, avaricia, sino por la gratitud y el anhelo de servir a Dios. También es usada esta palabra para referirse a lo opuesto, que es perezoso, pues el pastor debe mantener buen humor, y gran entusiasmo para realizar lo que le corresponde hacer. Aquí es donde se da la paradoja clara, todo mundo puede desanimarse, y cansarse, pero el pastor todo el tiempo ha de mostrar alegría, entusiasmo, entereza, y energía.

Realmente, si somos estrictos para contabilizar las horas que un pastor emplea para realizar correctamente el ministerio, creo que pasa de las 70 horas por semana. Pues solo tiene un día de descanso por semana, el cual no es descanso porque siempre esta o pensando en la iglesia, o haciendo algo que se relaciona con el ministerio. No es que los hermanos lo exijan del día de descanso, pero le es difícil al ministro separar su llamado, su vida de pastor con lo demás, aunque debe aprender a hacerlo. Lo que quiero decir es que aunque sean 70, 80, y se llega hasta 120 horas por semana, en cada hora, el ministro debe hacer las cosas con gusto, alegría, entusiasmo y estar prontos para acudir al llamado de las ovejas. Para el pastor no hay oportunidad de desanimarse, vacaciones, pues siempre está trabajando. Sin embargo, debe aprender a tomar vacaciones con su familia, esto es bueno, relajante, refrescante y saludable.

Solo como un ejemplo reciente. Apenas comenzaba a almorzar cuando sonó el teléfono. Mi hija contesto, luego me paso el teléfono porque una hermana recién convertida quería hacerme una pregunta. Yo deje de almorzar para responder. La pregunta que me hizo fue, pastor, he tenido mucho dolor de cabeza los últimos 4 meses, usted sabe algo de medicina, podría recomendarme alguna medicina. Con honestidad le dije que no sabía, pero que si la podía presentar con nuestra enfermera de la iglesia. En esos momentos, ante un recién convertido, y ante una pregunta fuera de sentido, el pastor siempre debe ser amable, educado y mantener el buen humor.

Por último, el pastor debe ser ejemplo en todo lo que es y hace. La mayoría de las versiones dicen “ser ejemplo” que es el antagónico de ser un tirano, déspota, manipulador o mandón. Para ser ejemplo, se usa la palabra “tupoi” que describe y presenta a un modelo, molde, para ser copiado. El buen pastor debe ser copiado, imitado por la congregación equipándose de una buena conducta para ser imitado.

El liderazgo se gana con trabajo y ejemplo. El pastor alimenta y guía a su rebaño con el ejemplo, dignidad, integridad, buen carácter y con la buena forma de ser y vivir. El ejemplo debe ser con los de afuera manteniendo el prestigio, su fama de pureza, ejemplo de buena administración y su buen testimonio. También debe ser ejemplo dentro de su familia, gobernando su casa como Dios lo manda, siendo la cabeza que nutre, guía, supervisa, ama, sustenta, educa y dirige. Ejemplo de su esposa, de sus hijos. Por último, debe ser ejemplo de la iglesia y para la iglesia.

Parte del libro, paradojas en la vida pastoral, que sera publicado entre mayo y junio..

Amonestaciones contra los que pastorean incorrectamente.

Dr. Gomez Chavez
Este articulo es parte del capitulo cuatro del libro, paradojas en la vida pastoral, que sera publicado entre mayo o junio del 2013.

La palabra apacentar sencillamente significa “cuidar” las ovejas que Dios ha puesto a su cargo, lo cual exige completa vigilancia. Es una tarea permanente, de velar cada instante, cuidando a cada una en particular. Implica prontitud, disposición, estar presto para cuidar, curar, proveer y guiarlas a las mejores condiciones, pastos, lugares, seguridad, crecimiento, etc. Ya hemos visto las cualidades de las ovejas, y el pastor debe saberlo, les encanta los pastos mejores, las aguas tranquilas, y el ambiente seguro. San Jerónimo traduce la palabra apacentad como “sed pastores del rebaño de Dios. Su deber es cuidar, y vigilar el rebaño en disciplina y doctrina”.

Desde el tiempo de Pedro, y hoy más que nunca, los falsos y malos pastores existían y existen, por que hacen el ministerio a la fuerza (1 Pe. 5:2ª). La palabra que Pedro usa se traduce “por fuerza” está precedida por una partícula negativa (no) y la palabra (anagkazo) denota una construcción sobre, constreñir ya mediante amenaza, petición, fuerza o persuasión. Es por ello que, esta palabra señala la manera negativa de hacer el ministerio por tal razón Pedro de manera enérgica usa una expresión (alla) “sino” de adversidad señalando su oposición.

Barclay prefiere usar la palabra coerción, y significa que se preverá que actúe con abuso y usurpación. Además, puede referirse a un sentido falso de indignidad, una renuncia hacia la responsabilidad, o a un deseo de no hacer más de lo que moralmente se requiere del oficio. Dicho con franqueza, el pastor que hace el ministerio por coerción, abuso, y amenazas, está haciendo el ministerio de manera incorrecta. Es probable que haya pastores que fuerzan, manipulan y amenazan a los miembros para que hagan las cosas, o puede darse lo opuesto, que los líderes les toca forzar, manipular, y amenazar al pastor para que este cumpla su función como pastor. Ambos procedimientos son inaceptables ante Dios y ante la Biblia.

Otra manera incorrecta de hacer el ministerio pastoral es cuando se hace por ganancias deshonestas. Todo lo que se obtiene con motivaciones o por intereses que la Biblia no aprueba, es una ganancia sucia, torpe y deshonesta. La función de pastor se ha de asumir no para hacer de ella un medio para obtener beneficios deshonestos. La idea de ganancia deshonesta se puede ver en el adverbio (aiscrokerdes), que luego se convierte en un sustantivo por la desinencia (deía) que es la característica que los griegos detestaban con fuerza. Teofrasto, el gran delineador griego del carácter hizo una semblanza de las características de aiscrokerdeía (ganancias) y se traduce como tacañería, deseo por ganancias indignas y mezquinas.

El ministerio pastoral no se debe hacer por ambición al dinero, por ambición a una posición, por ambición a un título, por ambición a un status quo, por ambición a una vida de comodidad y reconocimiento. Aquellos pastores que han malentendido o no han entendido el verdadero significado del ministerio pastoral a la luz de la Biblia y el deseo de Dios, para ellos es esta amonestación. Aquellos que se están aprovechando del ministerio, quienes están solo trasquilando la lana de las ovejas, quienes no esperan que les crezca la lana para cortárselos, aquellos que están exprimiendo hasta el último centavo de los hermanos con falsas promesas de prosperidad, para ellos es este regaño. Es pecado lo que hacen, están jugando con la justicia de Dios, están manchando la pureza del evangelio, están atentando contra la paciencia de Dios quien es soberano y tiene toda la libertad para ponerlos en su lugar.

El ministerio pastoral no es por lucro terrenal y material, sino por lucro celestial y espiritual. El que pastorea por dinero, ya tiene su propio pago en la tierra, porque en el cielo no tendrá nada más. Es más, tendrá que dar cuenta ante el juez justo sobre todo lo malo que hizo. Hoy son muchos los falsos pastores, los salteadores, los lobos vestidos de ovejas, los manipuladores y engañadores que han hecho creer a las ovejas que entre más dan para la obra de Dios mas prósperos serán en la tierra, pero solo es un cruel engaño, porque cada vez son más los cristianos pobres, y menos los pastores verdaderos.

Por último, Pedro señala otra mala manera de hacer el pastorado, y es cuando se hace sintiéndose “señores, dueños y tiranos” de la obra de Dios. La palabra que usa Pedro acá es compuesta, kata y kurieuo que significa, kata “abajo” y kurieuo “ser señor sobre, tener dominio sobre, ejercitar y enseñorearse”. Los pastores, ministros y ancianos no deben jamás sentirse señores ni hacer el ministerio enseñoreándose de los demás, o sintiéndose como señores y dueños de la Iglesia o de los hermanos. Los pastores y ancianos no deben ser tiranos, la palabra en su traducción del griego denota un sabor de orgullo, prepotencia, soberbia, y opresión; sentimientos y actitudes adversas al verdadero sentido de apacentar la grey de Dios como lo manda en su palabra.

Recuerdo las palabras de un pastor presbiteriano en Guatemala dijo, “Yo pondré a cada uno en su lugar a como dé lugar”. Cuando se actúa como patrón, quien solo manda y él no hace nada, esta tergiversando el concepto bíblico del ministerio pastoral. El Satanás de Milton dijo que era mejor reinar en el infierno y no servir en el cielo. Luego Shakespeare hablaba del hombre orgulloso con autoridad pasajera y haciendo tales travesuras ante los altos cielos que harían llorar a los ángeles.

Nuevamente, de estas tres amonestaciones sobre tres diferentes maneras incorrectas de hacer el ministerio pastoral, surgen algunos principios que hacen bien tomarlos en cuenta. 1) Cuando se pastorea permitiendo la participación de una de estas malas cualidades, todo el trabajo que se hace pierde su valor, todo es en vano. 2) El ministerio siempre debe hacerse con voluntad, disposición, humildad, obediencia y sin pretensión, solo siguiendo la voluntad de Dios. 3) Si usted es uno de estos que hacen el ministerio a la fuerza, por dinero, y para ser vistos, déjeme decirle que en este momento está en la mirada fija de Dios quien puede prescindir de sus servicios, y moverlo a otro lugar, descansarlo por un tiempo, retirarlo permanentemente o llevarlo con él para vivir en su casa eterna.

La condición indispensable para cumplir la misión

Vidas comprometidas con la misión de Jesús,
4to. Paradigama del estilo de vida de la Iglesia.
Cuarta Parte

Dr. Gomez Chavez

Cuanto más crece una iglesia en número, ministerios, proyecciones, y adquisiciones, mayor necesidad hay de depender de Cristo. Todo pastor, todo líder, y toda congregación deben anhelar crecer de una manera natural, saludable, sistemática, constante y segura. Por favor, no olvide que vivimos en un mundo o sociedad inestable, fluctuante, sin valores y convicciones. Pero también, somos parte de una Iglesia que por estar atacada por la moda del consumismo, por perspectiva materialista-individualista-liberal y por un sincretismo anticristiano, ha perdido su identidad como el pueblo santo de Dios.

Ante estos dos frentes que arremeten sin cesar, el llamado es a que todo creyente hijo de Dios sea fiel, pero el llamado también es para la iglesia para que como un solo hombre aceptemos valientemente el reto de vivir íntimamente ligados a Cristo, a permanecer unidos a Cristo todos los días. Solamente así podremos responder a la demanda de Dios, de la misión, del evangelio y del mundo.

Leamos Juan 15:1-17 con ojos curiosos, expectantes, críticos y hambrientos. El permanecer fieles “en” Cristo ante estos dos frentes de ataques es el gran reto hoy. Significa por un lado, ser fieles, estar firmes y estables en la fe cristiana. Por otro lado, el permanecer “en” Cristo, ligados a él, es la garantía para tener la victoria en la vida cristiana porque en él somos más que vencedores. Finalmente, el permanecer ligados fielmente “a” “en” Cristo es la manera más sencilla para cumplir la misión delegada por Jesús y es la alternativa más apropiada para enfrentar este mundo cambiante.

¿Por qué es importante permanecer en Cristo sabiendo que tenemos una misión que cumplir y estamos ante dos frentes de ataque que lo quieren impedir?

En los siguientes versículos encontrara once veces la palabra permaneced (v.4, 5, 6, 7, 9, 10, 16) y el versículo 4 es el que la repite más. Tal énfasis en este pasaje es el que determina la responsabilidad que todo cristiano tiene todos los días, estar ligados, en buena e intima relación con Jesús. Este mismo pasaje nos da cuatro razones por las que debemos permanecer fieles en la relación con Cristo. De esta relación intima con Cristo es que dependerá que tanto el cristiano como la congregación cumplan la misión de Jesus de manera equilibrada, atendiendo lo importante y lo urgente.

Primera razón por la que es importante permanecer fiel en Cristo es que este es la única manera para estar en comunión con Dios. El estar en comunión (koinonia) con Dios no se logra solo por asistir todos los días domingos al templo, o por ser hijos del pastor o de los ancianos, o de una familia cristiana y menos solo por ser un autentico moralista y educado. Dos cosas se necesita hacer para estar en comunión con Dios: creer en Jesucristo como Salvador de sus vidas y andar en luz, en buen comportamiento.

1 Juan 1:1-7; Ro. 5:1; Jn. 1:12 dicen que para estar en paz, armonía, relación, amistad y comunión con Dios, es indispensable recibir a Jesús en el corazón por fe (Ef. 2:8-9). La Biblia dice que el pecado hace división entre Dios y los hombres, destruyendo la amistad, la relación santa, la comunión transparente con Dios (Jn. 15:6-7; Isa. 59:2-3). Por esta causa, es necesario creer en Jesus para ser justificados o declarados libres de culpa, por medio de la sangre de Cristo, para poder estar en paz con Dios, y en ese momento la enemistad desaparece.

Pero además, se necesita que todo hijo de Dios ande en luz, en obediencia, con un buen comportamiento (Jn. 15:7-10; Ef. 4:1-2, 17, 5:1, 8, 15). No todos los que han aceptado a Cristo gozan de buena comunión con Dios, pues continúan practicando el pecado, y eso destruye la amistad (Isa. 59:2-3; 1 Jn. 1:6-7). Quiere decir que por tener dos naturalezas en constante lucha donde nosotros somos el escenario, pero también nosotros somos los que decidimos quien gana al reconocer, confesar el pecado delante de Dios cada vez que lo hacemos y pedir y recibir el perdón. Esto es fácil ilustrarlo por medio de la imagen de un padre que se molesta y deja de hablarle a su hijo dos días porque este le desobedeció e hizo algo que lo ofendió y va en contra de todo lo que le ha enseñado. Pero un día, el hijo viene al padre y le confiesa su error, le pide perdón y el padre lo perdona y se vuelven hablar. Una mejor ilustración es la del hijo prodigo en (Lc. 15).

Así que, podemos concluir en esta primera razón para permanecer fieles en Cristo es vivir en amistad, compañerismo, contacto, relación y fraternidad. La frase, “permaneced en mí y yo en vosotros” se resume en la preposición “en” “dentro” que tiene la idea de ubicación. Cristo ubicado en el centro de nuestro ser (corazón, alma, y mente que equivale al hombre interior, sentimiento, pensamiento) y desde adentro, desde su trono nos gobierna, nos controla y nos dirige por medio de Su Espíritu para que cada acción de a conocer a Dios. La comunión con Dios solo es por recibir a Cristo por fe y obedecer su palabra.

Segunda razón por la que es importante permanecer fiel en Cristo es la única manera para hacer todo lo que nos proponemos (visión) (Jn. 15:5). Siempre que leo este texto me obliga a pensar y repetir Filipenses 4:13 por el aparente contraste que se da. Son dos palabras que se contrastan, ambas son totalitarias, todo y nada. ¿A qué todo se refiere San Pablo en Fil. 4:13? Todas las cosas que agradan a Dios, que están de acuerdo a su voluntad (Fi. 4:8-9), las cosas que nos ayudan a crecer en la vida espiritual, las cosas que benefician a la familia, las cosas que contribuyen a la edificación de la Iglesia, y finalmente, las cosas que ayudan para la expansión del evangelio.

Dice Juan 15:5, “separados de mi nada podéis hacer”. Cuando estamos en íntima relación con Dios por medio de estar ligados a Cristo, agradamos y servimos a Dios. Todo lo que sentimos, pensamos y hacemos: visión, misión, objetivos, estrategias, proyectos, actividades y decisiones; todo lo podemos hacer porque lo estamos haciendo en dependencia, en consulta, tomamos en cuenta a Dios y recibimos de él la aprobación.

Así que, si permanecemos fieles a Cristo, todo lo podemos hacer en esta tierra. Toda decisión o visión debe comenzarse en el trono de Dios, con la aprobación y acuerdo de Dios. Todo lo que somos, tenemos y hacemos son producto de decisiones que tomamos cada día, si nuestra vida está constituida por decisiones. No olvide, cada decisión deben ser filtradas por los siguientes niveles: deben ayudar al crecimiento espiritual, traer beneficio a su familia inmediata, contribuir a la edificación de la Iglesia y a la expansión del evangelio. Si se propone hacer algo, por favor, tome en cuenta a Dios en primer lugar, y luego espere de él la aprobación.

Tercera razón por la que es importante permanecer fiel en Cristo es la única manera para que nuestras oraciones tengan respuesta (Jn. 15:7). Dios nos ha dejado miles de promesas maravillosas en la Biblia. Por ejemplo, Jer. 33:3 dice: “Clama a mí y yo te responderé”, Mt. 7:7-9 dice: “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”, Sal. 39:10 dice: “Los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien”. También el Sal. 37:4,5 dice: “Deléitate a sí mismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón” y finalmente, Jn. 15:7 dice: “Pedid todo lo que queráis y os será hecho”, pero esto debe de conformarse con (1 Jn. 5:13-16).

En todos hay condición, fe y obediencia. Basados en Juan 15, la única condición es “Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros”. Si cumplimos esta condición de obediencia, limpieza, santidad, tenemos derecho, libertad y confianza de pedir todo a Dios en oración. Todo lo que anhelamos, necesitamos, planeamos y soñamos. Hebreos 10:19-22 corrobora este principio, porque está de acuerdo que esta es la clase de vida que agrada a Dios y nos ayuda a crecer.

Ahora ya sabe, antes de hacer una petición a Dios, asegúrese de estar en buena relación con Dios. ¿Qué hace un padre cuando su hijo que es obediente en todo le pide algo? Así mismo actúa Dios, por ende, sigamos la instrucción.

Última razón por la que es importante permanecer fiel en Cristo es la única manera para dar frutos (v.8). Ya hemos dicho que la palabra más importante de todo el pasaje es “permanecer” que se menciona once veces. Sin embargo, hay otras palabras más, tal como “amar o amor” con nueve veces, y “fruto” ocho veces. El fin del pasaje no enseña de ninguna manera que debemos dar frutos a como dé lugar, sino que el tener comunión con Dios. El fin no es el fruto, pero si el resultado natural de estar en comunión con Dios, de permanecer en Cristo, de ser obedientes en todo a la Palabra, de ser sensibles a la guía del Espíritu, de estar comprometidos con la misión de Cristo por estar saturados de su amor. Jesus busca nuestra calidad de vida espiritual y cuando esta se da, los resultados no se dejan esperar.

¿Qué clase de fruto espera Dios de nosotros? Bien, se insiste en que la Iglesia proclame el evangelio para que muchos se conviertan, pero el fruto mayor que se debe buscar es una vida que agrade a Dios. El fruto más importante que se da por obedecer, permanecer fieles en Cristo se refleja en la vida que imita el carácter de Cristo (Ga. 5:22-23). El Espíritu Santo fue enviado por Jesús para producir en nosotros el carácter de Cristo: ser, vivir y actuar (hacer) como Jesús. En la medida que sintamos, pensemos y actuemos como Cristo, estaremos listos, capacitados y dispuestos para cumplir la misión de Jesús, que no solo es hablar de Cristo, sino que es vivir a Cristo, vivir como Cristo.

El énfasis de este pasaje sobre el fruto que Dios busca y que de nosotros espera es que demos fruto que permanezca. Dios busca calidad de fruto, calidad de vida: v.2 “fruto”, mas fruto, mucho más fruto (v.5, 8), y que vuestro fruto permanezca (v.16). Un cristiano no podra dar fruto por si mismo, por su propio esfuerzo, o le falta amor, o le falta fe, o le falta santidad, pero si permanecemos en comunión con Dios, cada fruto que demos será de calidad, le agradara a Dios, ayudara a nuestro crecimiento, beneficiara a la familia, contribuirá no solo para la edificación del Cuerpo de Cristo sino para la expansión del evangelio en todo el mundo.

Responda, ¿Por qué es importante permanecer en buena relación con Cristo? 1) Es la única manera de estar en comunión con Dios. 2) Es la única manera de obtener todo lo que nos proyectamos hacer. 3) Es la única manera para tener respuesta a nuestras peticiones. Y 4) Es la clase de vida que nos hace fructíferos. Solo una vida fiel y prospera en nuestra relación con Dios responde a la demanda de la misión. La condición para cumplir la misión es tener a Cristo en el corazón, y obedecer su Palabra en su totalidad.

Espere la quinta entrega.

Para unos no es tiempo, para otros si lo es

Dr. Luis Alberto Gómez Chávez

Me hizo pensar un poco la pregunta que alguien me hizo en el estudio del viernes porque nos confronta con una verdad que no nos gusta reconocer o simplemente ya no la tomamos en cuenta en nuestro diario vivir. Este hermano me dijo, pastor, ¿Qué significa predicar la palabra fuera de tiempo? Esta pregunta nos descubre la deuda que tenemos con el evangelio, con la misión y con el mundo. Tal deuda debería dolernos, preocuparnos, pesarnos, afligirnos o por lo menos movernos para pagarla.

La frase escrita por Pablo guiado por el Espíritu que dice: Predica la Palabra, insta a tiempo y fuera de tiempo, hasta el momento no ha sido entendida muy bien por la Iglesia de Cristo, por lo cual estamos en deuda. Romanos 8:12 dice que deudores somos no a la carne sino al evangelio, al mundo, y a la misión con tan solo darnos cuenta de las más de 20, 000 etnias o pueblos en el mundo que aun no han escuchado el evangelio, nuestra deuda es con la misión y con Dios también. Esta es la razón de tan grande preocupación que tenía Jesús y Pablo de delegar esta misión, la de dar a conocer al mundo a Dios como el único que perdona pecados, salva al hombre de la muerte y provee una vida de paz, justicia, salud, santidad y bienestar integral en Cristo.

Creo que aun no hemos entendido el grado de urgencia e importancia que tiene la frase, predica a tiempo y fuera de tiempo, testifica a Cristo en todo momento, para Dios, para este mundo, y para la Iglesia. Para Dios es importante porque con esto cumple todo su plan redentor y su propósito doxológico y soteriológico. Para el mundo, porque esta es la única manera para que el mundo (gente) cambie no solo su destino eterno, sino su estilo de vida. El único que puede cambiar al hombre es el evangelio de salvación en Cristo. Para la Iglesia es urgente e importante testificar a tiempo y fuera de tiempo porque no solo es la demostración de su obediencia a Dios sino que es la mejor manera para justificar la existencia en la tierra, además que es la mejor manera de ayudar al mundo y edificarse integralmente.

El problema es que para unos solo se necesita testificar de Cristo cuando es tiempo oportuno pero no cuando es hora de otras cosas, lo cual es fuera de tiempo. Sin embargo, el desafío está en que cuando para unos el testificar de Cristo es “fuera de tiempo, horas no oportunas, tiempos inadecuados” para otras personas es “a tiempo” es el mejor tiempo, el adecuado, el único que tienen, la mejor opción para tener vida eterna en Cristo y alguien se lo debe predicar. ¿No cree oportuno que alguien llegue a un hospital donde están los enfermos condenados a morir, o al salón donde está el delincuente para ser condenados a la inyección letal, o a los hogares donde mueren por no tener que comer?

Con solo percatarnos de las personas que mueren cada dia a nivel mundial y saber que muchos de estos mueren sin Dios y sin esperanza, basta para sentir carga y tomar una decision por hacer algo mas por cumplir la tarea de testificar de Cristo. Es más, es probable que alguno de los que mueren sin Cristo es conocido, familiar o amigo. Lo interesante es que cerca de nosotros esta el campo donde cumplir la misión, solo necesita mirar hacia sus lados y mirara a su vecino, a su projimo, a su compañero, a un familiar o un amigo. No escatime esfuerzo, sacrificio, y tiempo para cumplir esta misión.

Así que, es tiempo que testifiquemos de Cristo porque para eso Dios nos escogió, salvó, y llamó desde antes de la fundación del mundo, y nos ha dejado en esta tierra. Hoy que tenemos vida es el tiempo oportuno para cumplir esta tarea, después de la muerte no podremos hacerlo más. Recuerde que lo que para usted es “fuera de tiempo” para otra personas será “tiempo oportuno” para pasar de muerte a vida.

¿Quiere seguir viviendo en la tierra? Entonces, cumpla su ministerio, predique la palabra en todo momento de su vida.

Vidas comprometidas con la misión de Jesús, 4to. Paradigama del estilo de vida de la Iglesia. Tercera Parte

Dr. Luis Gomez Chavez

Urgencia en Transmitir la Misión

La Iglesia dice Wilfredo Calderón, “Es la compañía total de los regenerados de todos los tiempos, en el cielo y en la tierra (Mt. 16:18, Ef. 1:22)”. El número de los miembros de la Iglesia, la militante en palabras del Dr. Núñez, sobrepasa a 1.5 mil millones. Más los millones y millones que conforma la Iglesia triunfante, siempre en palabras del Dr. Núñez. En todos los tiempos, desde el nacimiento de la Iglesia en Hechos 2 hasta su arrebatamiento en 1 Tes. 4:13-18, el cumplir la misión que Jesús dejo, ha estado y sigue estando bajo presión y bajo un espíritu de urgencia.

En concordancia con 2 Timoteo 4:1-8, el apóstol Pablo da cuatro razones por lo cual urge a Timoteo a que predique el evangelio. Que en este caso es la misión que tiene la iglesia, la misma que Dios encomendó a Jesús que dé a conocer a Dios no solo como el único que perdona los pecados del hombre y que puede salvar al hombre de la muerte eterna, sino que solo en él se encuentra la vida de paz, justicia, salud, bienestar, y santidad en Cristo.

La primera razón porque Pablo urge transmitir la misión, porque es una orden de Dios la demanda obediencia inmediata. Se debe transmitir el evangelio o la misión de Jesús porque es un imperativo para la Iglesia y cada individuo. Es urgente porque se nos ordena, se nos exige y se nos advierte juicio si no lo hacemos (v.1-2). Fernando Díaz escribió: “En definitiva, la proclamación mediante la evangelización, será un imperativo urgente y permanente de esa comunidad que lucha por hacer relevante el mensaje salvador en cada momento histórico y en cada contexto particular, ya que somos sal de la tierra y luz del mundo”. Dios pedirá cuentas a cada cristiano de su labor en pro del cumplimiento fiel de la misión de Dios.

Segunda razón es la calidad de tiempo que vivimos amerita que se de este mensaje de salvación y transformación con urgencia. El tiempo que dice Pablo que llegara pronto creo que es el que ya estamos viviendo donde la gente (los cristianos) no están dispuestos a sufrir por causa de la Palabra, la gente está más interesada en oír y ver lo nuevo, ruidoso y novedoso, y por último, la gente con facilidad deja la verdad para ir tras lo ficticio, ilusorio, fabulas, cuentos, historias y lo irreal. ¿No es esta una realidad irrefutable?
El Dr. Billy Graham escribió hace unos años, “el mundo arde en llamas” y hace unos meses escribió, “parece ya Sodoma y Gomorra”. El Dr. Bill Bright antes de morir dijo, refiriéndose exclusivamente a Los Estados Unidos, que al fin de cuenta es el espejo del mundo, “que es una sociedad sin valores, sin moral”. Yo digo, es el tiempo en el cual la sociedad experimenta una decadencia espiritual y moral cual nunca la hemos visto, tal es así que si no fuera por el amor, la misericordia y el plan eterno de Dios, ya hubiéramos sido consumidos como lo dice Lamentaciones 3.
Tercera razón que da Pablo que hace urgente la transmisión es que la iglesia está en deuda con Dios, el evangelio, el mundo y con la misión misma. La misión, hasta el día de hoy no ha sido completa, ni integral, y ni contextualizada. La Iglesia ha evangelizado pero no con espíritu de urgencia tal como lo demuestra Pablo al decir, “que prediques la Palabra; que instéis a tiempo y fuera de tiempo…” (4:2), “Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación” (Ro. 1:16), “Porque me es impuesta necesidad; y hay de mi si no anunciare el evangelio” (1 Co. 9:16). Así que, la Iglesia en todo el tiempo de existencia ha hecho grandes esfuerzos por cumplir la misión, pero como siempre, no todos los miembros han mostrado entrega, compromiso, dedicación, fidelidad y espíritu de urgencia en cumplirla.

Pablo agregó una cuarta razón, es que el tiempo de su muerte estaba cerca y necesitaba dejar un sustituto para que de continuidad a la obra comenzada y cumplimiento a la misión de Jesús. Todos tenemos un tiempo para vivir, una oportunidad que aprovechar, la de dar a conocer a Dios, y la esencia de esa misión es hacer discípulos a todos aquellos que creen en Jesús (Mt. 28:18-20). La última razón entonces es, porque hay necesidad de levantar nuevos y verdaderos discípulos de Jesús quienes nos sustituyan. En esta última, muy pocos pensamos, creemos que somos eternos en esta tierra y que nunca moriremos. Todos somos responsables de dejar un Timoteo para que este busque a un Tito, a un Filemón para que discipule a un Epafrodito. Hacen falta auténticos seguidores de Jesús, que con lealtad obedezcan su Palabra y con carácter defiendan el evangelio.

En la declaración de CLADE I podríamos encontrar otra razón para transmitir con urgencia la misión de Jesus: “El mensaje de Jesucristo tiene urgente responsabilidad de comprender y utilizar las técnicas modernas de comunicación a fin de captar la atención del hombre. Es dialogar y comunicar el evangelio en forma inteligible y pertinente a su situación vital. La Iglesia debe asumir plenamente y sin tardanza su responsabilidad en la evangelización mundial”.

Así que, como escribe Sidney Rooy, son once paradigmas o cosmovisiones que describen la historia de la misión de la Iglesia en su afán de cumplirla. Cada paradigma, muestra una manera de cumplir dicha misión; sin embargo, no ha logrado cumplirla en su totalidad. Por consiguiente, hoy, la tarea está incompleta, porque en cada paradigma, un micro vacío se va sumando para formar el macro vacío que forma la gran deuda que tiene la Iglesia.

En fin, la relectura de la misión de la Iglesia nos da como resultado un enorme vacío que forma la deuda que tenemos en relación a la misión que Jesús nos delegó. Ningún esfuerzo hecho por los diferentes periodos de la Iglesia ha podido completar la misión. Seguimos estando en deuda, por los vacíos que hemos dejado, por los enfoques de la misión no tomados en cuenta en el estilo de vida de la iglesia local, que aunque no han sido malos, no han sido los apropiados. Hay mucho más que hacer, y el reto para nosotros es comprometernos con esta misión y vivir solo para cumplirla.