Eres responsable por lo que has recibido

Día 302, Lectura de la Biblia en un año, Lucas 11-14

Dr. Gomez Chavez

Este es un principio de mayordomía no muy bien entendido. Todos somos responsables por lo que somos, tenemos y hacemos, porque todo eso se nos ha sido dado. En la Academia Cristiana de Entrenamiento Integral de nuestra Iglesia, en el departamento de Biblia imparto la clase de 207 Hogar Cristiano a los estudiantes de segundo año. Uno de los últimos temas que estudiamos es la Administración en el hogar, el cual inicia pidiendo a los estudiantes que escriban en el orden de prioridad las siguientes 7 palabras: dinero, trabajo, vida, ministerio, dones, familia y tiempo. Me gustaría que usted haga este ejercicio colocándolos en el orden de importancia como corresponde a un buen administrador. Esos siete aspectos nos han sido dados por Dios, porque nada de lo anterior es creado o inventado por el hombre. Por consiguiente, somos responsables por eso que hemos recibido, y de la calidad de administración o el tipo uso que la hayamos dado, Dios nos pedirá cuenta.

Esto es lo que Jesús está enseñando a sus discípulos y a todos los que le seguían a través de las parábolas en Lucas 12, 13,14. Solo observe el 12:13-21 donde señala el gran error de muchos, el tratar de enriquecerse acá en la tierra como que si podrá llevárselo cuando muera. En otras palabras, Jesus advierte del peligro de la avaricia, el deseo de tener en abundancia sin importarle los medios que utilice para lograrlo. El más rico de la tierra si no adquiere la riqueza para dar gloria a Dios, será el más pobre para con Dios. En seguida adiarte del mismo peligro pero motivado por otra gran debilidad humana, el afanarse por las cosas que son menos importantes, en vez de confiar en Dios (12:22-31) ante lo cual Dios exhorta a establecer las prioridades, Dios primero y lo demás viene como resultado de. Jesús cierra esta sección afirmando que así funciona el ser humano, donde está el tesoro, allí estará el corazón.

Sin embargo, la parte que en realidad llama la atención en cuanto a la responsabilidad que se tiene delante de Dios es lo que está en el 12:41-48, que afirma que todos hemos de responder según lo que se nos haya dado. En este sentido, siendo honestos, todo lo que somos, tenemos y hacemos no es de nosotros ni es por causa de nosotros sino que es de Dios porque él nos lo dado (Sal. 24.1): la vida, el tiempo, el trabajo, el dinero, la familia, los dones y el ministerio, y de todo eso, debemos dar cuenta. Es por ello que, dependiendo de la calidad de administración que hayamos hecho con lo que Dios nos ha dado así será no solo el resultado o el nivel de aprobación y recompensa que obtendremos de parte de Dios. Es más, se nos advierte de algo, que aun lo que ya tenemos se nos puede quitar si no hacemos buen uso o buena administración, pues Dios siendo el dueño, y el dador, es también soberano, puede decidir libremente basado en su omnisciencia, justicia y perfección.

El ser humano siente, piensa y hace según lo que tiene en el corazón, y si el corazón es avaro, codicioso, que solo tiene ojos para lo material, el trabajo, ganar más, por mucho que se le diga, este estará donde está su corazón. Si el corazón es perezoso, atenido, conformista, miedoso, y haragán no hará nada con lo que ha recibido con tal de no perderlo. Si el corazón es liberal, atrevido, carnal, y desobediente, lo más seguro es que despilfarra lo que se le ha dado o hará lo que él decida sin importar el valor que tiene ni lo que le diga el que se lo confió para que lo cuidase. Según lo que ames, así será tu sentimiento, tu pensamiento, tu búsqueda, tu comportamiento, tu caminar, tus anhelos, tus proyectos y tú programa de actividades, porque allí estará tu corazón.

Mis amados lectores y maratonistas de la lectura de la Biblia en un año, ¿Qué es lo que tu amas en realidad? Si amas a Dios, lo más seguro es que todos los días te esforzaras por hacer su voluntad, y pondrás en acción todo lo que él te ha dado con tal de agradar al Dueño de todo. Si amas a Dios, estoy seguro que todos los días estar invirtiendo tu vida, tú tiempo, tu trabajo, tu dinero, tu familia, tus dones y tu ministerio en la bolsa de valores que está en el cielo, donde será retribuido de una manera exuberante. Si amas a Dios, lo más seguro es que allí estará tu corazón, porque tu tesoro es amar a Dios. Y si tu tesoro es amar a Dios, y todo lo que sientes, piensas y haces está en función todo lo que agrada a Dios, en todo lo que cumple la voluntad de Dios, en obedecer lo que dice la Biblia, en seguir las directrices del Espirita, en hacer todo motivado por el amor de Dios, y en vivir comprometido en cumplir lo que Jesús inicio, llevar el evangelio a toda criatura; lo más seguro es que Dios te felicitara, y te recompensara.

Termina leyendo Lc. 14:25-33 y establece el orden de prioridad de tu vida y has una evaluación honesta de la clase de administración que llevas hasta este día. Por favor, toma un cuaderno y lápiz en tu mano, siéntate en una silla al lado de un escritorio o mesa disponiendo tiempo suficiente, y has un balance de la manera como estas administrando los siete aspectos que ordenaste en el primer párrafo. Tranquilo (a) si no está en el orden correcto de prioridad, corrígelo, pide perdón a Dios y pídele una nueva oportunidad para hacer bien las cosas y propone someterte al orden que Dios ya ha establecido. Hazlo, porque según hayas recibido, poco o bastante, de eso rendirás cuenta delante de Dios.

Mi amado (a) hermano (a), si has recibido de Dios mucho de los siete aspectos, si no estás dando fruto, tu corres peligro de que Dios te quite un poco o todo. Todo lo que el hombre sembrare, eso cosechara, pero es necesario que el administrador sea encontrado fiel.

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Lo más importante no es lo urgente

Día 301, Lectura de la Biblia en un año, Lucas 8-10

Dr. Gomez Chavez

Probablemente sea esto por cultura, educación, motivación o costumbre, pero generalmente, el ser humano actúa en función a lo urgente y no tanto por lo que es importante. Ayer dije que la acción de prevenir es un valor no siempre practicado, pero que quienes han aprendido a prevenir son los que lamentan menos las desgracias porque han aprendido a saber distinguir entre lo que es urgente y lo que es importante. Lo urgente es lo de ahora, lo importante no solo es para el ahora sino para el mañana, lo urgente busca resolver el problema, lo importante se prepara para cuando el problema llegue, lo urgente es apagar el incendio, poner en prisión a los delincuentes, lo importante se prepara para evitar que la casa se incendie, entrena y educa para que las personas no roben.

Jesús en su filosofía ministerial, y en su misión estaba muy claro y seguro que lo más importante no era sanar a los enfermos sino salvar a las personas. Sin embargo, las personas estaban preocupadas porque Jesús los sanara y no tanto que los salvara, porque para ellos lo urgente era su salud, mientras que para Jesús lo urgente podía esperar, más no lo importante que era la salvación de sus vidas. Es por ello que en repetidas veces, Jesús en el adecuado orden de importancia, les anunciaba el evangelio de salvación, el mensaje que les daba la oportunidad de librar sus vidas de la condenación eterna, cosa que las personas no tanto les importaba (Lc. 9:37-43). En este mismo hilo de pensamiento esta Mateo 6:25-33 donde la preocupación de las personas era la comida, bebida y vestido pero no confiar en Dios. Acá lo urgente son estas tres cosas, y lo importante aunque no haya comida, bebida y vestido es creer en Dios, confiar en la fidelidad de Dios.

Necesitamos aprender esta forma de ver las cosas, apercibirla como filosofía de la vida enseñada por Jesús, aceptarla como la visión sobre como tomar decisiones correctas y definir las acciones adecuadas. Para lograr esto, es necesario tener fe en Dios, aprender a mirar como mira Jesús, establecer un orden de prioridad acerca de la vida, y actuar dirigidos por la Palabra, el Espíritu, el amor de Dios y la misión de Jesús. Una vez entendemos esto, las iglesias harán el ministerio basados no en lo urgente sino en lo importante. Jesús enseño que salvar a las personas es más importante que dar comida a las personas hambrientas. Entiendo que ambas cosas pueden hacerse simultáneamente y sería lo ideal, pero en nuestra perspectiva debe estar bien claro, que salvar vidas es nuestra prioridad antes que alimentar a las personas.

Aplicar este principio en el ministerio pastoral, en el liderazgo eclesial, en la dirección de las familias, en la preparación de los planes de trabajo de las iglesias, en el momento de tomar decisiones, creo que nos evitara muchos tsunamis, sandis, etc., o sea conflictos, dificultades, discusiones, gastos extras, etc. Hacer esto es aplicar el otro principio, el de prevención. Prevenir y actuar basados en el principio de lo importante es sabiduría, y es lo que Jesús hizo. Por favor mi hermano y amigo, prevenga para no lamentar, no tome decisiones basado en lo que desea, o en lo urgente, sino basado en las necesidades según el orden de prioridad y lo que no solo beneficia el ahora sino también el mañana.

Hablemos de Cristo, esto es lo más importante hoy.

El valor de la prevención

Día 300, Lectura de la Biblia en un año, Lucas 5-7

Dr. Gomez Chavez

Nunca se llega a valorar tan bien las cosas hasta que se ha experimentado la prueba en carne propia. Me refiero al valor de la prevención, la cual no es apreciado sino hasta que uno vive la desdicha del fracaso, el dolor del abandono, y la tristeza de la tracción y el llanto por las pérdidas. Por ejemplo, los habitantes de New Orleans reconocieron el valor de la prevención solo hasta después que sufrieron las desgracias que dejo la tormenta Catrina hace un par de año, de lo cual les ha costado recuperarse. Con todo, aprendieron porque desde entonces comenzaron todo construir enormes diques para estar prevenidos de futuras tormentas, y este año pudieron apreciar el valor de la prevención cuando paso por el mismo lugar otra tormenta pero no les hizo daño.

En California no han podido encontrar una manera de prevenir los grandes incendios, por lo cual les toca cada año ver con sumo dolor las pérdidas materiales y humanas a causa de los frecuentes incendios, además de la mutilación que se hace a la flora y la fauna. Generalmente, los seres humanos somos de reacción inmediata, como los bomberos, que apagamos fuego, pero nunca hacemos algo para estar prevenidos para cuando llega el incendio, no cuidamos por prevenirlo, y evitarlo. Somos apaga fuegos, en vez de ser prevenidos. Hay un dicho que dice que hombre prevenido vale por dos. Si cambiáramos nuestra cultura que se preocupa por lo urgente en vez de lo importante, estaríamos en menos incendios del alma, la mente y del corazón.

Esta misma idea es la que Jesús trato de enseñar a los discípulos en Lucas 6 cuando comparte la parábola de los dos cimientos, uno edifico la casa sobre la arena y cuando vino la tormenta Sandy, la derribo sin misericordia, pero quien edifico la casa sobre la roca o sobre terreno firme, se mantuvo firme sin ser afectado aun cuando los vientos estuvieran a mas de 50 mph. La enseñanza de Jesús es sobre el cimiento espiritual que tiene un cristiano, del grado de dependencia que tiene en Dios, del grado de madurez espiritual. Esto es una gran verdad, cuando un cristiano alcanza madurez espiritual, cuando su fe es firme en Dios, y mantiene una fresca, clara, sincera y transparente relación o amistad adulta con Dios, aunque venga sobre si la prueba más difícil, la dificultad más insoportable, y la paradoja menos comprendida, con todo no dejara de confiar en Dios, se mantendrá siendo fiel y leal a Dios.

Un cristiano maduro espiritual, en buena relación con Dios y consciente de su identidad cristiana, es aquel que está fundado sobre la Roca que es Cristo, y por nada de este mundo negara su fe, ni traicionara sus valores, y mucho menos venderá sus convicciones. Quien representa al que edificado su casa sobre la roca es aquel que en medio del dolor, la prueba, y el sufrimiento mantiene contentamiento en Dios, se mantiene entregado al servicio de Dios, y por nada pasa por su mente el poner en duda la fidelidad de Dios y su compromiso adquirido en el momento de creer en Jesús como su Salvador personal.

Cristianos sólidos y convencidos son los que necesita Dios en este tiempo conmoción doctrinal donde con facilidad se vende las convicciones, la fe, los valores, y los principios eternos. Mis hermanos y amigos, Dios desea que seamos como el hombre prudente que edifico su casa sobre la roca…. Levantemos la frente y con valor digamos y vivíamos el evangelio tal como Dios lo ordena en su Palabra, sigamos las órdenes del nuestro Espíritu, por favor, demostremos el amor verdadero de Dios, y no dejemos por nada en el mundo de hacer discípulos a todas las naciones…. Con amor en Cristo sigamos el ejemplo de Jesús.

No permitamos que una tormenta como la de Sandy nos derrumbe, preparémonos antes que llegue, pues si no lo hacemos, lo más seguro es que nos derrumbara. Velad y orad, estas firmes y constante creciendo en la obra y trabajando para Dios.

Solo hay dos fuerzas

Día 299, Lectura de la Biblia en un año, Lucas 3-4

Dr. Luis Gomez Chavez

No importa cómo se piense, como se sienta, y como se diga, solo hay dos fuerzas que lo origina. Bien lo dijo Santiago, que de nuestro corazón salen buenos y malos pensamientos y los buenos corresponden a una fuerza que los origina y los malos a otra. Claro, que esto pase en un cristiano dice Santiago, es inaceptable, porque de una fuente de agua no puede salir agua dulce y a agua salada al mismo tiempo, o es dulce o es salada, y depende de cómo sea se determina qué clase de fuente es. Esto nos conduce a pensar con claridad que solo hay dos fuerzas, la fuerza del mal que se origina en la carne, en el mundo y en el diablo quien es la fuente principal, y luego está la fuerza del bien que se origina en el dominio o control que ejerce el Espíritu que mora en el cristiano.

Si lee cuidadosamente Lucas 3 y 4 se dará cuenta que hay dos fuerzas que dominan la escena, la intención mala del enemigo que ha existido contra Jesús desde Génesis 3:15 y el propósito eterno de Jesús de hacer la voluntad del Padre, llegar a la cruz y morir por los pecados nuestros como único camino para darnos vida eterna. La predicación que trae Juan el Bautista en su forma exclusiva y rara, con una dieta alimenticia de escasez, y con un mensaje corto, tajante pero lleno del poder de Dios, no es más que la expresión pintoresca que describe la condición espiritual cadente del pueblo de Israel ante la llegada de Jesús (3:1-20). La incredulidad de Israel es tan extrema que el mismo Jesús la describe en el (4:23-30), la que se origina en el control y dominio que ejerce Satanás sobre las mentes, corazones y vidas de los judíos.

Se agudiza la intención maligna de Satanás al tentar a Jesús y así lograr su malévolo plan. Su planteamiento de ataque es astuto, puntual y estratégico. Ataca en el momento más vulnerable de Jesús, busca crear incertidumbre en cuanto a la manera de llegar a la meta hacia donde Jesus se ha propuesto llegar, la cruz, y pone ante sus ojos la manera más fácil de ser Rey sin tener que sufrir. ¿No es la manera como actúa hoy mismo Satanás con tal de desviarnos del objetivo? Nos propone hacer las cosas, vivir la vida, pensar y sentir de una manera diferente que aparentemente nos lleva a la meta final, pero a costa de traicionar nuestros valores, convicciones, y absolutos eternos. Eso buscaba la fuerza del mal, que Jesús como la fuerza del bien cambiara su forma de llegar a la misma meta, ser rey, pero sin tener que morir, dejando a un lado lo que la Biblia dice que sin sangre no hay remisión de pecados.

Me encanta la manera como Jesus piensa, siente y actúa, lo hace apegado a la Palabra, lo hace sometido al Espíritu, lo hace saturado de amor y no se aparta para nada de la misión por la cual se encarno, dar a conocer a Dios, el amor de Dios, el único que puede dar vida eterna, por medio de su muerte en la cruz. Jesús en un momento de incertidumbre dice al Padre si hay otra manera de cumplir el plan que no sea la cruz, pero de inmediato dice, pero hágase tu voluntad. Pedro quiso evitar que Jesús muriera, influenciado por Satanás, la incredulidad de los discípulos no es más que una fuerza maligna para evitar que Jesús llegara a la cruz, pues ellos se resistían en aceptar esta realidad, la negación de Pedro, el abandono de su familia, y de los discípulos y la traición de Judas, es una manera que podría hacer cambiar de ideas a Jesús y ya no morir en la cruz. Sin embargo, Jesús se mantuvo en la perspectiva de Dios, no se aparto de la meta, y fue obediente hasta morir, y así vencer toda influencia del mal, la de Satanás.

Esa guerra espiritual esta en toda su efervescencia aún. Todos los días, podemos ser instrumentos de la fuerza del mal, al dejarnos controlar por el pecado, por el mundo, por la carne, y por Satanás. Todos los días podemos sentir, pensar y hacer cosas que no son productos de la fuente del bien, o del control del Espíritu sino del pecado, de la influencia de Satanás. Sabe usted, que todo lo que hacemos que no agrada a Dios tiene su origen en nuestra carne que está siendo influenciada, manipulada o controlada por Satanás desde afuera de nuestra vida, o por la misma naturaleza pecaminosa la cual aun no ha muerto dentro de nosotros, aunque la Biblia dice que hemos muerto al pecado, pero el pecado no ha muerto en nosotros. El pecado, el mundo, el diablo ya no nos puede condenar es una gran y buenaventura verdad, pero si nos puede influenciar para sentir, pensar y hacer cosas malas que no agradan a Dios y que no están de acuerdo con el deseo de Dios ni lo que dice la Biblia.

Mi ruego hoy es a tener mucho cuidado a no permitir que el mal influencie nuestro sentir, pensar y hacer. Es más, tengamos cuidado con lo que decimos, porque detrás de cada palabra hay un pensamiento y detrás de cada sentimiento con un significado, y todo esto nace de lo que se almacena en el corazón. Dime que sientes, que piensas y te diré lo que hay en el corazón al ver lo que haces.

Esto es un asunto de fe

Día 298, Lectura de la Biblia en un año, Lucas 1-2

Dr. Gomez Chavez

Me encanta llegar al capítulo uno de Lucas porque ofrece una gran cantidad de bases para sostener que Jesús, el niño que nació de María por voluntad de Dios, es el Salvador del mundo. La Biblia lo dice y lo confirma y nosotros los cristianos lo creemos, lo sostenemos y lo defendemos aunque todo el mundo lo niegue o no lo acepte. Esta es una verdad que esta registrada en toda la Biblia, y a pesar de que todo el movimiento liberal con su teología mal intencionada donde negaban que Jesus es el Hijo de Dios, y por lo cual, el Salvador del mundo, nosotros seguimos creyendo, aceptando y defendiendo que Jesus, el niño que nació de María es el Salvador del mundo, y como tal completamente Dios.

Solo les daré un pequeño comentario de cómo los teólogos de la liberación intentaron cambiar la sana y saludable perspectiva a cerca de la Biblia y de Jesus al criticar agudamente el texto sagrado con la intención de hacer una teología más dinámica, experimental, y con vida ya que los reformadores sistematizaron una teología muy fría. Los exponentes de la neo ortodoxia propuesta por Karl Barth a través de una reinterpretación e Romanos al estilo de Barth que aunque quiso detener el avance liberal, pero por haber tenido influencia de sus maestros liberales como Harnak y Harman, la manera de ver a Dios, a Jesus, y las Escrituras no cambio mucho aunque su objetivo original era regresar a los postulados originales de la Ortodoxia de la Iglesia Primitiva.

Estamos hablando que antes y después del siglo XIX es cuando se comenzó toda esta avalancha de presentar una teología con mas vida, fuerza, y dinamismo pero a costa de cambiar los postulados originales que los reformadores volvieron a rescatar y sistematizar con Martin Lutero, Juan Calvino, Swinglio, Melanthon, mas adelante Juan Knox, Juan Whiclif. Bueno, lo que deseo concluir, que aunque la intención de los teólogos de la liberación no era mala, con el surgimiento de la neo ortodoxia en respuesta a la liberación, dio origen a una ramificación de otras teologías que cada vez mas sacaron la deidad de Jesús, la autoridad de la Biblia y la salvación por la fe, de la escena, pues todo lo quisieron manejarlo con la razón en vez de la fe.

Sin embargo, la influencia de la teología de la reforma tuvo sus frutos a través del pietismo, dispensacionalismo, y fundamentalismo que es lo que ha sido conocido como los preservadores de una teología conservadora que intenta conformarse a la doctrina enseñada por la Iglesia Primitiva, reafirmada por los reformadores, donde se cree, acepta y enseña que la Biblia es la Palabra infalible de Dios, y que Jesus es el único que puede salvar al hombre por la fe, solo por la fe y no por obras.

Todo se determina por la fe y todo se termina con la fe, y todo se desvalora sin la fe. En el tiempo que Jesus nación, la Biblia dice que es un evento que da cumplimiento exacto a una gran cantidad de profecías que exige su cumplimiento en esta fecha donde Herodes es el rey, donde la revelación del AT ha terminado desde hace 400 años. No es un nacimiento por casualidad, sino que es una parte de todo el plan eterno establecido por Dios, y que sucede para autenticar la Palabra divina.

Si la Biblia dice que el niño que nació de María por un proceso diferente al conocido por la humanidad, ya lo hace sobrenatural. Jesús nació por obra del Espíritu, lo cual la mente humana, la razón humana no puede creerlo, y aceptarlo. Sin embargo, si tenemos fe en Dios, regalo que Dios nos da después de creer en Jesús como Salvador, esta, la fe, nos capacita para creer y aceptar que toda la Biblia es la Palabra de Dios y por ende, todo lo que ella dice es verdad aunque la razón no la entienda y no la acepte.

Es por ello mis amados lectores, que Lucas repite varias veces solo en los capítulos 1 y 2 que el niño que nació de María es el Salvador del mundo, eso requiere fe. Esto es lo que hace la misma Elisabeth 1:41-45, creer, es lo que María cree 1:46-55, es lo que Zacarías cree 1:67-71, es lo que el ángel confirma 2:11. Así que, a nosotros los que ya hemos recibido a Jesús como nuestro Salvador nos corresponde hacerlo saber a aquellos que aun esta controlados solo por la razón y no por la fe.

Todos, no importa de qué orientación religiosa sea, si no reconocen que solo en Jesus hay salvación, no importa lo que sean, piensen, sientan y hagan, todos están equivocados y van a la condenación eterna, porque solo el creer y aceptar a Jesus como Salvador personal les librara de este destino de sufrimiento. Así que, tu y yo que ya somos hijos de Dios nos corresponde dar este mensaje a quienes no le han creído, vamos hazlo por favor. Esto es un asunto de fe y para fe que termina en vida eterna.

Tener buena intención no es suficiente

Día 297, Lectura de la Biblia en un año, Marcos 15-16

Dr. Gomez Chavez

Hay una canción cristiana que dice: “No basta solo con decir, no basta solo con cantar, no es suficiente solo con querer hacer, es necesario morir”. También he escuchado frases como las siguientes: “Tuve la intención de llamarte” “Solo lo pensé, pero no lo hice” “Soñé que te visitaba” “Sentí el deseo de decírtelo pero al final no lo hice”. Alguien dijo, de buenas intenciones está lleno el mundo. Sin embargo, tener buenas intenciones, aunque dice mucho, no es suficiente, no cambia en nada las cosas. Esto es equivalente a tener mucho conocimiento, a tener mucha preparación profesional pero si nunca se pone en práctica, no sirve en nada.

Creo ver este mismo comportamiento en Pedro y en los discípulos en los últimos días que estuvieron con Jesús, antes que muriera, resucitara y ascendiera al cielo. Por un lado, observo a un Pedro que con carácter y valentía dijo frente a sus compañeros que estaba dispuesto hasta dar su vida por Jesús, y creo que todos los discípulos lo dijeron también. Sin embargo, en el capítulo 14 de Marcos, Pedro niega a Jesús tres veces y la última vez lo hace ya enojado (v.66-72). En otras palabras, Pedro y los discípulos tuvieron la intención de defender su fe, de hasta dar su vida por su Maestro, pero solo quedó en palabras e intenciones.

Es el mismo Pedro y Juan, el identificado como “el otro discípulo” “uno” que siguieron a Jesús, Pedro estuvo cerca, pero Juan se atrevió a seguirlo más de cerca y llegar hasta el momento de la crucifixión pero no tuvo el valor, el carácter, y la decisión de hacer algo para impedirlo, ya sea por salvar su propia vida, por temor, o por otra cosa, pero no hizo nada, solo lo siguió. Judas, después de haber traicionado a su Maestro al entregarlo a los romanos por 30 piezas de plata, tuvo la intención de enmendar su error, tuvo la buena intención de hacer las cosas bien, pero finalmente decidió suicidarse así mismo.

Es probable que las iglesias estén llenas de miembros con buenas intenciones, buenos deseos, y excelentes ideas, pero que todo se queda en eso, intenciones, deseos e ideas porque no están dispuestos a ponerlos en práctica. La vida cristiana, y una iglesia no puede prosperar ni lograr el nivel que Dios desea que alcance si solo somos cristianos teóricos, de buenos deseos, de buenas intenciones, de palabrarerias y de fenomenales ideas, y que al final no hacemos nada, no estamos dispuestos a sacrificarnos o a sufrir un poco por ello. Debemos ser prácticos, hablar menos y vivir más el evangelio. El gran vacío que hay en las iglesias es entre la teoría y la práctica, entre lo recibido y vivido, entre lo que decimos y lo que somos, entre lo que deseamos y lo que finalmente hacemos.

Mis amados, Pedro, Juan y los otros discípulos son los doce discípulos de Jesús que no vivieron conforme a lo que recibieron, pues Jesús les llamo la atención en varias veces señalando su gran debilidad, su gran vacío espiritual, su incredulidad, su falta de fe (16:14). El texto dice que les reprocho (reclamo) su incredulidad y dureza de corazón. ¿No es esto lo mismo que pasa con la mayoría de los cristianos? Es por ello que les insisto, no basta con asistir al templo todos los domingos, no basta con leer la Biblia de cuando en cuando, no es suficiente con orar antes de acostarse, tampoco es suficiente que des el diezmo, es necesario morir.

Es necesario vivir conforme al estilo de vida que Dios ha estipulado en su Palabra. Todo cristiano debe vivir para glorificar a Dios con todo lo que siente, piensa y hace. Todo cristiano debe vivir para edificar el Cuerpo de Cristo al cumplir la función que le corresponde dentro del Cuerpo. Todo cristiano debe vivir para dar a conocer a Dios que es la misión que Jesús comenzó. Un cristiano que no solo piensa, desea, y tiene buenas ideas es aquel que vive apegado a lo que dice la Biblia, sometido a lo que ordena el Espíritu Santo, saturado del amor de Dios y comprometido con la misión de Jesús, dar a conocer a Dios a todo el mundo. Dios quiere cristianos hacedores no solo oidores, no solo de buenas intenciones, sino que las hace para gloria de Dios, edificación de los demás, y proclamación del evangelio.

Da siempre lo mejor

Día 296, Lectura de la Biblia en un año, Marcos 12-14

Dr. Gomez Chavez

Cualquiera podría decir que lo mejor que se da en la mayoría de las veces se determina por la cantidad y el tamaño. Sin embargo, lo mejor que se da, se mide por la calidad y las motivaciones por las que se da. No se puede separar el amor y la fe de la acción generosa o mecánica con que se dan las cosas. Por ejemplo, un millonario decide donar 2 millones de dólares, no lo hace porque rebosa de amor, compasión y misericordia, sino que lo hace porque sabe que esos 2 millones de dólares los declara al final del año como una donación para no pagar impuestos. Así que la motivación fue su propia conveniencia. Por otro lado, regala algo que no le hace falta, algo que no le cuesta nada darlo, es como quitarle un pelo al gato. Y finalmente, es probable que lo que busca es el reconocimiento público como uno de las personas más generosas de la tierra, cuando en realidad ante Dios no es reconocido.

Esta es la historia de Marcos 12:41-44. El contexto es una reunión en la sinagoga, y específicamente en el momento de recoger las ofrendas que han traído para la obra de Dios. Entre las personas reunidas, hay adinerados, y pobres, hay mujeres y hombres, pero también hay viudas. El foco de la cámara está dirigido en tres personas, Jesús, un rico y la viuda. Es más, quien está filmando toda la escena se detiene para enfocar cuidadosamente el momento en que el rico y la viuda dan sus ofrendas. Por un lado, casi todo mundo vio cuando el rico dio su gran ofrenda, me imagino que hizo alarde por todo lo que daba, y todos lo felicitaban y le aplaudían. Pero por el otro lado está la viuda que con dificultad, timidez, y un poco de pena viene a dar dos blancas o sea una monedita cuadrante, si lo único que tenía y que le quedaba para alimentarse. Los presentes no le pusieron atención, seguramente dijeron, esa poquitera que dio. Ella no recibió admiración, aplausos, y ni felicitaciones por lo que dio, porque era demasiado poco.

Deténgase por favor, la cámara del auténtico fotógrafo está enfocada no en la cantidad que dieron ambos, sino en el corazón con que ofrendaron. Jesús ve las motivaciones y no la cantidad en el momento de ofrendar, la cantidad no determina la calidad sino el corazón. Creo que acá es donde nos hemos equivocado por naturaleza, pues nos dejamos llevar por lo que nos dan, y por la cantidad que nos dan, sin tomar en cuenta las motivaciones por las cuales nos la dan. Las motivaciones algunas veces las podemos descifrar o predecir o hasta casi adivinar o precisar, pero no siempre ya que las motivaciones solo las ve Dios, las conoce Dios porque estas se anidan en el corazón donde nosotros no podemos llegar.

Es verdad, la mayoría nos deslumbramos por la cantidad y no tanto por la calidad. Muy pocos pensamos que un centavo vale más que mil dólares, y que un dólar que viene de alguien que es lo único que tiene vale más que 10 millones de dólares que da el hombre más rico del mundo. Acá está el detalle, es muy pero muy difícil que un rico de algo por puro amor, o por pura generosidad, y aunque lo haga, no da todo lo que tiene, va a dar solo una parte, y da mucho porque sabe que le queda en su haber mucho mas, sabe que tiene para comer, vestir y beber. Sin embargo, cuando un pobre da lo único que tiene, lo hace por la fe, y es probable que no lo dé por amor, sino por necesidad o interés en que Dios le dé más, pero con todo, da todo lo que tiene y sabe que nada le espera en su casa, si en caso tiene, o es debajo de un puente, en la banqueta, o en una vieja y abandonada casa.

La Biblia dice que Jesús vio que la viuda dio la mejor ofrenda porque dio todo lo que tenía, no lo hizo por interés, sino por gratitud y fe. En contraste, Jesús ve que los ricos dan lo que les sobra, o lo que no necesitan para vivir, lo que no les afecta en nada, y lo que pueden dar sin que les haga sufrir, lo que no les cuesta nada, y donde no comprometen su corazón. Vuelvo a repetir, lo mejor que tu y yo damos a Dios tiene valor en la medida que lo hagamos con el corazón, con mucho amor, gratitud, sinceridad, vidas santas, y generosas. La generosidad no se determina por una persona de mucho, sino porque la persona de lo mejor, y si esta persona da un centavo que es lo único que tiene, viene a ser la persona más generosa comparado que aquel que dio 100 dólares pero que dio de lo mucho que tiene. Esta es la matemática de Dios, versus la matemática de los ojos humanos.

Así que, si piensas dar a Dios o a otra persona, procura dar lo mejor, no lo que te sobra, no lo que ya no quieres, no lo que ya no te gusta, no lo que te quedó. Da lo mejor, lo que te cuesta, como dijo David, no daré a Dios lo que no me cuesta nada. También Dios exige que no demos solo con los labios, sino con el corazón puro y transformado. Cuando se ama, se da lo mejor, lo cual no necesariamente es en cantidad grande, sino en cantidad pequeña pero en grande calidad, porque lo da de corazón, por amor, con fe, y en gratitud y lo haces no por interés a ser visto o ser reconocido o remunerado, sino para que Dios sea glorificado.

¡Cuidado con lo que das, da siempre lo mejor, da con tu corazón y dalo con amor!