Es el Rey que esperamos

Día 210, Lectura de la Biblia en un año, Isaías 9-12

Dr. Luis Gomez Chavez

Hace dos domingos predique que nosotros los cristianos somos “reyes y sacerdotes” y ese título obedece a que cuando Cristo establezca su reino sobre la tierra durante mil años, la Biblia dice que nosotros sus hijos reinaremos juntamente con él. El gran reto de todo es que nosotros los cristianos deberíamos vivir en el presente como un anticipo de lo que será el reino mesiánico o milenial. Jesús es el rey que necesitamos, el rey que nos conviene, el rey que podrá reinar con justicia, amor, carácter, santidad y paz. Ese rey esperamos que venga porque al venir, nosotros reinaremos juntamente con él.

El profeta Isaías escribe cuando ya la parte norte de los judíos ha sido llevada por los asirios. En ese sentido, Asiria fue utilizada como instrumento de Dios para castigar la rebeldía de sus hijos los del norte. Solo que más tarde, Dios soberanamente castiga a los asirios por no respetar las condiciones que Dios les estableció como instrumento, y por consiguiente, utiliza a Nabucodonosor para castigar a los asirios llevándolos cautivos juntamente con los judíos a Babilonia (año 722 a.C.). Este mismo imperio, en el año 605, 598, 586 a.C. sitio Judá hasta llevarla a Babilonia y convertirlas en sus prisioneros durante 70 años, y todo por voluntad de Dios, pues su pueblo era rebelde. Con todo, les hace una promesa, que al pasar 70 años, él los restaurara y los retornara a su tierra, Jerusalén.

Esto lo aprovecha Isaías, para dar una enseñanza escatológica usando el paralelismo de la realidad que el pueblo de Israel está viviendo y vivirá. Dios levantara a un rey, quien reinara con equidad, quien traerá verdadera paz, y quien restaurará a su pueblo de todos los rincones de la tierra. Según Isaías 11, este rey sabrá lo que hace, nunca ha habido rey como este ni lo habrá, porque con él terminara los reinados de la tierra porque ante él se doblara toda rodilla, porque cuando él venga a establecer su reino, él se encargará de poner todo bajo sus pies, castigará y vencerá a todos los que se oponen, y recibirá con amor a todos los que en él crean. Su reinado será establecido sobre la tierra inmediatamente después que venza a todas las naciones en la guerra de Armagedón, al final de los 7 años de tribulación, periodo que comienza después que la Iglesia de Cristo es arrebatada y llevada a las nubes donde se encontrara con Cristo.

Todo el capitulo 11 y muchos otros más que Isaías escribe por inspiración del Espíritu Santo, hablan del reino mesiánico que según el profeta Daniel corresponde al quinto imperio, que es el imperio del Mesías prometido. Hare una breve reseña de la historia de los otros cuatro imperios o reinos antes que llegue el mesiánico. Como ya dije, en el año 605 a.C. Dios utilizo al imperio babilónico para castigar a su pueblo, este domino mundialmente, pero años después, Dios usa al imperio Medo Persa para castigar a los babilónicos por haber sobrepasado los límites permitidos por Dios. El tercer imperio que surge en la historia de los imperios gentiles y que son parte del cronograma escatológico, es el imperio Griego, los grecos, que desarrollan su historia ya cuando el canon del Antiguo Testamento se ha cerrado. En otras palabras, en los años después de que Israel es retornado a Jerusalén, en el año 444 a. C. el imperio Medo Persa duro muy poco tiempo, porque por los años 330 comenzó el imperio Greco el cual duró hasta el año 100 a.C. tiempo en el que comienza el imperio Romano el cual dura hasta que Cristo venga a establecer su reino sobre la tierra después de la Gran Tribulación.

Así que, cuando Isaías escribe sobre el reinado del Mesías, debe entenderse que antes pasaron cuatro imperios fuertes representativos del tiempo de los gentiles, y que ahora estamos, bíblicamente bajo el imperio romano, en espera de la llegada de Cristo el único que podrá derrotar a los romanos. Me encantaría hablarles sobre la manera como se entreteje el argumento escatológico de la profecía bíblica con la historia de los imperios para llegar al momento cuando Jesús, el rey prometido, el esperado, el que nos conviene, hace su aparición. No es posible hacerlo en tan poco espacio y que es solo para reflexionar un poco. Creo que en otros apartados, continuare este tema.

Solo piense un poco mi querido amigo lector de la Biblia, la clase de reinados que tenemos sobre la tierra, la clase de reyes y presidentes que están ocupando los puestos, y la manera que estos ministran la justicia, la paz, la ley, la bondad, la misericordia, la equidad, la ética, los valores del reino y como conducen a toda una nación hacia objetivos que no los tienen porque no saben para donde van, solo saben que su meta es terminar su periodo de reinado. ¿Qué podemos observar en la política de este tiempo, en los políticos de este tiempo, en los congresos, en las cámaras de diputados, en las intenciones de los partidos, en los intereses de los gobernantes? ¿Estarán gobernando para el pueblo o para ellos? ¿Tomarán en cuenta que quien los ha puesto en esos lugares para gobernar con justicia es Dios? ¿Hasta cuando Dios permitirá que gobernantes corruptos, sin valores, liberales, inmorales, con una ética relativa, con una visión incorrecta, y con motivaciones totalmente fuera de lo normal continúen haciendo las suyas?

Esto es alarmante, por esa razón, el rey que nos conviene, y al que esperamos es a Jesús, el Mesías. Isaías ve una total decadencia espiritual tan profunda en Israel que el único remedio o la única solución es que el Mesías establezca su reino, porque ese reinado será maravilloso, (Isa. 11:4-10). Pero no será posible para los judíos, y no es posible para nosotros, porque deben pasar estos imperios, y un misterio desconocido habrá de ser revelado, porque el Mesías vino en el año 3 a.C. durante el reinado de Herodes, en el imperio romano, vino a los judíos para establecer su reino, pero ellos lo rechazaron y lo crucificaron (Jn. 1:11-12), y allí sucedieron dos cosas. Gloria a Dios por eso, el reinado mesiánico pues postergado para más tarde, algunos llaman reino pues puesto, pero el plan de Dios ya era así, y Dios levanta otro pueblo, la Iglesia a la cual pertenecemos nosotros. Ahora, la profecía enseña que hasta que la iglesia sea formada y levantada por Jesucristo, Dios volverá a tratar con los judíos durante la tribulación y el Mesías destruirá al restablecido imperio romano comandado por el Anticristo.

Mis queridos hermanos, disfrutemos de la profecía, pero más de la promesa que hoy tenemos, que muy pronto vendrá el Mesías, primero como el novio de la Iglesia quien la llevara a las nubes para librarla de la hora de la prueba (tribulación) que vendrá sobre los que estén en la tierra, tiempo de sufrimiento, y después de siete años, el Misias establecerá su reino, reino de paz, sin corrupción, un reino de ética, justicia, bondad, y prosperidad, salud y armonía. Aproveche hoy para vivir en santidad, en esperanza, en expectación diaria de la venida de Jesús, pero viviendo en santidad, como simples peregrinos de esta tierra, no se aferre a esta tierra, ni a las cosas de esta tierra porque todo se quedara, porque nos iremos con Cristo donde todo lo tendremos, y nada de este mundo necesitaremos. Viva para honrar a Jesús, él es el rey que esperamos.

Anuncios

Implicaciones por ver a Dios cara a cara

Día 209, Lectura de la Biblia en un año, Isaías 6-8

Dr. Luis Gomez Chavez

La enseñanza predominante del Antiguo Testamento era que ninguna persona podía acercarse a Dios y verlo cara a cara porque si lo hacía, moría irremisiblemente. Esa enseñanza se disperso en todo el pueblo de Israel, y aunque hay algunas personas privilegiadas a quienes Dios se les apareció o él mismo los invito a acercarse a él, en más de los casos solo fueron visiones donde en su estado natural no podían ver a Dios, pues solo miraban siluetas, imágenes, pero no a él. A Dios nadie lo ha visto ni lo han conocido y quien lo llegó a ver, ya no vivió para contar como es él.

Uno de los privilegiados fue Moisés, primero solo escuchó la voz de Dios y luego vio una zarza ardiendo, pero nada más. Luego cuando estuvo 40 días y 40 noches en una montaña recibiendo los mandamientos de parte de Dios, ¿qué pudo hacer Moisés en ese lugar por tanto tiempo? ¿Lograría ver a Dios cara a cara en algunos de los 40 días o en todos? Lo cierto es que cuando regreso, la Biblia dice que su rosto resplandecía. Sin embargo, Moisés no murió, y uno podría deducir que aún Moisés no lo vio si queremos ser congruentes con la misma enseñanza del Antiguo Testamento. Más tarde vemos a Isaías, capitulo 6, en una visión fenomenal y muy descriptiva, pero solo dice “Y vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo” y antes tanta majestad y expresión de santidad, Isaías dice: “Ay de mi, que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” (6:1,5).

Los versículos 1 y 5 declaran que Isaías conocía esta verdad, que a Dios nadie lo puede ver, pues si lo hace muere. Quiere decir entonces, por un lado, que si Isaías no murió es porque él solo está en medio de una visión, y no logra ver con claridad el rostro de Dios, pero si pudo ver todo lo que está alrededor cubriendo y resguardando la santidad de Dios. Y si en caso, Isaías logro ver el rostro de Dios cara a cara y no murió, esta es una excepción especial y pedagógica. Aquí es donde está la centralidad de la reflexión, si una persona se acerca a Dios, siendo él tan santo, y logra ver cara a cara a Dios, dos cosas pueden pasar, una, que muera de inmediato porque así lo dice la Biblia, o se no muera, pero esa experiencia de ver al Dios santo, la misma santidad de Dios reflejara la pecaminosidad de quien ha visto a Dios.

Esta es la gran verdad extraída de este fenomenal pasaje de la Biblia. Los capítulos 1 al 5 de Isaías describe la decadencia espiritual en que esta el pueblo de Israel, es una nación sin valores, sin temor, sin respeto, y sin deseo de agradar a Dios con sus vidas. Ahora, el capitulo 6 presenta el momento cuando Dios llama a Isaías para predicar un mensaje profético para la gente del sur, o sea Judá. Como diría el famoso predicador Billy Graham, el día de ayer, 29 de julio, “la sociedad en los Estados Unidos moralmente está en franca decadencia y ha señalado que su población ha ido tras los falsos dioses de la tecnología y el sexo” “Los estadounidenses están centrados en sí mismos y son indulgentes consigo mismos, son arrogantes, y no sienten vergüenza del pecado. Los pecados son ahora el emblema de la vida americana”. Así mismo estaba el pueblo de Judá, y contra ellos, Isaías debía predicar un mensaje de juicio compuesto por tres partes: Están en pecado, el pecado los condena a juicio, pero hay una solución si se arrepienten de sus pecados. Este el propósito de este pequeño artículo que escribió Graham ayer, Grahan ha manifestado que su corazón “duele y late por el pueblo,” y recuerda la misericordia de Dios y como actúa ante al arrepentimiento. Cita el episodio de Jonás cuando fue a Nínive y proclamó la advertencia de Dios, y el pueblo le escuchó y se arrepintió de sus errores. “Creo que lo mismo podría suceder en nuestro país”.

Isaías, al saber que Dios lo está llamando para enviarlo a Judá, estando frente al Dios tres veces santo, de inmediato le dice que es imposible que Dios pueda enviar a un pecador como él, pero Dios lo purifica, lo capacita y luego Isaías acepta y Dios lo envía. Cuando Dios llama, una fuerza interna como fuego quema y no nos deja tranquilo hasta que aceptamos el llamado. Eso pasó con Isaías, pero deseo destacar esta verdad, cada vez que nos presentamos ante el trono de Dios, la santidad de él sacara a luz nuestros pecados. Estar delante de Dios, en adoración, o mueres porque no puedes ver a Dios o reconoces que eres pecador para no morir. Isaías no murió pero reconoció que había tanto pecado en su vida que no podía mirarlo, y menos ser instrumento suyo.

Tal sensibilidad y consciencia responsable debe tener todo hijo de Dios hoy. Es verdad, tampoco podemos ver a Dios cara a cara, ni a Jesús, pero al creer en él, la Biblia lo describe tal como es él. Pero vamos, el mismo principio se aplica hoy, cada vez que nos acercamos a Dios en adoración, no podemos hacerlo mientras ocultamos pecados ni podemos servir a Dios en cualquiera ministerio si guardamos algún tipo de pecado. Las cosas cambian, en este tiempo, siempre estamos delante de él, por ende, siempre estamos adorando a Dios porque toda nuestra vida es un acto de adoración. Si somos cristianos responsables y conscientes, si no queremos morir, debemos reconocer y confesar nuestros pecados delante de Dios antes de hacer hasta el más mínimo ministerio.

Hay demasiada hipocresía en la vida de los cristianos que si Jesús nos viera, nos regañaría más fuerte que como lo hizo a los fariseos. Nosotros somos más responsables que los fariseos, tenemos al Espíritu Santo, tenemos el Canon de la Biblia escrita, contamos con el recurso de la Iglesia, la historia de 2000 años de vida cristiana. Ya es tiempo que aprendamos de Isaías, que estar delante del Dios santo es una cosa seria y delicada, requiere santidad en toda la manera de vivir como hijos de Dios. Y como toda nuestra vida es un acto de adoración, todo el tiempo estamos delante de Dios, por ende, todo el tiempo debemos estar en santidad, y mas aún cuando relaizamos algun minsietrio en la iglesia o en el hogar. Así que, mis amados consiervos de lectura de la Biblia, el que tiene oídos para oír, oiga lo que Isaías escribió, “Tocando mis labios con el carbón encendido dijo: He aquí que esto toco tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí una voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quien irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí”. (6:7-8).

Lo que Dios busca de mi adoración

Día 207, Lectura de la Biblia en un año, Isaías 1-3

Dr. Gomez Chavez

En los últimos 30 años, las iglesias de corte conservador han sido influenciadas tan fuertes por la liturgia de las iglesias no conservadoras, que hoy en día, son pocas las iglesias que no celebren los cultos acompañadas con todo tipo de instrumento, aplausos, y otras cosas más. No es que este tipo de liturgia sea incorrecta, o la que ofrecen las iglesias conservadoras sea la mejor o la peor. Lo importante en la adoración es que está en que siempre ha de tener el objetivo único de rendir gloria a Dios, y que quienes ofrecen esa adoración estén en buena relación con Dios y estén en vida de santidad. La adoración no es mejor por la manera como cantamos o acompañamos los cantos, o la cantidad que ofrendamos, o si cerramos los ojos o no, si aplaudimos o no.

La adoración es algo más que lo que usted se imagina, y es tan sencillo que todos podemos ofrecer la mejor adoración a Dios, porque no se basa en cantidad, en manera de a hacerlo o en horarios ni lugar, sino en la clase de vida que tenemos delante de Dios. Eso es lo que el pueblo de Israel no había entendido o simplemente lo había equivocado y por esta razón el profeta Isaías se los hace ver en los capítulos 1 al 3. La adoración que Dios busca no consiste en las cosas que le traemos, ni en la manera como se lo damos, sino que Dios ve principalmente el corazón antes que la ofrenda.

Este enfoque es lo que han cambiado los promotores de la teología de la prosperidad, y muchos de nosotros los pastores o líderes de las iglesias hemos equivocado. Estamos ofreciendo ministerios, cargos dentro de la iglesia, privilegios a cambio de las ofrendas que traen. Las personas que traen más, que están dotadas por más dones y habilidades, quienes son más allegados a la iglesia, los que tienen más tiempo de estar en la iglesia, los que con facilidad se pueden ir de la iglesia, aquellos que con poco se resientes, a estas personas las queremos congracias dándoles o manteniéndoles el ministerio. Muchos de los pastores nos hemos vuelto tan tolerantes, que ofrecemos los pulpitos, los servicios a Dios sin percatarnos que lo que Dios está buscando es la calidad de vida, el corazón limpio, vidas obedientes y santas y en buena relación con Dios.

Es tiempo que escuchemos la exhortación de Isaías, Dios no recibe la ofrenda de ninguno, por muy grande que sea la ofrenda, por muy hermosa, atractiva y profesional que sea lo que traemos, aunque tenga un valor superior a los de los demás. A Dios no lo compramos o lo congraciamos con 10 carneros de ofrenda, con 52 asistencias al año, con 10 ministerios que tenemos al mismo tiempo, con una alabanza con ojos cerrados, lagrimas rodando por las mejillas, con levantar las manos, con memorizar 365 textos, no mi queridos hermanos, Dios esta hastiado de sacrificios de labios, de ofrendas llenas de fanfarronería, Dios busca algo más sencillo, Dios busca tu corazón, que este limpio, en paz, en santidad, y honestidad.

Es posible que alguien te ha dicho que no sabes cantar o tu ya te distes cuenta que eres desafinado (a), no te preocupes, que eso no es lo que busca Dios. Tal vez te sientes triste porque nunca te invitan a ser parte del ministerio de la alabanza, o de la enseñanza, o de la visitación, o de la consejería, o del diaconado y crees que a otros Dios los escucha mas, no es cierto, el privilegio, el ministerio, el cargo, el lugar, la forma, y la frecuencia no hace la calidad de la ofrenda, sino tu vida, tu corazón, cuan honesto (a), sincero (a) eres cuando vienes a la casa de Dios, y adoras a Dios con lo que tienes, tu vida, con lo que puedes, con tu vida, y te esfuerzas por ser tu.

El pueblo de Israel creía que por las ofrendas que daba estaba adorando a Dios, pero su corazón estaba lejos de Dios. Tengamos cuidado y percatémonos de adorar a Dios presentándonos nosotros mismos como la ofrenda santa, viva, y agradable. Eso busca Dios, tu corazón, no lo que le traes, sino tu vida, no lo que tienes, él te quiere a ti. Cuando adores a Dios, dile, aquí estoy yo, quiero adorarte con todo mi corazón, mi corazón que está limpio.

Estar casado es lo mejor.

Día 206, Lectura de la Biblia en un año, Cantares 4-8

Dr. Gomez Chavez

Esta mañana, como a las 8:30, mientras hacían cambio de aceite al carro, yo leía el capitulo 8 y 9 del libro “Love is something you do” escrito por John R. Bisagno. Es Dios quien hace esto, porque en esta parte de este bello libro encontré mayor explicación sobre el tema que el día de ayer, el proverbista Salomón nos hizo reflexionar, sobre el valor de la virginidad o la pureza de un joven o una jovencita. Es por ello que yo respondo a la pregunta que si vale la pena esperar, con un claro que si por su significado.

Salomón, no solo por la amarga experiencia que había tenido, aun cuando es el hombre más mujeres tuvo, segun la Biblia, lo cual no significa que Dios estuviera de acuerdo con semejante mal ejemplo ni que por eso Salomón fue feliz, pues él mismo dice que todo eso fue vanidad. Dios es fiel y coherente a su Palabra, en la Biblia encontramos, principalmente en el Nuevo Testamento que el hombre debe ser marido de una sola mujer y al no serlo, se comete pecado de fornicación o adulterio. No se puede justificar que el rey lo hizo por la presión cultural simplemente, sino que lo hizo por estar alejado de Dios, y de los mandamientos de Dios.

La Biblia dice en los 10 mandamientos que el rey conocía perfectamente, “No codiciaras la mujer de tu prójimo”, y eso lo hizo con más de mil mujeres. Porque a las más de 700 concubinas, si eran vírgenes, les robó la virginidad, les robó algo que ellas nunca podrían recuperar, les robó algo que solo le pertenecía al que sería su esposo, y estas mujeres ya no podrían entregarse con integridad y santidad a sus verdaderos esposos. Y si de las más de 300 esposas que tuvo, muchas de ellas las robó de sus esposos legítimos, cometió adulterio, y fornicación, actos totalmente inmorales delante de Dios. Por consiguiente, aunque fuera una costumbre de su tiempo y de su cultura, delante de Dios era pecado.

Ahora bien, después de aprender esta lección, el rey enseña los pasos que se han de dar para llegar al matrimonio. Ayer dijimos que en los primeros 2 capítulos se describe la etapa del noviazgo donde ambos, joven y jovencita han de respetarse y guardarse en pureza, virginidad e integridad hasta que lleguen al matrimonio. ¿Por qué esperar hasta el matrimonio para tener una experiencia sexual? Bueno, porque la Biblia lo prohíbe, y dice que hacerlo significa cometer pecado.

Dice Bisagno, que en una relación sexual, “se experimenta un sentido milagroso de nueva vida en el ser del que se entrega, pues hay entrega de la vida”. Entonces, cuando un joven tiene relación sexual antes del matrimonio, está robando algo que solo le pertenece a quien será el esposo, y que la chica jamás podrá recuperar o reemplazar. Es que cuando una mujer tiene relación sexual con un hombre no solo es una relación física sino que es mucho más, ella entrega su corazón, alma, cuerpo y toda ella. En ese sentido, el joven le roba a la jovencita la libertad, y la confianza moral de presentarse delante de Dios y de su esposo con honor e integridad. Si un joven ama a su novia, jamás querrá robar aquello que para ella, su esposo futuro y Dios es invalorable, es lo más precioso que ella guarda como su valioso tesoro. Ella misma, su pureza, virginidad, su integridad y todo su ser que solo le pertenece al hombre que será su esposo, y que es lo que honra a Dios es entregado cuando se da una relación.

Es por esta razón que Salomón, recomienda considerar el matrimonio como la unión más hermosa, complaciente, gratificante y sagrada que un hombre y una mujer puede experimentar. Así que desde Cantares 3:6 hasta el final del libro describe, la corte de la boda, la celebración de la boda, la luna de miel y los primeros días después de la boda. El rey esta tan enamorado, ama tanto a la Sulamita y ella esta tan enamorada y desea tanto que se consuma el amor después de la boda, que su lenguaje, su deseo, su entusiasmo y todo lo que hace la delata. Los principios y los valores en torno a un matrimonio están claramente plasmados en este libro. Los novios deben respetarse porque se aman, y cuando se viola este principio, sea porque el joven pide a la jovencita que le demuestra su amor por medio de una relación prematrimonial o ella corresponde a la petición, es porque realmente no se aman verdaderamente. El amor, respeta, no roba, no abusa, es leal, sabe esperar, sabe aguantar, y lo hace porque ama a la jovencita y a Dios quien le ordena no faltar el respeto porque hacerlo es pecado.

Otro principio valioso es la confianza y la comunicación hermosa que se ha de dar no solo antes de casarse, sino durante la unión matrimonial, pero mejor cuando se experimenta después de haberse casado, hasta llegar a ser viejos. Las caricias, el contacto, la cercanía, los besos largos, el acariciarse en lugares solos, oscuros, alejados, no es lo correcto, porque es allí donde el diablo hace su mejor trabajo, y de esas prácticas quedan sentimientos de culpa, desprecio, y otras consecuencias. Esperarse hasta el matrimonio, es honrar a Dios, es respetar a la otra persona, y considerar el matrimonio como la unión más sagrada para toda la vida, que no se basa en un sentimiento de amor solamente sino en el compromiso hecho delante de Dios, las leyes y la sociedad de vivir toda la vida juntos, en cualquiera que sea la circunstancia.

La Biblia dice que el que encuentra esposa haya el bien. Se puede afirmar con fundamento, convicción y autoridad que el mejor estado civil de un hombre y una mujer es el de estar casados, por todo lo que esto significa. El matrimonio no es solo para tener relación sexual con libertad, derecho y confianza al saber que no es pecado, sino que es algo sagrado, puro, santo y agradable a Dios por estar dentro del marco permitido por él. El matrimonio es más que esto, es vivir juntos, compartir vidas, unir proyectos, acompañarse, amarse, deleitarse, gozarse, amistad, lealtad, compromiso, etc.

Por esto y mucho más, el matrimonio es la mejor alternativa que Dios creó para formar una sociedad solida, sana, y estable. Matrimonios formados por un hombre y una mujer para que puedan complementarse. Esta es la verdad divina, y ninguna cultura, pensamiento, ideología, gobierno, o movimiento debe ni puede cambiarlo, porque hacerlo es rebeldía contra Dios y esto trae duras consecuencias. Solo que para llegar a este estado civil, se debe planear, preparar, orar, buscar bien, estar seguro, y hacerlo con la guia de Dios, para la gloria de Dios.

¿Valdrá la pena esperar?

Día 205, Lectura de la Biblia en un año, Cantares 1-3

Dr. Luis Gomez Chavez

Para los judíos era un valor incalculable, y lo esperaban con toda la emoción y formalidad que se requería, era como un tesoro de gran precio que no podía ser tocado y mucho menos tomarlo. Generalmente se requería solo de las mujeres, muy poco se menciona de los hombres. Sin embargo para ser justos, esto debe ser aplicado a los hombres también. Ellos deben esperar, cuidar, y velar hasta el momento correcto de ver, tocar y tomar ese gran tesoro, pero ellos mismos como tesoros deben cuidarse y no dejar ser atrapado antes del tiempo. Para las generaciones hasta de los años 80’s, que yo recuerde, se creía, se pensaba y se practicaba de la misma forma. Me refiero al valor de la “castidad” o “la virginidad”.

Muchos hoy dirán que esto es una cosa anticuada, el hecho de que las jovencitas y los jovencitos se guarden vírgenes, y puros (a) hasta llegar al matrimonio. La Biblia eso es lo que ensena, porque tener relaciones sexuales antes del matrimonio se llama fornicación, y eso la Biblia lo llama pecado. Violar esta ley divina es desvalorar y abusar de la persona, aun cuando el hecho sea con consentimiento mutuo, siempre es pecado, porque el matrimonio es el único marco legal y espiritual donde Dios permite que el acto sexual sea algo limpio, puro, sagrado, santo. Es en esta dimensión sagrada del matrimonio donde quienes se casan pueden disfrutar de uno de los dones más maravillosos que Dios ha hecho, para que la pareja tenga deleite sexual.

La cultura postmoderna, liberal, tolerante, y sin valores por su decadencia espiritual ha desvirtuado a esta noble y valiente decisión que un joven y una señorita toman de no tener relaciones sexuales antes de llegar al altar del matrimonio vestidos de blanco como señal de lealtad y que fueron fieles a Dios, a ellos mismos, a la Biblia, y la sana costumbre que se ha enseñado de generación a generación. Las estadísticas dicen que a nivel mundial, la mayoría de los jóvenes empiezan a tener relaciones sexuales antes de cumplir los 18. ¿Quién les enseña esto? La mima sociedad lo permite, los mismos padres permiten, los mismos chicos lo buscan y todo porque ya no se ha enseñado el valor saber esperar, el valor de la pureza, el valor del matrimonio, la satisfacción de entregarse al ser amado, el valor de respetar a Dios, a la Biblia, y a la fe cristiana.

Mis hermanos, esta es la realidad. Pero este principio de continencia ha de enseñares y exigirse de ambos, joven y jovencita. Se ha de enseñar como una convicción espiritual, como una norma bíblica, como una enseñanza de Dios, como un valor que pone en algo la fidelidad, la lealtad, la pureza, la santidad, y lo bello del matrimonio. Eso es lo que Salomón esta ensenando en el libro de Cantares. Bueno, este libro fue motivo de grandes debates entre los críticos y estudiosos de los libros inspirados y canonices. Muchos se oponían en que el libro de Cantares fuese incluido entre los libros inspirados por Dios por tratarse de un tema que no necesariamente es bíblico. Es más, Cantares fue denominado el patito feo del Antiguo Testamento, que después de todo, fue incluido y más tarde muy reconocido como Palabra de Dios.

Todo el libro de Cantares describe los pasos claros que debe dar un hombre y una mujer desde la amistad hasta la luna de miel después del matrimonio. En el capítulo 1:1-3:5 encontramos la etapa del noviazgo. Y es en esta parte donde el 3:5 dice “Que no despiertes ni hagas velar el amor antes del tiempo”. La enseñanza es muy clara, durante el noviazgo, aun durante la despedida de solteros, la Biblia enseña que no se ha de tener relación sexual porque es una relación un matrimonio antes del matrimonio se le llama fornicación y eso es pecado delante de Dios en todas partes del mundo y ante toda cultura liberal u ortodoxa.

Esta enseñanza no es cultural, sino bíblica, no por el simple hecho de guardar la virginidad o la castidad en el hombre, sino por el hecho de que tener relación antes del matrimonio es fornicación. Resultado de ello, opuesto a lo que muchos científicos, doctores o encuestas dice, hay muchos embarazos no deseados, carreras profesionales troncadas, un sentimiento de culpabilidad y de autoestima se guarda toda la vida, transmisión de enfermedades venéreas, desobediencia y mala relación con los padres, la sociedad desvalora a las chicas o chicos, la autoridad moral la pierden, hombres y mujeres sin valores y tendrán que mentir toda la vida a las personas con quienes finalmente se unen, pero lo más grave de todo, es que cometen pecado contra Dios.

¿Valdrá la pena esperar hasta el matrimonio? Esto es un asunto de obediencia y buena relación con Dios. El esperar hasta el matrimonio es un asunto de valor, virtud, convicción, decisión que engalana a la misma persona dentro de sí, y fuera de sí. Esto sin tomar en cuenta que Dios es honrado, elogiado y esto garantiza la bendición de Dios. No quiere decir que quien no lo haga Dios se olvidara de la persona, no, Dios perdona, pero la satisfacción de haber respetado a la otra persona, de haber respetado a los padres de la otra persona, como que da mayor satisfacción moral y espiritual.

Estoy consciente que muchos no estarán de acuerdo con esta posición, pero quiero decirles que no es mi posición, es la de Dios, es la que Dios enseña en su Palabra, la Biblia. Ninguna pareja deben tener relación sexual antes del matrimonio, por lo que significa el acto mismo de la sexualidad según la Biblia. La responsabilidad de los padres es enseñar a sus hijos a respetar a la otra persona, es un asunto de amor, el amor respeta y sabe esperar, cuidar, proteger y valorar la pureza como el tesoro más grande y deseado. La iglesia debe enseñar no la costumbre, sino lo que la Biblia enseña.

Debemos oponernos a las opiniones liberales, tolerantes, modernistas, antivalores, que hablan de la libertad de derechos cuando están violando todos los derechos de los demás, o el máximo derecho de Dios que siendo el Dueño de todo soberana y sabiamente estableció los parámetros para el noviazgo, matrimonio, y el mismo acto sexual. Como padres, debemos enseñar estos valores, mientras se pueda, tengamos oportunidad, porque esa es nuestra responsabilidad como padres ante Dios, pero si los hijos no lo acatan, la responsabilidad es de ellos con Dios.

Prepárate para mañana

Día 204, Lectura de la Biblia en un año, Eclesiastés 10-12

Dr. Gomez Chavez

Recuerdo con tanta frescura y nostalgia la edad de mi infancia. Un tiempo maravilloso, pero recuerdo perfectamente que yo quería ser joven, quería ser grande. Hoy que he pasado de los cincuenta años de edad, digo, ni me di cuenta como paso tan rápido el tiempo de la niñez, y de la juventud. Me pregunto, ¿aproveche la vida de niño, pre joven, joven y joven adulto? ¿Entendí y alcance el propósito de Dios para cada una de estas etapas de la vida? ¿Me prepare en este tiempo para llegar a ser grande, esposo, y papá? La verdad es que la vida es corta porque el tiempo pasa rápido, este no se detiene, y Dios ha definido para cada etapa de la vida un propósito que se debe perseguir.

Se deja de ser niño rápidamente y se convierte en joven, pasa esta etapa de la vida, se va como el viento, y se desvanece como la neblina. Muchos se quedan con pesar por no haber aprovechado mejor esta etapa de vigor, energía, oportunidades, ventajas, y fuerza. El joven piensa que nunca dejará de ser joven, de tener fuerza, de ser simpático, y de tener las puertas abiertas para la aventura, la diversión, los retos, y desafíos. Hace y deshace todo lo que se le antoja, va aquí, va allá, viene a tal hora, o se lanza de todo lugar como que si fuera invencible. Habla como que si solo él sabe, solo él tiene razón, y solo él lo puede hacer. Come, bebe, grita, salta, reta a competir, habla como quiere, cansa el cuerpo hasta ya no poder, y todo porque se considera joven.

De pronto, sin darse cuenta, ya no es joven, y la edad mejor de su vida donde todo estaba a sus pies pasó y no se preparó para la siguiente etapa de la vida. Vivió solo por vivir, sin nada porque vivir. Bueno lo más grave que un joven puede hacer es vivir esa etapa maravillosa de la vida humana sin tomar en cuenta a Dios, sin reconocer que todo lo que es y puede hacer se debe a la soberana voluntad de Dios. Este es el llamado que el sabio escritor hace en Eclesiastés 11:9-12:8. La verdad es que cada etapa de la vida de un ser humano pasa sin remedio, termina sin poder hacer nada para alargarla, con toda la ciencia y la tecnología que se tiene en este siglo XXI, nadie puede evitar la ley de la vida que es: nacer, crecer, desarrollarse y morir. Las etapas de la vida están controladas y determinadas por la voluntad de Dios, niñez, adolescencia, juventud, adulta, media vida, vejez, y tercera edad. Lo mejor que se puede hacer en cada una de estas etapas es descubrir el propósito de la existencia, y el propósito que Dios ha dejado para cada etapa, y cumplirlo para satisfacer al dador de la vida.

Observe brevemente este pasaje porque está envuelto de un sentimiento de añoranza, e insatisfacción por parte de Salomón. Presiento que el rey no disfrutó de cada etapa de la vida y principalmente la de la juventud, o fue testigo del mal aprovechamiento de algunos jóvenes de su tiempo quienes vivieron sin tomar en cuenta a Su Creador, y no aprovecharon las ventajas, oportunidades, y lo privilegios que hay en esta etapa de la juventud. Hay una invitación a disfrutar la edad de la juventud pero con limitaciones, no es un despilfarre, o un libertinaje, no es vivir desordenada o irresponsablemente, sino vivir tomando en cuenta al Creador. La edad de la juventud es la mejor para servir a Dios, para alegrarse, para realizarse, pero es corta, ilusoria, pasa rápidamente. San Pablo dice, que estar solo es mejor para servir a Dios en comparación con el que está casado que es responsable de sus deberes conyugales.

La descripción y explicación que Salomón hace en Eclesiastés 12 sobre la manera como el cuerpo va perdiendo sus propiedades, funciones, y habilidades es hasta aterrador cuando no se tiene un concepto adecuado de la vida. Yo he creído que cada etapa de la vida tiene su atractivo, belleza, y propósito y por lo cual se debe desfrutar, gozar, y aprovecharla para honrar a quien permite que la vivamos. Podemos tomar una actitud fatalista, pesimista y negativa de la vida, pero esto solo hará más difícil la vida, y con todo, no podremos hacer nada ni para acortarla o alargarla. Dios ha puesto los linderos a nuestra vida, y nadie las puede sobrepasar sin el permiso de Dios. Tomar una actitud positiva, optimista y de contentamiento es lo mejor, porque aun en medio de las cosas difíciles, siempre se encuentra el sentido positivo y el propósito pedagógico que Dios tiene para cada uno.

La edad después de los 60 si no se ha sabido vivir en la juventud, joven adulto, media vida, hasta la 50 años, el resultado se comenzara a sentir y ver desde los 60 en adelante, donde no habrá contentamiento en las personas. En otras palabras, quienes no han vivido para Dios desde la juventud, y han cometido desarreglos antes de llegar a los 60 o 70, y no previnieron, no se prepararon, no pusieron una base inteligente, la vejez será difícil, nada agradable, nada satisfactoria, será difícil. Aquí esta la razón del llamado de Salomón que hace a los jóvenes y a los jóvenes adultos, a vivir para honrar a Dios, porque esa es la mejor preparación. Después de los 45 se necesitan lentes para ver mejor, después de los 70 hasta con lentes en algunos casos ya no se puede ver. Después de los 60 las piernas ya no son ágiles y no pueden moverse con la misma agilidad. Dijo un siervo de Dios, de más de 93 años de edad “no me gusta escuchar el sonido de los zapatos cuando los arrastro porque no los puedo levantar como antes”. Ya no se puede comer tortilla bien tostada, menos chicharrones tostados, o caramelos de maní, porque no hay buen dentadura, casi toda se ha caído.

Mis muchachos, mis consiervos, mis amigos, aprovechemos bien el tiempo, cuidemos bien la vida, el cuerpo, la salud, la energía. Amemos a Dios cada día, mejor dicho cada momento, y aprovechemos el tiempo para servir a Dios, gastemos la energía para que el evangelio avance. Dele mucha agua a su cuerpo, evite las comidas grasosas, evite lo dulce en cantidad, duerma lo que el cuerpo necesita, como de todo pero en porciones pequeñas, balancee la comida. Sonría más que enojarse, hable solo lo que se necesita, pero no se quede como mudo cuando debe hablar, pero hable con sabiduría. Busque y camine con los buenos amigos, no cuentes los secretos de tus amigos a quienes no le ayudarán, pero por sobre todas las cosas, ama a Dios con todo el corazón. Haz esto todo los días, y vivirás bien todo el tiempo, y aun en la vejez fructificaras, serás como el búfalo o las palmeras, fuertes, alegres, vigorosas y en plena satisfacción. Cuando se vive bien desde la juventud, cuándos se es anciano se vive en contentamiento inigualable, feliz y satisfecho por lo que Dios le permitió hacer, ser y vivir. Prepárate hoy para el mañana, prepárate tomando en cuenta a Dios y mañana él responderá por ti.

El fin de todo mi discurso es, teme a Jehová y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre. Ecl. 12:13.