¡Gracias Dios por tus cuidados!

Día 179, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 104-106

Dr. Luis Gomez

Ayer hizo exactamente ocho días que cayó una tormenta eléctrica con granizos, truenos, relámpagos y fuertes vientos sobre Maryland que causo muchos daños y apagón de luces por varias ciudades. Duro poco tiempo, unos 30 minutos, pero de pronto se oscureció, y en palabras de mi esposa, hasta daba miedo mirar hacia fuera por la velocidad del viento y el tamaño del granizo. Con todo, y a pesar de las inconveniencias, Dios tuvo cuidado de sus hijos.

Ayer, exactamente ocho días después de esta tenebrosa tormenta, sin avisos, otra nueva y poderosa tormenta cayó sobre toda la región de Virginia, Maryland y Delaware. Esta vez, nadie la esperaba, pero llego repentinamente y con mayor furia y velocidad. Varios resultados se dieron, más de 800,000 mil viviendas quedaron sin electricidad en la región metropolitana de Washington y Maryland. Las calles se llenaron de agua, muchos árboles fueron derribados, uno de ellos cayó sobre la Van de la iglesia, gracias a Dios era pequeño. Un grupo de pescadores fueron lanzados al mar al volcarse el bote en que pescaban, gracias a Dios los salvavidas llegaron para rescatarlos, pero perdieron todas sus pertenencias, y documentos de identificación. Nuestros jóvenes de la iglesia estaban acampando a 160 millas de la iglesia, y fueron sorprendidos por la tormenta también, dos ramas de un árbol cayeron sobre la cabeza de mi hijo, gracias a Dios eran pequeñas y no causaron mayor daño y el agua no se metió en sus tiendas de acampar.

Ahora lea el salmo 105, ¿no es esto el cuidado que Dios tiene de sus hijos? El salmista aquí reconoce las maravillas que Dios ha hecho y como él está al cuidado de ellas todos los días. El llamado es a que demos gracias a Dios por todas sus maravillas y las demos a conocer al mundo entero, si que todos sepan que nuestro Dios es grande, fiel y protector de lo que le pertenece. También, hace un llamado no solo a agradecerle, a darlo a conocer sino a tomarlo en cuenta todos los días, al buscar su rostro.
Este bello salmo hace una lista detalla da todas las cosas que Dios ha hecho. Pero unido a las obras que Dios ha hecho se entre teje la manera como Dios ha mostrado su amor, misericordia y fidelidad hacia el pueblo de Israel conducido por el liderato de Moisés desde Egipto hasta la tierra prometida. Dios buscaba y anhelaba que los judíos, en reconocimiento del cuidado amoroso de Dios, tomaran la firme determinación de vivir solo para obedecer y servir a Dios. Mas al llegar al salmo 106 nos encontramos con un pueblo sumamente rebelde.

En este dio, solo deseo agradecer a Dios por sus múltiples cuidados para mi familia biológica expandida en varias partes del mundo, comenzando con mi esposa e hijos, luego el resto de mi familia biológica. Pero también, deseo agradecer por la iglesia a la cual Dios me ha permitido servir como pastor por más de cinco años acá en Maryland, garceas Dios por mí querida congregación. La gratitud mía va más lejos, te agradezco Dios por todas las personas que me ha permitido conocer de diferentes iglesias en El Salvador, Guatemala y Estados Unidos durante 25 años de ministerio Dios, gracias Dios porque las amo. Finalmente, gracias Dios por mis amigos, consiervos ministeriales y ex compañeros de estudios, a todos los recuerdo con amor. Al recordar todo esto, no me queda más que reconocer esta gran verdad, Dios ha sido bueno, fiel, misericordioso y maravilloso por todo lo que ha creado y por la manera como ha cuidado todo lo creado.

¿No cree usted que agradecer a Dios por sus cuidados, debería ser una acción natural de todos los cristianos, todos los días? David dice, “En paz me acostare, y a si mismo dormiré, porque solo tú me haces vivir confiado? Eso es lo que hacemos, con fe o sin fe, aceptamos y dejamos que Dios haga su trabajo de vigilancia todas las noches. Sin embargo, con mucha frecuencia, en cada nuevo amanecer, lo primero que dejamos de hacer es reconocer con una actitud de gratitud que es Dios quien nos guardó de todo peligro, y cuidó que cada miembro de nuestro cuerpo trabajara al compas del organismo para amanecer con vida.

Hoy, te invito a expresar una nota de gratitud a Dios por sus cuidados en tu vida. Seas cristiano o no, Dios merece la gratitud. Pero si eres cristiano, estás obligado a decirle a Dios cada día, gracias por todo lo que me das. El decir muchas gracias no cuesta pero significa mucho. La actitud de gratitud ayuda a tener un día más agradable, efectivo, productivo y satisfactorio. Haz esto hoy mismo, se agradecido y te sentirá mejor.

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Mentira es no decir la verdad

Día 178, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 98-103

Dr. Gomez Chavez

Hay un refrán que mi esposa Loida repite con cierta frecuencia y que a mí me ha costado guardarlo en mi memoria permanente. “La mentira dura hasta que la verdad llega”. La verdad es que soy malo para los refranes. Este es otro que ella dice y a mí me cuesta decirlo bien. “No hagas cosas buenas que parecen malas”. Esto es igual a decir la verdad el 99% y el 1% que no lo es, convirtiéndose todo en mentira. Jesús dijo que si alguien desobedece una parte de la ley, se hacía transgresor de toda. Esto significa que un pequeño error en la vida puede desconfigurar toda nuestra reputación. No se puede decir medias verdades unidas a medias mentiras, porque entonces todo viene a ser considerado como mentira.

Un ejemplo de cómo la verdad es distorsionada con unas cuantas palabras que no son verdad. En Ge. 3:1-3 la serpiente le dijo a Eva el 99 % de la verdad que Dios había dicho, pero le agrego el 1% que Dios no había dicho, convirtiendo todo en una mentira de Satanás por la cual peco Adán y Eva. Otro caso lo encontramos en 2 Samuel 1 donde un amalecita llevo la noticia a David que Saúl había muerto, pero que él lo había matado. Este amalecita dijo la verdad mesclada con la mentira, porque la verdad total esta en 1 Samuel 31:1-6 donde dice que Saúl mismo se mató al traspasar su cuerpo con su propia espada y dice que “murió”. Decir la verdad a medias es decir mentira. Decir la verdad agregándole otros detalles equivale a decir mentira. Decir la verdad cuando paso el tiempo de decirla es fallarle a la verdad, es fraude, y el fraude es mentira.

La mentira siempre es lo opuesto a la verdad. El salmista escribe el versículo siete en el Salmo 101 donde revela esta gran verdad, “El que habla mentira no se afirmara delante de mis ojos”. El Salmo 15 dice que alguien con labios engañosos no puede entrar al santuario de Dios y mantenerse frente a él, no puede quedarse firme, porque su pecado, la mentira no se lo permite. ¿Qué tan malo y desagradable delante de Dios es no decir la verdad? Proverbios 6:16-17, 19 y 12:22 dicen que entre las cosas que Dios aborrece, esta la mentira. “Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa…el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos”; “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento”.

Esta es la razón por la que el salmista David dice que quien no dice la verdad, no podrá mantenerse firme delante de los ojos de Dios porque esto le ofende. No sé si usted ha estado frente a una persona a la que le está diciendo mentira como que si es verdad. Bueno, hay personas cínicas que no solo son capaces de mantenerse firme frente a otras personas mientras están diciendo la mentira sino que la dicen como si fuera una auténtica verdad. La señal de que un niño no está diciendo la verdad es que no puede mantenerse firme y serio, pues su rostro lo delata, o baja la mirada o la desvía a otros lados, pero no puede mantener la mirada fija ante la persona a la que le está diciendo la mentira como que si fuera verdad.

El cinismo es mayor cuando se da la mentira entre los cristianos. Cuando escondemos un pecado o lo mantenemos sin confesar, o lo hacemos justificándolo como que si no es pecado, es tratar de engañar a Dios. Muchas veces mentimos ante los hermanos que son miembros del mismo cuerpo, al llegar tarde cuando dijimos que llegaríamos temprano, la fallar a un privilegio para el cual hemos sido programados, el no dar la parte que le corresponde a Dios, el no cumplir el ministerio con fidelidad, etc. Sin embargo, lo más desagradable delante de Dios es que nosotros los cristianos aun practiquemos la mentira. No sé porque, para algunas personas, cristianos y no cristianos les es tan fácil mentir y no sentir remordimiento o sentido de culpabilidad, eso Dios lo aborrece. Las personas mentirosas son las que estan siguiendo el principio satanico, quien es el Padre de la mentira.

Mis queridos hermanos, compañeros de milicia en este año, muchos ya mintieron al dejar de leer la Biblia este año cuando prometieron delante de Dios leerla todos los días. Cualquier justificación por muy buena que sea sigue siendo un pretexto que más tarde se convierte en mentira, lo cual desagrada a Dios. Decir la verdad cuesta, y a veces duele, pero es lo más correcto que una persona puede hacer, si en verdad busca lo mejor para la otra persona. No sé si tú tienes este mal habito de mentir, recuerda, la mentira tiene diferentes matices pero para Dios todas son desagradables, aun las mentiras piadosas. Si la misma constitución de los Estados Unidos de América, o cualquier ley dice que la mentira es considerada un crimen y penada por la ley, cuanto más la Biblia ha de estar en contra de la esta.

Fil. 4:8-9 dice: “Además hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Vida de integridad, y ser íntegro es pensar, sentir, decir y hacer la verdad, es no decir mentira. Nuevamente, por nada recurras a la mentira, porque esta dura hasta que la verdad llega, y la verdad siempre llega y castiga al mentiroso.

¿Dónde está tu fuerza?

Día 177, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 92-97

Dr. Luis Gomez

El día de ayer aprendimos que debemos aprovechar la fuerza de Dios que está en nosotros porque Dios vive dentro de nosotros. La conducción única para aprovechar el poder y la fuerza de Dios, ya que él está con nosotros y para luchar por nosotros, es estar conectados por medio de una íntima, estrecha y perfecta relación con él. Aseguramos que nada sirve que digamos que tenemos al Dios Todopoderoso al lado nuestro, si no le damos el espacio y la libertad para que ejerza su poder, su dominio y el control sobre nuestras vidas. Es como tener el mejor equipo de sonido en nuestra casa pero que nunca lo conectamos a la electricidad.

Esta es una realidad no solo a nivel individual sino colectivo. En otras palabras, no solo muchos cristianos a nivel individuales están experimentando esto sino muchas iglesias también. Disponen del poder de Dios por medio del Espíritu Santo, él les ha dicho que en él son invencibles, todo lo puede hacer, nada los puede detener, pero allí están siendo iglesias débiles, decadentes, sin fuerzas, sin poder avanzar. ¿Cómo se manifiesta esta verdadera bendición de tener a Dios viviendo dentro de nuestras vidas si nosotros mantenemos una vida de temor, obediencia y fidelidad delante de él? El almo 92 nos da una pequeña demostración.

El salmista comienza en el v.5 reconociendo la grandeza de las obras de Dios y tan profundos sus planes que el hombre necio los niega, los ignora o no los entiende. Muchos humanos han nacido, han crecido, se han desarrollado, según ellos han alcanzado fama, poder y grandeza, pero al morir todo termina, porque no son eternos. A diferencia de Dios, quien es eterno, no muere, vive para siempre, él es el Altísimo. Por tanto, sus enemigos, todos no solo tendrán que presentarse ante Dios, doblar sus rodillas, sino que perecerán y luego serán lanzados al lago de fuego. El destino de los que no creen en Dios, de los rechazan su Palabra, de los que dicen que no hay Dios y si reconocen que hay, luchan con vehemencia por pelear contra él.

Los humanos, aunque alcancen la más grande fama, las más abundante riqueza, y poder, jamás podrán contra los limites de vida que Dios ha establecido independientemente de su status social. Los humanos impíos, quien sea, todos morirán, pero luego resucitarán para ser enjuiciados por Dios por lo que fueron e hicieron durante vivieron sobre la tierra. El salmista dice que todos morirán y aun antes de morir sufrirán, y cuando lleguen al lugar del castigo eterno es cuando sufrirán el tormento que nunca terminara.

Opuesto a esta gran realidad y verdad del final doloroso de los que rechazan a Dios, es el final de los que creen en Dios. Aquí es donde se manifiesta la bendición de tener a Dios viviendo en el corazón. Esta es la verdadera fuerza, la que da Dios, la que viene de Dios, la que opera y se demuestra a un en la vejez, la que da poder, energía, y más días, es la vida misma de Dios en nuestros corazones. El salmo 92:12-15 ofrece dos comparaciones para ilustrar la clase de vida de los justos, los que temen y obedecen a Dios.

Quien vive bajo el temor de Dios, en obediencia a su Palabra, guardando y practicando los mandamientos que él ha dejado, no solo vive con sabiduría, aprovechando bien el tiempo, sino cuidando su cuerpo, sus talentos, su dinero, su energía, su familia, y su tiempo como un buen mayordomo. Esto asegura que cuando lleguen los años de la vejez que va desde los 70 años en adelante, aun en esa edad será como una palmera que en todo tiempo, no importa los años, esta florece, y será tan alto y fuerte como los cedros, arboles invencibles.

La Biblia lo dice, yo lo creo y así es. Las personas que aprovechan la sabiduría, el poder y la fuerza que les da Dios desde adentro hacia fuera, pues él vive en sus corazones, viven más, y la clase de vida es no de sufrimiento, sino de contentamiento. Hay excepciones de personas que Dios usa para mostrar su soberanía, y enseñar a los demás. Pero en general, los que aprenden a vivir dependiendo de Dios, llegan a la vejez siendo fuertes como los cedros y los búfalos, y dando fruto como la palmera. Quienes son plantados en el temor de Dios, celebrando la grandeza de Dios todos los días, y disfrutando una vida de contentamiento, son los que todos los días de su vida dan frutos, fructifican, se mantienen como el árbol junto a corriente de aguas que da su fruto pero su hoja no cae.

Esta es la verdadera fuerza que Dios da a quienes aprenden a vivir la vida con sabiduría, en contentamiento, con plena dependencia de Dios y obediencia a su Palabra. Estos son los cristianos invencibles, y que siempre están dando frutos, nadie los detiene, siempre son felices, entusiastas, optimistas, emprendedores, y sabios para vivir.

Mi hermano, y compañero de lectura de la Biblia, esforcémonos por llegar a ser como una palmera y un cedro espiritualmente en el lugar donde Dios nos ha plantado. Deje que la sabia de Cristo, el poder del Espíritu Santo y la comunión con el Padre sean los pilares que dirigen tu vida. Trata de vivir la Palabra, deja que el amor de Dios te sature y comprométete con la misión de Jesús y entonces, el Espíritu Santo hará su trabajo, el de guiarte para llegar a ser fuerte e invencible en el Señor.

Aprovecha la fuerza de Dios

Día 176, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 88-91

Dr. Gomez Chavez

Oí en cierta ocasión que una persona hacia alarde de haber comprado un equipo de sonido poderoso, moderno y muy sofisticado. Lo único que ya tenía mucho tiempo de tenerlo en la casa y aun no había comprobado la potencia de este equipo de sonido pero seguía diciendo a medio mundo que sus aparatos de sonido eran los mejores del pueblo porque tenía gran fuerza. La gente solo los veía, pero nunca los escuchaba para comprobar. El dueño de este equipo nunca los había conectado a la electricidad, por consiguiente, aunque tuviese lo mejor en potencia, de nada le servía.

La gran mayoría de los cristianos hacemos alarde de que tenemos al Dios Todopoderoso de nuestro lado a quien nadie lo puede vencer, y es verdad. La Biblia dice que no hay otro Dios como él y nosotros los cristianos lo sabemos con plena certeza que eso es así. La paradoja increíble es que muchos de los cristianos viven como que si fueran los más desvalidos del mundo, se olvidan conectarse con el Dios invencible. Se olvidan de todas las promesas que Dios ha hecho, y de las obras que él ha hecho. Viven la vida cristiana tan raquíticamente que han perdido toda la fuerza, el poder, el significado y el valor de la vida cristiana que no son capaces de enfrentar hasta la más pequeña prueba.

Todo el problema está en que se han olvidado que dentro de sus vidas está viviendo el Espíritu Santo, quien es el Dios invencible, el Dios todo poderoso y no están aprovechando la fuerza y el poder de Dios. Si, este es el problema, no se han conectado con Dios, no han desarrollado una relación estrecha, intima y amigable lo cual los hará invencibles, fuertes y victoriosos. Es dejar el terreno libre a Dios para que él desarrolle toda la fuerza, todo el poder, toda su voluntad. Todo está en reconocer que si Dios es con nosotros, quien contra nosotros, si nadie nos puede vencer, porque en Cristo somos más que vencedores.

Esto es exactamente lo que hace el salmista en el salmo 91. Este es uno de los salmos más conocidos, más queridos y más repetidos por los cristianos. Sin embargo, es conocido, memorizado y repetido solo como una simple letanía, no es creído y vivido. Ha sido usado como un talismán, una varita mágica, o una oración milagrosa que con solo repetir se realiza un milagro. Dios diría a esto, “Estoy cansado y hastiado de este tipo de oraciones, o sacrificios que son solo de labios, porque vuestro corazón está lejos de mí”. Esta ha sido la manera en que muchos cristianos y nos cristianos han hecho uso de este maravilloso salmo, y eso es un insulto a Dios quien se merece sinceridad, honestidad, e integridad en el momento que lo buscamos en adoración.

Que diferente es reconocer el significado original del salmo, descubrir las motivaciones y las circunstancias en que estaba el escritor cuando el Espíritu le revelo esta Palabra para que la escribiera para la posteridad. Cada palabra de este salmo revela el corazón por un lado angustiado del salmista y por el otro lado el corazón seguro y convencido de que contaba con la protección del Dios Omnipotente, a quien nadie ni nada podía vencerlo. Saborear y apropiarse de este salmo no solo engalana a Dios, enaltece el poder de Dios y honra la majestad de Dios, sino que fortalece, refuerza, y vigoriza la fe del lo pronuncia en adoración a Dios. Para que estas dos cosas se den, primero quien adora a Dios debe tener una relación estrecha e intima con Dios por medio de la fe, obediencia y amor. Segundo, Dios quien es adorado debe estar satisfecho con la calidad de vida del adorador, quien debe ser obediente, sincero, honesto y transparente.

¿Cómo es descrito Dios en el Salmo 91? Estas palabras cualquier persona las puede leer, memorizar y repetir, pero no producirá ningún efecto. Es muy diferente, cuando un hijo de Dios, en perfecta relación con el Omnipotente, expresa desde el fondo de su corazón, desde donde nace la seguridad, la convicción y la certeza de que lo que dice es verdad, lo que dice es lo que vive, Dios actúa de inmediato, porque a él le place. Esto es aprovechar los recursos que tenemos como cristianos, Dios vive en nosotros, si, el Dios invencible, el Todopoderoso mora dentro de nuestro cuerpo. Esto significa que nadie puede vencernos, nadie puede derrotarnos, nada, ninguna prueba, circunstancia, dificultad, o problema puede destruirnos, porque a Dios nadie le puede ganar.

El reto está en no olvidarnos de conectarnos con Dios en el momento de la prueba. Cuando te sientas solo, angustiado, desesperado, inseguro, presionado, recuerda que no estás solo. No hagas alarde de que tienes de tu lado al Dios Todopoderoso y en el momento de la prueba te olvidas de él, lo ignoras, lo haces a un lado, y tú actúas en tu propia fuerza. Deja el espacio libre a Dios, permite que él luche por ti, que no te de vergüenza mostrarlo a él como tu Dios, preséntalo donde sea, dalo a conocer, dile a todo el mundo que él es tu Dios y que solo vives para él. Pero respalda tus palabras con tu propia vida, con tu buen ejemplo, con tu vida de santidad y obediencia.

Recuerda, si Dios es por ti, nadie puede vencerte.

¿Qué sientes al estar en la casa de Dios?

Día 175, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 82-87

Dr. Gomez Chavez

Cuando yo era un niño, solo conocía tres lugares aparte de mi casa: la cancha de foot, la escuela y la casa de Dios, comúnmente llamada la iglesia, aunque la iglesia es el grupo de personas que se reúnen en un templo. Todos los días, yo sabía que estaría en alguno de estos lugares, y mi madre me enseño que la casa de Dios era lo que más me debía gustar. Crecí hasta la adolescencia, y yo solo conocía estos mismos tres lugares, y en esos tres lugares gastaba todo el tiempo. Yo recuerdo con claridad que estos tres lugares formaban mi cosmovisión y yo era feliz con ello, sentía que no me hacía falta más para ser feliz, porque a cualquiera de los tres lugares que llegara me sentía alegre.

Después de leer todo el libro de los Salmos, es fácil deducir que para el rey David, el Asaf, la casa de Dios tenía un lugar predilecto. Más de 25 veces, David menciona la casa de Jehová, y al hacer referencia a este lugar lo hace de una manera muy especial implicando que es uno de los lugares más predilecto y queridos por él. Solo como una pequeña muestra, el salmo 27:4 dice “Una cosa me he propuesto y esa he deseado, estar en la casa de Dios todos los días, para contemplar la hermosura de Dios y para inquirir en las Escrituras”. El Salmo 23:6 dice “Y en la casa de Jehová morare por largos días”. Ahora lea el salmo 84:10 “Porque mejor es un día en tus atrios, que mil fuera de ellos. Escogería antes estar en la puerta de la casa de mi Dios”.

Estos y muchos otros salmos hablan de lo alegre que era para David estar en la casa de Dios. Por supuesto que debemos entender que para un judío, el asistir a la casa de Dios era algo por un lado obligatorio, debían asistir por lo menos 7 veces al año como nación. Por otro lado, todo judío sabía que solo en ese lugar estaba la presencia de Dios. Por lo cual, si querían rogarle, pedir perdón, buscar ayuda y vencer en las guerras santas contra los enemigos de Dios, debían venir a este lugar. Además, la experiencia de estar frente al shequina, la gloria de Dios, y sentir la presencia del Dios Todopoderoso, solo lo podía tener estando en el templo, santuario o la casa de Dios que estaba en un lugar escogido y establecido.

Hoy tenemos la gran bendición de no solo tener templo o la casa de Dios para venir cuantas veces queramos y adorar a Dios, sino que la Biblia dice que cada uno de los que hemos creído a Cristo como nuestro salvador, nos hemos convertido en templo y morada de Dios. Esto es un privilegio pero también es una gran responsabilidad. Un privilegio porque con nosotros esta quien determina nuestras victorias, en todo momento puedo hablarle, adorarle, y pedirle su ayuda. Es una responsabilidad porque así como él es Santo, cada uno de nosotros debemos vivir en santidad, y mantener una conducta sometida y de acuerdo a su voluntad.

Sin embargo, cuando el salmista habla de la casa de Dios, se refiere al lugar físico que está edificado en determinado lugar geográfico donde se reúnen los creyentes que conforman la congregación. A esto es lo que nos queremos referir también hoy. Ese lugar al cual asistimos los días de servicio. ¿Cuál es la actitud con que usted va? ¿Cuál es el propósito por el cual va? ¿Todos los días que asiste va con alegría, y gran deseo de adorar a Dios, contemplar su belleza, admirar su poder, y exaltar su grandeza? ¿Viene con un corazón sediento de la Palabra cada vez que asiste y lo demuestra al poner mucha atención a la predicación o el estudio bíblico? ¿Cuándo se dice una gran verdad de la Biblia, del poder de Dios, del amor de Jesús, y de la obra del Espíritu Santo, usted responde con un fuerte amen, que significa que está de acuerdo con lo dicho? ¿Su actitud es positiva, optimista, entusiasta, y emprendedora a pesar de que otros no quieren cambiar y están en la iglesia casi como a la fuerza?

Oh mis amados hermanos lectores de la Biblia, compañeros en este desafío espiritual, esta es una verdad sublime y una realidad indiscutible. Estar en la casa de Dios para el rey David era lo más grandioso, lo más deseado y anhelado desde el fondo de su alma. Significaba encontrarse con su Dios, con el ser más amado, respetado y adorado. Todo cristiano que le adjudica al templo o la casa de Dios un lugar especial en su vida y para su vida, es la persona que amara, deseara, se desesperara por estar en ese lugar no solo porque adorara al rey de reyes, al dueño de su vida, al redentor de su alma, sino que se encontrara con toda su verdadera familia espiritual, con la cual vivirá por toda la eternidad. Estar en la casa de Dios deberá ser el mayor de los anhelos de todo cristiano.

La realidad indiscutible, y que a veces da tristeza es que no siempre es esta la actitud de muchos cristianos. Para muchos, el asistir al templo es solo una costumbre, una rutina, un pasa tiempo, un lugar al cual ir porque no hay otra alternativa, o solo para complacer a los padres o al cónyuge. Es más, muchos de los que asisten, estando dentro del templo no se comportan con el respeto que Dios se merece, actúan como que si estuvieran en otro lugar. Es más, algunos son más respetuosos en un funeral, en un cementerio, en una corte, en una clínica, que en la casa de Dios. Así que, no hay mucho cambio después que han asistido a la casa de Dios, porque no asisten con anhelo, deseo, amor, entusiasmo y con un propósito de adorar a Dios, crecer en la Palabra, aumentar su relación con Dios y fortalecer su amistad con él y los demás.

Mi querido hermano y amigo, yo espero que tu actitud y perspectiva sobre el templo y el asistir a este sea como la que tenía el rey David. Pues si es diferente, yo te reto hoy mismo a que cambies tu forma de pensar, pide perdón a Dios y comprométete a partir de este día, de asistir a la casa de Dios solo para adorar a Dios, aprender de su Palabra, a fortalecer la amistad con Dios y los demás. Estando en el templo, ser respetuoso, poner toda tu fuerza y alma para adorar a Dios, y poner atención a la Palabra. Al salir, da gracias a Dios por ese maravilloso tiempo, y ve pronto y comparte con otras personas la bendición que tuviste, el adorar a Dios, el escuchar la Palabra y el poder expresar tu amor con tus hermanos.

Salmo 84:10 “Porque mejor es un día en tus atrios, que mil fuera de ellos. Escogería antes estar en la puerta de la casa de mi Dios”.

Todo puede cambiar si tú lo quieres

Día 174, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 79-81

Dr. Luis Gomez

Al leer los salmos 79 y 80 se puede concluir que Asaf, el escritor de estos salmos está preocupado por la realidad en que esta el pueblo de Israel. En el 80 clama con vehemencia por restauración del pueblo para que vuelvan a resplandecer. El grito de ayuda es hecho a Dios. Esto nos lleva a pensar que la restauración implica tres tiempos. Pero, ¿en qué consiste la restauración que el pueblo necesita? Para que se dé una restauración, primero debe haber un reconocimiento de la realidad, aceptar que han fallado delante de Dios y reconocer por su nombre el pecado que han cometido. Segundo, el pueblo debe reconciliarse con las personas a quienes han ofendido, que en este caso, primero es con Dios. Significa pedir perdón. Tercero, reconciliarse con el resto de las personas, familias a quienes han dañado con el pecado cometido. Por último, buscar la restauración de las relaciones fraternales con todo el pueblo.

El clamor de Asaf por ayuda, la cual consiste en que Dios los restaure, asume un contexto negativo, un contexto positivo y una realidad presente. El contexto negativo es el pasado, donde se ha desobedecido a Dios, se ha pecado contra Dios, y por consiguiente, el pueblo ha caído en una decadencia espiritual, han sido sometidos a servidumbre, y no saben cómo salir de la decadencia material. Es esta realidad lo que lleva al pueblo a clamar a Dios. En el momento que escribe Asaf, es la crisis real que están viviendo, una total desgracia, que los ha llevado a buscar ayuda en Dios. A eso se debe que tres veces, vv. 3, 7,19 piden con urgencia que Dios actúe, los restaure para volver a ser el pueblo que da honra a Dios.

Estos mismos textos, no solo asumen un contexto negativo que descubre el pecado del pueblo, sino que describe la realidad en que el pueblo está viviendo en el presente, las consecuencias del pasado pecaminoso y rebelde contra Dios. Pero esto también pronostica un futuro positivo, porque después de la tormenta viene la calma, siempre sale el sol del nuevo día después de una noche de oscuridad tenebrosa. Si el reconocimiento del error, la capacidad de pedir perdón, y el esfuerzo por decirle a Dios que desean ser diferentes y que necesitan de su ayuda, es buena señal y anuncio de que en el futuro serán diferentes con la ayuda de Dios. La Biblia dice que “si mi pueblo se humillare, y oraren y buscaren mi rostro y se convirtieren de sus malos caminos, entonces, yo oiré desde los cielos, perdonares sus pecados y sanare vuestras enfermedades” (2 Cro. 7:14).

No sé cuál es tu pasado, no sé cuál es tu presente, pero no importa como haya sido, y no importa como sea tu presente, de algo estoy súper seguro que tu futuro puede ser muy diferente. El pasado de Israel era una total decadencia espiritual por su rebeldía y desobediencia, eso los llevo a que en el presente de Asaf, el pueblo era esclavo de su propio pecado, siervos de otros, y solo vivía para sufrir las consecuencias de sus errores. Sin embargo, por el valor de reconocer su pecado, y tener la capacidad de pedir perdón, Dios los restauró y los restaura en el futuro mediato e inmediato, parcial y total. Así ha pasado con nosotros, el amor de Dios ha perdonado nuestro pasado, el poder del Espíritu nos ha transformado, y hoy por vivir en obediencia, el futuro está garantizado, pero lo que desea Dios es que vivamos vidas renovadas, restauradas, en intima relación con él, en transparente relación con la familia y en sincera relación con los demás.

No sé cuál es tu realidad en el presente, pero si es negativa y de sufrimiento, si das los pasos que el pueblo de Israel dio, los pasos que este tu servidor propone en el primer párrafo, por fe, yo te aseguro que tu futuro será diferente, maravilloso, de mucha bendición. Es tu decisión, si vivir en el pasado negativo, en la crisis presente o asegurar un futuro bendecido por Dios al cambiar radicalmente en tu presente. Hazlo y no te arrepentirás. Repite salmo 80:3,7,19….. Esto se aplica para ti, tu familia, y tu iglesia.

Todo puede cambiar su tu lo quieres. Solo tienes que creer en la Palabra de Dios, reconocer la clase de vida que has tenido en el pasado, reconocer la realidad de vida que tienes en tu presente y pedir a Dios que cambie todo para bien. Pero pídeselo en oración, humillación, reconociendo tu falta, pidiendo perdón, y clamando por una total restauración y renovación de tu vida. Dios tiene no solo el deseo que tú seas restaurado y bendecido sino el poder para hacerlo si tan solo tu se lo pides en oración y humillación.

De la misericordia de Dios no te olvides

Día 173, Lectura de la Biblia en un año, Salmo 77-78

Jamás he sabido y he leído acerca de otro pueblo más rebelde que Israel. Y jamás he sabido y he leído de alguien más paciente, amoroso, fiel y misericordioso como el Dios de Israel. Es que es sorprendente ver por un lado la actitud rebelde de los judíos a pesar de experimentar en carne propia la misericordia y el favor de Dios. Pero por otro lado, es definitivamente maravilloso ver el carácter misericordioso de Dios combinado con la paciencia y la fidelidad. Yo me quedo sorprendido y hasta sin palabras al leer en el salmo 79 esta gran realidad y esta gran verdad.

Es una realidad incuestionable y fácil de demostrar, que los judíos han sido y seguirán siendo rebeldes. Después de una lectura cuidadosa de la historia de su peregrinaje desde la salida de Egipto hasta el momento de la distribución de la tierra prometida, se comprueba que el carácter y la naturaleza de este pueblo era el de ser rebeldes. Cuando se insiste en ser rebelde, la misma rebeldía no permite ver las cosas buenas que Dios nos da, las oportunidades que Dios no ofrece, y se es incapaz de obedecer voluntariamente. Israel, como nación, hasta la fecha continúa siendo rebelde ante la misericordia y amor de Dios. De esta realidad hablan los periódicos, hablan los turistas, la Biblia lo ha profetizado, y todo mundo lo sabe.

Es una verdad fácilmente demostrable de que Dios ha sido y sigue siendo misericordioso con este pueblo a pesar de su rebeldía. Esta verdad debe ser combinada con la fidelidad, lealtad de Dios por estar de por medio su Palabra, su promesa, y su carácter divino que no le permite fallar, ni dejar de cumplir. Dios prometido a Abraham, a Isaac, a Jacob y a José ser Su Dios, y bendecirlos y defenderlos de todo enemigo, y su promesa fue incondicional. Por consiguiente, de por medio esta un pacto que Dios ha hecho a este pueblo. De manera que, a mayor rebeldía, mayor es la gracia y la misericordia de Dios. No los puede desechar porque está en juego su palabra y su carácter.

Hay algo digno de enmarcar aquí. El pacto es con la nación, y no con un individuo. Es por ello que Dios no está atado de mano, ni obligado a mostrar su lealtad y misericordia ante la necia rebeldía de una persona, porque Dios tiene la libertad de castigarlo, y ponerlo en su lugar. Máxime si algunos de estos rebeldes ya son conocedores del amor y la misericordia de Dios, a ellos con mayor autoridad y libertad los puede castigar.

Lo lindo de todo este argumento y pensamiento surgido de todo este salmo es que es mayor la misericordia de Dios que la rebeldía de los judíos. Por consiguiente, de la misericordia de Dios no debemos olvidarnos, sino que cada día debemos dar gracias a Dios por esta. La razón de porque no debemos olvidarnos es porque la misericordia es ofrecida cuando alguien no merece nada, solo castigo, pero Dios en su soberanía decide amarnos, y acobijarnos en su misericordia aun cuando merecemos castigo.

Este día, Gerardo llego a la iglesia, mereciendo solo castigo, pero rogo a Dios por misericordia, y Dios extendió los brazos de amor hacia Gerardo y lo perdono y lo acobijo con su gracia, amor y misericordia. Gerardo quien solo merecía la muerte, pero Dios hoy le dio vida eterna. ¿No es eso mismo lo que Dios ha mostrado por ti? La Biblia dice que tu y yo solo mereceríamos la muerte por nuestro pecado, pero Dios le plació mostrar su amor y misericordia y nos dio vida en el momento que decidimos creer en Jesús. ¿Es justo que tú te olvides de la misericordia de Dios un día, dos días, o más días? Comprométete dar gracias a Dios todos los días por la salvación que él te ha dado por pura misericordia. De esta misericordia no te olvides por nada.