Autosuficiencia, ¿Virtud o Defecto?

Dr. Luis Gomez Chavez

Durante varios meses he estado pensando, escribiendo y enseñando temas que tienen relación con la autosuficiencia. Por ejemplo, hace unos meses estuve enseñando a la iglesia en los días martes sobre la mayordomía de la vida, del tiempo y de los dones. Luego, estuve predicando a la iglesia los domingos sobre el valor de la vida bajo el argumento de que la vida tiene un propósito. Hace una semana estuve dando tres conferencias en el campamento de los jóvenes con relación a la autoestima, “conociéndonos internamente para luego relacionarnos con los que están afuera”. Por último, he estado escribiendo artículos para el boletín dominical de la iglesia y reflexiones para el devocional pastoral que subo a la página web de la iglesia y en varios de estos, he tocado temas que se relacionan con la autosuficiencia. Por todo lo anterior, en esta oportunidad quiero que pensemos sobre la pregunta, ¿es una virtud o un defecto el hecho de que una persona sea autosuficiente? Si es una virtud, ¿de qué manera la autosuficiencia ayuda al desarrollo integral de una persona? Pero si es un defecto, ¿de qué forma esta parte de la personalidad de un individuo afecta no solo a él mismo sino a todo lo que le rodea?

La definición de autosuficiencia, es el “estado o condición del que se basta a sí mismo: autosuficiencia para satisfacer las propias necesidades. Suficiencia, presunción o engreimiento: su autosuficiencia ante los demás resulta ridícula y autonomía”. Solo ponga atención a los tres sinónimos de autosuficiencia: presunción de donde viene la idea de presumir una identidad que no es real. La misma palabra tiene la preposición “pre” y la palabra sunción lo que equivale a presentar una apariencia que no es. La segunda palabra es suficiencia, capacidad propia para satisfacer las necesidades personales sin la ayuda de nadie. Esto es imposible ya que nadie puede sobrevivir sin los demás, es necesario depender de lo que los demás son o hacen para satisfacer las necesidades personales. La última palabra es la que resumen los dos conceptos anteriores llevando la palabra autosuficiencia a una connotación totalmente negativa.

El sinónimo que hace negativa a la autosuficiencia es “engreimiento” que a su vez es conocido como orgullo. Una persona que aparenta lo que no es, y considera que no necesita de los demás tiene problemas de autoestima y está siendo dominado por un complejo de inferioridad o de superioridad. Una persona autosuficiente es aquella que considera a los demás como inferiores, quiere dominarlos o manipularlos y por su profundo orgullo jamás cree que deba rendir cuentas ante los demás. De manera que, en primer lugar, la autosuficiencia es un defecto de personalidad creado por la naturaleza pecaminosa que hay en cada ser y no por el Espíritu porque cuando una persona está en buena relación con Dios, se acepta tal como es, se ama por lo que es, protege su vida y la cuida como el regalo de mayor valor que Dios le ha dado y ve a los demás con el mismo valor que se da así mismo. En fin, en este pecado cayó Adán y Eva, Faraón, Nabucodonosor, el mismo pueblo de Israel, el hombre necio, etc.

¿De qué forma esta parte de la personalidad de un individuo afecta no solo a él mismo sino a todo lo que le rodea? Tiene muy pocos amigos y quienes llegan a ser sus amigos trata de manipularlos y casi siempre los demás no tienen la razón. Ejerce dominio o manipula hasta su misma familia con la forma de ser. Los demás llevan a verla y tratarla pero no con mucha confianza. Lo más triste de todo es que interiormente este tipo de persona no experimenta total felicidad ni satisfacción. Siente un poder interno que domina todo su ser que le ofrece satisfacción superficial. Tal poder carnal le hace creer que todo lo puede, que no necesita de nadie para lograr sus objetivos y está tan evanecida que no cree estar equivocada y si en caso lo está, no lo reconocerá. “La cosa muy sutil que hace que nos deslicemos del Señor casi sin darnos cuenta es: La autosuficiencia”

Por el otro lado, tratemos de ver la autosuficiencia como una virtud y no como un defecto. Si es una virtud, ¿de qué manera la autosuficiencia ayuda al desarrollo integral de una persona? Lo opuesto a autosuficiencia es dependencia. ¿Cuándo la Biblia nos dice que seamos autosuficientes? San Pablo dice: “Todo lo puedo en Cristo quien me fortalece” (Fil. 4:13). Pero en este caso, la autosuficiencia está en Cristo, depende de Cristo, porque solo en el estamos completos, plenos. Dios quiere que estemos completos, suficientes, capacitados, cabales, preparados en Cristo, en la relación con Dios, llenos del Espíritu Santo, completos en la Palabra, satisfechos en la relación con Dios. Esta es una virtud espiritual cuando podemos hacer todo en Cristo, cuando amamos a todos sin esperar que nadie no ame, cuando servimos y damos a los demás con generosidad sin esperar que los demás nos den, cuando veo a los demás como superiores a mi mismo sin depender o esperar que los demás hagan lo mismo con migo.

Cuando hemos logrado la suficiencia en Cristo, la vida espiritual o la felicidad ya no depende de los demás, ni del trato, los premios, ni de los aplausos de los demás. No necesito de todo eso, no dependo de todo eso, ni busco eso y mi felicidad, mi satisfacción, mi realización, mis triunfos y mis éxitos no dependen de la confirmación de los demás, solo de la aprobación de Dios. Es tal la suficiencia en Cristo que se logra un estado de contentamiento que nunca me siento descontento, triste, decaído, solo, desanimado, temeroso, inferior o superior por lo que hacen o no hacen los demás. En otras palabras, la autosuficiencia espiritual es aquella que se demuestra en el contentamiento, en la suficiencia en Cristo y en la auto dependencia de Dios y no de un mismo.

La solución al problema de la autosuficiencia como defecto causado por un falso concepto de personalidad es reconocer que nuestra autosuficiencia está acabando con nosotros pedazo a pedazo. Implica reconocer y desnudar el problema, dejando de lado el orgullo, sabiendo que el lavar nuestro corazón en Jesucristo, nos aliviara de todas nuestras cargas. Ya, así como Josué trató el caso de Acán en Josué 7, es necesario identificar el problema por su nombre, reconocerlo delante de Dios, eso es confesarlo y pedir perdón a Dios, porque solo así el mal es eliminado y abrimos las puertas al amor y la misericordia de Dios quien no solo sana nuestras heridas y sino que nos restaura a tal punto que nos regresa al lugar para el cual él nos creó, y capacitó. Cuando alcanzamos un nivel de total dependencia de Dios, entonces llegamos a la autosuficiencia que solo es en Cristo Jesús, y deja de ser defecto y se convierte en virtud.

Imitemos la autosuficiencia de Pablo, Fil. 4:13, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” como una virtud y despojémonos de la autosuficiencia humana que se alimenta de la naturaleza pecaminosa. La primera hace crecer, agrada a Dios y da sentido a la vida, la segunda destruye, desagrada a Dios y evita el crecimiento real.

Crecer en Cristo significa negarnos a nosotros mismos.

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11 pensamientos en “Autosuficiencia, ¿Virtud o Defecto?

  1. Debo decir que coincido plenamente con lo que Ud. dice.
    Como cristianos a veces no autosuficientes en Cristo, nos desanimamos, porque tratamos de dar todo lo mejor de nosotros e idealizamos y creyendo que todo el mundo actuara de la misma manera, pero claro, eso es porque pensamos como humanos que somos, ponemos expectativas en aquello que hemos idealizado y perdemos el rumbo.
    Muchas gracias, la verdad me sirvió para pensar, ésta reflexión es lo que necesitaba leer, para no seguir desanimada por pretender recibir de los demás lo mismo que doy, perder el rumbo es fácil, pero retomar imposible no es.
    Gracias y bendiciones.

  2. La autosuficiencia es una virtud y nunca sera un defecto.
    La Suficiencia en un defecto, un termino tan similar que cometemos el error de confundirlo con la autosuficiencia.

  3. Buenos días quería decirle que está refleccion cambio mi vida por completo nunca en la vida imaginé que la autosuficiencia me hubiera hecho tanto daño a mi y a los que amo nunca pensé que era una virtud que había adquirido de mi naturaleza pecaminosa….en verdad tube un verdadero arepentimiento y pude experimentar y ver como se abrió la puerta de Dios hacía mi en su misericordia y amor….por primera vez en mi vida de 31 años de edad pude perdonar aceptar mis errores reconocer mi condición de autoestima baja y de superioridad ante los demás….nunca pensé que tenía los dos superioridad y inferioridad…también pude entender que mi crecimiento no fue Real, que era sólo una mujer llena de apariencia profesaba para mi conveniencia un falsa piedad, nobleza y era un amanipuladora….en fin podría escribir mil cosas más de lo que aprendí y cambie…..pero lo resumo a que perdone realmente y que dentro de mil hay un ruido estruendoso de felicidad y quiero gritarle al mundo que seré y soy feliz y que el amor del padre al dar su hijo por mi para que yo fuera feliz no fue envano….hoy entendí el amor de Dios hacía mi….Y quiero amar también. ..

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