. El matrimonio es una sociedad compartida con derechos y responsabilidades (1 Pe. 3:7)

El matrimonio es como una empresa, sociedad formada por miembros con derechos y responsabilidades. El esposo y la esposa tienen derechos en toda decisión que se tome y responsabilidad de apoyarlas. Ambos como socios y únicos accionistas determinan el triunfo o fracaso de la misma, según el cumplimiento a las responsabilidades. Gary Smalley dice que es una sociedad con cuenta bancaria común donde se pueden hacer depósitos y retiros. Los depósitos benefician y los retiros afectan la sociedad. Es por eso que para que la sociedad del matrimonio funciones exitosamente, debe haber respeto, comunicación, sometimiento, esfuerzo incondicional, lealtad y mucho amor.

Primero, el matrimonio experimentará estabilidad si hay respeto, comprensión y comunicación. ¿Qué resultados se dan en el matrimonio cuando se practica esto? Flexibilidad, sabiduría para hablar, oír y actuar, claro orden de prioridad, consenso de decisiones basadas en mutuos acuerdos, crea un ambiente de confianza que promueve la comunicación.

Segundo, por la práctica de la comprensión y el cuidado en el trato de los demás viene por el reconocimiento de las virtudes de los demás. ¿Qué valor tiene su cónyuge para usted? ¿Trata a su cónyuge con respeto, reconocimiento y como lo que significa para el matrimonio? Cuando reconocemos el valor que tiene la otra persona esto nos mueve a saberla tratar.

Tercero, el recordar la función que ambos como socios y esposos delante de Dios, de la iglesia y de la sociedad, nos lleva a tratarnos con respeto y reconocimiento de autoridad y responsabilidad. Tal reconocimiento evita pleitos, discusiones y retiros.

Cuarto, el sometimiento del matrimonio a Dios y entre ellos mismos no solo da estabilidad sino felicidad duradera (Ef. 5:22-33, Sal. 127,128). Tim LaHay en su libro “Casados pero felices” escribe que hay seis llaves para ser felices en el matrimonio: madurez, sumisión, amor, comunicación, oración y Cristo. Un conocido dicho geométrico establece que “dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí”. Si los dos en el matrimonio tienen cada una de ellas una íntima relación con Cristo, con toda seguridad que la relación entre ellos será excelente.

 La Biblia dice. “Someteos unos a otros en el temor del Señor”. Aquí se refiere a una sumisión mutua, voluntaria en amor, reconociendo que el responsable del liderazgo es el esposo (Ef. 5:21). Cuando se abandona la sumisión en el matrimonio por la misma puerta sale la estabilidad y la felicidad. Ambos deben someterse a Dios, ambos deben someterse mutuamente en el temor de Dios y el hombre como cabeza debe someterse a Dios, amar a su esposa (v. 25,27,29.33), y la esposa debe someterse a Dios (v.21) y a su esposo por amor (v.22,24, 33; 1 Pe. 3:1-2).

 El Salmo 127:1, 128:1,3 establecen que si Cristo es el jefe espiritual del matrimonio, en ese lugar se experimentara la plenitud de la bendición que Dios desea dar. Ninguna organización, sociedad, o empresa funciona si en esta hay dos cabezas. Así que, el tercer socio del matrimonio, el mayoritario es Jesucristo, (Sal. 127:1; Jn. 15:5). Cristo es quien tiene la llave que abre la puerta de la felicidad, estabilidad, unidad, bendición y plena realización matrimonial.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s