Razón de las paradojas en la vida pastoral I

El por qué de las Paradojas
a la luz de la Biblia

¿Por qué (la razón) y para qué (el propósito) vienen las pruebas (realidad) cuando un cristiano, un siervo o una iglesia está haciendo las cosas bien? La premisa central a recordar a lo largo de esta reflexión es que Dios es soberano y perfecto. Dios desea demostrar que quien teme a Él puede serle fiel en cualquier circunstancia humana, ejemplo, Job. Por el otro lado, Dios desea demostrar que su voluntad no se cuestiona ni se desobedece porque esta finalmente se cumplirá a como dé lugar, ejemplo, Jonás. La relación profunda con Dios es la base fundamental para enfrentar cualquier prueba, experiencia, y/o sufrimiento. Pero entonces, ¿existen las contradicciones en la vida cristiana?

En ningún momento se debe pensar que Dios y la Biblia se contradicen, pues cada cosa que sucede: persecución, prueba, sufrimiento y dificultad que viene a los cristianos y a la iglesia obedecen al plan perfecto de Dios. Es nuestra mente, comprensión y entendimiento los que no alcanzan a descifrar con exactitud el programa y el propósito de Dios para cada uno de sus hijos. La forma de pensar del humano casi siempre es egoísta pues busca su propio beneficio, mientras que Dios es perfecto y todo lo que hace está de acuerdo al plan que tiene para la humanidad.

Así que, ¿debemos recibir con alegría las pruebas y las persecuciones, las enfermedades y las dificultades que nos vienen debido a que son parte del plan formativo de Dios? Tampoco debemos ser masoquistas, como humanos sentimos el dolor, la miseria, las aflicciones, pero esto no debe llevarnos a pecar contra Dios, sino a descubrir la enseñanza, la teología y la bendición que trae al final. Hace bien el cristiano en confiar y gozarse en Dios y sus promesas cuando se encuentre en circunstancias aparentemente contradictorias, en vez de renegar, quejarse y/o hasta sucumbir a la tentación de pecar contra Dios.

Al leer, meditar y profundizar en los siguientes pasajes podemos encontrar una respuesta hermosa de parte de Dios Stg 1: 3-5; Ro 8:28; Fil 4:4-5…. La paradoja de la prueba es el resultado positivo que Dios da a cambio de la fidelidad en medio del sufrimiento y la pesada carga.

Cuando todo parece una paradoja

Lo más reciente que investigue sobre el tema de las paradojas en el ministerio es sorprendente pero no inusual. Un amigo llamó a mi celular hace unos cinco meses y me compartió lo feliz que se sentía en la iglesia en su primer año como pastor pues lo estaban tratando súper bien y que el ministerio estaba teniendo muchos triunfos. Sin embargo, hace dos meses me volvió a llamar y me dio una noticia diferente, “Luis, tú no sabes de alguna iglesia que ande buscando pastor”, ¿Cómo? le respondí yo, ¿qué paso con la iglesia que te estaba tratando tan bien y donde solo tenías un año de pastorear? “Sabes Luis, una familia de la iglesia estaba reuniéndose en secreto con otras personas para sacarme porque uno de ellos quería ser pastor. Aprovecharon la semana en que yo no estaría para definir que yo debía renunciar. Yo al ver todo esto y evitar una división, decidí renunciar y ahora, estoy preocupado por mi esposa y dos hijos que mantener”.

Dios mueve a Felipe de una campaña fructífera y masiva en Samaria para llevarlo a compartir el evangelio a una sola persona en el desierto árido porque Dios ve más allá de lo que nosotros podemos ver. Este Eunuco llevaría el evangelio a todo un continente, lo que justifica que Felipe dejara toda una ciudad con gran población para dedicarse a una sola persona en un desierto árido (Hechos 8). Es el mismo caso con Pablo y Silas a quienes Dios les prohíbe predicar en Asia para llevarlos a una colonia romana en Filipos donde había una mujer de Asia a quien era necesario compartir el evangelio (Hechos 16:11-16). ¿No es paradójico pero al mismo tiempo maravilloso y soberana la manera como Dios trabaja?

Esto explica la manera soberana en que Dios cumple su plan aunque a nosotros nos parezca contradictorio o paradójico. Dios toma decisiones drásticas de cambios ministeriales al movernos de un lugar a otro en los momentos cuando todo parece ir bien o cuando el ministerio está dando frutos. Dios no solo es Soberano sino el Dueño de la obra, nosotros solo somos sus colaboradores y solo nos toca obedecer. Es por ello que, el ministerio es triunfante cuando somos obedientes, damos buen testimonio, cumplimos la misión, nos mantenemos en el objetivo y tenemos como único fin, presentar a Jesús como la esperanza de vida para la humanidad. Todo esto, debe darse, aun cuando no entendamos las cosas que nos suceden.

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Tercer elemento de la edificacion de la Iglesia, Parte IV

¿Cómo amar a Dios?

Nadie puede decir que ama a Dios si no ha creído en Jesús (1 Juan 4:7-8). Jesús dijo: “El primer y gran mandamiento es amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con toda tu alma y con todas tus fuerzas” (Mr. 12:28-29). El amor no sólo es una emoción, sino una decisión; no es sólo un afecto, sino una convicción. El amar a Dios es el Gran Mandamiento de toda la Biblia (Éx. 20:1-7; Dt. 10:12-13; Jo. 22:5), se demuestra no por lo que sentimos sino por lo que creemos, es una acción que se hace por obediencia. El amor en la iglesia no se debe practicar solo por el afecto, sentimiento y buena relación sino por lo que creemos, lo que sabemos y lo que obedecemos. Lo que pide Dios de nosotros es que le amemos. Lo que hará la diferencia en este mundo es el amor de Dios en nuestras vidas. Para Jesús, el amar a Dios es lo más importante que debemos cumplir. 1 Corintios 13:13 dice que el amor es lo principal en lo que la iglesia debe invertir más. El mayor interés de la iglesia más que ganar al mundo para Cristo es amar a Dios con toda su intensidad.
El amor es la actitud normal que todo verdadero y saludable hijo de Dios debe manifestar hacia Dios antes que cualquier otra cosa en esta vida. Esto es normal porque ya hemos recibido ese amor divino, lo tenemos dentro de nosotros, nacimos de su amor (Ro. 5:5; Jn 1:12). Y el amor de Dios en nosotros es lo más grande, visible, atractivo y transformador que tenemos (1 Juan 3:1). Este amor hacia Dios debe incluir toda nuestra personalidad.
 Nuestro amor hacia Dios debe partir desde el corazón.
El corazón es el órgano visible y palpable de la vida del ser humano. Los dos testamentos en la Biblia hablan del corazón como “el centro de la vida”. Este se encarga de enviar la sangre a todos los rincones del organismo. La Biblia dice que la sangre es la vida tanto de los humanos como de los animales (Lv. 17:11). Por tanto, siendo el corazón el depósito de la sangre y la sangre la vida, debemos amar a Dios con la vida y con la sangre.
Cuando recibimos a Cristo en nuestro corazón por el precio de su sangre y el amor de Dios llega al centro de la vida, tal acontecimiento causa un cambio maravilloso, y como resultado, hoy, cada cristiano debe vivir agradecido con Dios. Dios da todo su amor para salvar al hombre de la muerte y él espera que el hombre le ame por toda su vida (Jn.3:16; 1 Jn. 3:16). Cuando una persona no ama a Dios, su corazón está sucio y no es feliz, pero cuando ama, vide mejor.
 Nuestro amor hacia Dios debe incluir la mente.

Dice la Biblia que todo aquel que ha recibido a Dios tiene la mente de Cristo (1 Co. 2:16). Nuestra mente debe estar en constante renovación y comunicación con el Espíritu (Ro. 12:2). Cada pensamiento debe nacer del corazón controlado por Dios. Amar a Dios con la mente significa amarlo con los pensamientos emitidos del corazón. De tal corazón tal es la mente y de tal mente tales son los pensamientos.

Si el corazón está limpio, la mente tendrá limpios pensamientos. Si el corazón ama a Dios, la mente pensará todo lo que agrada a Dios. Para que la mente piense, medite, y se goce en lo que es bueno, el corazón debe estar lleno de la Palabra de Dios. La mente es el asiento de los pensamientos que nacen del corazón. Si deseamos amar a Dios con la mente, debemos permitir que el Espíritu Santo ejerza su fuerza y control sobre nosotros para llenarnos de todo lo que agrada a Dios.

 También nuestro amor hacia Dios es con el alma.

El alma es el asiento de las emociones y es con la cual nos comunicamos con Dios. Es amar a Dios con la sustancia abstracta, espiritual, emocional e inmortal. Viene a ser como la respiración del ser. El alma como la vida es el principio que impulsa o anima a la sangre. El alma brota del espíritu y existe por voluntad de Dios (Job 33:4) “El Espíritu de Dios me hizo, es decir ordenó la existencia del alma, y el soplo del Omnipotente me dio vida (es decir puso energía y fortaleza al alma)”. Así que, amar con el alma es amar a Dios con cada latido del corazón, en cada respiración, con pasión, deseo, apetito, con todas las emociones, con toda manifestación que brota del alma. Mientras respiramos amemos a Dios, mientras sentimos amemos a Dios, mientras pensamos amemos a Dios y mientras existamos amemos a Dios.

 Además, nuestro amor hacia Dios incluye todas las fuerzas de la vida.
¿Qué quiere decir amar con todas tus fuerzas? Es amar con las fuerzas que rutinariamente emplean las personas para vivir y con las fuerzas de reserva que sólo son usadas en casos de emergencia o especiales. Dios es especial y merece que le amemos con todas las fuerzas. Esta es una acción integral y totalitaria porque se está usando “todas” como un adjetivo absoluto y completo. Además, el verbo está en modo imperativo que indica una orden que atenderse.

Resumen: Debemos amar a Dios porque lo necesitamos para vivir, porque es la virtud de mayor preeminencia en la vida cristiana e incluye toda nuestra personalidad. ¿Ya tiene usted el amor de Dios? ¿Está disfrutando esta dimensión del amor? ¿Se siente amado por Dios y que está amando a Dios? Si le amamos, obedezcamos su Palabra (Jn. 15:10).
Existimos para Amar a Dios.

El tercer elemento de la edificacion de la iglesia parte III

Descripción del Amor de Dios
(1 Jn 4:7-21; 1 Co. 13)
Al intentar hacer una exégesis de este pasaje nos llevaría mucho tiempo y descubriríamos abundantes enseñanzas. La primera sorpresa es la frecuencia de la palabra amor como verbo, sustantivo y como adjetivo. Hay verbos en tiempo presente, pasado, pasado perfecto (pretérito perfecto), gerundios, e imperativos. Hay pronombres personales y recíprocos. También hay un fuerte llamado a demostrar el amor de Dios en la vida diaria porque somos hijos de Dios.
Observe cuidadosamente el pasaje de 1 Juan 4:7-21. Sólo en este pasaje hay quince veces la palabra amor en forma de verbo, hay dos adjetivos y doce sustantivos. También sobresalen algunas frases con una imponente enseñanza para nosotros hoy. Por ejemplo: “amémonos unos a otros” “el amor es de Dios” “todo el que ama es nacido de Dios” “Dios por amor envió a Jesucristo”. Si decimos que creemos en Dios, debemos tener este amor y demostrarlo a los demás. Pero la frase sobresaliente del pasaje es “Dios es amor”. Dios es amor en naturaleza, en esencia y en acción. Por lo tanto, nada de lo que Dios hace está separado de su naturaleza de amor. Es así que, cada cristiano, y la Iglesia misma es fruto del amor de Dios y la tarea sublime es mostrar dicho amor a los demás que aún no lo conocen. Dice el versículo 9 y 10 “En esto se mostró su amor” “En esto consiste el amor” ¿En qué consiste y cómo se demostró el amor de Dios? (v.9-14; Jn.3:16; Ro. 5:8). ¿En qué otras formas cree usted que Dios ha mostrado su amor?
¿Cómo es el amor de Dios? Según Efesios 3:17-19 la medida, la anchura, la profundidad y el alcance de ese amor no pueden ser determinados. Es que el amor es grande, sublime y eterno. En 1 Corintios 13 se describe ampliamente este amor divino en forma de poema. Todo el capítulo puede subdividirse en tres secciones mayores: la necesidad del amor, de descripción del amor y la preeminencia del amor. Algunos creen que este pasaje es el retrato de Cristo, el único que puede manifestar este amor en toda su expresión. No obstante, el deseo de Pablo es que aniquilemos el “Yo” “ego” con la implantación del amor de Dios.
El amor es el camino mejor o la opción mejor que alguien puede tomar en cualquier circunstancia en que se encuentre. El amor es superior a la capacidad espectacular de hacer algo, porque todo sin amor es sin valor, toda habilidad o profesión sin amor no nos hace superiores, y toda acción generosa y humanitaria hacia los demás si no está acompañada del verdadero amor no sirve de nada. El amor es necesario para todo.
Cortas explicaciones de cada palabra. Es sufrido (largura de ánimo), es benigno (es cariñoso y cortés), tiene aguante y sabe esperar en Dios. No tiene envidia ni celos, ni se considera superior a los demás porque eso es muestra del yo, el viejo Caín (1 Juan 3:11,12). El amor no se enoja, no se irrita y aún en el enojo o ira justa debe haber un límite. Una persona enojada está propensa a la violencia. Efesios 4:26 implica que la ira frente al mal algunas veces es virtud. En este pasaje se habla de la irritación que surge de los celos, la envidia, la jactancia, el creerse superior. Para controlar todo esto es que Dios nos ha dado su Espíritu (Gá. 5:22-23 y Ef. 5:18) para controlarnos y llenarnos de su amor. El amor no se goza de la injusticia más si de la verdad. Disfruta en hacer y ver la verdad. Todo lo sufre, tiene aguante para soportar todo lo que Dios permite. Así que, Dios es la Roca que sustenta nuestra confianza, porque Dios es amor. ¿Qué debemos hacer?

Tercer elemento de la Edificacion de la Iglesia, parte II

Dios es Amor

1 Juan 4:7-9 afirma que Dios es amor, implica que hablar del amor verdadero es hablar de Dios y hablar de Dios es hablar del amor. El amor es uno de los atributos divinos más comunicable y conocido de Dios. El amor de Dios forma parte de la enseñanza de Jesús (Mt. 6:24). 1 Es la expresión total de la misericordia de Dios (Lc.17:7). La perfecta demostración del amor de Dios se halla en Jesucristo (Rm.5:8; Jn.3:16; 1 Jn. 4:9). El amor de Dios es personal, selectivo, voluntario, espontáneo, fiel, justo, exclusivo y redentor. Tanto la naturaleza y la esencia de Dios es amor. Juan dice: “Dios es amor” Dios “”. La razón para escribir esta oración en el idioma griego es para enfatizar el significado del verbo “estín” que viene del verbo “eimí”. Cuando se usa este verbo en referencia a un atributo de Dios, es un verbo universal, incuestionable, y aceptado. Entonces podemos decir, Dios es amor y lo que él engendra es amor, lo que él da es amor, y todo lo que él hace es por amor; independientemente de la forma como el ser humano lo vea y lo interprete. La relación entre el Padre y Cristo es de amor (Jn. 3:35; 15:9; Col. 1:13).
El amor de Dios para la humanidad se ha revelado y está revelado por medio de innumerables formas, actos, milagros, hechos y favores (Heb.1:3, Marcos 1:41). Sin embargo, la expresión más sublime y completa del amor de Dios está en (1 Juan 4: 9-14; Fil.2:5-8). Dios no ha adquirido el amor, ni lo mantiene por esfuerzo, porque él es la fuente inagotable de todo el amor. ¿Quién inventó el amor? ¿Quién ha demostrado el verdadero amor? ¿De dónde se deriva todo afecto de amor? El amor es el motivo primordial de Dios y toda la creación fue hecha para satisfacer su amor. El mundo, el hombre, la mujer, y todo lo que hay en la tierra fueron creados por amor y para amar. Recibió el amor de Dios, sigue recibiendo el amor de Dios y debe existir para satisfacer el amor de Dios. El amor de Dios es infinito y perfecto (Salmo 85:10). La santidad de Dios condena el pecado mientras que el amor procura salvar al pecador. Todo lo que no es amor sólo busca el mal o lo que no sirve para los demás, pero el amor sólo busca el bienestar, lo mejor para los demás. Dios ha demostrado que es amor en esencia y naturaleza al encarnarse en Jesús para morir por nuestros pecados (Ef. 2:1, 4, 5,8, Jn 3:16; Ro.5:8; 1 Jn.3:16).

Realidad de las paradojas en la vida pastoral IV

En lo económico el pastor y su familia experimentan escasez, injusticia e inseguridad…

Supe de la experiencia de un pastor. Este fue invitado a pastorear una iglesia que tenia un año sin pastor. Cuando lo contrataron, no pregunto ni se lo aclararon, pero comenzó recibiendo 40% de sueldo menos que lo que el pastor anterior recibia. Por supuesto, esto lo supo 5 meses después de haber comenzado el ministerio y estuvo de acuerdo con el ofrecimiento. El asunto grave acá es la falta de justicia injusticia o falta de ética de los lideres o la ignorancia del nuevo pastor. Fue 8 meses después, que los lideres conmovidos por el Espíritu Santo, y las condiciones en que estaba el pastor y su familia, decidieron aumentar un 20% de sueldo al pastor. Aun estaba 20% abajo del sueldo del pastor anterior aun cuando ya casi cumplía un año de ministerio. Durante ese primer año, cuenta el pastor que paso penurias. Hoy, dice él, “creo que todo esto era el proceso que Dios usó para prepararme para un gran ministerio y hoy lo comparto con gratitud por la fidelidad de Dios que nunca nos dejó sin comer a mi esposa, a mis hijos y a mí”.

Conocí a German en el año 1996, un joven pastor que estaba realizando un ministerio fructífero entre los pueblitos que colindan entre El Salvador y Honduras. Todas las veces que lo veía, estaba bien vestido, fue mi estudiante en Biblia en San Vicente. En el 1999, German tuvo la oportunidad de viajar a Estados Unidos, a la ciudad de Houston, desde donde se comunico conmigo y lo invite a predicar en nuestra iglesia en Abilene, Texas, a unas 6 horas en bus. Mientras se hospedaba en nuestra casa, el me compartió como realizaba el ministerio en estos humildes pueblos y que una razón del viaje era recaudar algún dinero para reconstruir el templo y algunas casitas del pueblo donde él vivía. Lo más sorprendente para mí fue el saber el sostenimiento que recia mensual por su ministerio, 300 colones, equivalente a menos de $ 40 dólares. El ministerio que German hacia era más fuerte, cansado, delicado, que el que hacían los grandes pastores en las grandes ciudades, en ese tiempo, donde recibían de $ 1000 dólares en adelante.

Hay varios aspectos que deben considerarse en este punto. Uno es la realidad de la iglesia donde el pastor es llamado. Si la iglesia no tiene la solvencia para sostener al pastor, pero si el deseo de tener un pastor y la disposición por servir a Dios, el pastor no debe negarse al ministerio por esa causa. Sin embargo, cuando la iglesia tiene la solvencia necesaria, debe actuar con justicia y ofrecer al pastor según la capacidad de la iglesia y la capacidad del pastor. Esto significa que cada pastor es un caso particular donde se toma en cuenta el número de miembros de familia, la experiencia ministerial, la preparación teológica, la posición ministerial a desempeñar, el aporte de la familia al ministerio, etc. Jamás, una iglesia debe actuar con malicia, con una actitud de cohecho, o de aprovechamiento, o ganancia deshonesta al ofrecer a un pastor menos de lo que merece o la iglesia es capaz de dar.

El ejemplo de la humildad, entrega, sencillez, disposición y conformidad de German me ha quedado gravado en mi mente y corazón. Aquí se unen los dos aspectos mencionados, la realidad de la iglesia, no podían ofrecerle más, por su condición y la disposición voluntaria de German en servir bajo estas condiciones. Esto es bellísimo, lo admiro, no hay ni aprovechamiento de la iglesia, ni del pastor, mas bien, hay una dependencia total de la gracia de Dios.

Sin embargo, hay un último aspecto que no debe dejarse de mencionar, el cual ha sido dañino en el ejercicio e identidad ministerial por lo cual muchos colegas han fracasado. Es la actitud avara de algunos consiervos, que deshonran el nombre de Dios, denigran el evangelio y manchan la ética pastoral. He conocido a consiervos que solo aceptan un ministerio si encuentran oportunidad de ganar más, o si hay oportunidad de vivir mejor. Ven el ministerio no como el llamado de Dios a servir sino como la oportunidad para vivir mejor. Esta falsa teología ha sido infiltrada por Satanás hasta desarrollar en muchos una actitud de superioridad, y de plusvalía que pocas iglesias pueden llegar a tenerlos como sus pastores. Se han auto valorado tan alto que cuando los buscan ponen precio al ministerio como que si fuera un cantante u orador secular.

Esto, la actitud avara, es pecado, es entender incorrectamente el llamado al ministerio, la Biblia llama a esto, ganancia deshonesta y pecado que cometen los asalariados. Tristemente, hay muchos que actúan así, pero de igual forma, las consecuencias, el fracaso, la desilusión y las insatisfacciones son muchas, sin contar con el pago que Dios dará a cada uno por su mal proceder

Esta es otra de las paradojas en la actitud ministerial. Hay pastores que están gastándose en el ministerio hasta casi morir de cansancio, escasez y miseria pero con gozo, conformidad y convicción del llamado, son casi anónimos, y no tienen ni lo necesario para sobrevivir. ¿Dónde está Dios? ¿Por qué permite que suceda esto? Dios siempre es fiel, los sostiene, pero quienes estamos fallando somos los que tenemos más, o las iglesia madres, o las mismas iglesias que teniendo capacidad, prefieren ahorrar, guardar, edificar templos, en vez de sostener mejor al siervo de Dios. Por otro lado, hay “pastorones” considerados casi dueños de las iglesias que han dejado afuera Dios, y que ministerialmente hacen poco. Conocí a un pastor que solo predicaba el domingo, lo hacía en seria, algunos domingos solo repasaba, otras veces el estudio lo bajaba del internet, pero su pago mensual era 20 veces mayor que el de German que predicaba, visitaba, aconsejaba, evangelizaba, ayudaba a la gente trasladándola de un lugar a otro, enseñaba, se reunía a nivel de circuito de zona, cada semana. Metía más de 100 horas de trabajo por semana por solo 80 colones.

¿Cuál es la enseñanza de fondo de esta realidad de las paradojas en el ministerio? La siguiente sección de este enfoque, será descubrir el ¿porqué? de las paradojas y el ¿para qué? A la luz de la Biblia. ¿Es Dios injusto? ¿Son injustas algunas iglesias? ¿Son avaros o aprovechados o vividores algunos pastores? ¿Son tontos, dejados, conformistas, descuidados algunos pastores? ¿Qué hay de fondo en toda esta reflexión sobre las paradojas en la vida del pastor? ¿Qué piensan las esposas y los hijos, deben conformarse, deben quejarse o simplemente esperar en Dios?

Tercer elemento de la edificacion de la Iglesia: El amor Parte I

Significado del amor de Dios.

La palabra “amor” en el idioma español está asociado con otros matices como: una emoción, una atracción, un sentimiento, un impulso apasionado, el mismo acto sexual o simplemente un afecto interno. Algunas veces se confunde amor con querer. A raíz de tantas formas de entender esta palabra es que existen expresiones y resultados variados.
En la Biblia se usan generalmente 5 palabras para referirse a amor. En el Antiguo Testamento se usan dos palabras. El verbo ´ahab puede usarse en varios sentidos: relación sexual (Oseas 3:1), relación paternal (Génesis 25:28), relación entre amigos (1 San. 16:21) y con el prójimo (Lev.19:18). La segunda palabra es Khesed que literalmente se traduce por “misericordia, fidelidad, lealtad, compasión, y amor”. Para hablar de la relación de Dios con su pueblo, el pueblo de Dios y entre el pueblo mismo, se usa la palabra khesed. Luego en el Nuevo Testamento, se usan tres palabras para amor con sentidos diferentes: amor erótico, amor filial y amor ágape. Los tres pueden identificarse como: amor humano, amor fraternal o cristiano y amor divino. Así que, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, se usa un término para referirse al amor de Dios: khesed y ágape. Este es el amor que procede de Dios.
Tratemos de concluir dando una definición correcta de lo que es el amor. Amor en todos los niveles es la manifestación de la totalidad del ser hacia otra persona. El amor sea divino o humano, es la expresión más profunda que puede darse. Es la fuerza interna (Dt. 6:5) que nos impulsa a realizar aquella acción que da placer (Prov. 20:13) obteniendo así el objeto que nos despierta el deseo (Gé. 24:4). El amor verdadero es fiel en buscar el bien para la otra persona pase lo que pase. El amor es activo y requiere una expresión. El amor de Dios es bíblico, es eterno, es transparente y es más que un sentimiento porque se manifiesta independientemente de los sentimientos.

Realidad de las Paradojas en la vida pastoral III

En el plano ministerial experimenta soledad, presión, oposición, fracaso e inestabilidad,

El pastor debe acompañar a toda la congregación, oir a cada miembro, visitar a cada familia, ayudar al necesitado, al enfermo; reir, saludar y hablar con todos. El pastor debe estar a tiempo en cada reunión, mantanerse bien vestido y no faltar a cada actividad. Visitar a los enfermos en el hospital, buscar al recien convertido, atender a las personas en la oficina, preparar bien los sermones y los estudios. Recibir a todo hermano de la iglesia en su casa y atenderlo bien.

Sin embargo, el pastor con su familia no tiene a quien decirle sus penas, con quien llorar, a quien revelarle sus debilidades, y necesidades, porque casi siempre vive en soledad. La filosofia cultural de las paradojas enseña que el pastor es perfecto y nunca debe llorar, desanimarse, sufrir, y pecar. Tiene una relación tan perfecta con Dios que no necesita de la congregación. Casi es perfecto y por lo tanto, puede ayudar a todos sin esperar nada de nadie. Agregar algunos ejemplos

Hola hermano

Espero que todo esté bien por Honduras.

Hermano, necesito compartirle algo muy delicado. Espero que tenga tiempo, ya que nosotros los pastores no tenemos con quien desahogarnos y aguantamos todo y lo guardamos todo en secreto.

Sabe, mi esposa ha estado enferma por un buen tiempo y la he llevado a tres hospitales y no le han encontrado nada. Pero sigue mal y su misma enfermedad la pone algunas veces ser enojada. No sé si lo que nos paso con las visas y regresar injustamente a Guatemala le afecto. Luego regresar a USA y por no tener ministerio nos toco llegar a Chicago donde nos toco depender mucho de mi familia. Durante todo ese año, ella comenzó a sufrir síntomas de depresión. Tal enfermedad me obligo a regresar a Texas de manera abrupta pero lo hice con tal de resguardar mi matrimonio. Recuerdo que ella nunca había gritado a los niños y esa vez lo hizo y eso nos preocupo. Así que, renuncie a la iglesia en Chicago diciendo que mi prioridad ante Dios era cuidar mi matrimonio antes que una iglesia. Desde esa fecha, mi esposa no es la misma, con facilidad se enoja y a veces me hace responsable por haberla llevado casi a la fuerza a Chicago.

Disculpe hermano, pero como pastor, me toca ayudar a todos, pero no tengo ayuda de ninguno aparte de Dios. Esa es la paradoja de la vida del pastor, estar con todos, pero al llegar a casa estar sin ninguno.

Pastor
03-23-10

Otro ejemplo:

“Gracias queridos hermanos por tomarse el tiempo para leer sobre nuestra necesidad…mi esposo recientemente perdió su trabajo en Visión Mundial de El Salvador, el estuvo laborando por un año en esa institución como técnico de Compromiso Cristiano, alguno de ustedes quizá le conozca… y no es porque sea mi esposo… la verdad es que el es un hombre con grandes capacidades, dones y muchas habilidades que nuestro buen Dios le ha dado…los que lo conocen o han escuchado de él no me dejaran mentir!! Anteriormente el fue pastor de la Iglesia en Guatemala…Bueno, el punto es que quiero pedirles que nos apoyen en oración y si saben de alguna oportunidad de ministerio nos lo hagan saber, por favor. Gracias anticipadamente. Que estén bien!” 10-07-09.

Esta es otra de las tristes realidades que vive la familia pastoral, vivir para todos y saber que pocos viven para uno. Otra realidad es gastar toda su vida para la obra de Dios y cuando se comete un error o se llega a viejo, no tener ninguna oportunidad o ni siquiera una pension para subsistir. Esto, porsupuesto, no habla de que Dios es injusto, algunas veces es por la poca sensibilidad de las iglesias o la poca preparacion prudente que el pastor no hace para cuando llegan estos casos. Hay una gran leccion que aprender, Dios da todo, pero nosotros somos los administradores, debemos hacer buen uso de lo que se nos ha encomendado.

Dr. Luis Alberto Gomez